viernes, 27 de marzo de 2020

Disney+ ya está aquí: pros y contras




De una forma un tanto accidentada, por fin llegó a España la plataforma de streaming más esperada (y temida por los padres, que tendrán que ver Frozen en bucle) Disney+. Pero antes que nada, empecemos, como le gusta a Manolito Gafotas, por el principio de los tiempos.

Tras algunos canales provisionales o "pop-up", en 2017 aparecía en Movistar+ de forma indefinida el nuevo canal Movistar Disney. Tras la desaparición años atrás de Disney Cinemagic, volvíamos a contar con una programación donde disfrutar tanto de los "clásicos" como de las producciones 3D de Pixar, así como algunas rarezas entre las que cabría destacar Sleepy Hollow o la adaptación cinematográfica que dio fin tras 4 temporadas (la duración estándar de las producciones de Disney Channel) a Patoaventuras.






Desde luego, resultaba una oferta interesante (y de hecho a ese canal le debo alguna de mis reseñas) pero inevitablemente se quedaba algo corto, cayendo en el problema endémico de los canales temáticos lineales: el exceso de reposiciones, teniendo que tirar de la app de Movistar, que no siempre tiene determinadas películas. En ese contexto, muchos recibimos con ilusión las primeras noticias en 2018 sobre el lanzamiento de su propia plataforma VoD tras la absorción de Fox.



Quien diga "Disney plas", ¡golpe de remo!



Según iban llegando noticias del lanzamiento en EEUU la cosa cada vez prometía más. ¡Series de Marvel! ¡De Star Wars! ¡Todas las temporadas de Los Simpson! (eso sí, salvo cierto episodio...) . 4 meses después (que en tiempo de Twitter equivalen a unos 130 años) D+ se encuentra ya en España y por fin hemos podido probarlo en Joróbate Flanders.






Lo primero que hay que destacar es que, tras un rápido registro y creación de perfil (admitiendo un total de 7, con 4 posibles usuarios a la vez) la interfaz resulta de lo más cómoda, pudiendo elegir entre los 5 tipos de contenido que nos ofrece esta plataforma: Disney, Pixar, Marvel, Star Wars y los documentales de National Geographic (que también tienen su contenido exclusivo, como una serie dirigida por Jeff Goldbum, el doctor Malcolm de Jurassic Park) , si bien hay que revisar bien la configuración ya que se han reportado algunos casos de usuarios que tenían por defecto el menú en español latino, apareciendo títulos de películas que pueden llevar a confusión como "la novicia rebelde". La oferta animada resulta de lo más completa, contando tanto con películas como con (por ejemplo) los cortos de Pixar, algunos de ellos inéditos.

Aún con la anunciada reducción de calidad debido al mayor consumo de internet por la cuarentena del coronavirus (que ha retrasado el lanzamiento en Francia) , las producciones en 4K (como las más modernas películas de Marvel) resultan todo un deleite visual, y algo que destaca sobre el resto de plataformas: la inclusión de making ofs, escenas eliminadas y otros extras, tanto de las respectivas ediciones físicas como exclusivos.

Eso sí, hay inconvenientes. Como ya venia ocurriendo en EEUU, Los Simpson, aunque ha gozado de una remasterización que la hace parecer casi una serie de estreno, cuenta a cambio con un recorte de imagen para pasar a 16:9 arruinando uno de los grandes encantos de la serie, los detalles visuales de fondo. Aunque contamos con 30 temporadas, esta última se encuentra aún sin castellano por estar todavía en emisión en Neox.

En cuanto a la oferta de Marvel, resulta algo incompleta, faltando tanto algunas de las películas del Universo Cinematográfico como (pese a que lo anunciamos aquí por error atendiendo a la oferta norteamericana, mil perdones) las grandes series animadas de los 90 (aunque parece que sí podrían incorporarse más adelante) así como algunas de las de Disney, como Pepper Ann.

Y claro, aún faltan por llegar muchas de las producciones exclusivas, siendo de momento lo más destacado una adaptación Live action de La dama y el vagabundo y la interesante serie The Mandalorian, que inexplicablemente será subida en episodios semanales pese a estar ya completamente doblada.






Dicho todo esto, ¿merece la pena abonarse a Disney+? Me es difícil mojarme, pero hay que tener una cosa clara: esto no es Netflix o HBO, aquí no hay gente arrastrando a analistas a un avión rumbo a Yemen. La factoría del ratón Mickey no ha querido poner todos sus huevos en la misma cesta así que esto no es ni más ni menos que lo que promete: una plataforma familiar, igual que (salvando las distancias) las consolas Nintendo son sobre todo para jugar a sus exclusivos. Tú decides si es o no lo que estás buscando.

Como siempre, podéis dar vuestra opinión en los comentarios.

viernes, 20 de marzo de 2020

Videojuegos de Star Wars (2)

Como algunos recordaréis, en su día complementé mis reseñas de la trilogía original de Star Wars con un epílogo dedicado a algunos de los videojuegos de esta franquicia. Como soy consciente que me dejé muchos grandes títulos en el tintero, hoy en Joróbate Flanders os ofrecemos la segunda parte.


Rogue Squadron (N64)





Tras el éxito (no tanto de crítica como de ventas) que tuvo Shadows of the empire (uno de los juegos de lanzamiento de Nintendo 64) LucasArts firmó una exclusividad de 3 títulos con la "gran N". Con aquella extraordinaria fase inicial de la batalla de Hoth siendo publicidad recurrente de lo "tecnológicamente superior" que era esta consola, el primero de ellos (que también apareció en PC) desarrollado por Factor 5 no podía sino ser un shooter basado en ese concepto.

En SW Rogue Squadron manejas a Luke Skywalker, que comanda junto a Wedge Antilles el grupo rebelde que da título al juego, en 16 niveles (divididos en 4 fases, cada una con su correspondiente cortinilla al estilo de las películas) donde puedes elegir entre varias de las naves de la Alianza, así como otras desbloqueables, como el Halcón milenario. 

Al cabo de un tiempo, se desvelaría la existencia de un código que ocultaba el Naboo Starfighter, la nave con la que el pequeño Anakin Skywalker destruye al ejército droide de la Federación de comercio. Todo ello, con un espectacular para la época apartado gráfico que le convirtió junto a Turok 2 en el primer juego compatible con el Expansion pak.  

Su éxito dio pie a una secuela espiritual basada en el Episodio I (que, como buena parte de los desarrollos estadounidenses de la etapa final de N64, no vio la luz en España) habiendo que esperar a GameCube para tener Rogue Squadron 2: Rogue Leader (que también tuvo una gran acogida) y Rebel Strike, con críticas más divididas debido a la escasa calidad de la nueva inclusión de misiones a pie. Posteriormente se trabajó en remakes y nuevas secuelas para Xbox360, quedando ambas canceladas.






Star Wars Force Unleashed (multiplataforma)




Conocido en nuestro país como "El poder de la fuerza" se trata de un hack and slash (con una gran implicación del mismísimo George Lucas) ambientado en la "purga jedi" ocurrida entre los Episodios III y IV lanzado para prácticamente cualquier sistema de los 2000, destacando más como es lógico en 360 y Playstation 3. Tras un breve primer nivel de aprendizaje donde controlas a Darth Vader, te encuentras con el verdadero protagonista del juego, Galen Marek, al que adiestra en secreto en el lado oscuro de la fuerza bajo el nombre en clave de "Starkiller", curiosamente el apellido que iba a tener Luke en el primer guión de Una nueva esperanza.

A lo largo de los diferentes niveles, vas descubriendo poco a poco las habilidades de la fuerza, al mismo tiempo que aparecen diferentes personajes famosos de la franquicia, como Shaak Ti o el mismísimo Emperador Palpatine. Esto te lleva a elegir entre 2 finales: si eliges el lado luminoso de la fuerza, el sacrificio en una batalla contra el lord sith permite a varios rebeldes escapar del Imperio naciendo así la Alianza, mientras que el lado oscuro acaba convirtiendo a Starkiller en otra máquina como Vader.

De nuevo tuvimos una secuela (protagonizada por un clon de Starkiller con su misma alma) así como un DLC que desarrollaba misiones posteriores al final "malo", y hasta una novela gráfica basada en esta interesante historia, si bien su inclusión dentro del canon resulta discutible, sobre todo a partir de la entrada de Disney y sus consiguientes cambios.






Star Wars: Jedi Fallen Order (Xbox One/PS4)





Para acabar, tenemos un juego post-LucasArts. Con la desaparición de este sello, la nueva LucasFilm dirigida por Kathleen Kennedy cedió la franquicia a la siempre controvertida Electronic Arts, que relanzó la saga Battlefront con 2 títulos que, sin ser necesariamente malos, dependían demasiado de los micropagos, el mal endémico del videojuego actual. En este contexto, Jedi Fallen Order fue lanzado sin demasiado ruido, apenas sí oyéndose su título en el E3 de 2018. Y sorprendentemente, estamos quizá ante el mejor título (con permiso de KOTOR) de la historia de Star Wars.

Desarrollado por Respawn Entertainment, JFO se trata de un juego de aventuras con toques "Metroidvania" con motor Unreal Engine 4 protagonizado por Cal Kestis (cuyo físico y voz en la VO es la de Cameron Monaghan, al que quizá conozcáis como los hermanos Jerome/Jeremiah Valeska, los "Joker" de la serie Gotham) un antiguo padawan jedi que trata de sobrevivir tras el fin de las Guerras Clon a la vez que va aprendiendo poco a poco los secretos de la orden con la ayuda de un droide llamado BD-1. Si un enemigo te mata, debes golpearle al menos una vez para recuperar habilidades perdidas.

Sus grandes ventas (que incluso sobrepasaron las expectativas de EA) demuestran que, aún con las luces y sombras de las actuales películas, Star Wars sigue siendo una franquicia más viva que nunca que aún puede dar mucho de sí.






Como siempre, podéis sugerir otros títulos en los comentarios. Y recordad, #yomequedoencasa.

viernes, 13 de marzo de 2020

El comprador de Springfield. Auge y ¿caída? del E3






Lo creáis o no, hubo un tiempo en que no existían las grandes ferias de videojuegos de la actualidad. Lo usual era que las principales compañías presentasen sus lanzamientos en eventos de electrónica como el CES de EEUU o el hoy extinto ECTS de Londres. En aquella época, las consolas eran vistas como un mero entretenimiento infantil, por lo que se veían relegados a un segundo o tercer plano. Desde 1991, SEGA (dirigida en EEUU por Tom Kalinske) renunció a acudir al CES descontentos por el trato recibido, y en 1994 numerosas compañías se asociaron para fundar la IDSA (hoy ESA) que un año después organizaba en Los Ángeles la primera edición del Electronic Entertainment Expo.







Aquel parecía el momento ideal para impulsar una feria de videojuegos. La generación de los 16 bits había alcanzado su canto del cisne (aunque en España se nos hiciera excesivamente corta quizá por el retardo de unos 2 años cada una en los respectivos lanzamientos de Mega Drive y Super Nintendo) y tocaba dar el abismal salto a las 32. 

Vimos una SEGA Saturn que con juegos como Daytona USA hacía impactantemente corta la barrera entre el arcade y las consolas, y por primera vez conocíamos de forma física el Project Reality de la "gran N", entonces conocida como Ultra 64, que pretendía saltar una generación (aunque con el handicap del cartucho) así como su primer gran fiasco en el mundo de las portátiles, Virtual Boy, que no llegó a Europa. También la demasiado adelantada a su tiempo 3DO en sus últimos coletazos hacía acto de presencia. 

Pero fue la que parecía casi el convidado de piedra a la fiesta del duopolio Nintendo-SEGA la que se llevó el gato al agua, y no sería la última vez. Sony, "la de los walkman", presentaba lo que un día pudo ser un periférico de SNES, Playstation, cuyos juegos de lanzamiento Ridge Racer y Battle Arena Toshinden también resultaban prometedores. 2 palabras del CEO de la filial americana Steve Race, "299 dólares" (Saturn valía 100 más, ¿os suena?) terminaron de desequlibrar la balanza entre los 2 sistemas con CD, mientras que N64 llegó demasiado tarde al mercado y se quedó sin apenas "third parties" que acompañaran a sus clásicas franquicias.




Por supuesto, esta primera edición fue todo un éxito, y Japón no tardaría en tener su propia feria, Tokio Game Show, originalmente celebrada 2 veces al año (otoño y primavera) y actualmente anual. Las revistas especializadas empezaron a marcar en rojo la fecha del E3, y todos esperábamos con impaciencia el ejemplar de turno con el reportaje de los próximos lanzamientos.

Muchos han sido los momentos memorables que se han vivido en estos más de 25 años de historia, desde el tatuaje con el que Peter Moore anunció que GTA IV estaría ya desde su lanzamiento en Xbox 360 (en la anterior generación PS2 tuvo una exclusividad temporal en la saga) a la larga ovación que despertó The legend of Zelda Twilight Princess para GameCube (con Shigeru Miyamoto espada y escudo en mano) pasando por la espectacular presentación de God of War en PS4. Otros fueron más sonrojantes, como la obsesión de Microsoft en vendernos Kinect, o... lo que fuera que quiso hacer Konami en 2010.

Inevitablemente, los tiempos cambian, y hoy con internet queremos toda la información para ayer. Y una vez más, Nintendo quiso innovar también en la comunicación a sus usuarios. Tras la desastrosa presentación en 2011 de Wii U de la que ya hemos hablado en anteriores artículos, ya no volverían a dar conferencias, al menos como las conocíamos. En el contexto de la presentación de 3DS (sucesora de la portátil más vendida de la historia, Nintendo DS) nacía en octubre de 2011 Nintendo Direct, retransmitido públicamente por streaming, y esa fue la fórmula con la que llegarían un año después.

Poco importaban las noticias que en aquel año se dieron, algunas tan llamativas como la exclusividad de Bayonetta 2. Muchos se tomaron poco menos que a broma esta decisión de Nintendo, que poco a poco se fue consolidando para desesperación de los CMs de cada país, que tienen que aguantar como cada 3 meses no les paran de preguntar en Twitter "¿nos llevas a salpicamas cuando es el próximo Direct?"





A finales de 2018, fue Sony la que por primera vez renunciaba a acudir al E3, y este miércoles se confirmó el temido secreto a voces: por precaución por la pandemia del coronavirus, la edición 2020 ha sido suspendida, y de inmediato Microsoft y UbiSoft han anunciado sus propios eventos online. Lo esperable y deseable es que en 2021 todo esto esté superado y pueda volver a celebrarse con normalidad, pero ¿quizá este triste suceso ha acelerado el que era un cambio inevitable? Solo el tiempo lo dirá.

Y aquí estaremos en Joróbate Flanders para hablar de ello. Mucho ánimo desde aquí a todos los afectados por la enfermedad.

viernes, 6 de marzo de 2020

Revisitando Los Simpson. El último resplandor del actor secundario Bob

"Sé que es irónico salir por televisión para censurarla, así que, ¡ahórrense el comentario!"




Una vez más analizamos en Joróbate Flanders un capítulo clásico de Los Simpson. Y de nuevo tenemos (y ya era la tercera temporada consecutiva) a Kelsey Grammer como el actor secundario Bob. En artículos anteriores recordamos como amañó unas elecciones  y como el desenmascarar a su supuestamente respetable hermano no le sirvió de nada. Pero, ¿qué hizo entre medias en la extraordinaria T7?






Siendo Bob Terwilliger alguien de tan profunda inteligencia, se había visto arrastrado de forma accidental a un programa infantil que era pura basura. El programa de Krusty el payaso. Esto le llevó (aprovechando sus problemas con el juego) a incriminarle en un atraco al Badulaque para quedarse con su programa (que para gusto de Lisa Simpson, aunque mantenía los violentos dibujos de Rasca y Pica, se convirtió en un espacio cultural bastante digno) hasta que Bart se fijó en que, al contrario que su ídolo, Bob sí tenía de verdad unos pies gigantescos de payaso.  Desde entonces su obsesión fue vengarse del hijo mayor de Marge y Homer, pero ¿qué pasaba con su antiguo jefe?

Por sorprendente que parezca, después de más de un lustro no se había profundizado apenas en la relación de Bob y Krusty, limitándose la cosa a un agradable reencuentro en la tercera temporada, así como ser el segundo uno de los ¿pocos? verdaderos votantes del primero por su ultraliberal política de recorte fiscal. Por fin, en la séptima temporada se cerraba el círculo con el capítulo que quizá pudimos haber visto ya en primer lugar hacía 4 temporadas.

El capítulo empieza con Bart, Lisa y Homer viendo las habituales humillaciones de Krusty a su actual compañero, el actor secundario Mel (quien curiosamente comparte voz en castellano con su predecesor, Antonio Esquivias) . 

Como no podía ser de otra forma, el inspector de la central nuclear no recuerda los anteriores crímenes de Bob (introduciendo una vez más el ya aburrido flashback de turno) y muestra su añoranza por su etapa. Esto no puede ser más irónico (y sí, no será lo único como después veremos) ya que el ver como sus compañeros de la prisión de mínima seguridad en la que ahora se encontraba se pasan el día viendo el show de Krusty aumenta cada vez más su odio al payaso y al medio televisivo en general, provocando un incidente con el CEO de Channel 6 (también encarcelado) quien resulta ser nada menos que Rupert Murdoch.

Tras todo un día de tedioso trabajo en la limpieza de una base militar donde habrá un espectáculo aéreo (la excusa para introducir a la familia Simpson en la trama), la cosa no hace sino empeorar cuando Bob oye por la noche (un compañero tiene un televisor en su celda, lo que refuerza aún más los sutiles chistes sobre lo privilegiados que son los reclusos de aquel lugar, entre los que se encuentra ahora todo un ex-alcalde de Springfield) a su admirada Vanessa Redgrave hacer de la típica abuela "moderna" de tantas y tantas sitcoms de las 90.

Y de paso el guionista Spike Feresten se permite aquí otro dardo a la cadena que lleva tantos años emitiendo Los Simpson en forma de la mítica sintonía de la Fox sonando al final.






Bob decide aprovechar otra de las maratonianas jornadas de trabajo para fugarse. Y es importante recalcar esto, ya que, si hoy la propia serie ha convertido en chiste recurrente lo mucho que lo consigue, esta era la primera vez que no salía mediante indultos o libertades condicionales, y no volvería a hacerlo hasta casualmente 7 temporadas después. 

Sea como fuere, llega el día de la exhibición aérea, donde se suceden todo tipo de divertidos gags, desde Homer confundiendo cerveza "gratis" con "sin alcohol" (otro de esos detalles intraducibles al castellano) a Milhouse Van Houten saltando por los aires en el asiento de un caza al que se había subido a jugar, mientras que el actor secundario empieza a espiar al militar al cargo de la base, el coronel Leslie "hap" Hapablap (cameo de R.Lee Ermey, el sargento Hartman de La chaqueta metálica) con tal de aprenderse sus peculiares frases (como "¡dulce enola gay!" o "le dejaré como un pañuelo de papel en una fiesta de mocos") para conseguir tener acceso a una sala restringida.






Mientras todos observan como los aviones del ejército forman la bandera americana en el cielo, aparece en la pantalla gigante Bob exigiendo la prohibición de la televisión en Springfield para indignación del mismo Homer que apenas un día antes le echaba de menos. Para ello, desvela lo que los espectadores ya sabíamos: si no se cumple su petición de inmediato, detonaría la bomba atómica que había conseguido robar de la base. Esta es evacuada de inmediato, pero Bart y Lisa quedan atrapados dentro.




En el segundo acto, sin abandonar por supuesto el humor, vemos como la reunión en un bunker (donde aparecen como representantes de las cadenas de televisión Steve Urkel o el cuarto doctor entre otros famosos personajes, y como no, Krusty) refleja una verdadera tensión más propia casi de otras futuras producciones de Fox.

Así las cosas, si en cierta ocasión le vimos huir de la ciudad ante la amenaza del coronavirus la gripe de Osaka, ahora vemos a un Joe "Diamond" Quimby inusualmente serio y responsable que muestra cara de desagrado por los desafortunados chistes del coronel Hapablap. Tras un desastroso operativo de búsqueda donde solo se consigue encontrar a un extraterrestre, un desorientado Abe Simpson que confunde un retrete portátil con un ascensor y, ejem... revistas para adultos, al corrupto alcalde no le queda más remedio que ceder a las exigencias de Bob.







Una vez más, es Lisa quien tiene la clave para salvar el día, ya que al oír a un militar hablar de la "voz aguda" del ex-payaso, se da cuenta de que su escondite no puede ser otro que el famoso zeppelin de la cerveza Duff, lo que le había dejado expuesto a helio durante horas.

Sin embargo, en esta ocasión parece llegar tarde ya que, mientras "zapea" para regodearse en su éxito, Bob ve como Krusty ha conseguido retomar su programa de forma muy precaria gracias a un equipo de emisiones de emergencia que encuentra mientras es desmantelado su plató, y decide detonar la bomba nuclear. Esta escena, de una magnífica animación, es de nuevo una referencia a una polémica campaña política, en este caso la reelección presidencial de Lyndon Johnson en 1964.




Y, no solo la bomba no funciona por ser demasiado antigua, sino que Bob vuelve a caer en una de las astutas trampas de distracción de Bart que permite a Lisa mandar un mensaje de aviso al jefe Clancy Wiggum. De inmediato hay cambio de planes: esta vez el actor secundario decide inmolarse (con Bart como rehén) contra la caseta en un desierto desde donde emite su otro archienemigo Krusty. En este tercer acto, el episodio vuelve a reconciliarse con el puro humor absurdo con una persecución de todo un ejército incapaz de atrapar a un Bob que pilota una réplica del primer avión de la historia tras estrellar un caza nada más intentar despegarlo en otra de sus eternas torpezas.






Tras un interminable vuelo, Bob llega a su objetivo, pero como es lógico solo consigue un aparatoso golpe y ser arrestado una vez más. En ese momento, llega de forma repentina el abuelo Simpson en moto imitando el vergonzoso gag de la sitcom de antes, terminando así de una forma extraña pero ingeniosa este capítulo.






Después del que analizamos de la sexta temporada, este es posiblemente mi segundo preferido de los episodios de Bob, gracias a su acertada mezcla de parodia de las películas de acción de la guerra fría y el característico humor de Los Simpson, además de que por una vez en esta "saga", Marge y Homer tienen un divertido segundo plano en sus sucesivos fallidos intentos de rescatar a sus hijos.  Próximamente, más Simpson en Joróbate Flanders.

viernes, 28 de febrero de 2020

Series que deberías ver en Disney+




Aunque ya casi todo el mundo ha visto El mandaloriano (que por cierto, más allá del "bebé Yoda", ¿cuantos spoilers hemos visto realmente sobre la serie?) es ahora en apenas un mes cuando por fin llega a España Disney+ y una nueva generación podrá crecer con todo Los Simpson y no solo lo que Neox y Fox (o como se vaya a llamar en adelante con la desaparición de esta marca) nos dejan ver, siendo ya posible empezar a abonarse a esta nueva plataforma de streaming.

Como de las nuevas series ya hemos hablado en anteriores artículos, hoy en Joróbate Flanders haremos otro tipo de recomendaciones. Como no solo de estrenos vive el friki, aquí tenéis algunas de las series clásicas que nos ofrecerá D+.


X-Men


Los 90 en toda su gloria ciclada


Si en cierta ocasión recordé la serie de Spiderman que durante tantos veranos vimos en Antena 3, hoy toca recordar su antecesora, que estableció a Marvel televisivamente hablando tras varias adaptaciones del trepamuros digamos... extrañas, unos 4 fantásticos que sustituían a la antorcha humana por un robot debido a problemas de derechos o un piloto de los propios mutantes, "The pryde of the X-Men" que fue desestimado en 1989 por las malas críticas de los espectadores.



¡Spider-meme!




Aunque inevitablemente los diseños y elección de personajes son noventeros con todo lo que eso conlleva (se estrenó en 1992) X-Men adaptó todo tipo de sagas clásicas en los casi 30 años de historia que tenía la franquicia hasta ese momento, desde los centinelas de Bolivar Trask hasta Días del futuro pasado, así como la transformación de la joven telépata Jean Grey en la malvada Fenix Oscura.

Todo esto además narrado con un tono mucho más adulto de lo que estábamos acostumbrados hasta entonces en series animadas (y en las superheróicas en particular) reflejando a la perfección ese trasfondo de crítica al racismo que tiene el miedo y odio de la sociedad al "homo sapiens superior" alimentado por el supremacismo de Eric Lensherr "Magneto" y sus planes para dominar el mundo.

Su enorme éxito que se prolongó durante 5 temporadas convirtió a X-Men (si no lo era ya) en la franquicia más popular de Marvel en aquel momento, llegando a salir una colección de comics adaptando a su vez la serie, y posiblemente contribuyó a que DC le diera la réplica con la quizá mejor adaptación que jamás haya existido de Batman. Y por qué no decirlo, el opening japonés no puede molar más.





Gargoyles




Tras hablar de la "casa de las ideas" ahora llega el turno de una producción propiamente dicha de Disney. Pero no una cualquiera, y es que, de nuevo, Gargoyles (o Gárgolas: héroes mitológicos, como se la conoció en nuestro país, emitida en varias ocasiones por TVE2) era una serie de lo más oscura disfrutable a cualquier edad.

La historia empieza con un prólogo durante una guerra en Escocia en el año 994. El castillo de Wyvern es protegido por unas estatuas que, durante la noche, cobran vida convirtiéndose en monstruos. Sin embargo, son traicionados por esos mismos humanos a los que protegen, por lo que la mayoría del clan es asesinado, y los pocos supervivientes son convertidos permamentemente en piedra. Tras tratar de vengarse por ello, su líder Goliath pide compartir la suerte de sus compañeros. El hechizo solo podría ser roto cuando el castillo "se elevara sobre los cielos".

1000 años después, el millonario empresario David Xanatos adquiere las ruinas del castillo reconstruyéndolo sobre su rascacielos de Nueva York. Desde entonces, Goliath y los suyos (que se ponen a sí mismos nombres de la ciudad como Hudson, Broadway, Lexington y Brooklyn, como si de los proto-Dalís se tratara) pasan a defender la EEUU moderna, ya sea contra Xanatos (que construye sus propias gárgolas mecánicas), Demona (antigua amante de Goliath con deseos de venganza contra la humanidad) o típicas tramas policiales en torno a la principal y prácticamente única aliada humana del equipo, la detective Elisa Maza. También se incluyen referencias a mitología histórica como el Rey Arturo, o personajes de la literatura británica como Macbeth.

Aunque su tercera y última temporada no fuese tan buena como las anteriores (debido al alejamiento de su creador Greg Weisman) llevándola a un precipitado final, merece mucho la pena en conjunto echarle un vistazo.




The clone wars




Si solo habéis visto la película (como olvidar el "huttito"...) puede que os sorprenda encontrar esto y no la también extraordinaria Star Wars Rebels en mis recomendaciones. Pero posiblemente una no se entienda sin la otra. 

Tras los midiclorianos, los incómodos diálogos "románticos" y la aburrida e ininteligible jerga política, The clone wars devolvió a la franquicia su antiguo espíritu que parecía perdido. Además de la evolución de nuevos personajes como Asokha Tano (la joven e impulsiva padawan de Anakin Skywalker) vemos una más coherente evolución de este hacia el lado oscuro, ya sea en una lucha interna de 3 episodios que en cierto modo evoca la cueva de El imperio contraataca o la amistad que, para disgusto de Obi Wan Kenobi, va desarrollando con un Wilhuff Tarkin que no oculta su desprecio a los jedis.

Incluso tenemos capítulos protagonizados por clones, en concreto la legión 501 dirigida por el comandante Rex, que desarrolla cierta independencia llevándoles a rebelarse contra un jedi oscuro que pretende unirse al bando separatista del sith Dooku. Sin olvidar la lucha que siempre quisimos ver y ni siquiera lo sabíamos: Maul VS Darth Sidious, tras dominar el primero brevemente el planeta Mandalore.






Tras 5 temporadas (mas una sexta exclusiva de Netflix a día de hoy inédita en España) la absorción de Lucasfilm supuso su cancelación. Pero todavía hoy TCW tiene un gran seguimiento de culto, y (posiblemente por el éxito que tuvo el episodio de Rebels "The last Battle", en que un envejecido Rex que ahora es leal a la Alianza Rebelde tiene que hacer frente a un batallón de droides de la federación de comercio aún activos) D+ ofrecerá por sorpresa una nueva temporada que ya espero con impaciencia.



¡Hasta recuperaron la misma BSO!



Como siempre, podéis mencionar otras series que esperáis de D+ en los comentarios.

miércoles, 19 de febrero de 2020

El comprador de Springfield: una serie desaparecida, el ¿prematuro declive? del 4K y el Direct más esperado

¿Una actualización el miércoles? This is the real life? Sí, amigos, después de mucho tiempo, vuelve a Joróbate Flanders nuestro espacio de noticias, que viene cargadito:


¿Qué pasa con El ministerio del tiempo? (SPOILERS)





Mayo de 2016. Tras un episodio con toques de House of Cards donde un Felipe II interpretado por Carlos Hipólito (la voz en off de Cuéntame como pasó) trataba (y lo consgue brevemente) de cambiar la historia tras el hundimiento de la "armada invencible" acababa la segunda temporada de El ministerio del tiempo. Si bien las audiencias no eran buenas, había un gran seguimiento en la web de RTVE y todo un movimiento fan en Twitter que nunca antes había tenido una serie española. Pero se antojaba insuficiente, sobre todo desde el punto de vista presupuestario. Aquello parecía el fin definitivo de esta gran serie, y en cierto modo aquel "Cambio de tiempo" parecía orientado a ello.

Entonces, a finales de diciembre saltó la sorpresa al confirmarse lo que venía rumoreándose desde hacía semanas: una Netflix que había iniciado su expansión en España con la producción de su propia serie de época que sustituyera a su contenido más visto en aquel momento ya finalizado (Velvet) se hacía con los derechos internacionales de "El ministerio..." y además se encargaría de rodar una tercera temporada, de nuevo emitida en el ente público.






Aquella fue una temporada, como ya dije, con altibajos. No se pudo llegar a un acuerdo económico con Rodolfo Sancho por lo que su personaje de Julián Martínez volvía a ser sustituido por Jesús Méndez "Pacino" (Hugo Silva) , y a mitad de temporada era Aura Garrido la que abandonaba su papel de la universitaria Amelia Folch, lo que supuso una "nueva" incorporación al equipo, una versión joven de la villana de temporadas anteriores Lola Mendieta (Macarena García) que se convierte en agente 10 años antes de lo que marcaba la historia tras escapar de la Francia ocupada en la II Guerra Mundial con ayuda de Ernesto Jiménez (Juan Gea) . 

Con todo, gracias al mayor presupuesto se notaba una importante mejora en la factura de la serie, con un mayor número de exteriores y algunas espectaculares escenas como la batalla de Teruel en el 3x01 o un distópico futuro con una España completamente destruida por una pandemia en el episodio final. Eso sí, la cosa tenía letra pequeña: tanto esta como las 2 temporadas anteriores desaparecerían de RTVE a la carta al cabo de unos meses pasando a estar exclusivamente en Netflix.

Ya se está rodando como todos sabemos la cuarta temporada, y después de casi 2 años, uno querría ponerse de nuevo al día haciendo un revisionado, ¿no? Pues no es tan sencillo. Resulta que a mediados del mes pasado expiraron los derechos de la plataforma de streaming, y de momento parece que tampoco va a volver a "casa". Es decir, que solo hay un método legal de ver la serie. Y ese es ni más ni menos que las temporadas en DVD y blu ray. Y es que, aunque el VoD tenga sus evidentes ventajas, el formato físico es lo único verdaderamente fiable.

¿Adiós al 4K?






Y continuamos con este debate, ya que si ya de por sí el mercado del blu ray está claramente estancado en España, no hace falta decir cual es la situación del formato destinado a sucederle o al menos complementarle, el BD UHD o 4K, siendo que por ejemplo en el artículo antes citado nos hacíamos eco de como Microsoft estaba a punto de lanzar la cuarta revisión de su tercera consola, la Xbox One S "all digital", sin lector de discos.

Desde hace años Disney ha reducido a la mínima expresión sus lanzamientos en España. Empezó primero publicando las series de ABC exclusivamente en DVD (y ni siquiera ha reeditado lo que ya había, por lo que hoy encontrar Lost a buen precio es imposible) . Luego dejaron de salir ediciones básicas de sus películas en 3D, incluyéndose hoy (si es que lo hacen) en los steelbooks, mientras que a día de hoy no ha salido ni una película en 4K, ni siquiera las de Marvel (que podrían ser un buen impulso para el formato) a excepción claro está de la saga Spiderman, editada por Sony.






Hace unas semanas se confirmó lo que muchos temíamos. En marzo salen 2 lanzamientos esperados, Terminator Destino Oscuro y Ford v Ferrari (o como se la conoce aquí, Le Mans´66), de los últimos proyectos de Fox antes de la absorción y que serán los 2 primeros distribuidos por Disney. Y parece que de momento también las películas de dicho sello se quedarán sin ver la luz en 4K en nuestro país. 

Personalmente soy muy crítico con estas y otras decisiones de Disney (como sus impersonales serigrafías azules con solo el título del film de turno) pero, si el problema es que confían poco en el número de ventas en nuestro país, desde luego la idea de un boicot, de tener éxito, no creo precisamente que fuese a ayudar. 





Nintendo Direct






¿Quien no recuerda el E3 de 2011? Tras aquella desastrosa presentación donde nadie terminó de entender qué era eso de Wii U, la "gran N", siempre a contracorriente, decidió que era el momento de reinventar también este tipo de eventos. En octubre de ese año nacía Nintendo Direct, directos trimestrales a través de Youtube en los que ir dando noticias sobre próximos juegos, DLCs de los ya existentes, etc.

Como no hay día fijo y este se anuncia con muy poca antelación siempre hay cierta impaciencia cuando se acerca el mes de ver con qué nos sorprende Nintendo esta vez. Por fin hoy hemos sabido que esta segunda cita de febrero se celebrará mañana. Oficialmente está orientado a la nueva entrega de la popular saga Animal Crossing para Nintendo Switch.

Pero hay un detalle que llama la atención y que todavía ha aumentado más la expectación, y es que (sin contar la presentación el pasado mes de Byleth, el enésimo personaje de Fire Emblem que fue el quinto del "fighter pass" de Smash Bros) han pasado nada menos que 157 días desde el último en septiembre. Desde el abandono de Wii U no había habido que esperar tanto. ¿Tendremos sorpresa de última hora o de nuevo, como a Dewey, nos decepcionarán aún sin esperar nada antes del verano?

Pase lo que pase, seguiremos informando en Joróbate Flanders.

viernes, 14 de febrero de 2020

Momentos que nos impactaron de Dragon Ball

3 meses después, una vez más toca hablar en Joróbate Flanders de uno de nuestros temas preferidos, Dragon Ball. Aunque hacia el final de la serie Goku quedó demasiado por encima del resto llegando al tercer nivel de super saiyan (4 contando la no canónica pero reivindicable GT, y no hablemos ya de Super y el ki divino), hubo antes de eso no pocos momentos en que el argumento de este manganime no siempre iba por el camino fácil. Hoy analizaremos algunos de esos episodios inesperados.


Goku vuelve a perder el torneo





Según explicaba Akira Toriyama en uno de los imprescindibles "Compendios", al principio la serie no fue tan popular en Japón como podáis imaginar, nacida a la sombra de la preferida por muchos, Doctor Slump. Siendo que las competiciones de la peculiar Villa Pingüino como el "Grand Prix" solían tener buena acogida entre los lectores, optó por hacer que Goku y un nuevo personaje (primero rival y luego gran amigo), Krilin, entrenaran a las órdenes de "Duende Tortuga" o Mutenroshi para participar en el 21º torneo de artes marciales, que decidiría quien era el más fuerte del mundo.

Este primer torneo más que otra cosa mantuvo el tono cómico de la primera parte de la serie que tanto añoraría buena parte del fandom, con contrincantes de lo más peculiar como la joven Ranfan (que usa sus encantos personales para distraer al enemigo) o Bacterian, un gigantón de más de 2 metros que además despide un olor horrible, ganándole Krilin únicamente gracias a que su compañero saiyan le recuerda que no tiene nariz. 

La gran final enfrentaría a Goku con un misterioso anciano llamado Jackie Chun, que consigue ganar forzando un doble KO, pudiendo levantarse antes. Solo Nam (que perdió contra el saiyan en semifinales) descubre la verdad que Yamcha siempre sospechó: en realidad se trata del mismísimo Roshi, que no quiere que sus pequeños discípulos abandonen su preparación.






El 22º torneo 3 años después fue muy diferente, adelantando en cierto modo el tono más dramático que en adelante marcaría la historia de Dragon Ball. Sabiendo del gran papel que los alumnos de la "escuela Tortuga" habían hecho en la edición anterior, aparece el antiguo compañero y archienemigo de Roshi, Tsuru Sen´nin, el "Duende Grulla" con sus 2 discípulos.

Uno de ellos, Ten Shin Han, le rompe una pierna a Yamcha (que había pasado a entrenar junto a Krilin, mientras que Goku viaja por el mundo sin la ayuda de su Nube Kinton) cuando ya tenía ganado el combate de cuartos. La situación solo va a peor cuando, durante la pelea entre Krilin y el gran amigo de Ten, Chaoz (cuyos poderes psíquicos quedan rotos gracias a una sencilla pregunta de matemáticas) Goku reconoce el "dodonpa", la técnica del malvado Tao Pai Pai que hubiera acabado con su vida de no ser por la bola de dragón de 4 estrellas. El asesino a sueldo resultó ser el hermano del Duende Grulla, al que Ten aspira a suceder algún día.

Esta vez Goku tiene que enfrentarse en semis al propio Krilin (que, tras hacer quizá su mejor batalla en toda la serie, cae en la trampa de su amigo, que no le explicó que había entrenado su único punto débil, la cola) mientras que "Chun" abandona ante Ten Shin Han tras intentar hacerle ver lo equivocadas de las enseñanzas de su maestro. Esta vez no se trataba de una simple final, sino de cerrar definitivamente, no solo la rivalidad entre 2 escuelas, sino la larga lucha que Goku había tenido contra el temido ejército de la Red Ribbon para el que trabajaba Tao Pai Pai. Parecía que esta vez iba a ganar.

Sin embargo, tampoco esta vez fue así. Tras un duro pero justo combate, Ten, siendo consciente que su rival es algo mejor, lanza su ataque más poderoso, el "kikoho" destruyendo por completo el tatami, aprovechando así su gran ventaja, la capacidad de volar. Goku consigue gracias al kame hame ha el impulso suficiente para dar un último golpe, pero, cuando Ten está a punto de caer antes que él, ¡es atropellado por un coche y pierde de nuevo la final! Pero al menos consiguió otro buen amigo y aliado.






Vegeta escapa


 

Aunque ya mencioné esto en el artículo anterior, merece la pena desarrollarlo a fondo. Tras ganar Goku finalmente el 23º torneo contra Piccolo (y en semifinales, al propio Ten Shin Han) Toriyama intentó por primera vez acabar la serie. Una vez que Jump no le dejó, empezó, no el episodio 154 de Dragon Ball, sino el 1 de la nueva Dragon Ball Z, en el que llega a la Tierra Raditz, quien le cuenta a su hermano (realmente llamado Kakarot) su pasado. Tras sacrificarse para acabar con él, Goku entrena duramente junto a Kaito durante un año para la llegada de los mucho más fuertes camaradas de Raditz, Nappa y el príncipe saiyan Vegeta.

Una vez que Goku vuelve a la vida, ya han caído Yamcha, Chaoz, Ten y Piccolo, por lo que nadie más podría resucitar (al menos en la Tierra...) . Tras derrotar con facilidad a Nappa, el combate contra Vegeta resulta mucho más difícil. Solo la arriesgada técnica del "Kaioken" consigue poner en apuros al arrogante príncipe, que crea una luna artificial con la que transformarse en el mono gigante "ohzaru", lo que de entrada resulta de lo más traumático ya que le hace comprender como sus amigos le habían ocultado durante muchos años que fue él mismo el "monstruo" que mató a su propio abuelo adoptivo Son Gohan (cuyo nombre dio a su hijo) cuando solo era un niño.

Cuando todo aparece perdido, aparece por sorpresa Yajirobee (que, pese a entrenar con Kamisama, al principio quería huir de la batalla) que le corta la cola a Vegeta haciéndole perder su violenta transformación, pero solo quedan junto a él Krilin y un pequeño e inexperto Gohan para hacerle frente, ya que Goku está malherido.

Lo que queda de su genkidama consigue hacer algo de daño, pero no el suficiente, y es entonces cuando es Son Gohan el que se transforma en ohzaru (manteniendo, al contrario que Goku, un limitado raciocinio por su sangre terrícola) y consigue golpear duramente a Vegeta, al que no le queda más remedio que huir, siendo acorralado por un Krilin que sujeta la espada de Yaji. Pero, para su sorpresa, Goku le exige que le deje escapar. Quiere entrenar más y ser él quien le derrote algún día, ya que esa es la naturaleza de los saiyan aunque reniegue de ello. Esto desencadenaría la siguiente y aún más oscura saga de la que hablaremos a continuación.




La leyenda del super saiyan






Antes de ser asesinado por Nappa, Piccolo descubrió que no era un demonio como pensaba, sino uno de los supervivientes del planeta Namek, que había quedado casi deshabitado por cambios climáticos. En otra conexión con Superman, uno de los habitantes, Kattatsu, había enviado a su hijo en una nave espacial para salvarle de este apocalipsis, quien se convertiría en el Dios de la Tierra que posteriormente se separó de su parte malvada, Piccolo Daimaoh.

Una vez recuperado, Vegeta parte hacia allí con el objetivo de conseguir la inmortalidad, ya que piensa que en Namek existirán también las 7 bolas de dragón, como así resulta ser. De esa forma por fin podrá rebelarse contra Freezer y ser el emperador del universo.

Pero comete un error fatal al no comprender que, al igual que espió a Raditz a través del comunicador de su scouter, el tirano galáctico podía hacer lo mismo, y se le adelanta en la búsqueda. Además, uno de los hombres de Freezer, Cui (que hasta entonces estaba más o menos igualado con Vegeta) decide aprovechar esta traición para saldar viejas cuentas.






Esta breve pelea es la respuesta al por qué, por mucho que imitasen sus formas de entrenar, los guerreros Z jamás podrían superar a Goku. Es la propia lucha y la supervivencia lo que hace a los saiyans cada vez más poderosos. Durante esta larga historia (que ocupó más de 60 episodios del anime y 8 tomos del manga) Vegeta va afrontando combates cada vez más difíciles ante Dodoria, Zarbon y la tropa de élite de Freezer, el comando Ginew. De esta forma, está convencido de que, incluso una vez que no pudo pedir el deseo, será capaz de acabar con Freezer. Cree estar transformándose en lo que el emperador del mal más teme, el guerrero legendario que aparece cada 1000 años: el super saiyan.

Aunque inicialmente parece haber conseguido igualar las 530.000 unidades de Freezer, este resulta tener la capacidad de adoptar hasta 3 transformaciones cada vez más poderosas, y al final uno de sus rayos, el "freeza beam", acaba con Vegeta. Goku, que ha entrenado con 100 veces la gravedad de la Tierra en la remodelada nave en que llegó a la Tierra siendo un bebé, tampoco es rival, y su genkidama solo consigue enfurecer más al tirano, asesinando también a Krilin e hiriendo de gravedad al resucitado Piccolo. De repente, el pelo de un Goku fuera de control cambia extrañamente de color, y una ráfaga amarilla de ki rodea su cuerpo. De esta forma consigue derrotar a Freezer, no así evitar la destrucción de Namek.






Con el tiempo, Vegeta (esta vez sí) Gohan, y hasta unos Goten y Trunks que nunca habían combatido en serio conseguirían llegar a ser super saiyans (o superguerreros según el antiguo doblaje castellano) y surgirían, como ya he dicho, nuevas variantes de la transformación. Pero la sensación de hype que en su día sentimos los espectadores al ver por vez primera este episodio 95 de Dragon Ball Z resulta inolvidable después de tantos años.

De nuevo Toriyama tuvo que alargar el manganime con nuevas sagas (Cell, Boo, o los actuales Zamas y Moro, pasando por el parásito tsufur Baby o los dragones malignos en GT) y aunque algunas son mejores que otras, ya nada sería lo mismo.

Si hay otros momentos que queráis recordar, podéis sugerirlos en los comentarios.

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