martes, 18 de junio de 2019

Los periféricos más insólitos (2)

Seguimos repasando en Joróbate Flanders algunos de los accesorios más curiosos o extraños que hemos visto en la historia de los videojuegos:





Mario Paint






Hoy en día cuesta imaginarse un mundo en que no estemos eternamente conectados a internet mediante nuestro móvil, tablet o hasta consola para terror de los guionistas de Black Mirror. Sin embargo, aún en los 90 todavía un ordenador no estaba al alcance de todos los bolsillos, más allá de los típicos sistemas 8 bits tipo Spectrum, que, aunque se vendieran como algo educativo, al final en su gran mayoría solo se usaban para jugar.

Quizá por eso, el desaparecido Gunpei Yokoi produjo para Nintendo en 1992 (lo que le convirtió en casi juego de lanzamiento en España) uno de los más sorprendentes si cabe spin offs de su franquicia más popular. Mario Paint convertía la SNES en todo un PC (incluyendo un ratón y una alfombrilla que, una vez más, era un cacho de plástico) pudiendo hacer tus propios dibujos o colorear los que ya incluía la consola (como una bonita ilustración de Mario y Yoshi) , así como hacer diseños pixel a pixel, un sencillo pero adictivo minijuego donde matabas moscas (que tuvo remake en Wario Ware) y lo más celebrado, un modo para editar tus propias canciones, lo que, en la era de los emuladores, le ha dado una nueva vida gracias a la gente que comparte versiones de canciones de lo más diverso en Youtube.

Aunque tuvo unas más que respetables ventas (algo más de 2 millones de unidades) no fue hasta 2014 cuando se planteó una secuela para Wii U, que finalmente se fue modificando hasta convertirse en el Mario Maker que todos conocemos, que próximamente contará con una secuela para Switch.









Nintendo 64DD




Hoy en día nos hemos acostumbrado a que Nintendo haya dejado de competir con las superconsolas de la competencia y busque captar a públicos más casuales. Esto no siempre fue así: al contrario, Nintendo 64 buscó adelantar el salto generacional con sus 64 bits, "¡tecnológicamente superior!" como rezaban los anuncios. Pero esta hipotética ventaja tenía 2 problemas endémicos: la dificultad para programar, y la menor capacidad del cartucho sobre el CD de la Playstation de Sony que ellos mismos habían contribuido a crear. Si en SNES habían creado el chip FX para forzar los límites, esta vez optaron por la opción de crear una expansión que funcionaba con discos magnéticos y que además contaba con una pionera conexión a internet.

Aunque en un principio se anunciaban todo tipo de ambiciosos desarrollos (por ejemplo, el mismísimo Zelda Ocarina of time se anunció originalmente para 64DD) el lanzamiento fue retrasado varias veces hasta finalmente llegar en 1999, cuando ya se empezaban a oir los primeros rumores del proyecto "Dolphin", y con la Dreamcast de SEGA ya a la venta. Las escasas ventas hicieron que solo saliese en Japón tras solo 9 juegos, entre los que cabe destacar un editor de circuitos para F-Zero X y una "secuela espiritual" del mencionado Mario Paint llamado Mario Artist. La anunciada expansión de OOT (llamada "ura Zelda") terminaría convirtiéndose en Master Quest para Game Cube como extra de la edición coleccionista de Wind Waker.








Laser Scope





Un tipo de periférico que tenía mucho tirón en los 80 y 90 (aunque en el Hill Valley de 2015 no guste) era el de las pistolas de luz. Algunos juegos eran buenos, otros...no tanto. Como hablar de todos ellos nos ocuparía toda una serie propia de artículos, me centraré en una de las variantes más peculiares.

Diseñado nada menos que por Konami, el Laser Scope (o Gun Sight, como se le conocía en Japón) consistía en unos enormes auriculares, un visor y un micro, siendo compatible con títulos como Duck Hunt o Top Gun. En teoría consistía en disparar de forma supuestamente más precisa gritando "fire!" pero la triste realidad es que prácicamente reaccionaba a cualquier palabra y hasta al ruido de fondo. También existía la opción de desmontarlo y convertirlo en un auricular para la Game Boy, aunque no sea precisamente muy discreto que digamos.






Hey You Pikachu






Hasta la aparentemente inagotable gallina de los huevos de oro que es la franquicia Pokemon tiene sus pequeños borrones en su historial, como Pokemon Channel, la consola portátil Pokemon Mini (el gran fiasco de Nintendo en su eterno reinado dentro de este formato con permiso de Virtual Boy) o este juego que nos ocupa.

Hey You Pikachu, programado por un estudio de Nintendo llamado Ambrella  (que entre sus escasos siguientes desarrollos está...Pokemon Channel) era uno de los 2 únicos juegos compatibles con uno de los más desconocidos periféricos de N64, un sistema de reconocimiento de voz llamado VRU, que se conectaba al mando a través del cuarto puerto.

El juego era de lo más simple: tenías que cuidar e interactuar con un Pikachu salvaje encontrado por el profesor Oak. Si cumplías una serie de misiones, ganabas puntos que intercambiar por diferentes objetos. Una vez llegabas a 365 días de juego, debías abandonarle, y ahí acababa el juego, como si de un Tamagotchi se tratara. Otro juego que no llegó a España, pero sí a EEUU, al contrario que el otro juego para el VRU, Densha de Go! 2, que era un simulador de trenes.








Como siempre, podéis sugerir más periféricos en los comentarios. Próximamente, la tercera parte de juegos malos (o extraños) que deberías probar.

martes, 11 de junio de 2019

Las series de verano

Aunque el clima de nuestro país aún parece que no se ha enterado, ya pasamos del "40 de junio", ya es verano. Aunque ahora ya tenemos tiempo de sobra para ver esa serie de Netflix que teníamos pendiente (spoiler: el 90% de las series que dejamos "para el verano" ya no vuelven a ser vistas. ¡Oh!) hubo un tiempo en que no existía el streaming, y hasta internet nos parecía algo lejano. Había que conformarse con lo que nos ponía nuestro programa preferido entre promoción y promoción en Aquopolis. Series que cada verano eran invariablemente las mismas. Hoy en Joróbate Flanders recordaremos algunas de estas producciones.




Spiderman





Asumámoslo. Mal que nos pese, se leen pocos comics. Y Marvel, siendo consciente de ello, ha buscado nuevas vías. Si hoy algunas de las películas del UMC están entre las más taquilleras de la historia, los 90 fue la era dorada de la animación, con producciones como X-Men, Iron Man, Hulk, Los 4 fantásticos y la que nos ocupa, que fue posiblemente la más popular en España.

Según parece, la idea de esta serie era la de dar la réplica a la cancelada película sobre el trepamuros que iba a dirigir James Cameron. Esto explicaría quizá su abrupta forma de empezar, que era una batalla contra el Lagarto, de forma que cada año creíamos siempre habernos perdido un supuesto primer capítulo que explicara como Peter Parker adquirió sus poderes, algo que se nos va desarrollando mediante flashbacks.

Quien hace memes sobre Oliver y Benji no ha visto Spiderman. Aquí había capítulos ¡dobles! ¡triples! ¡cuádruples! (de hecho, la segunda temporada era un gigantesco arco de 14 episodios llamado "pesadilla neogénica", que Antena 3 emitió más de una vez desordenado para mayor confusión) adaptando sagas como la de los padres de Peter, la del clon, o incluso Secret Wars, con cameos tanto de los personajes antes mencionados como de otros de la talla de Blade, Doctor Strange, Daredevil o Capitán América. Aunque no llegó al nivel de calidad de la serie de X-Men, merece la pena volver a verla si tenéis ocasión.







Tropical Heat





Muchas fueron las series que salieron a rebufo del éxito entre finales de los 80 y primeros 90 de Los vigilantes de la playa. Tropical Heat (o Calor tropical, como se le conoció aquí) era una de tantas típicas series policiacas (una especie de remake barato de Magnum PI) de ver y olvidar, que uno dejaba de fondo cuando no echaban algo mejor. Pero lo que le hace merecedor de este espacio en vez de, qué se yo, ¿Pacific Blue? es la historia que rodea a Rob Stewart (quien interpreta al protagonista Nick Slaughter, ex-agente de la DEA) , que parece escrita para una trama de Bojack Horseman.

Rob, que llevaba tiempo sin trabajo y vivía en casa de sus padres, buscó un día su nombre en Google, y descubrió para su sorpresa que tenía un gran número de fans en Facebook, pero lo más desconcertante es que la mayoría procedían de un mismo país. Y es que en los 90, debido a la guerra de los Balcanes y el consiguiente aislamiento, Tropical Heat era la única serie extranjera que se emitía en la ex-Yugoslavia. Nick Slaughter se convirtió en algo más que un personaje de una serie rancia: era todo un símbolo contra el régimen de Slobodan Milosevic.

Cuando nadie se acordaba ya de él en su país, Stewart se dio todo un baño de masas en Serbia, algo que le sirvió para filmar un documental sobre esta sorprendente historia llamado "Slaughter Nick for president". What a story, Mark!






Punky Brewster






Muchas fueron las sitcoms que llegaron a España con el nacimiento de las privadas. Una de las más repuestas fue Punky Brewster, que narra la historia de una niña (Soleil Moon Frye) que es abandonada por su madre junto a su perro Brandon, metiéndose a vivir en un apartamento vacío donde es descubierta por el dueño del mismo, Henry (George Gaynes, el comandante Eric Lassard de Loca academia de policía) quien acaba adoptándola.

Una cosa curiosa es que, aunque la serie se emitió orignalmente en NBC entre 1984 y 1988, aquí no llegó hasta ya mediados de los 90, de nuevo, como las 2 series anteriores, en A3. De esta manera, lo que primero vimos en TVE fue el spin off animado "It´s Punky Brewster" que sustituía las realistas y a veces muy dramáticas tramas de la serie original por una criatura con poderes mágicos que trasladaba a los protas a cualquier lugar del mundo. Por lo que sea, solo duró 2 temporadas. 

Ahora se ha anunciado que Moon Frye quiere rodar una secuela, en plena moda de los remakes. No se qué saldrá de esto, pero lo que es seguro es que todos acabaremos viendo aunque sea el piloto por curiosidad. Fueron demasiados años oyendo esa horriblemente pegadiza sintonía como para dejarlo pasar.








Reboot







Y terminamos con una serie que hoy pocos recuerdan, puesto que primero se emitió en Canal+ (en codificado) y después en las televisiones autonómicas, que aún eran escasas en los 90. Reboot fue una serie canadiense pionera de la animación 3D, ambientada en un mundo informático llamado Mainframe, que es atacado por el malvado virus Megabyte, que a su vez mantiene una rivalidad con su hermana Hexadecimal. 

Su principal obstáculo en la lucha por el dominio de esta realidad virtual es el guardián Bob, quien traba una gran amistad con Dot Matrix y su hermano, Enzo. Además de la lucha contra estos villanos, tienen que superar también los juegos que el misterioso "usuario" introduce en el sistema, que parodian títulos famosos de la época como Mortal Kombat.






Tras 2 temporadas más o menos autoconclusivas (salvo la incorporación de algún nuevo personaje, como Andraia) , la serie dio un sorprendente giro oscuro cuando Megabyte finalmente consigue su objetivo, atrapando a Bob en una dimensión llamada "la web". De esta forma, Enzo se convierte en el nuevo guardian, hasta que por primera vez pierde un juego, y se convierte en...bueno, en un héroe de los 90.


Le falta romper la cuarta pared


La serie terminó tras esta tercera temporada (con un curioso musical que resumía todo lo ocurrido), pero posteriormente tuvo una cuarta temporada (hasta el momento inédita en España) de 8 episodios que quedó con final abierto, y también fue adaptada a videojuego para Playstation, mientras que hoy en día lo único que podemos encontrar de la serie es un spin off de imagen real para Netflix.

Aunque ciertamente la animación no parece haber resistido bien el paso del tiempo, fue una de las primeras series a las que recuerdo de verdad estar enganchado, y espero que algún día algún canal de la TDT tenga a bien reponerla.






Si se os ocurren más series, podéis sugerirlas en los comentarios. Dedicado a la memoria de George Gaynes. 

jueves, 6 de junio de 2019

Dar cera, pulir #0: ¿el regreso de SLQH?





Corría el año 1990 cuando 3 nuevas cadenas de televisión acabaron con el monopolio estatal: Antena 3 televisión, Tele5, y Canal+, que era de pago. En 2005, PRISA pidió y obtuvo un cambio para C+ (que en adelante sería exclusivo de la plataforma hoy extinta Digital+) pasando a ser un canal en abierto al que llamaron Cuatro. Poco después (2006) se concedió una cuarta señal, promovida por figuras tan populares como Andreu Buenafuente o Emilio Aragón: La Sexta.

Mientras Cuatro apostaba por las series americanas de más éxito y la información, La Sexta en aquellos primeros tiempos era la cadena del deporte y la comedia. Para este último género apostaban por el tema que en los 2000s invadía la televisión en España: el corazón. De esta forma, el 30 de marzo de 2006 (3 días después del inicio de las emisiones regulares) daba comienzo Se lo que hicistéis la última semana.







Tras unos primeros programas donde sobre todo se hacían imitaciones de famosos (y hasta había una sección que trataba los conflictos legales de algunos de ellos, presentada por la abogada Teresa Bueyes, siendo una broma recurrente años después su efímero paso por el programa tras sus polémicas intervenciones en otras cadenas) poco a poco fue adquiriendo más peso otra colaboración, pasando a ser casi el co-presentador de facto: el "analista de medios" Ángel Martín, humorista de Paramount Comedy y ex-guionista de 7 vidas, que hacía un zapping bastante crítico de programas como Aquí hay tomate, A tu lado o Donde estás corazón, dejando en evidencia que muchas de sus "exclusivas" realmente no eran para tanto, hasta el punto de "colar" falsas noticias como una supuesta web de apoyo al político Julián Muñoz creada por ellos.

El programa se convirtió en un gran fenómeno (no tanto en las audiencias, que ya de por sí sobrepasaban la modesta media de la cadena, como en el incipiente Youtube) y se vieron obligados a acortar el título, ya que SLQH pasaría a emitirse de lunes a viernes. Eran los tiempos en que los "señores de La Sexta", como Angel y Patricia decían cariñosamente, hablaban abiertamente del programa como "el buque insignia". 

A ellos 2, Miki Nadal, Pepe Macías (quien sería el primero en abandonarlo en 2008) y la reportera Pilar Rubio se unirían nuevos colaboradores como la también reportera Berta Collado o Dani Mateo, que aportaba la nota de actualidad política que después haría hasta nuestros días en El intermedio.








Pero pronto vinieron los primeros contratiempos. Tras una serie de controversias con AHT y Está pasando, Telecinco denunció a La Sexta prohibiendo la emisión de sus imágenes. Esto en principio, lejos de afectar a SLQH, potenció más su creatividad, dando un mayor peso a sketches parodiando, entre otros, Me llamo Earl, o la microsección "el programa de cine de Ángel Martín", así como el "informativo" Qué está pasando, donde Martín y Mateo analizaban la actualidad televisiva, en especial la de Mediaset.






En 2009, no obstante, se precipitaron los acontecimientos: Pilar Rubio anunciaba por sorpresa su marcha a T5 (incorporándose como nuevas reporteras Paula Prendes y una jovencísima Cristina Pedroche) y se quedaban sin imágenes de Cuatro, y de rebote también de Telemadrid debido a la denuncia de Hermann Tertsch contra El intermedio.

En 2010 se sumó A3, y de esta forma tenían cada vez menos contenido mientras la duración de SLQH se iba alargando cada vez más, ocupando más de 2 horas diarias. Ángel empezó a recortar sensiblemente su sección (y dejó de trabajar los viernes, siendo sustituido por Alberto Casado, uno de los actuales componentes del dúo Pantomima full) hasta que en 2011 anunciaba su marcha. Desde entonces el programa (con nuevos colaboradores como Leo Harlem o David Guapo) empezó su declive en audiencia hasta su cancelación en mayo de ese mismo año, poco después de alcanzar las 1000 emisiones.






Desde entonces, una buena parte del fandom no paró de pedir su vuelta. En 2018, cuando ya parecía inviable, saltó otra inesperada noticia: Patricia Conde y Ángel Martín presentarían en el canal #0 de Movistar+ un nuevo programa llamado Wifileaks. Pero era un programa que en nada se parecía a SLQH, siendo más bien un formato a medio camino entre aquello y Órbita Laika, el programa de divulgación científica de TVE2 cuyo primer presentador fue Ángel. Aunque la química entre los 2 seguía estando ahí, el tema no daba tanto juego y el humor era mucho más suave. Tras algunos cambios de horario, fue cancelado en diciembre. Y tan solo 5 meses después tenemos otro programa presentado por esta ya clásica pareja artística: "Dar cera, pulir #0", que esta vez sí prometía recuperar el espíritu de SLQH. ¿Es así?







Es difícil de decir. Aunque Ángel vuelve a hacer gala de toda su mala uva (llegando a decir que "hay 2 formas de hacer las cosas: bien o como Zapeando") y el plató (que representa un sótano de la sede de Movistar) evoca en cierto modo la sencillez de los primeros programas semanales, el espacio (20 minutos semanales) resulta demasiado reducido, y podrían y deberían atreverse a comentar más cadenas, ya que el hecho de solo mostrar programas de #0 (por mucho que en este debut pudiesen comentar una nueva entrevista escatológica de Mercedes Milá, otra de los personajes recurrentes en su día de SLQH) hace que corran el riesgo de caer en un autobombo...como el que hace Zapeando. Como notas positivas de este piloto, los sketches, que incluyeron divertidos cameos de Mario Casas y Carlos Bardem.







Dar cera, pulir #0 se emite los martes a las 22:00 en #Cero, canal 7 de Movistar+.

domingo, 2 de junio de 2019

Los periféricos más insólitos

1989. Una joven española llamada Arantxa Sánchez Vicario gana por sorpresa Roland Garros ante la alemana Steffi Graf (que venía de ganar todos los Grand Slam la temporada anterior y aspiraba a repetir hazaña) , Felipe González pierde por primera vez en 7 años la mayoría absoluta, y en cines se estrena la esperada (pese a que la escena final era originalmente tan solo un chiste como se sabría después) secuela de Regreso al futuro.

En una escena ambientada en el entonces lejano 2015, Marty McFly (Michael J. Fox) enseña a unos niños (uno de ellos interpretado nada menos que por un desconocido Elijah Wood en su primer papel) como se juega a la versión para recreativa de Wild Gunman, quedándose decepcionados porque "hay que usar las manos". Aunque este diálogo resulte hoy tan ingenuo como lo es en general ese futuro presentado por Robert Zemeckis donde hay coches voladores y los juicios apenas duran minutos, resultaba maravilloso imaginarse poder jugar a una consola sin mando o joystick.





La historia de los periféricos es casi tan antigua como la de los videojuegos. Ya en los tiempos de las 8 bits aparecieron todo tipo de accesorios para la NES de Nintendo que en su mayoría resultaban ser trozos de plástico inútil (y qué deja vu tendríamos ya en los principios del nuevo siglo con Wii...) .

Pero, aunque no al ritmo exagerado que nos presentaban las aventuras de Marty y "Doc" Brown (Christopher Lloyd) , la tecnología fue evolucionando, apareciendo grandes inventos como Super Game Boy (que permitía jugar a los juegos de la portátil en SNES con una rudimentaria paleta de colores, marcos personalizados, y en contadas ocasiones como Donkey Kong, más y mejores efectos de sonido) o el Expansion pak de N64, que con su mejora gráfica permitió juegos que parecían imposibles en cartucho como Perfect Dark. Y hoy ya nos hemos acostumbrado a accesorios que en cierto modo sí se aproximan a ese futuro inalcanzable como la realidad virtual de PS4 o el Kinect de Xbox 360 y One. No obstante, no hablaremos hoy de esto en Joróbate Flanders, sino de otros periféricos, digamos...más peculiares. Empecemos:



Game Boy Camera/Printer





Aunque ya desde 1996 se hablaba en revistas de la época del ambicioso Project Atlantis, el inesperado éxito ese año en Japón de las 2 primeras entregas de Pokemon hizo que Nintendo fuese alargando la vida útil de su Game Boy con las revisiones Pocket, Light (exclusiva de Japón) y finalmente la soñada GB Color en 1998. 

Ese mismo año (curiosamente antes en EEUU y Europa que el país nipón) la "gran N" lanzó Game Boy Camera, en un tiempo en que las cámaras digitales apenas sí existían y ni podíamos imaginar usar un teléfono móvil para ello. Estas fotos (con un tope de 30 en la memoria) se podían editar como si fuesen proto-filtros de Instagram, e imprimirse con Game Boy Printer (que se vendía por separado, y a su vez también era compatible con otros títulos como Pokemon Amarillo o el remake de Link´s Awakening, el primer Zelda portátil) además de contar con algunos sencillos minijuegos. 

Por desgracia, la hipotética compatibilidad con Nintendo 64 (a través del transfer pak, que resultaba no obligatorio pero sí importante para poder disfrutar al 100% de Pokemon Stadium) solo se aprovechó en Mario Artist (exclusivo de Japón) mientras que el anunciado editor de personajes de Perfect Dark tuvo que ser descartado por Rare por lo polémico que hubiera resultado.






Samba de amigo




Aunque hoy pueblen las estanterías de los Cash Converters y los montones de "a un euro" de las grandes superficies, los 2000 supusieron la edad de oro de los juegos musicales, con títulos como la saga Guitar Hero, Singstar, Rock Band, etc. Uno de los más llamativos fue curiosamente de los primeros en salir: en 1999 el emblemático estudio de SEGA Sonic Team editó para los salones recreativos (contando con adaptación para Dreamcast un año más tarde) Samba de amigo, donde debías seguir el ritmo de canciones discotequeras de la época con unas maracas, con opción de 1 ó 2 jugadores.

Si bien en Occidente no tuvo una importante acogida, en Japón se convirtió en un juego de culto teniendo una secuela apenas un año después que ya solo salió allí. Con la prematura desaparición de Dreamcast y la consecuente transformación de SEGA en compañía third party, no sería hasta 2007 cuando Gearbox Software (sí, los de Half Life) , bajo la supervisión de Sonic Team, desarrolló un remake para Wii que contaba con todos los modos de juego de las 2 entregas anteriores además de novedades como la posibilidad de descargar más canciones a través de la tienda virtual. Toda una simpática rareza.






Go! Explore





Mientras Xbox360 y PS3 libraban una de las más encarnizadas batallas de la historia de los videojuegos, Sony irrumpió también con fuerza en el mercado de las portátiles (hasta entonces poco menos que monopolizado por Nintendo) con Playstation Portable o PSP, que, sin llegar a sus extraordinarias ventas, fue un más que respetable rival para Nintendo DS. 

Contando ambas con funciones online, fue (al menos en un principio) la primera la que más profundizó en el desarrollo de opciones multimedia, y en 2008 salió a la venta Go! Explore. ¿Qué era esto? Pues, ni más ni menos que un accesorio que, junto a un UMD (el sistema óptico exclusivo de PSP) convertía a la consola en un navegador GPS, al precio de 119€, que subía a 149 si además querías el soporte para el coche.

No obstante, en 2009 Sony lanzó la controvertida tercera revisión de la consola, PSP Go (con una pantalla retráctil intentando imitar a Nintendo) que renunciaba al formato físico debido probablemente al poco éxito que tuvo la venta de películas en UMD. Es decir, que Go!Explore ya había quedado obsoleto nada más nacer.



Steel battalion




No creáis que nos habíamos olvidado de Microsoft. Entre los escasos desarrollos japoneses que tuvo  Xbox en sus primeros compases (no ayudó a su imagen que Bill Gates anunciara inicialmente un mando exclusivo para el país "porque los japoneses tienen las manos más pequeñas" que terminó siendo el estándar), uno de los más destacables (originalmente pensado para PS2) fue Steel Battalion, un típico juego de acción de Capcom donde pilotabas a un gran robot, al estilo de las series "mecha" tan arraigadas en Japón.

 La particularidad estaba en su sistema de control buscando un máximo realismo, lo que obligaba a manejar un gigantesco mando formado por 2 joysticks, pedales como los de los arcades de conducción, y nada menos que 40 botones, elevando el precio a los 199€, pese a lo cual contó con 2 secuelas, una también para Xbox, y la segunda para 360 (donde se pasó a usar Kinect) que tuvo críticas muy negativas.






Si se os ocurren más periféricos curiosos, podéis sugerirlos en los comentarios.

viernes, 24 de mayo de 2019

Revisitando Los Simpson. ¿Quien disparó al señor Burns? (2)

La intro que jamás vimos en A3



Durante el verano de 1995, todo fan de Los Simpson en EEUU se hacía la gran pregunta: "¿Quien disparó al señor Burns?" (en España Antena 3 estrenó directamente los 2 capítulos seguidos y sin publicidad previa, pero ese es otro tema) . 

Nunca un inicio de temporada (la séptima) de esta serie había creado tanta expectación. ¿Sería Waylon Smithers? ¿Homer Simpson? ¿Barney Gumble? (que de hecho en un principio iba a ser el elegido por los guionistas) . La situación llegó hasta tal punto que se animaron todo tipo de disparatados finales con tal de evitar filtraciones, como si fuese una serie de imagen real. Algunos acabarían siendo mostrados en el peculiar recopilatorio "Espectacular episodio Nº138" de la misma temporada.



Y aún así, sigue siendo mejor que el final de Monteperdido



Pero para explicar el inicio de esta segunda parte, hay que volver a remontarse al origen del todo, a Dallas. Patrick Duffy (que interpretaba al protagonista Bobby Ewing, hermano del malvado JR) abandonó la serie tras 8 temporadas, por lo que al principio de la novena su personaje moría en un accidente de tráfico. Las audiencias se resintieron, y hubo que volver a contratarle, pero ¿como? En el primer episodio de la T10 Pamela "Pam" Ewing (Victoria Principal) despertaba y veía ducharse a su marido Bobby como si nada. Toda la T9 había sido un sueño, como todo Los Serrano.

Esta célebre escena es parodiada al principio de "Quien disparó al señor Burns? segunda parte", en este caso, como no podía ser de otra manera, con Smithers y Monty. Pero de pronto pasamos a una carrera a lo Meteoro, y entonces volvemos a la realidad: ahora Waylon es un borracho sin empleo que es el principal sospechoso del disparo a su antiguo jefe. Además, descubre que ha disparado la pistola que llevó al ayuntamiento, acudiendo a confesarse a una iglesia católica, donde Clancy Wiggum le tiende una enboscada. Aquí la serie retoma parte del humor absurdo que le caracterizaba en aquellos años al tener como compañero de celda a un supervillano llamado "Doctor Colossus".







Mientras es llevado a la comisaria, Smithers cuenta delante de las cámaras un chiste sobre Madonna para enfado de Krusty el payaso (una vez más, preocupado solo por su carrera ajeno a que alguien tan importante para Springfield haya sido herido en un tiroteo) ya que asegura que el antiguo asistente se lo ha copiado. Su compañero Melvin "Actor secundario Mel" Van Horne le recuerda que él ya lo había sacado a su vez de un programa de Comedy central, y ahí comprende que Smithers no pudo hacerlo: él había dicho en el ayuntamiento que se pasaba las tardes viendo dicho programa, que, como vimos en la tele del bar de Moe, se emitía a las 3, es decir, cuando ocurrió todo.

Mel va a explicar todo a Wiggum, descubriéndose que a quien Waylon disparó accidentalmente fue a Jasper Beardly, quien no lo había denunciado porque ni siquiera era consciente de lo ocurrido (le dio a su pierna de madera) quedando así libre y dejando a la policía de Springfield sin pistas.







Es aquí cuando por fin la familia Simpson retoma el protagonismo. Homer ayuda a Moe Syslack y otros habitantes del pueblo a derribar el bloqueador solar de Burns (que se estrella contra el vecino Shelbyville para cruel alegría de todos) y Lisa decide utilizar su gran intelecto para colaborar en la investigación, desarrollando una lista de 4 posibles sospechosos: el director Seymour Skinner (por perder el petróleo encontrado en la escuela primaria) , Willie Mcdougal (que se quedó sin trabajo por culpa de ello) , Moe (que perdió su bar) y Barney Gumble (que perdió el bar de Moe) . 

Pero cuando explica todo esto a Wiggum, se le escapa decir que su amigo Tito Puente había jurado venganza por perder sus clases de música, y van a detenerle al restaurante cubano donde iba a dar un concierto. En uno de los más geniales musicales de la historia de la serie, Tito explica que su "venganza" era simplemente componer una canción insultando al millonario dueño de la central nuclear.


Y justo la única que falta en el recopilatorio de la T9


Tras esto son interrogados Skinner (quien pensaba hacerlo, pero confundió la pintura de camuflaje con los maquillajes de su madre Agnes, y es posteriormente descubierto de esa guisa por el superintendente Gary Chalmers) Willie (tras parodiar "cierta" escena de Instinto básico, cuenta que es incapaz de disparar un arma por sufrir de artritis en los 2 dedos índice) y Moe, que es sometido a un polígrafo en otra memorable escena.






De nuevo sin pistas (salvo la bala extraída a Burns) , Wiggum tiene un extraño sueño donde Lisa le sugiere que mire la ropa que llevaba Monty. Ahí encuentran una pestaña que coincide con el ADN de la familia de Evergreen Terrace. Además, sus primeras palabras al despertar del coma son "Homer Simpson", quien tiene en su coche la pistola con que fue disparado, por lo que es detenido, consiguiendo escapar gracias a que el inepto jefe de policía vuelca el camión blindado donde se lo llevan al intentar comprar comida en el Krusty Burger desde ahí. Smithers ofrece una gran recompensa por él, y todo Springfield va en su búsqueda.

Pero Lisa no cree que su padre sea capaz de algo así, y decide mirar el reloj de arena donde Burns cayó desplomado, y algo le hace comprender la verdad de lo sucedido yendo de inmediato al hospital, donde Homer, disfrazado de médico (sin saber como, ni siquiera existen, al menos en el DVD, escenas eliminadas al respecto) amenaza a Burns para que diga la verdad. Descubrimos aquí que durante un buen rato estuvo en un extraño trance en que solo era capaz de repetir "Homer Simpson" y, cuando se recupera del todo, vuelve a olvidar dicho nombre para desesperación del inspector del sector 7G.

Por fin Burns reconoce que Homer no lo hizo y revela la verdadera culpable...¡Maggie! a la que había intentado sin éxito robar un caramelo. La pista que dejó en el reloj fueron las letras "W" y "S", viendo la primera, al revés, como una "M". Aunque Marge dice que es un accidente y todo acaba sin más, la sospechosa mirada de su hija pequeña deja dudas al respecto.







Hay debate sobre cual de los 2 episodios es mejor. A buena parte del fandom le gusta más la tensión de la primera parte al más clásico humor de la segunda. Yo personalmente prefiero valorarlo en su conjunto como uno de mis episodios preferidos de la serie. 

Sí, el final resulta un tanto absurdo, pero ¿acaso no estamos acostumbrados a que no nos gusten los finales porque nos hemos construido uno en nuestra cabeza con el que no solemos acertar? Quizá la idea de Matt Groening cuando sugirió que fuese un Simpson en vez de Barney (lo que a su vez explicaría que no le veamos en el episodio "Equipo Homer" y en su lugar metan de forma extraña a Otto Mann en el torneo de bolos) fue precisamente eso, trollearnos un poco a todos, ironizar con esos finales que tanto nos molestan sin molestarnos en ver más allá, olvidando cuanto hemos disfrutado por el camino. 

Próximamente, más episodios de Los Simpson en Joróbate Flanders.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Revisitando Los Simpson: ¿Quien disparó al señor Burns? (1)




Mucho antes de que series como Lost cambiaran la televisión, lo que triunfaban en EEUU eran las historias autoconclusivas. No pasaba nada por perderte un episodio de, por ejemplo, El equipo A o El coche fantástico. De esta forma, el concepto del "cliffhanger" (si es que ya existía) se encontraba mayoritariamente en las "soap operas", telenovelas que podían durar años o incluso décadas en televisión.

 Uno de los más populares, en tanto dio el salto de su país natal convirtiéndose en un fenómeno sociológico en países como España fue Dallas. Al final de la tercera temporada, en el episodio "A house divided", alguien disparaba al principal antagonista de la serie, el multimillonario empresario John Ross "JR" (Larry Hagman) . En todo un año electoral, durante meses no se habló de otra cosa en EEUU (en nuestro país solo se pudo conocer la respuesta en las incipientes televisiones autonómicas TV3 y TVG ya que TVE no adquirió más temporadas, pero ese es otro tema) .



Y sí, en esa época tampoco a nadie le importaba hacer spoilers



3 lustros después, era una serie de animación la que había alcanzado una dimensión similar o incluso mayor a la de Dallas. Y que además tenía un villano muy parecido a JR. Quizá por eso, también en un final de temporada (la sexta para ser exactos) tuvimos el primer capítulo doble de la historia de Los Simpson, guionizado por los futuros showrunners de la serie Bill Oakley y Josh Weinstein, dirigido por Jeffrey Lynch, e ideado por el mismísimo Matt Groening.





Esta primera parte empieza en lo que parece un día más en la escuela primaria de Springfield. El director Seymour Skinner, al notar un horrible olor, descubre que ha muerto el hamster que sirve de mascota a la clase de Edna Krabappel (o "carapapel", como se le conoce en nuestro doblaje) y le encarga a Willie McDougal la tarea de enterrarlo antes de que lleguen los alumnos, lo que supone un sorprendente descubrimiento: hay petróleo bajo la escuela. 

De inmediato Skinner y el superintendente Gary Chalmers empiezan a atender todo tipo de peticiones de profesores y alumnos gracias a la gran fortuna que esto puede generar, como que Tito Puente (con cameo de este) dé clases de música, e incluso el propio conserje Willie podrá cumplir su sueño: tener un cubo de fregar de cristal. No sin antes disfrutar de otro de los deliciosos diálogos surrealistas entre los 2 primeros.






Esto enfurece al dueño de la central nuclear, Montgomery Burns. Al principio de la serie, Burns era el típico jefe duro pero que de vez en cuando mostraba sentimientos, lo que le llevaba a tener conversaciones hoy impensables con Homer sobre, por ejemplo, el complejo que le hacía sentir su calvicie. Progresivamente, esto cambió y se convirtió en un cada vez más exagerado villano, llegando a parodiar a Cruella de Vil en esa misma temporada. Esta vez su plan es construir una gigantesca torre que le permita extraer el petróleo antes que Skinner, después de que este rechace vendérselo. Mientras tanto, su empleado Homer Simpson, ajeno a todo esto, empieza a acumular cada vez más rencor ante el clásico running gag de que Monty no sea capaz de recordar su nombre.


"Hola, Lenny, Carl...Guillermo"



El plan tiene éxito y Burns pasa a controlar el petróleo, lo que arruina al colegio siendo despedidos Tito Puente y Willie. Pero esta no es la única consecuencia, ya que la torre está al lado de la taberna de Moe Syslack causando su cierre, un terremoto provocado por la extracción derriba parte de la residencia de ancianos obligando al abuelo Abe Simpson a mudarse temporalmente al 742 de Evergreen Terrace con su familia, y parte del petróleo impacta contra la casa árbol de Bart, hiriendo gravemente a su perro, el Pequeño Ayudante de Santa Claus. 

Burns, más rico y poderoso que nunca, empieza a enloquecer hasta tal punto que pretende robar un caramelo a un bebé para probar si es tan fácil como dice la expresión, deteniéndole Waylon Smithers al contarle que ha recibido como regalo una caja de bombones. Esto es una argucia de Marge para ver si así por fin se acuerda de Homer. Pero ni siquiera llega a ver su foto en la caja y manda una carta de agradecimiento donde menciona a todos menos a él, lo que termina de hacerle perder la paciencia.







Por su parte, Burns no se conforma con lo ya ganado. Según dice, aún le queda un "enemigo" por derrotar: decide invertir sus ganancias en una maquinaria que bloquee el sol en Springfield, lo que obligaría a usar luz eléctrica las 24 horas. Smithers, horrorizado, muestra por primera vez oposición a su literalmente amado jefe, por lo que es despedido y cae en la bebida.

El alcalde Joe Quimby convoca una cumbre de urgencia para protestar contra todo esto, a la que acaba presentándose el propio Burns. Aunque casi todos los habitantes del pueblo (incluido el propio Waylon) se presentan armados, nadie se atreve a llevar a cabo sus amenazas, y delante de todos, a las 3 de la tarde, Monty activa su siniestra maquinaria. Digo esto ya que dicho número, el 3, parece estar presente en todo momento en el episodio a modo de pista.



Otra pista parece ser quien es la única que no baja la cabeza ante las palabras de Burns


Burns empieza a pavonearse en una plaza oscurecida y extrañamente vacía (parodiando Cantando bajo la lluvia) cuando empieza a discutir con alguien. En ese momento, se oye un disparo. Salvo Marge (que lo oye a lo lejos) y el gamberro Corky "Jimbo" Jones (que le pregunta qué le ha ocurrido) nadie en Springfield parece estar libre de sospecha. El capítulo acaba con una frase del doctor Julius Hibbert dirigida tanto al jefe de policía Clancy Wiggum como al espectador: "No me siento capaz de resolverlo...¿y usted?"






La respuesta (por si alguno aún no lo sabe) en el siguiente artículo. Dedicado a la memoria de Larry Hagman y Tito Puente.

viernes, 17 de mayo de 2019

Grandes juegos basados en películas

Tocamos hoy en Joróbate Flanders un tema delicado: el de mezclar cine y videojuegos. Desde que en 1982 a Howard Scott Warshaw se le dieran solo 5 semanas para acabar su ambiciosa adaptación de E.T el extraterrestre para Atari 2600 (agravando una crisis que por otro lado era inevitable, recomiendo ver el documental al respecto)  han sido tristemente habituales los desarrollos ventajistas primando no la calidad sino el llegar a tiempo al estreno del film de turno. De vez en cuando, no obstante, surgen de aquí algunas inesperadas joyas, de las cuales hablaremos en este artículo:


Goldeneye 007





Tras 6 años sin una nueva película (algunos dicen que por fatiga en la taquilla, pero más bien influyeron los conflictos legales por los derechos del personaje creado por Ian Fleming) por fin en 1995 regresaba a los cines el agente 007 James Bond, esta vez interpretado por Pierce Brosnan. Para esto se encargó a Rare (en ese momento second party de Nintendo) lo que en principio debía ser un sencillo plataformas 2D para SNES, pero Martin Hollis prefirió subir la apuesta: un shooter 3D para la siguiente consola aún en desarrollo: Nintendo 64, algo que daría más tiempo del previsto para trabajar en ello por sus constantes retrasos.

En un tiempo en que los juegos en primera persona eran meros clones de Doom o juegos "sobre raíles"  el de Goldeneye fue un concepto completamente innovador para la época donde, lejos de matar a todo el que se cruzara, primaba el sigilo para cumplir las misiones. Si ya de por sí se contaba con 17 fases (más 2 desbloqueables) en 3 niveles de dificultad, la vida del juego se alargaba aún más con un adictivo modo multijugador para 4 jugadores donde, además de los protagonistas y antagonistas de la película (Bond, Natalya, Trevelyan, etc) se contaba con otros villanos clásicos de la franquicia como Tiburón, recuperándose algunos niveles posteriormente para la "secuela espiritual" Perfect Dark.






Tras su gran éxito (juego de 1998 en la feria ECTS) la licencia pasaría a Black Ops (bajo distribución de Electronic Arts), que desarrolló para Playstation el mediocre El mañana nunca muere (que esta vez era en tercera persona) mientras que la tercera parte (El mundo nunca es suficiente) que retomó el estilo anterior y fue multiplataforma (con la versión de N64 desarrollada por Eurocom) , fue sensiblemente superior, pero no llegó a los niveles de Goldeneye y pasó sin pena ni gloria en un mercado que ya había dado paso a la siguiente generación. También Eurocom sería la que desarrollaría un remake ya en 2010, que tampoco terminó de alcanzar el éxito esperado.


X Men Orígenes: Lobezno





¿Qué se puede decir de la primera película en solitario del personaje interpretado por Hugh Jackman que no se haya dicho ya? El guión daba demasiados bandazos, los efectos especiales no eran mucho mejores que la versión inacabada que se filtró, Deadpool (Ryan Reynolds) era una especie de Sylar de Heroes que encima era mudo...total, que el anunciado spin off de Magneto se vio sustituido por una precuela más convencional. Por esto sorprende encontrar un juego que de hecho resulta incluso ser mejor que su película.

Con multitud de versiones para prácticamente toda consola de la época, las más destacables eran por supuesto las de PS3 y Xbox 360, que fue desarrollada por Raven Software. X Men Origins (que solo se basaba parcialmente en la película, recogiendo también elementos del comic, como los centinelas de Bolivar Trask o Wakanda) era un Hack and slash donde podías perder partes del cuerpo y regenerarlas gracias al poder curativo de Logan. Los combates iban aumentando la barra de furia, lo que permitía usar técnicas más poderosas.  Aunque hoy en día haya caído en el olvido por títulos más importantes como la saga Batman Arkham (que, al igual que este, usa el motor Unreal Engine), merece la pena echarle un vistazo.








Quest for Camelot



Cuando pides una figura de la Bella y la Bestia por Aliexpress



Antes de que Dreamworks diera con la tecla de forma casi accidental con Shrek (cuenta la leyenda que trabajar en esa película era un "castigo" por no hacer bien tu trabajo en El príncipe de Egipto) muchas fueron las compañías que intentaron competir sin éxito con Disney haciendo su mismo tipo de películas. Uno de los patinazos más sonoros se lo dio Warner con Quest for Camelot (o "La espada mágica", como se le conoció en España) pese a su extraordinario reparto de voces en la VO, con Cary Elwes, Gary Oldman o Jane Seymour entre otros.

En este caso el juego apareció para Game Boy Color (aunque también era compatible con la Game Boy clásica y estaba adaptado para Super Game Boy). También se estaba preparando una versión para Nintendo 64 que finalmente fue descartada por la baja taquilla de la pelicula.

El juego, desarrollado por la extinta y polemica Titus (recordemos que es la culpable de semejante joya), fue para muchos que nos quedamos con ganas de más tras el remake de Zelda Link's Awakening y hasta la llegada de las dos partes de Zelda Oracle por parte de Capcom una buena forma de quitarnos el gusanillo.

 A pesar de no llegar a la altura de calidad de estos juegos mencionados, el juego resulto ser de lo más entretenido, con gran variedad de escenarios, un sistema de objetos muy similar al visto en Zelda y una longitud más que aceptable para ser un cartucho de Game Boy Color, sin contar que este SI que llego traducido. Lo unico malo del juego son algunos momentos de recolección de objetos en que resultaban un poco repetitivos.

 Por aquel entonces aun era raro que llegaran los juegos traducidos






Super Star Wars







Pero si hay una franquicia que se ha prodigado especialmente en el mundo de los videojuegos, esta es Star Wars. Ya en 1983 hubo un más que aceptable juego para Atari 2600, a la que seguirían el resto de consolas que vendrían después. No en vano, George Lucas también impulsó esta industria con la hoy extinta LucasArts.

Si tuviese que destacar uno en concreto, me quedaría con el primero al que recuerdo haber jugado, Super Star Wars, desarrollado junto a Sculptured Software para SNES, que adaptaba de una forma un tanto libre (poniendo a los jawas como villanos, por ejemplo) la primera película, Una nueva esperanza, viendo la evolución de Luke Skywalker desde un granjero que apenas sabe disparar un blaster a todo un maestro jedi, en una acertada mezcla de géneros, combinando fases de plataformas en scroll lateral con otras de vuelo (algunas incluso en primera persona) o avanzar con un vehículo volador por el desierto de Tatooine.

Además, según superes los niveles (todos ellos bastante difíciles, y encima no se puede guardar la partida, solo avanzar con passwords) puedes ir eligiendo a otros personajes como Han Solo o Leia Organa, y tanto la intro como la BSO son los de la película. Posteriormente fueron lanzadas 2 secuelas (basadas, como es natural, en El imperio contraataca y El retorno del jedi) más desafiantes todavía y otro juego basado en una saga de Lucas, Indiana Jones Greatest Adventures, que resumía en un solo cartucho las 3 películas rodadas hasta entonces.






Como siempre, podéis sugerir más juegos en los comentarios.

Los periféricos más insólitos (2)

Seguimos repasando en Joróbate Flanders algunos de los accesorios más curiosos o extraños que hemos visto en la historia de los videojuegos:...