miércoles, 19 de febrero de 2020

El comprador de Springfield: una serie desaparecida, el ¿prematuro declive? del 4K y el Direct más esperado

¿Una actualización el miércoles? This is the real life? Sí, amigos, después de mucho tiempo, vuelve a Joróbate Flanders nuestro espacio de noticias, que viene cargadito:


¿Qué pasa con El ministerio del tiempo? (SPOILERS)





Mayo de 2016. Tras un episodio con toques de House of Cards donde un Felipe II interpretado por Carlos Hipólito (la voz en off de Cuéntame como pasó) trataba (y lo consgue brevemente) de cambiar la historia tras el hundimiento de la "armada invencible" acababa la segunda temporada de El ministerio del tiempo. Si bien las audiencias no eran buenas, había un gran seguimiento en la web de RTVE y todo un movimiento fan en Twitter que nunca antes había tenido una serie española. Pero se antojaba insuficiente, sobre todo desde el punto de vista presupuestario. Aquello parecía el fin definitivo de esta gran serie, y en cierto modo aquel "Cambio de tiempo" parecía orientado a ello.

Entonces, a finales de diciembre saltó la sorpresa al confirmarse lo que venía rumoreándose desde hacía semanas: una Netflix que había iniciado su expansión en España con la producción de su propia serie de época que sustituyera a su contenido más visto en aquel momento ya finalizado (Velvet) se hacía con los derechos internacionales de "El ministerio..." y además se encargaría de rodar una tercera temporada, de nuevo emitida en el ente público.






Aquella fue una temporada, como ya dije, con altibajos. No se pudo llegar a un acuerdo económico con Rodolfo Sancho por lo que su personaje de Julián Martínez volvía a ser sustituido por Jesús Méndez "Pacino" (Hugo Silva) , y a mitad de temporada era Aura Garrido la que abandonaba su papel de la universitaria Amelia Folch, lo que supuso una "nueva" incorporación al equipo, una versión joven de la villana de temporadas anteriores Lola Mendieta (Macarena García) que se convierte en agente 10 años antes de lo que marcaba la historia tras escapar de la Francia ocupada en la II Guerra Mundial con ayuda de Ernesto Jiménez (Juan Gea) . 

Con todo, gracias al mayor presupuesto se notaba una importante mejora en la factura de la serie, con un mayor número de exteriores y algunas espectaculares escenas como la batalla de Teruel en el 3x01 o un distópico futuro con una España completamente destruida por una pandemia en el episodio final. Eso sí, la cosa tenía letra pequeña: tanto esta como las 2 temporadas anteriores desaparecerían de RTVE a la carta al cabo de unos meses pasando a estar exclusivamente en Netflix.

Ya se está rodando como todos sabemos la cuarta temporada, y después de casi 2 años, uno querría ponerse de nuevo al día haciendo un revisionado, ¿no? Pues no es tan sencillo. Resulta que a mediados del mes pasado expiraron los derechos de la plataforma de streaming, y de momento parece que tampoco va a volver a "casa". Es decir, que solo hay un método legal de ver la serie. Y ese es ni más ni menos que las temporadas en DVD y blu ray. Y es que, aunque el VoD tenga sus evidentes ventajas, el formato físico es lo único verdaderamente fiable.

¿Adiós al 4K?






Y continuamos con este debate, ya que si ya de por sí el mercado del blu ray está claramente estancado en España, no hace falta decir cual es la situación del formato destinado a sucederle o al menos complementarle, el BD UHD o 4K, siendo que por ejemplo en el artículo antes citado nos hacíamos eco de como Microsoft estaba a punto de lanzar la cuarta revisión de su tercera consola, la Xbox One S "all digital", sin lector de discos.

Desde hace años Disney ha reducido a la mínima expresión sus lanzamientos en España. Empezó primero publicando las series de ABC exclusivamente en DVD (y ni siquiera ha reeditado lo que ya había, por lo que hoy encontrar Lost a buen precio es imposible) . Luego dejaron de salir ediciones básicas de sus películas en 3D, incluyéndose hoy (si es que lo hacen) en los steelbooks, mientras que a día de hoy no ha salido ni una película en 4K, ni siquiera las de Marvel (que podrían ser un buen impulso para el formato) a excepción claro está de la saga Spiderman, editada por Sony.






Hace unas semanas se confirmó lo que muchos temíamos. En marzo salen 2 lanzamientos esperados, Terminator Destino Oscuro y Ford v Ferrari (o como se la conoce aquí, Le Mans´66), de los últimos proyectos de Fox antes de la absorción y que serán los 2 primeros distribuidos por Disney. Y parece que de momento también las películas de dicho sello se quedarán sin ver la luz en 4K en nuestro país. 

Personalmente soy muy crítico con estas y otras decisiones de Disney (como sus impersonales serigrafías azules con solo el título del film de turno) pero, si el problema es que confían poco en el número de ventas en nuestro país, desde luego la idea de un boicot, de tener éxito, no creo precisamente que fuese a ayudar. 





Nintendo Direct






¿Quien no recuerda el E3 de 2011? Tras aquella desastrosa presentación donde nadie terminó de entender qué era eso de Wii U, la "gran N", siempre a contracorriente, decidió que era el momento de reinventar también este tipo de eventos. En octubre de ese año nacía Nintendo Direct, directos trimestrales a través de Youtube en los que ir dando noticias sobre próximos juegos, DLCs de los ya existentes, etc.

Como no hay día fijo y este se anuncia con muy poca antelación siempre hay cierta impaciencia cuando se acerca el mes de ver con qué nos sorprende Nintendo esta vez. Por fin hoy hemos sabido que esta segunda cita de febrero se celebrará mañana. Oficialmente está orientado a la nueva entrega de la popular saga Animal Crossing para Nintendo Switch.

Pero hay un detalle que llama la atención y que todavía ha aumentado más la expectación, y es que (sin contar la presentación el pasado mes de Byleth, el enésimo personaje de Fire Emblem que fue el quinto del "fighter pass" de Smash Bros) han pasado nada menos que 157 días desde el último en septiembre. Desde el abandono de Wii U no había habido que esperar tanto. ¿Tendremos sorpresa de última hora o de nuevo, como a Dewey, nos decepcionarán aún sin esperar nada antes del verano?

Pase lo que pase, seguiremos informando en Joróbate Flanders.

viernes, 14 de febrero de 2020

Momentos que nos impactaron de Dragon Ball

3 meses después, una vez más toca hablar en Joróbate Flanders de uno de nuestros temas preferidos, Dragon Ball. Aunque hacia el final de la serie Goku quedó demasiado por encima del resto llegando al tercer nivel de super saiyan (4 contando la no canónica pero reivindicable GT, y no hablemos ya de Super y el ki divino), hubo antes de eso no pocos momentos en que el argumento de este manganime no siempre iba por el camino fácil. Hoy analizaremos algunos de esos episodios inesperados.


Goku vuelve a perder el torneo





Según explicaba Akira Toriyama en uno de los imprescindibles "Compendios", al principio la serie no fue tan popular en Japón como podáis imaginar, nacida a la sombra de la preferida por muchos, Doctor Slump. Siendo que las competiciones de la peculiar Villa Pingüino como el "Grand Prix" solían tener buena acogida entre los lectores, optó por hacer que Goku y un nuevo personaje (primero rival y luego gran amigo), Krilin, entrenaran a las órdenes de "Duende Tortuga" o Mutenroshi para participar en el 21º torneo de artes marciales, que decidiría quien era el más fuerte del mundo.

Este primer torneo más que otra cosa mantuvo el tono cómico de la primera parte de la serie que tanto añoraría buena parte del fandom, con contrincantes de lo más peculiar como la joven Ranfan (que usa sus encantos personales para distraer al enemigo) o Bacterian, un gigantón de más de 2 metros que además despide un olor horrible, ganándole Krilin únicamente gracias a que su compañero saiyan le recuerda que no tiene nariz. 

La gran final enfrentaría a Goku con un misterioso anciano llamado Jackie Chun, que consigue ganar forzando un doble KO, pudiendo levantarse antes. Solo Nam (que perdió contra el saiyan en semifinales) descubre la verdad que Yamcha siempre sospechó: en realidad se trata del mismísimo Roshi, que no quiere que sus pequeños discípulos abandonen su preparación.






El 22º torneo 3 años después fue muy diferente, adelantando en cierto modo el tono más dramático que en adelante marcaría la historia de Dragon Ball. Sabiendo del gran papel que los alumnos de la "escuela Tortuga" habían hecho en la edición anterior, aparece el antiguo compañero y archienemigo de Roshi, Tsuru Sen´nin, el "Duende Grulla" con sus 2 discípulos.

Uno de ellos, Ten Shin Han, le rompe una pierna a Yamcha (que había pasado a entrenar junto a Krilin, mientras que Goku viaja por el mundo sin la ayuda de su Nube Kinton) cuando ya tenía ganado el combate de cuartos. La situación solo va a peor cuando, durante la pelea entre Krilin y el gran amigo de Ten, Chaoz (cuyos poderes psíquicos quedan rotos gracias a una sencilla pregunta de matemáticas) Goku reconoce el "dodonpa", la técnica del malvado Tao Pai Pai que hubiera acabado con su vida de no ser por la bola de dragón de 4 estrellas. El asesino a sueldo resultó ser el hermano del Duende Grulla, al que Ten aspira a suceder algún día.

Esta vez Goku tiene que enfrentarse en semis al propio Krilin (que, tras hacer quizá su mejor batalla en toda la serie, cae en la trampa de su amigo, que no le explicó que había entrenado su único punto débil, la cola) mientras que "Chun" abandona ante Ten Shin Han tras intentar hacerle ver lo equivocadas de las enseñanzas de su maestro. Esta vez no se trataba de una simple final, sino de cerrar definitivamente, no solo la rivalidad entre 2 escuelas, sino la larga lucha que Goku había tenido contra el temido ejército de la Red Ribbon para el que trabajaba Tao Pai Pai. Parecía que esta vez iba a ganar.

Sin embargo, tampoco esta vez fue así. Tras un duro pero justo combate, Ten, siendo consciente que su rival es algo mejor, lanza su ataque más poderoso, el "kikoho" destruyendo por completo el tatami, aprovechando así su gran ventaja, la capacidad de volar. Goku consigue gracias al kame hame ha el impulso suficiente para dar un último golpe, pero, cuando Ten está a punto de caer antes que él, ¡es atropellado por un coche y pierde de nuevo la final! Pero al menos consiguió otro buen amigo y aliado.






Vegeta escapa


 

Aunque ya mencioné esto en el artículo anterior, merece la pena desarrollarlo a fondo. Tras ganar Goku finalmente el 23º torneo contra Piccolo (y en semifinales, al propio Ten Shin Han) Toriyama intentó por primera vez acabar la serie. Una vez que Jump no le dejó, empezó, no el episodio 154 de Dragon Ball, sino el 1 de la nueva Dragon Ball Z, en el que llega a la Tierra Raditz, quien le cuenta a su hermano (realmente llamado Kakarot) su pasado. Tras sacrificarse para acabar con él, Goku entrena duramente junto a Kaito durante un año para la llegada de los mucho más fuertes camaradas de Raditz, Nappa y el príncipe saiyan Vegeta.

Una vez que Goku vuelve a la vida, ya han caído Yamcha, Chaoz, Ten y Piccolo, por lo que nadie más podría resucitar (al menos en la Tierra...) . Tras derrotar con facilidad a Nappa, el combate contra Vegeta resulta mucho más difícil. Solo la arriesgada técnica del "Kaioken" consigue poner en apuros al arrogante príncipe, que crea una luna artificial con la que transformarse en el mono gigante "ohzaru", lo que de entrada resulta de lo más traumático ya que le hace comprender como sus amigos le habían ocultado durante muchos años que fue él mismo el "monstruo" que mató a su propio abuelo adoptivo Son Gohan (cuyo nombre dio a su hijo) cuando solo era un niño.

Cuando todo aparece perdido, aparece por sorpresa Yajirobee (que, pese a entrenar con Kamisama, al principio quería huir de la batalla) que le corta la cola a Vegeta haciéndole perder su violenta transformación, pero solo quedan junto a él Krilin y un pequeño e inexperto Gohan para hacerle frente, ya que Goku está malherido.

Lo que queda de su genkidama consigue hacer algo de daño, pero no el suficiente, y es entonces cuando es Son Gohan el que se transforma en ohzaru (manteniendo, al contrario que Goku, un limitado raciocinio por su sangre terrícola) y consigue golpear duramente a Vegeta, al que no le queda más remedio que huir, siendo acorralado por un Krilin que sujeta la espada de Yaji. Pero, para su sorpresa, Goku le exige que le deje escapar. Quiere entrenar más y ser él quien le derrote algún día, ya que esa es la naturaleza de los saiyan aunque reniegue de ello. Esto desencadenaría la siguiente y aún más oscura saga de la que hablaremos a continuación.




La leyenda del super saiyan






Antes de ser asesinado por Nappa, Piccolo descubrió que no era un demonio como pensaba, sino uno de los supervivientes del planeta Namek, que había quedado casi deshabitado por cambios climáticos. En otra conexión con Superman, uno de los habitantes, Kattatsu, había enviado a su hijo en una nave espacial para salvarle de este apocalipsis, quien se convertiría en el Dios de la Tierra que posteriormente se separó de su parte malvada, Piccolo Daimaoh.

Una vez recuperado, Vegeta parte hacia allí con el objetivo de conseguir la inmortalidad, ya que piensa que en Namek existirán también las 7 bolas de dragón, como así resulta ser. De esa forma por fin podrá rebelarse contra Freezer y ser el emperador del universo.

Pero comete un error fatal al no comprender que, al igual que espió a Raditz a través del comunicador de su scouter, el tirano galáctico podía hacer lo mismo, y se le adelanta en la búsqueda. Además, uno de los hombres de Freezer, Cui (que hasta entonces estaba más o menos igualado con Vegeta) decide aprovechar esta traición para saldar viejas cuentas.






Esta breve pelea es la respuesta al por qué, por mucho que imitasen sus formas de entrenar, los guerreros Z jamás podrían superar a Goku. Es la propia lucha y la supervivencia lo que hace a los saiyans cada vez más poderosos. Durante esta larga historia (que ocupó más de 60 episodios del anime y 8 tomos del manga) Vegeta va afrontando combates cada vez más difíciles ante Dodoria, Zarbon y la tropa de élite de Freezer, el comando Ginew. De esta forma, está convencido de que, incluso una vez que no pudo pedir el deseo, será capaz de acabar con Freezer. Cree estar transformándose en lo que el emperador del mal más teme, el guerrero legendario que aparece cada 1000 años: el super saiyan.

Aunque inicialmente parece haber conseguido igualar las 530.000 unidades de Freezer, este resulta tener la capacidad de adoptar hasta 3 transformaciones cada vez más poderosas, y al final uno de sus rayos, el "freeza beam", acaba con Vegeta. Goku, que ha entrenado con 100 veces la gravedad de la Tierra en la remodelada nave en que llegó a la Tierra siendo un bebé, tampoco es rival, y su genkidama solo consigue enfurecer más al tirano, asesinando también a Krilin e hiriendo de gravedad al resucitado Piccolo. De repente, el pelo de un Goku fuera de control cambia extrañamente de color, y una ráfaga amarilla de ki rodea su cuerpo. De esta forma consigue derrotar a Freezer, no así evitar la destrucción de Namek.






Con el tiempo, Vegeta (esta vez sí) Gohan, y hasta unos Goten y Trunks que nunca habían combatido en serio conseguirían llegar a ser super saiyans (o superguerreros según el antiguo doblaje castellano) y surgirían, como ya he dicho, nuevas variantes de la transformación. Pero la sensación de hype que en su día sentimos los espectadores al ver por vez primera este episodio 95 de Dragon Ball Z resulta inolvidable después de tantos años.

De nuevo Toriyama tuvo que alargar el manganime con nuevas sagas (Cell, Boo, o los actuales Zamas y Moro, pasando por el parásito tsufur Baby o los dragones malignos en GT) y aunque algunas son mejores que otras, ya nada sería lo mismo.

Si hay otros momentos que queráis recordar, podéis sugerirlos en los comentarios.

viernes, 7 de febrero de 2020

Revisitando Los Simpson. Bart se hace famoso





Aquí estamos por segunda vez comentando un capítulo de mi temporada preferida de Los Simpson, la quinta. Para entonces, el cabeza de familia Homer ya había quedado para siempre establecido como el personaje estrella de la serie, viéndole a lo largo de los 22 episodios dar asesoramiento sobre matrimonios, dirigir una patrulla ciudadana, desarrollar una inesperada amistad con su vecino Ned Flanders, e incluso viajar al espacio. Aún así, su hijo mayor también tendría su cuota de protagonismo, y de eso trata el comentario de hoy en Joróbate Flanders.





Tras un curioso arranque que parece establecer ya desde el principio el tono metarreferencial de la historia, vemos a un Bart que, esta vez sí, va de excursión con el colegio tras su olvido de 2 temporadas atrás. La cosa, no obstante, no es tan divertida como parece, ya que (y aparentemente no era la primera vez) el director Seymour Skinner anuncia que irán a una fábrica de cajas, algo que aburre a todos menos a él mismo y a Martin Prince. Incluso por una vez Edna Krabappel parece estar de acuerdo con Bart, viéndoles salir lentamente del autobús de Otto Mann con la misma cara de desgana mientras los 2 primeros lo hacen entusiasmados.



"¿Tienen golosinas alguna de sus cajas?" "No, aquí solo fabricamos Nintendo Labo"



Bart descubre mirando por la ventana que están al lado de los estudios de la televisión local de Springfield Channel 6, y decide escapar para ir a ver a Krusty el payaso después de haberle ayudado ya en un par de ocasiones hasta entonces. Como no podía ser de otra forma, una vez más el humorista se ha olvidado de él, pese a lo cual decide contratarle como ayudante después de robarle su desayuno a Kent Brockman, mientras que Skinner y Homer intentan encontrarle en la fábrica.




¡Ya a la venta el nuevo DLC de Super Mario Odyssey "Reino Springfield"!



Si bien no puede estar más ilusionado, pronto Bart no tarda en entender el desencanto del resto de trabajadores del programa, ya que tiene que estar disponible las 24 horas del día para todo tipo de tediosas tareas (incluyendo un aparente encubrimiento de un acto delictivo) y encima los créditos son tapados por un anuncio del informativo de Brockman (¿el karma?) provocando que su nombre aparezca demasiado pequeño, así que sus compañeros Milhouse Van Houten y Nelson Muntz no se creen que esté ahí. El hecho de que Homer le explique que está siguiendo sus pasos tampoco ayuda a animarle.





Bart decide abandonar, y es entonces cuando Krusty le pide salir en un sketch, ya que el actor secundario Mel ha enfermado al darle un sandwich de queso sin saber su intolerancia a la lactosa. Simplemente tiene que decir una frase, pero tropieza arrasando todo el escenario. El payaso está a punto de despedirle cuando, en la puerta de salida, hay multitud de fans y periodistas esperando para aclamar al hijo de Homer y Marge. El incidente, y sobre todo la frase que dijo después del mismo, "yo no he sido" le convierten de la noche a la mañana en una nueva estrella de la televisión.

Krusty no duda en explotar al máximo esta moda sacando merchandising de lo más diverso (incluyendo una supuesta biografía que en realidad habla del político Ross Perot, y un peculiar disco de rap versionando a MC Hammer) y todo Springfield repite el "yo no he sido", desde el dependiente del Badulaque Apu Nahasapeemapetilon hasta el alcalde Joe Quimby cuando su mujer (que es una parodia de Jackie Kennedy) descubre una de sus reiteradas infidelidades.








Bart al principio disfruta de su fama, pero pronto empieza a agobiarse por ello, sobre todo después de que Lisa lo califique de "moda odiosa". Decide por ello leer varios libros para poder aportar temas interesantes de conversación en el late show de Conan O´Brien, pero el ex-guionista de la serie (que se interpreta a sí mismo) solo quiere oír el "yo no he sido". Harto de todo, decide no intervenir en una gala especial hasta que Marge le intenta motivar ya que, a fin de cuentas, está haciendo feliz a la gente, argumento que, por lo que sea, parece funcionar mejor que con Homer.

Bart finalmente llega al estudio, y de nuevo repite su famosa frase. Pero esta vez nadie se ríe. De golpe y porrazo, se acabaron sus 15 minutos de popularidad cuando había aprendido a asumirla, y, cerrando de alguna forma el círculo, Krusty, antes de despedirle, da a entender que el jefe de la fábrica de cajas había sido también un personaje famoso en el pasado. Finalmente, en una última escena tan absurda como graciosa, diversos habitantes de Springfield se reúnen en el 742 de Evergreen Terrace repitiendo sus correspondientes coletillas para exasperación de Lisa.






Con el éxito de Cosas en casa, y en particular del personaje de Steve Urkel (Jaleel White) al que mencionan directamente, hubiera sido fácil limitarse a hacer un capítulo homenaje. Pero Bart se hace famoso es algo más.

Es la representación simbólica del cambio en el status quo en Los Simpson, de como el "niño malo de América" había pasado de incluso cortar el ritmo de los pocos capítulos no protagonizados por él metiendo algún gag de broma telefónica a Moe Syslack y protagonizar libros a quedarse cada vez más desplazado en favor de su padre. Más adelante la serie volvería en cierto modo a jugar con esto dentro de la misma temporada haciendo que Bart sea ignorado mientras no para de insultar a Lisa para buscar atención, pero esa es otra historia. Y ahora sí, el momento que todos estábais esperando.






Próximamente más reseñas de Los Simpson en Joróbate Flanders.

viernes, 31 de enero de 2020

Los cartuchos piratas de Game Boy y sus extraños y desconocidos juegos (II)

Ya empezamos un repaso a los cartuchos chinos previos a la epoca de Aliexpress, internet y los flashcard. Estos cartuchos, aparte de traernos juegos indescifrables debido a la barrera del idioma, también nos permitió jugar a juegos como los que veremos en esta selección, que han contado incluso con remakes para la actual generación, y que en su día no llegaron a nuestro país, o pasaron muy desapercibidos. Hoy, en Joróbate Flanders, volvemos a coger cuatro pilas AA y nuestra primera GameBoy para repasar estos juegos.

Final Fantasy Legend / SaGa





Volvemos a otra saga de juegos, valga la redundancia, que contaba con distinto nombre en Japón y en occidente. Aún desconocemos que les llevaría a usar el nombre de Final Fantasy Legend en occidente, cuando por aquel entonces por aquí no era tan conocida. Final Fantasy Legend, conocido en Japón por SaGa, son unos clásicos RPGs por turnos, de la más que conocida Square Soft, que contaba con varias peculiaridades, como por ejemplo poder elegir entre clases tan extrañas en estos juegos como monstruos. robots, mutantes... ¡Hasta zombis!



Hasta la llegada de Pokemon, no tuvimos un grupo tan variopinto


Aunque por aquí pasó sin pena ni gloria, en Japón es toda una institución, y aunque comenzara en GameBoy, ha tenido juegos para muchísimas plataformas, continuando en Super Nintendo con los Romancing SaGa, siguiendo en PlayStation con SaGa Frontier, e incluso remakes de los originales en Nintendo DS, o de los de Super Nintendo en las consolas actuales. Eso si, como mucho podéis disfrutar de ellos en inglés, sin contar las traducciones de los fans.


Puzzle Boy / Kwirk / Amazing Tater


El protagonista de un juego de puzzle más noventero.

Si antes teníamos dos nombres distintos, ahora tenemos tres, para liar un poco más la cosa. Puzzle Boy, como se conoce en Japón, son unos juegos de la famosísima Taito, que como su nombre indica, manejaremos al personaje por distintos puzzles. La premisa no puede ser más sencilla: Empujar los bloques para poder llegar a la meta, pero según íbamos avanzando por las pantallas, llega a un punto que son prácticamente imposibles. Es más, la segunda parte, conocida en occidente como Amazing Tater, tenía modo para principiantes.



No. Aunque parezca fácil viéndolo, no lo es.


Puzzle Boy contó con una versión para PC Engine, que añadía poco más que color. La gran peculiaridad es que Taito reaprovechó este juego para un minijuego de su saga de RPGs Shin Megami Tensei (conocida por estos lares sobre todo por su spinoff, Persona), en concreto para tercera parte para PlayStation 2, recuperando traumas entre los jugadores que creían olvidados. Solo hay que ver la cantidad de gameplays que hay en la red para comprobar las penurias que han pasado los fans del juego.


Aquí teneís la solución. No sufraís más. 


Castelian / Nebulus



Para no romper la tradición, seguimos con un juego con múltiples nombres. Desarrollado originalmente por la pequeña Hewson Consultants para casi todos los ordenadores de 8 bits, Castelian es un videojuego de plataformas en el que tendremos que ir escalando una torre.

No sabemos lo que es el protagonista, pero estábamos enganchados.


El juego resultaba más que entretenido, y la curva de dificultad estaba bien ajustada. Incluso el efecto pseudo 3D estaba muy bien logrado para GameBoy. Los únicos pero que podemos encontrarle es el extraño control viniendo de juegos como Super Mario Land, y lo repetitivo que se hacía a la larga.

Y esto es todo por hoy ¿Que juegos extraños os tenían enganchados en GameBoy? ¿Llegasteis a conocer estos cartuchos piratas? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

viernes, 24 de enero de 2020

La historia que pudo haber sido

El proceso de escribir un guión nunca es fácil. Por falta de espacio, problemas presupuestarios y otros factores hay cosas que deben descartarse o reconvertirse. Y de eso trata el artículo de hoy de Joróbate Flanders, las tramas que nunca vimos:


Regreso al futuro 2




Por sorprendente que pueda parecer hoy en día, no estaba prevista una segunda parte del clásico de los 80 Regreso al futuro, y es que bastante había costado ya terminarla como para pensar tan a largo plazo. De esta forma, la célebre escena final en que Marty McFly (Michael J Fox) Doc Brown (Christopher Lloyd) y Jennifer Parker (Claudia Wells/Elisabeth Shue) viajan al futuro (del que ya casi hace 5 años... ay) para salvar a su familia no era sino un simple chiste final. Una vez que empezó el rodaje, no supieron qué hacer con la novia del protagonista, de ahí que pase dormida la mayor parte del metraje en las siguientes 2 películas.

Pero este no sería el único cambio. Si en la primera película conocíamos el año 1955, esta vez el Delorean iría a un punto tan complejo de la historia del siglo XX (y particularmente la americana) como la segunda mitad de los 60, pero finalmente Robert Zemeckis y Bob Gale optaron por reflejar de nuevo desde otra perspectiva los acontecimientos anteriores. Quizá la negativa de Crispin Glover a repetir su papel de George McFly (de ahí su muerte en el 1985 alternativo) influyó en ello. Habría que esperar un poco más para ver la película que aquella década merecía.







24 (SPOILERS)




Si la quinta temporada de 24 fue quizá el mayor éxito de público y crítica de la historia de la serie, la recepción de la 6 resultó mucho más fría, en una trama excesivamente enrevesada donde el padre y hermano de Jack Bauer (Kiefer Sutherland) resultaban formar parte de la conspiración que había acabado con varios de sus amigos. Además, arreciaba el debate sobre las torturas y el efecto que pudieran tener en la vida real.  

La temporada acaba de forma algo abrupta, con un Bauer aparentemente desencantado con el sistema después de que su novia Audrey Raines (Kim Raver) se vea afectada mentalmente tras ser secuestrado por espías chinos que persiguen a Jack, lo que le enfrenta al padre de esta, el importante político James Heller (William Devane) . Con la serie paralizada indefinidamente por la huelga de guionistas, el fin parecía más próximo que nunca.





No obstante, finalmente se anunció la séptima temporada para 2009. Hacía falta un golpe de efecto para recuperar al fandom después de tanto tiempo, y para esto se pensó en ¡Bauer como villano! Durante varios capítulos, sería perseguido por el FBI por participar en un ataque terrorista para después desvelarse como agente doble en una operación orquestada por 2 miembros de la ahora extinta CTU: su antiguo director Bill Buchanan (James Morrison) y la informática Chloe O´Brian (Mary Lynn Rajskub) , mejor amiga de Jack.

Como rápidamente los guionistas comprendieron que nadie creería un cambio de bando (aunque fuese temporal) de Bauer, finalmente se optó por una decisión tan arriesgada como acertada: el regreso del no menos carismático Tony Almeida (Carlos Bernard) , que aparentemente había sido asesinado hacía 2 temporadas y busca venganza por todo lo que le ha pasado. Quizá mi temporada preferida.






Los Simpson




Uno de los primeros capítulos digamos "clásicos" de Los Simpson fue sin duda "Papá, loco de atar" premiere de la T3 donde el desaparecido Michael Jackson interpretó  a Leon Kompowsky, un paciente voluntario de un hospital psiquiátrico que finge ser dicho artista haciéndose amigo de Homer, que está encerrado ahí debido a una serie de malentendidos provocados por su hijo Bart.

Si no mucha gente conoce este cameo (el hecho de no usar su verdadero nombre por motivos legales en los créditos no ayudaba) aún sorprende más saber que Kompowsky estuvo a punto de volver a la serie, aunque no de la forma que cabría esperar.

Cuando en 2016 falleció Prince, el sempiterno productor ejecutivo Al Jean publicó en su cuenta de Twitter varias líneas de guión de un episodio de la quinta temporada donde esta vez sería dicho artista quien doblara a Leon creyendo ser él. Pero parece ser que no le gustó el argumento (quizá porque Selma Bouvier dice encantarle la película Under the Cherry Moon, de la que siempre renegó) e impuso varias condiciones, como que un amigo suyo lo reescribiera, por lo que la cosa quedó descartada. Años después, Prince sí aparecería interpretándose a sí mismo ya en la T20.

Como siempre, podéis sugerir otros ejemplos en los comentarios.

viernes, 17 de enero de 2020

Política y ficción (SPOILERS)





Hace una semana acabó el gran culebrón: tras más de 200 días desde las inútiles elecciones de abril de 2019, el socialista Pedro Sánchez conseguía finalmente ganar por primera vez una sesión de investidura por tan solo 2 escaños en lo que supone el primer gobierno de coalición de la actual democracia española.

Por supuesto, Joróbate Flanders no es un blog político, así que afrontamos este acontecimiento a nuestra manera: citando a algunos de los personajes más interesantes que la ficción ha dado en torno a tan controvertida profesión. Eso sí, habrá spoilers, así que no pasa nada si no queréis leerlo, y mientras podéis por ejemplo felicitar a Nintendo por su originalísima elección del quinto personaje del fighter pass de Smash Bros.


David Palmer (24)




Empiezo con una serie de la que reconozco que no he hablado tanto como me gustaría. En la primera de las 9 temporadas (más una olvidable TV Movie) que tuvo 24, unos terroristas serbios pretenden asesinar al candidato presidencial demócrata afroamericano (sí, adelantándose 7 años a Obama) David Palmer (Dennis Haysbert) utilizando para ello al agente federal Jack Bauer (Kiefer Sutherland) cuya familia ha sido secuestrada. 

Una vez es salvado y gana las elecciones, entre Bauer y Palmer va surgiendo una estrecha amistad, que le hace moverse en una cierta zona gris ante los métodos, ejem... no siempre legales del agente de la CTU, así como las numerosas intrigas en las que se mueve su manipuladora ex-esposa Sherry (Penny Johnson Gerald) .Incluso llega a interrogar por su cuenta al director de la NSA por sospechas (que Bauer demostró que eran fundadas) de su participación en un intento de ataque nuclear. 

El asesinato de Sherry a manos de la mujer de un mafioso le hace renunciar a la reelección, y finalmente un nuevo ataque acaba también con su vida en la quinta temporada en un complot en que está metido su propio sucesor republicano Charles Logan (Gregory Itzin) ¡Y luego dicen de la ideología de 24!






Salvador Martí (El ministerio del tiempo)




Y de nuevo toca hablar de una de mis series españolas preferidas. Tras una infancia difícil, Salvador Martí (Jaime Blanch) conoce en los 70 a Adolfo Suárez entrando en su círculo más cercano, gracias a lo cual consiguió entrar y con el tiempo dirigir la secreta institución del Ministerio del tiempo, ocupado de que la historia de España, con todas sus luces y sombras, se mantenga como está. 

Con un carácter afable no exento de cierta ironía brugueriana (aunque a menudo la arrogancia del Diego Velázquez interpretado por Julián Villagrán le haga perder la paciencia) de nuevo Martí es un personaje que, al contrario que su estricto segundo al mando Ernesto Jiménez (Juan Gea) suele dar cierta manga ancha en el incumplimiento de las normas siempre y cuando sus agentes sean fieles al ministerio y no lo pongan en peligro, como el sacar objetos de otras épocas o las visitas de Julián Martínez (Rodolfo Sancho) a su mujer muerta. 

Llegué incluso a pensar que podía llegar a ser el verdadero villano de la serie cuando al final de la T1 le confiesa a Ernesto que fue él quien dejó al traidor Armando Leiva (José Antonio Lobato) siendo paradójicamente él uno de los que más cerca ha estado de provocar su destrucción sin que sus agentes lo sepan. Todos son contingentes en El ministerio del tiempo, pero Jaime Blanch es necesario.






Joe Diamond Quimby (Los Simpson)


"¡Ya no soy analfabeto!"


Y por supuesto no podía faltar un personaje de Los Simpson, en este caso el alcalde de Springfield, que es una doble crítica tanto a la corrupción política como a la pasividad que con cierta frecuencia la vive el electorado. 

Un caso particularmente extremo de ello se da en la cuarta temporada ("Krusty es kancelado") cuando reconoce haber usado fondos públicos para eliminar a rivales y a continuación lo justifica diciendo "¡soy un chico muy perverso!" la frase del popular títere Gabbo, lo que le hace conseguir la reelección por amplio margen. También se le conocen sobornos al jefe de policía Clancy Wiggum y tratos con la organización mafiosa de Tony el Gordo.

Pero lo verdaderamente interesante no es esto sino que, en numerosos detalles como sus orígenes de Boston, su aspecto físico e incluso la peculiar dicción en la VO de Dan Castellaneta le convierten en toda una parodia del clan Kennedy, algo que alguno de ellos aceptó con humor. Que una serie de los 90 se permitiera hacer algo así es solo una muestra más de como Los Simpson en su momento de apogeo fueron incluso más geniales de lo que podamos imaginar.







Como siempre, podéis sugerir otros personajes en los comentarios.

miércoles, 8 de enero de 2020

Revisitando Los Simpson. Los expedientes Springfield

He aquí el que fue mi primer fondo de escritorio



Hacia el final de la octava temporada de Los Simpson (más concretamente, el episodio "Las series secuela...") los guionistas, a través de la siempre genial interpretación del añorado Phil Hartman de la vieja gloria del cine Troy McClure, poco menos que reconocían abiertamente lo que comentábamos en artículos anteriores sobre la misma: su incertidumbre ante el futuro, el no estar seguros de poder mantener la línea de contínua brillantez que duraba desde la T3. 

Se habían convertido no solo en la serie de animación más longeva dentro del horario de prime time, sino en el salvavidas de una Fox que no vivía su mejor momento. Quizá por eso, el hoy productor ejecutivo Al Jean pensó que sería una buena idea mezclar su serie con el otro gran éxito de la cadena, poniéndose a ello junto a Mike Reiss. Curiosamente, Matt Groening esta vez aparentemente sí dio el visto bueno después de que por primera y única vez su nombre no apareciera en los títulos de crédito 2 años antes en otro crossover, pero ya hablaremos de ese tema en otro momento.



No, no nos referimos a Melrose Place. Para algo parecido ya habría tiempo años después



El capítulo empieza (lo que hace suponer que no se debe considerar parte del canon de la serie) con un prólogo del primero de los divertidos cameos con que cuenta Los expedientes Springfield: nada menos que Leonard Nimoy, el mítico Spock de Star Trek, haciendo de sí mismo como el narrador de la historia del mismo.






Es viernes en Springfield, y como siempre, Homer decide escaquearse de su trabajo de inspector del 7-G de la central nuclear para irse al bar de Moe. Como si de "22 cortometrajes..." se tratara, vemos como se cruzan entre sí pequeños gags de como diversos personajes afrontan el fin de semana, como Waylon Smithers y Monty Burns, Jasper Beardly, Milhouse Van Houten (en toda una predicción de los DLCs) el siempre sufridor Hans Topo y hasta una nota de humor absurdo en forma de cameo de un Donkey Kong en declive.







Tras una borrachera particularmente severa (tumbando al mismísimo Barney Gumble) Homer decide volver a pie a su casa, perdiéndose en un tenebroso bosque en medio de la noche. Tras uno de los gags que más memes protagoniza hoy en día, ve para su terror lo que parece ser un pacífico extraterrestre. Por supuesto, ni su familia ni sus amigos le creen, mientras que no queda muy claro si el jefe de policía Clancy Wiggum se ríe de él o simplemente no tiene ganas de trabajar.







La historia de Homer llega a oídos del FBI, y es aquí cuando aparecen David Duchovny y Gillian Anderson poniendo voz a sus personajes de Fox Mulder y Dana Scully en la serie Expediente X, quienes le someten a diferentes pruebas e interrogatorios para descubrir si dice la verdad (y que pierda algo de peso), pero lo único que queda en evidencia una vez más son los turbios negocios que Moe Syslack oculta bajo su ruinosa taberna, por lo que finalmente abandonan el pueblo después de que en el bosque solo vean a un perdido y desorientado Abe Simpson al que su propio hijo había ignorado la noche anterior.







Pero por fin, un Homer hundido encuentra en Bart a alguien que le cree, y van juntos de acampada al bosque (atentos al divertido detalle de que literalmente todas las herramientas pertenecen a Ned Flanders, incluida una cámara de vídeo con una etiqueta de "feliz cumpleaños" que da a entender que ni siquiera pudo llegar a estrenarla) . Pequeño tirón de orejas eso sí por una vez a los traductores españoles, que cambiaron la parodia a un famoso anuncio de Budweiser de los 90 al estilo de Sabrina o El príncipe de Bel Air, pese a que también se emitió aquí.







Finalmente, el supuesto alien aparece de nuevo. Aunque Homer le asusta con sus gritos al quemarse la pierna con su propia fogata, Bart consigue una primera prueba en forma de grabación, poniendo fin a la historia. O eso creía Nimoy, que decide abandonar la narración pese a que aún queda todo el tercer acto, dejando en su lugar a Jeremy Freedman, el "adolescente de los granos", que esta vez ejerce de regidor.






El vídeo de Homer y Bart es emitido en el informativo de Kent Brockman, lo que provoca en Springfield una gran fiebre por la vida extraterrestre pese a que en el fondo nadie aún le cree, como claramente se da a entender en las camisetas que venden en una improvisada feria instalada en el bosque donde volvemos a ver a "Spock", Mulder y Scully, y hasta el wookie Chewbacca.





Finalmente el "extraterrestre" aparece por tercera vez, pero Lenny Leonard y Willie McDougal entre otros deciden lincharle pese a su mensaje pacifista, y finalmente Lisa desvela la verdad: en realidad se trataba de Burns, que todos los viernes se sometía a un doloroso tratamiento de longevidad desarollado por Nick Riviera. Una vez recuperado, resurge su clásica maldad y amenaza a todo Springfield con grandes penalidades hasta que el entrañable doctor Nick le pone una inyección que vuelve a confundirle haciéndole cantar "good morning starshine" a lo que se unen todos los personajes del episodio cogidos de la mano poniéndole fin, esta vez sí.






Visto con perspectiva, Los expedientes Springfield puede parecer una mera estrategia publicitaria, y quizá lo sea. Pero esto demuestra como Los Simpson estaba en un punto álgido donde incluso eran capaces de sacar petróleo de una premisa así, y posiblemente sea aún hoy en día mi preferido de la serie por sus referencias a la ciencia ficción y su sucesión de brillantes diálogos y gags.

Próximamente, más revisitando Los Simpson en Joróbate Flanders. Dedicado a la memoria de Leonard Nimoy.

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