viernes, 31 de julio de 2020

Revisitando Los Simpson: segunda temporada





Seguimos con el revisionado cronológico de Los Simpson en Joróbate Flanders analizando en esta ocasión la segunda temporada.






Dejando a un lado la sensible mejora en la animación y que la tosca pero entrañable intro de la T1 dio paso a la que todos conocemos, esta temporada traía importantes novedades. 

La primera fue una decisión arriesgada por parte de Fox, que decidió cambiar el día de emisión del domingo al jueves para así contribuir a asentar su nueva apuesta dentro del género dramático, Beverly Hills 90210, o como se le conoció en España, Sensación de vivir. Pero esto suponía enfrentarse al imbatible líder del género sitcom, Bill Cosby.




Hay por lo menos 2 cosas que están mal en este anuncio



De esta forma, un capítulo que estaba destinado a ser el 2x03, pasó a ser la premiere. Este episodio, uno de los clásicos de la serie, se llamó "Bart en suspenso", y fue elegido debido a la enorme popularidad que en ese momento tenía el personaje, generando todo tipo de merchandising a su alrededor, desde las camisetas que tanta controversia habían creado en EEUU a un curioso libro que a día de hoy sigue reeditándose.

En este capítulo vemos por primera y casi única vez a Bart intentando estudiar por encima de su muy reducido límite ante la amenaza de repetir curso. Finalmente suspende por poco el último examen, pero el hacer referencia a un dato poco conocido de la historia norteamericana mientras llora por ello emociona a su profesora Edna Krabappel, que finalmente le da una nota de suficiente.






El capítulo tuvo una audiencia mejor de la que se esperaba, y progresivamente la diferencia con The Cosby show se fue reduciendo hasta que finalmente Los Simpson se impondrían cerca del final de temporada, curiosamente con otro episodio protagonizado por el hijo mayor de Homer y Marge, "Tres hombres y un comic", mi preferido de la temporada. 

En él, Bart, desesperado por conseguir los 100$ que necesita para comprar el Nº1 de Radiactivo Man (primera aparición del amargado dependiente de comics Jeff Albertson) realiza diferentes trabajos, como hacer los recados de la anciana señora Glick, que solo le paga 50 centavos. 

Finalmente decide comprarlo a medias con sus amigos Milhouse Van Houten y Martin Prince, pero, incapaz de compartir, empieza a enloquecer hasta que una pelea acaba con el comic siendo destruido por un rayo tras evitar que Milhouse caiga de su casa árbol. A destacar especialmente la parodia de Aquellos maravillosos años, serie que curiosamente en esa época se emitía a continuación de Los Simpson en TVE2.







Otro importante cambio fue la evolución del personaje del millonario dueño de la central nuclear, Montgomery Burns. En la T1 (en la que apenas aparecía) representaba un cliché de jefe "duro-pero-con-buen-corazón" que mantenía conversaciones profundas con Homer, como cuando le pregunta como lo hacía para tener éxito con las mujeres.

En este contexto, era su ayudante Waylon Smithers el que en el 2x02 ("Simpson y Dalila", con el primer personaje abiertamente homosexual de la serie, el asistente Karl, interpretado por Harvey Fierstein, al que no debe confundirse con Carl Carlsson) el que ejercía un rol antagonista, así como en la mítica recreativa aparecida en ese año 1991.

"Dos coches en cada garaje y tres ojos en cada pez", el 2x04, establecería a Burns para siempre como el gran villano de Los Simpson. En él, Monty decide presentarse a las elecciones como gobernador del estado de Springfield (sea cual sea) después de que el hallazgo por parte de Bart de un pez mutado en un río cerca de la central nuclear alarme a las autoridades sobre sus muchas deficiencias de seguridad. 

Homer (sin más ideología que la de conservar su empleo) decide apoyarle y de hecho Burns va a cenar a su casa en una calculada estrategia para dar una imagen cercana a los votantes. Marge, de ideas demócratas, aprovecha esto para tenderle una astuta trampa que acaba para siempre con su carrera política. Burns entonces declara que su objetivo a partir de ese momento sería el de hacer que los sueños de Homer no se hicieran realidad. Sus malvados planes no habían hecho sino comenzar.







El episodio anterior había empezado con una curiosa intro donde Marge recomendaba a los espectadores que mandaran a sus hijos a la cama. Nacía así una tradición que llega hasta nuestros días, la saga de especiales de Halloween "La casa árbol del terror", historias de Bart y Lisa que solo asustaban a Homer, incluyendo una parodia de El cuervo de Edgar Allan Poe narrada en la VO por James Earl Jones, voz de Darth Vader.

Con el tiempo, se abandonaría el dar un hilo común a los segmentos, pero las apariciones de los malvados extraterrestres de Rigel 7 Kang y Kodos (a veces como antagonistas, pero normalmente simples cameos) ya se quedarían como un icono de estos episodios.






Pero lo más importante de esta temporada fue lo mucho que se amplió el lore de Springfield. Además del mencionado Comic Book Guy, a lo largo de estos 22 capítulos aparecen por primera vez entre otros el conserje Willie McDougal, la profesora de Lisa Elisabeth Hoover, el delincuente Snake Jailbird, los doctores Julius Hibbert y Nick Riviera y por supuesto, el actor fracasado Troy McClure y el abogado Lionel Hutz, ambos magistralmente interpretados en la VO por el desaparecido Phil Hartman. 

Algunas de las caracterizaciones aún no están asentadas (Hibbert apenas sí se ríe, por ejemplo) y las voces en castellano en la mayoría de casos siguen sin ser las que todos conocemos, pero por encima de todo, esto representaba quizá el verdadero salto de la serie, que pasaba de unos 13 episodios experimentales donde, como en los cortos, apenas sí salían personajes aparte de la familia de Evergreen Terrace, a crear todo un universo de divertidos secundarios. En definitiva, una temporada mejor de lo que recordaba.






Joróbate Flanders se despide aquí temporalmente por vacaciones. Nos vemos en septiembre con más Simpson y demás temas habituales.

viernes, 24 de julio de 2020

Las series de verano (2)

Un año más continuamos en Joróbate Flanders el repaso a las series de verano:


Los vigilantes de la playa




Hablar de series de verano es, como no, hablar de Baywatch. Los vigilantes de la playa. Año tras año veíamos al equipo de socorristas interpretados por David Hasselhoff, Pamela Anderson y Carmen Electra entre otros correr a cámara lenta por las paradisiacas playas californianas (salvo la última temporada, que pasó a ser una especie de spin off ambientado en Hawaii) .

Lo que mucha gente no recuerda (aparte de la intro de la T1) es que las audiencias originalmente fueron muy bajas, lo que, unido al elevado coste de producción, provocó que NBC decidiera cancelarla. 

Pero Hasselhoff (ya en cierto declive tras el final de su otra serie mítica, Knight Rider, El coche fantástico) en una arriesgada apuesta personal, decidió invertir su propio dinero convirtiéndose en productor ejecutivo.

Pasando a emitirse en sindicación, poco a poco el tiempo le fue dando la razón convirtiéndose en todo un éxito que se prolongó durante 11 temporadas, desde 1989 a 2001, así como una adaptación al cine en 2017 protagonizada por Dwayne Johnson "the rock".



Seguro que es la primera vez que has visto este opening




En España (donde también tuvo una considerable repercusión, dando pie a una de las más celebradas parodias de Cruz y Raya) casi terminaríamos antes diciendo donde no ha llegado a emitirse, pero sin duda la emisión más recordada fue la original de Antena 3, cadena donde David se convirtió en una especie de icono, haciéndose hueco en su parrilla (a menudo a horas intempestivas) tanto numerosas reposiciones de la mencionada Knight Rider como su mediocre piloto de Nick Furia o Vigilantes de la noche, spin off de Baywatch nacido como réplica al fenómeno Expediente-X que bien daría para artículo aparte.






Spiderman Unlimited





De nuevo tenemos aquí una de las muchas series protagonizadas por el trepamuros. Pero esta vez su historia es... complicada.

Aunque hay quien la considera la secuela de la serie clásica (error en que tampoco ayuda el hecho de que en España, de nuevo emitida por A3, fuese conocida como "el regreso de Spiderman") en realidad esta era una serie completamente nueva donde la productora Saban (autores tanto de aquella como de X-Men) pretendía adaptar la ingenua etapa primigenia 60s de Stan Lee y Steve Ditko.

Pronto surgió un "pequeño" inconveniente, y es que Sony, tras una dura disputa con MGM, se había hecho con los derechos audiovisuales del personaje. De pronto, se encontraron con la complicada tesitura de producir una serie de Spiderman que no debía parecerse a Spiderman.






El argumento esta vez era algo extraño. Un Peter Parker ya felizmente casado con Mary Jane se encuentra en una pelea contra Venom y Carnage, que roban una nave espacial con el astronauta John Jameson como rehén. 

Esta vez, su padre JJ Jameson finalmente consigue que su odiado superhéroe sea culpado de lo sucedido, y tras fingir su muerte, parte en otro transbordador (con un nuevo traje de nanotecnología creado por Reed Richards, Mr.Fantástico) yendo a parar a la "contra-Tierra", universo paralelo gobernado por un villano recurrente de Marvel, el Alto Evolucionador, que ha creado un ejército de humanos mutados en animales.

Peter y John (a su vez convertido en hombre lobo) pasan a formar parte de la resistencia humana, que, como si de la era de Apocalipsis se tratara, incluye versiones heróicas de habituales enemigos como Buitre o Duende verde. 

Aunque Spiderman Unlimited tenía algunas ideas interesantes en cuanto a la animación (en particular el rediseño de los simbiontes, más amenazadores que nunca) resultaba considerablemente más lenta y aburrida que su "predecesora", que sin ser perfecta (las transiciones CGI no es que hayan envejecido mal, es que ya no quedaban bien en 1994) intentaba reflejar la mezcla de acción trepidante y humor del comic. Para colmo, terminó de nuevo en un cliffhanger tras solo una temporada.




Eso sí, pudo haber sido peor


Lois y Clark: las nuevas aventuras de Superman




Y de Marvel pasamos a DC, cuyo legado televisivo poco o nada tiene que envidiar a la primera, desde Smallville al Arrowverso pasando por precuelas como Gotham o Krypton. La que nos ocupa es mucho menos ambiciosa, aunque no por ello resulta menos interesante hablar de ella.

Lois y Clark (interpretados respectivamente por Teri Hatcher y Dean Cain) aunque contaba con algunos de los villanos emblemáticos de la franquicia Superman como Mr.Mxyzplk (Howie Mandel) Metallo (Scott Valentine) y por supuesto Lex Luthor (John Shea, que al igual que Jesse Eisenberg en Batman v Superman, aquí tiene pelo) no era una serie de superhéroes al uso.

Como su título indica, esta de ABC (emitida en nuestro país por TVE1) era una producción con pequeños toques de comedia romántica centrada en el desarrollo de su identidad secreta humana, siendo este un Clark más cercano al que Tom Welling interpretaría en Smallville que al personaje torpe y tímido interpretado por Christopher Reeve.

Otra novedad con respecto a anteriores versiones es que Lex ya no era un científico loco, sino que, en la línea del reinicio que para la cronología de la Distinguida Competencia había supuesto el crossover Crisis en tierras infinitas, ahora ocultaba sus siniestros planes bajo la cómoda fachada de un respetable empresario millonario.

Tras 4 temporadas en que Lois termina por descubrir a Clark y contraen matrimonio, de nuevo la serie terminaba con final abierto. Posteriormente tanto Cain como Hatcher tendrían sendos cameos en Smallville, en una de tantas muestras de lo mucho que DC valora su pasado audiovisual. ¿Os imagináis lo que molaría ver a Tobey Maguire en la tercera parte del Spiderman del UMC? Pero divago.






Como siempre, podéis sugerir otras series en los comentarios.

viernes, 17 de julio de 2020

La era de Apocalipsis: el evento que cambió Marvel





La de X-Men (o Patrulla-X en España) siempre ha sido una historia compleja, y no solo por sus argumentos. Creada originalmente por Stan Lee y Jack Kirby en 1963, apenas tardó 6 años en ser cancelada por Marvel debido a sus escasas ventas.

No obstante, en 1975, de la mano de Dave Cockrum y Steve Claremont, se le dio una segunda oportunidad con argumentos en ocasiones muy oscuros y un enfoque más internacional, con nuevos personajes de diferentes nacionalidades entre los que destacaban la africana Ororo Monroe "Tormenta", el ruso Piotr Rasputin "Coloso" y por supuesto, Logan, "Lobezno", del grupo de superhéroes del gobierno canadiense Alpha Flight.

En 1980 llegaría uno de los mayores éxitos de la franquicia. Días del futuro pasado (que inspiró parcialmente la película homónima) nos narraba en los números 141 y 142 como la nueva incorporación al equipo (Kitty Pryde, de solo 14 años, con el poder de atravesar paredes) era poseida por su yo de un desolador futuro donde los robots gigantes de Bolivar Trask conocidos como centinelas se han apoderado de todo EEUU encerrando a los pocos mutantes supervivientes. 

La escalada del odio al "homo superior" se había disparado cuando Mística (capaz de transformarse en otras personas) , que se consideraba la heredera de Magneto y su hermandad de mutantes, había asesinado al influyente senador Robert Kelly. No sin dificultades, la patrulla consigue vencer a su grupo formado por Mole, Avalancha y Pyros, salvando al senador.







Por desgracia, no solo no se arregló el universo del que procede la Kate adulta (como ya se explicó en Endgame, el de Marvel es un mundo con muchos multiversos) sino que, en la Tierra-616, es el mismo Kelly quien promeve la creación de la ley de registro de mutantes que había causado todas aquellas penalidades, aliándose para ello con el multimillonario Sebastian Shaw (uno de los máximos enemigos en aquel momento de los estudiantes de Charles Xavier) sin saber que este también es un mutante.

El tema de los viajes temporales se volvería muy recurrente en años posteriores en la franquicia, ya fueran de aquel universo (la hija de Cíclope y Jean Grey Rachel Summers, el centinela evolucionado Nimrod...) o de otras líneas temporales como Cable o Bishop.






Llegaron los 90, época complicada para Marvel en que tuvo que vender los derechos para el cine de determinadas franquicias para evitar la bancarrota. La excepción (quizá gracias al gran éxito de la serie animada) eran los mutantes, que, con un lore cada vez más amplio, contaba en ese momento con nada menos que 8 publicaciones diferentes. Era casi un universo aparte dentro del Universo Marvel. Y entonces empezó La era de Apocalipsis. Esta vez no se trataba de aquel futuro que, con unas u otras variantes, parecía inevitable, sino de que el propio presente se volvería muy turbio. 

Todo empieza con la serie de 5 números "la búsqueda de Legión" cuando el mentalmente inestable David Haller (hijo del profesor Xavier interpretado por Dan Stevens en la recomendable serie Legión) intenta asesinar a Erik Lensherr en los años 50 antes de que se convierta en Magneto, ya que culpa a sus actos de que el sueño de su padre de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes se haya vuelto imposible. 

Aunque un grupo de X-Men liderado por Tormenta sale al rescate, no consiguen contener el enorme poder de "Legión", y en el último momento, el entonces gran amigo de Erik, Charles Xavier, se sacrifica para salvarle. Tanto David como la patrulla desaparecen de inmediato como si nunca hubieran existido, con Bishop como único "superviviente" por ser ya viajero del tiempo.

 Además, la batalla es observada por el mutante inmortal En Sabah Nur "Apocalipsis", quien decide iniciar antes de lo previsto su nuevo orden en que, según sus propias palabras, solo podrían sobrevivir los más fuertes.






Durante 1995 y 96, todas las series de la franquicia mutante (incluida la histórica Uncanny X-Men) quedaron paralizadas para dar paso a unos personajes, que aunque ya eran conocidos, no podían ser más diferentes. 

Ahora Magneto era el fundador y líder de una patrulla que incluía a su vez a otro destacado villano del momento como era el archienemigo de Lobezno Victor "Dientes de sable" Creed, además de haber formado una familia junto a Pícara. 

Como alivio cómico teníamos a Morfo, que aunque debía su nombre al carismático antihéroe creado para la mencionada serie animada, en realidad se trataba del "Cambiante", olvidadísimo personaje de los 60.

En cambio, Eric Summers, "Ciclope", al que le falta un ojo debido a una pelea contra Logan (que aquí pasa a ser conocido por su antiguo nombre en clave, "Arma-X") lidera el ejército de Mr.Siniestro, la mano derecha de Apocalipsis, mientras que tiene que hacer frente a las intrigas de su ambicioso hermano Alex, "Kaos". 

Pero lo más impactante de esta serie llamada Factor-X (curiosamente este era el nombre que recibía en España la serie original a la que sustituía, X-Factor, así que ambas están intercambiadas aquí) era ver al entrañable doctor Hank McCoy "Bestia" convertido en un cruel científico loco al que hasta sus propios compañeros temen y odian. 


 Why X-Men's 'Age of Apocalypse' is Such a Good Marvel Event



La acción empieza con el especial "X-Men Alpha" donde un desorientado Bishop es rescatado de las tropas de Apocalipsis por Magneto y recuerda lo ocurrido años atrás. Aunque solo Erik apenas sí llega a creer esa historia, la esperanza de un mundo mejor le hace ayudarle a intentar volver atrás. Pero En Sabah Nur no es la única amenaza. 

Por un lado, el "Consejo humano" en Europa liderado por Bolivar Trask y su aquí esposa Moira decide lanzar un ataque a gran escala de centinelas y armas nucleares contra EEUU sin distinguir entre "buenos" y "malos". Por otro, el cristal M´Kraan poco a poco está destruyendo todo el universo al reconocerlo como una anomalía temporal. 

De esta forma se forma una triple misión: un grupo se encarga de evacuar a los humanos supervivientes, otro busca un fragmento del cristal con el que poder viajar en el tiempo, y Rondador Nocturno busca junto a su madre Mística a la única mutante que puede verificar la historia de Bishop: Destino, anciana invidente con poderes adivinativos.


X-Men Omega Vol 1 1 | Marvel Wiki | Fandom




Este, ante todo, es un crossover muy, digamos, "noventero", con dibujos exageradamente musculados y unos personajes en ocasiones excesivamente intensos. 

Aún así, resulta de lo más interesante leerlo hoy, sobre todo los títulos "Alpha" y "Omega" que lo abren y cierran, X-Men Chronicles 1 y 2 (que sirven de prólogo) , "X-Universe" (donde se narra la historia del resto de personajes no mutantes como Tony Stark o Gwen Stacy entre otros) y "X-Man", protagonizado por el misterioso Nate, aparentemente la única persona capaz de poder llegar a vencer a Apocalipsis.

Si podéis echarle un vistazo (lo tenéis en los tomos 72 y 73 de la colección "Marvel Héroes" de Panini) dadle una oportunidad a esta serie. A la saga que empezó la era de los crossovers como los conocemos.

viernes, 10 de julio de 2020

Revisitando sagas olvidadas (I): Paperboy


Empezamos nueva sección en Joróbate Flanders, en la que vamos a revisar sagas que han ido quedando en el olvido, o no tanto, como veremos ahora. Por petición de uno de nuestros lectores, vamos a empezar con un clásico entre los clásicos: Paperboy.

¡Extra, extra! ¡Lean Joróbate Flanders!


La compañía Atari ha sido una de las pioneras en el mundo del arcade. Muchas personas nos nombrarían a Pong como el primer videojuego, que, aunque no van mal encaminados, no es del todo cierto, y es que sí es cierto que el arcade Pong supuso todo un antes y después para el mundo de los recreativos. Desde aquella lejana década de los 70 Atari siguió trayendo clásico tras clásico: Breakout , Asteroids , Tempest... La lista es interminable.

Durante todo este periodo las maquinas arcade no seguían el patrón que siguieron más delante de palanca de movimiento y botones de acción, si no que el control era adaptado a las necesidades de la maquina, de aquí salió otro de los grandes éxitos de Atari, Star Wars Arcade.




Decidnos que no os gustaría tener una en casa


Esta máquina, lanzada en 1983, representaba 3 escenas de la película desde una vista en primera persona a bordo de un X-Wing. El juego supuso todo un avance en lo visto hasta la época, usando voces digitalizadas sacadas de la película y gráficos 3D vectorizados que aun hoy siguen dando una sensación de profundidad muy lograda. Además, contaba con un mando de control simulando el volante de la nave.



Para muchos, la mejor recreativa de Star Wars.

Y llegamos al año 1985 y Atari lanza una nueva recreativa, Paperboy. Esta vez dejamos atrás las licencias y el espacio por un simple repartidor de periódicos repartiendo el diario “The Daily Sun”, eso sí, como mandan los cánones de la época, lanzados a toda velocidad desde su bici. Para ello, la recreativa usaba de control un manillar de bici, que no dejaba de ser una versión modificada del volante de la anteriormente nombrada recreativa.



Está claro que querían al repartidor


La premisa del juego no puede ser mas sencilla: de entre las tres rutas disponibles, correspondientes al nivel de dificultad, deberemos recorrer las calles correspondientes a la ruta repartiendo periódicos a las casas que nos hayan indicado, dejándolos en el buzón o puerta. O eso, o destruir la casa a periodicazos, aunque con esa opción perderemos suscriptores, aunque siempre podemos volverlos a ganar si realizamos un buen servicio.

A pesar de que nuestro currante solo quiere trabajar, la ciudad está en contra de el: ruedas cuesta abajo, coches teledirigidos, obras, pumbies punkys en monociclo, viejas con carritos, y la calle con más vehículos de todos los Estados Unidos.

Al acabar, podíamos volver a jugarnos la vida, esta vez en una fase de bonus en la que tenemos que recorrer una fase de bonus con rampa, barros y más muerte. Al menos, al final nos animaban. Todo esto tendremos que repetirlo durante toda una semana de trabajo.

El juego gozó de gran éxito en arcades, lo que supuso que se versionara para prácticamente cualquier aparato que pudiéramos conectar a una pantalla o televisión, adoleciendo todas ellas de sus dos mayores problemas, una vista isométrica que complicaba mucho el poder apuntar y en casi todos los casos, un motor de detención de golpes en la bici más que injusto.

Desde la primera primitiva versión para BBC Micro, hasta las más recientes para 360 o móviles, ha habido decenas de conversiones que vamos a pasar a revisar, dejando un poco de lado estas primeras versiones para ordenadores personales, aunque si queréis comparar todas os recomendamos el siguiente video del canal Gaming History Source.

Repasando las versiones de 8 bits, con una versión de NES mucho más limitada, sobre todo en paleta de colores por cuestiones de hardware y una de Master System mucho más fiel, ambas respetaban mucho a la recreativa original, teniendo pocos añadidos que destacar.



la versión de Master System era más que fiel a la recreativa


Con la llegada de la nueva generación de consolas de 16 bits, llegó una nueva ronda de versiones de Paperboy. Mega Drive contó con una primera versión, igual que en el caso de su “hermana mayor” bastante fiel a la recreativa, y para ambas ¡La esperada, o no, secuela!.

Ambas secuelas tenían más bien pocas novedades, un cambio de perspectiva en algunas calles (¡podíamos ver las casas de la derecha!), poder elegir a Paper Girl, algo que vimos en algunas versiones de ordenador, y nuevos (y locos obstáculos), como brazos en alcantarillas, fantasmas, gente arreglando coches o payasos. Como viene siendo tonica general en esta saga, la versión de Mega Drive es muy superior a la de la consola de Nintendo, teniendo esta última una gama de colores de lo más apagada.


Este artículo no lo patrocina Sega


En el terreno de las portatiles, tanto Game Boy, como Game Gear, como otras más peculiares como Lynx o incluso una maquinita Tiger, tuvieron su versión de Paperboy.

Game Boy no se contentó con una sola versión, si no que tuvo dos, bastante parecidas entre ellas y muy limitadas en ambos casos. Pero es que Game Boy Color también tuvo su versión, bastante mediocre, ¡hasta Game Boy Advance también la tuvo! ¡Y es aun peor que las anteriores! A las pruebas nos remitimos:



Si, la misma consola que tuvo Golden Sun.


Los ultimos coletazos llegarían, sin contar la versión antes comentada de Game Boy Advance, en un intento de llevar la saga a las tres dimensiones, con una versión en Nintendo 64, que recibió malas notas por parte de toda la prensa, a excepción de IGN. Esto nos ha sorprendido tanto como a vosotros, por lo que solo nos ha quedado probarlo para expresar nuestra opinión.


Una de nuestras modestas zonas de vicio

Tras media hora de juego, podemos dar veredicto: El juego a pesar de su infame apartado gráfico, tenía ideas buenas para el paso de 2D a 3D, como un correcto apuntado del lanzamiento de periódicos con el gatillo y el stick analógico, o el añadido de un botón de salto. Pero todo no va a ser bueno, y hemos de darle la razón a la prensa, sin contar el anterior punto negativo, las músicas son igual de repetitivas que antaño, cosas como el botón de cámara que solo sirve para echar un vistazo alrededor ¡pausando el juego! o lo repetitivo del mismo lastran a un juego que no iba mal desencaminado en su paso a las 3D.


No le tenemos manía, el juego era feo como el solo


Por último, ha habido versiones totalmente fieles al de recreativa en consolas virtuales y juegos recopilatorios y tras el enésimo caso de desastroso juego para móviles, la saga ha quedado olvidada de nuestras consolas, no así de nuestra memoria y de la cultura pop, teniendo cameos en películas actuales como Rompe Ralph, o incluso un sucesor espiritual en realidad virtual, lo que hace que no nos olvidemos nunca del "The Daily Sun".




Como siempre, quedamos a la espera de vuestros comentarios ¿Cuál es vuestra versión favorita? ¿Qué sagas olvidadas queréis que recordemos?

viernes, 3 de julio de 2020

Los pioneros poco conocidos/recordados de los videojuegos (2)

Continuamos en Joróbate Flanders el repaso a las primeras partes de franquicias hoy populares:


Street Fighter (TurboGrafx-CD)





Posiblemente la maravillosa historia noventera de los videojuegos no habría sido la misma sin Street Fighter 2. Los salones recreativos y prácticamente cualquier local que tuviese el arcade se llenaba de gente haciendo cola para probarlo, y su exclusividad temporal fue un impulso decisivo para Nintendo y su SNES en las Navidades de aquel año 1992 donde llegó con un considerable retraso a una España dominada por SEGA. 

El fenómeno dio pie a innumerables spin offs (que llegan hasta nuestros días) y la saga de precuelas Street Fighter Alpha, no siendo hasta la generación 128 bits donde finalmente llegó el esperado SF3. Una vez más se dividían los patios de los colegios tanto sobre si era mejor en SNES o Mega Drive como entre incondicionales de esta franquicia y el otro mito de los juegos de lucha, Mortal Kombat. Pero lo que muchos nos preguntábamos era, ¿y donde está el primer Street fighter? ¿Existió realmente o era como Leisure suit Larry 4?

En 1987, el año en que SEGA Master System y NES llegaron a nuestro país sin hacer demasiado ruido, Capcom lanzaba esta primera entrega. Aquella era una máquina de lo más peculiar, con 2 únicos botones gigantescos de puñetazo y patada que reaccionaban según la fuerza que usaras, si bien con el tiempo se reemplazó con una configuración más tradicional de 6 botones debido a que se averiaban con facilidad.

Los únicos personajes seleccionables eran Ryu y Ken, y aunque el control era bastante tosco, ya entonces existían las técnicas que todos conocemos como el "hadoken". El jefe final era Sagat, recibiendo al derrotarle su icónica cicatriz en el pecho. 

Street Fighter obtuvo una aceptable acogida (sobre todo en EEUU) y apareció en numerosos ordenadores de la época, siendo la única consola en que fue lanzado (sin contar versiones actuales en consolas virtuales o el recomendable recopilatorio SF 25 aniversario) el también pionero periférico Turbo Grafx-CD (la versión occidental de la PC Engine de NEC) donde, para mayor confusión de los coleccionistas, fue rebautizado como "Fighting Street".






Animal Crossing (Nintendo 64/Game Cube)




Como ya habréis podido notar, en Joróbate Flanders somos grandes aficionados a la saga Smash Bros. La segunda entrega en GameCube (posiblemente la más popular, celebrándose torneos aún en la actualidad) introdujo uno de sus elementos característicos, la búsqueda de trofeos de todo tipo de personajes de Nintendo, saliesen o no como personajes y/o elementos. A luchadores que ya de por sí nos eran desconocidos como Marco Antonio  Ness o Roy se unía el curioso trofeo de un topo vestido de minero con cara de enfadado. ¿Quien era ese tal Rese T.Ado?




Turra nivel hilo de Twitter





En 2004 apareció en Europa para GameCube con 3 años de retraso (con Wii cerca de ser presentada) una de esas típicas japonesadas que parecían inalcanzables para nosotros, Animal Crossing. A rebufo del éxito de Los Sims, Nintendo apostaba por la simulación de vida con este simpático juego ambientado en un pueblo habitado por animales antropomórficos donde puedes realizar todo tipo de misiones, con eventos especiales en fechas como San Valentín, Navidad... con tal de reunir bayas con la que poder comprar objetos para mejorar tu casa.

Debido a su complejidad, con el mini-DVD se incluía una tarjeta de memoria, ya que ocupaba los 59 bloques. Gracias a este juego quedaba aclarado el misterio: Rese. T. Ado era el personaje que te abroncaba si habías olvidado grabar la partida.

Lo que entonces desconocíamos (yo personalmente lo supe hace apenas un año gracias al canal de JARM) es que este juego era la versión ampliada y mejorada de Duboutsu no mori, uno de los muchos proyectos del fallido 64DD que acabó apareciendo para N64, siendo el último juego que la "Gran N" creó para este infravalorado sistema en 2001. Como la consola no tenía reloj interno, usaba, al igual que la segunda generación de Pokemon, la propia pila del cartucho para poder funcionar a tiempo real.

Nintendo había decidido cerrar el cupo de lanzamientos para N64 a partir de diciembre de 2001 (salvo la extraña excepción estadounidense de Tony Hawk´s Pro Skater 3 en el verano de 2002) así que dicha versión inicial no salió del país nipón convirtiéndose en toda una rareza.

Tras varias secuelas (la mayoría en consolas portátiles, exceptuando 2 entregas en Wii y Wii U) el actual título de Nintendo Switch se ha convertido en todo un fenómeno social que demuestra una vez más que esta compañía, tras unos años difíciles, está quizá más en forma que nunca.








Grand Theft Auto (Multiplataforma)






Aunque siempre ha habido "jugones" de todas las edades, el mundo del videojuego era visto en los 80/90 como un entretenimiento infantil. Incluso una película tan polémica en su momento como Desafío total se convirtió en las manos de Acclaim en un sencillo y mediocre juego de plataformas.

Solo el ya mencionado Mortal Kombat empezó a cambiar un poco las cosas, si bien SNES tenía censurada la sangre y Mega Drive necesitaba de un código especial para activarla. Si querías juegos adultos, tenías que tirar de ordenador.

Aunque a primera vista podía parecer uno de tantos juegos de carreras con gráficos en vista cenital bastante simples incluso para la época (1997), Grand theft auto no tardaría en convertirse, junto a Carmageddon, en el juego más polémico del momento. 

Manejando a un matón (podías elegir entre varios personajes sin diferencia real entre sí), debías aceptar misiones de gangster, ya fuera a través de cabinas telefónicas o subiendo a determinados coches. Mientras no estuvieras ocupado con ello, tenías completa libertad para tirotear o atropellar a transeuntes, lo que te suponía tener que huir de la policía.

Aunque originalmente solo salió para MS-DOS y Windows 95, su buena acogida supuso que la entonces llamada DMA Design lo portara a Playstation (siendo uno de los títulos de PS Classic) y posteriormente a Game Boy Color, en toda una muestra de que por fin algo estaba cambiando en el mundo de los videojuegos.







Si bien el verdadero auge empezó a partir de la tercera entrega, este otro modelo aún tiene cierto culto entre las antiguas generaciones, como demostraría años después el lanzamiento de GTA Advance para GB Advance (a día de hoy el único en salir en una única consola) o GTA Chinatown Wars, originalmente exclusivo de NDS que acabaría siendo portado con algunas mejoras a PSP y, más adelante, dispositivos móviles.

Por último, cabe destacar que, aunque las versiones proyectadas para SEGA Saturn y Nintendo 64 fueron canceladas, DMA lanzó para esta última Body Harvest, juego ambientado en una invasión extraterrestre cuyo innovador sistema de sandbox 3D sentaría las bases para el futuro de la saga GTA en la siguiente generación. 






Como siempre, podéis sugerir otros juegos en los comentarios.

viernes, 26 de junio de 2020

El ministerio del tiempo: ¿final definitivo? (SPOILERS)





Aunque en España acostumbremos a hacer memes sobre la longevidad de la familia Alcántara en Cuéntame como pasó, lo cierto es que Los Simpson no es la única serie extranjera que le supera en años de emisión.

Quizá la más destacada de todas ellas es Doctor Who, que empezó a emitirse en la británica BBC en 1963. Aunque las aventuras del señor del tiempo conocido como "el doctor" a bordo de la nave TARDIS nunca han sido demasiado populares en nuestro país, esta producción generó un gran seguimiento de culto tanto en su país de origen como en EEUU hasta que finalmente se retomó en 2005 tras ser cancelada en 1989.






Cuando en 2014 se anunció que TVE emitiría su propia serie de viajes en el tiempo, reconozco que era muy escéptico al respecto.

Todavía en ese año nuestras cadenas de televisión seguían ancladas en un modelo que había grabado a fuego Médico de familia: el de las "dramedias" de 70 minutos que debían tener tramas que abarcaran a todo tipo de públicos, desde el infantil a los mayores. Un fenómeno, el de "la señora de Cuenca" que explicó a la perfección uno de los propios guionistas de la exitosa serie de Globomedia, Manuel Ríos San Martín.

Aún coleaba el fracaso de La fuga, serie muy adelantada a su tiempo que a su vez había sufrido recortes presupuestarios que obligaron a descartar su ambicioso planteamiento original en una prisión galáctica.







Aunque seguía sin estar del todo convencido, este trailer me hizo que le concediese una oportunidad, sobre todo por el hecho de salir una de mis actrices preferidas, Aura Garrido, quien interpreta a Amelia Folch, estudiante universitaria pionera de su tiempo (finales del siglo XIX) de gran inteligencia. Ella sería quien lideraría el grupo que, junto al enfermero contemporaneo Julián Martínez (Rodolfo Sancho) y el soldado de los tercios Alonso de Entrerríos (Nacho Fresneda) trataría de conservar la historia de España con sus luces y sombras.

El piloto, "El tiempo es el que es", ambientado en la guerra de la independencia, sigue siendo posiblemente mi preferido de todos los que ha tenido la ficción española. Tras una breve presentación de los protagonistas, se establece rápidamente el tono de la serie, una especie de Liga de los hombres extraordinarios patria donde personajes históricos como el pintor Diego Velázquez (Julián Villagrán) colaboran en la misión secreta de este ministerio dirigido por Salvador Martí (Jaime Blanch) quien considera que "ni la educación, ni la sanidad ni los viajes en el tiempo deben dejar de ser públicos". 

Uno de los principales aciertos de MdT desde el principio ha sido el de no estancarse en un único género (lo que podría haberle convertido en otro de tantos procedimentales) moviéndose en diferentes estilos según lo exigiera la trama. 

Así, podíamos ver el asalto del agente renegado Leiva (José Antonio Lobato) como un thriller usando el sistema de doble pantalla de 24, intentar plantar cara a la inquisición en un homenaje medieval a Atrapado en el tiempo, o capítulos de tinte más cómico como aquel en que se nos narraba la poco conocida estancia de Napoleón (Fernando Cayo) en un convento de Tordesillas la Navidad de 1808.






Aunque las tramas son autoconclusivas, siempre ha habido un cierto hilo común entre las temporadas. En las 2 primeras temporadas teníamos como antagonista recurrente a Natalia Millán, quien interpreta a Lola Mendieta, republicana exiliada que, tras trabajar para el ministerio, se convierte en ladrona de arte y empieza a trabajar para Darrow, empresa estadounidense que quiere lucrarse con el viaje en el tiempo.

Tras la rebelión de Lola (a la que la máquina nuclear de Darrow le provoca una enfermedad terminal) la tercera temporada fue toda una analogía de las 2 Españas: el "libro de las puertas" que había robado Lola cae en las manos de sendas sociedades secretas infiltradas dentro del ministerio, el "Ángel exterminador", que pretende volver a los tiempos del absolutismo, y "los hijos de Padilla" grupo de comuneros que resulta estar liderado por el tío de Amelia. Un astuto plan de Salvador consigue atrapar a ambos grupos.

Inevitablemente, con el tiempo hubo bajas y relevos. Rodolfo Sancho empezó a salir más esporádicamente en la T2 para marcharse definitivamente en la 3, siendo sustituido por "Pacino" (Hugo Silva) cinéfilo policía de los años 80, que aunque generaba dudas entre el fandom, acabó siendo el personaje más popular. 

También la tercera temporada supuso la despedida de Aura Garrido, entrando en su lugar Macarena García como una más joven Lola que es rescatada de los nazis por Ernesto (Juan Gea) la estricta mano derecha de Salvador del que muy poca gente conoce su pasado: es el padre del mismísimo Torquemada.





Todo apuntaba a que el 3x13 (donde Alonso deja el ministerio para formar una familia) sería el algo abrupto final de la serie debido a una caída en audiencia. Pero el público de MdT no es ya el tradicional de la ficción española: son las nuevas generaciones, las que ya llevaban tiempo siguiendo series americanas por internet, ya sea en plataformas de streaming o de forma, ejem, "alegal". 

El ente público, siendo consciente de esto al ser lo más visto de su web "a la carta" finalmente dio luz verde tras más de 2 años fuera de emisión a una cuarta temporada que anoche ponía fin tras 8 episodios. ¿Ha estado a la altura? (SPOILERS del final a partir de aquí)

Como es lógico, los antiguos decorados del ministerio ya no existían. El palacio de la Duquesa de Sueca es sustituido por un antiguo edificio de Radio Nacional de España que, aún con cierto encanto retro, hace echar de menos el claustro y sus interminables escaleras. 

En cuanto a los protagonistas, Amelia solo sale en un episodio que supone el final de su personaje, y otros personajes aparecen de forma interminente, quedando Salvador, Ernesto, Irene (Cayetana Guillen Cuervo) y Alonso como los únicos fijos. Sobre todo se echa de menos conocer más a la nueva agente Carolina Bravo (Manuela Vellés) antigua concursante del Un dos tres que, intentando huir del maltrato de su marido, acaba en la corte de Felipe IV.

Pero más allá de eso, esta serie no ha perdido un ápice de su encanto, mostrando de nuevo historias poco conocidas como la del ingeniero Emilio Herrera (Vicente Romero) o la de cierta peculiaridad física de Fernando VII (Juanjo Cucalón, que además hace una interpretación autoparódica de sí mismo que recuerda a la estupenda Qué fue de Jorge Sanz) .





Pero sobre todo, esta ha sido la temporada que ha cerrado un círculo. Tras una misión en la guerra civil, Lola era secuestrada por un antiguo enemigo del ministerio muy relacionado con su pasado (o quizá habría que decir "futuro")  que pilota el Anacronópete de la novela homónima pionera del género escrita por Enrique Gaspar y Rimbau en 1887.

Esta nave es el motivo de que solo haya puertas al pasado, ya que es el medio de transporte del ministerio en 2070, una distopía donde una élite usa los viajes en el tiempo para su interés mientras el resto de la población pasa enormes penalidades.

Cuando una Lola envejecida por culpa del Anacronópete (interpretada ahora por Fiorella Faltoyano) le muestra esto a Julián (puesto que su nieta será quien salve al país y es perseguida por ello) el lado oscuro que siempre ha tenido Salvador termina por estallar ordenando a los agentes el secuestro del tatarabuelo del siniestro subsecretario del futuro ministerio Juan Salcedo (Daniel Pérez Prada) cuando solo es un bebé en una escena que homenajea a Los intocables de Elliot Ness.

Aunque finalmente la policía Carmen Ayala (Marta Milans, actriz madrileña afincada en EEUU) consigue disuadirle de cometer tan cruel asesinato (quedando el niño a cargo de Carolina) esto le hace renunciar a su cargo, nombrando a Ernesto en su lugar y despidiéndose de todos en unas cartas muy emotivas. El reencuentro de un Pacino ya anciano con Lola pone fin a la temporada, ¿y a la serie?





De ser así, sin duda estoy satisfecho (pese a algún cabo suelto) de como este episodio ha sabido cerrar el arco de todos estos carismáticos personajes. De seguir, sería interesante ver a Ayala como nueva protagonista, o quizá un spin off protagonizado por Irene, quien pasa a dirigir un departamento de mujeres olvidadas de la historia dentro del ministerio, algo que sería muy interesante y divulgativo en los tiempos que corren. 

Sea como sea, en Joróbate Flanders estaremos para comentarlo.

viernes, 19 de junio de 2020

Los periféricos más insólitos (3)

Vuelve otra de las secciones clásicas de Joróbate Flanders, el repaso a algunos de los periféricos más llamativos que hemos visto en consolas (artículos anteriores aquí y aquí) .


Kinect (Xbox360/Xbox One)




Con Playstation 2 convertida en el sistema más vendido de la historia, no había motivos para pensar que la séptima generación no fuese otro paseo de Sony. Sí, Microsoft llevaba un año de ventaja con Xbox360, pero antes o después bajaría el elevado precio de lanzamiento (600€) de PS3 y llegarían los juegos más esperados como Metal Gear Solid 4.

Finalmente PS3 superó las ventas de su rival directo por un margen muy escaso... y sin embargo no fue la ganadora. Nadie (quizá ni la propia Nintendo) esperaba el gran auge de Wii y sus sencillos juegos sociales. Y de hecho, tanto Sony como Microsoft habían rechazado la revolucionaria tecnología de control de movimientos del Wiimote. Los intentos de imitar este éxito no se harían esperar.







Este vídeo fue la gran sensación del E3 de 2009. Una verdadera experiencia de juego sin mandos, solo con movimientos y voz. El viejo sueño de la realidad virtual más cerca que nunca. Un año después, el "Project Natal" vería la luz con el nombre de Kinect, con una intensa campaña publicitaria.

Con una buena crítica inicial, pronto llegó la decepción. Uno de los juegos más esperados (Ryse) resultó no ser compatible como se dio a entender, y los que sí salieron como Kinect Star Wars estaban muy por debajo de las expectativas, convirtiéndose en una mera herramienta para el mismo tipo de juegos que estábamos acostumbrados en Wii, como la saga Just Dance de Ubisoft.





Pese a todo, en Microsoft no estaban dispuestos a renunciar a su gran invento cometiendo posiblemente el mayor error de la historia de su división de videojuegos: la inclusión obligatoria en Xbox One, algo que, unido a la también controvertida decisión (afortunadamente descartada antes del lanzamiento) de la necesidad de tener conexión permanente a internet, daba a la máquina una impresión un tanto inquietante.

Apenas pasaron 6 meses para que saliera un nuevo modelo sin Kinect, pero los 100 euros de más durante ese periodo fueron una losa ya insalvable contra PS4. En 2016 (3 años después de la original) llegó al mercado la ambiciosa revisión Xbox One S, y lo hizo sin puerto para conectarlo, confirmándose un año más tarde el abandono de su fabricación. A pesar de todo, como siempre ocurre, la scene no ha dejado morir el periférico, siendo por ejemplo demandado por la scene del virtual pinball, usándolo para dotar a las creaciones de un efecto 3D.






Tarde o temprano tendremos uno

Tuner TV (Game Gear)




Aunque hoy algunos se empeñen en recordarla únicamente por la duración de sus pilas, lo cierto es que la Game Gear de SEGA era todo un lujo de portátil para su época.

Con pantalla de color retroiluminada (frente a la Game Boy original, que se veía en un gris verdoso que costaba ver cuando había poca luz) aquello era casi una Master System que poder llevar a cualquier lado, como demuestran títulos tan estupendos como Sonic Chaos.  Además de ports como ese o Dynamite Headdy, también existía un periférico llamado Master Gear converter, que reforzaba esta percepción sobre la consola al ser compatible con un buen número de cartuchos de MS, dándole un catálogo de lo más amplio y digno.






Se hicieron campañas muy agresivas (a veces con pantallazos de MD, todo hay que decirlo) haciendo ver esta diferencia tecnológica, entre los que encontramos este curioso anuncio protagonizado por un joven Ethan Suplee, el entrañable Randy Hickey de Me llamo Earl.







Pero lo que más me fascinaba cuando de pequeño veía una y otra vez este VHS promocional de 1994 era la breve mención que hacían al TV Tuner. Esto consistía en un aparato con antena que se introducía en la ranura de los cartuchos, convirtiéndose en nada menos que un televisor portátil por unas 11.000 pesetas, lo que podía costar un juego medio para SNES en aquella época.

Hoy en día la irrupción de la TDT y el consecuente apagón analógico hace imposible sintonizar canales, pero su salida de vídeo permite que se pueda usar la Game Gear como monitor para otras consolas. Una interesante rareza para coleccionistas de SEGA.





Xbox controller "the duke" (Xbox)





Como ya hemos visto al principio del artículo con el tema del Kinect en Xbox One, la política de Microsoft con sus consolas es la de "burro grande, ande o no ande". Así, su primera consola lanzada en 2001 era un auténtico "ladrillo", mucho más voluminosa que una PS2, no digamos ya la GameCube de Nintendo. El mando (con un parecido, casual o no, al de la consola final de SEGA, Dreamcast) no le iba a la zaga en ese sentido, siendo popularmente conocido como "the duke".

La polémica llegó en la segunda edición de ese año (como ya explicamos en anteriores artículos de Joróbate Flanders, hasta 2002 era un evento semestral) del Tokio Game Show. En dicho evento, el mismísimo Bill Gates no mostró este mando, sino un microchip de control mental uno de un tamaño sensiblemente inferior y una diferente disposición de botones, el Xbox controller S. ¿El motivo? Según el filántropo, los japoneses tenían las manos más pequeñas.







Este desafortunado comentario fue posiblemente el fin de la generación para Microsoft en un país donde realmente nunca tuvo opciones con una PS2 que ahí ya llevaba 2 años en el mercado, pero acabó siendo un inesperado acierto en Occidente, ya que en 2003 se abandonó la producción del primer mando haciendo que el Controller S pasara a ser el estándar a nivel mundial, puesto que comprobaron que era mucho más práctico para jugar.

Pese a todo, "the duke" parece tener su pequeña cuota de nostálgicos, y recientemente Hyperkin lanzó una réplica compatible con Xbox One y juegos de PC. Aunque no es precisamente barato (89€) y hoy en día resulta mucho más cómodo el mando oficial de la máquina, esta resulta una buena muestra de como el paso del tiempo ha reivindicado a una gran consola que fue incomprendida en su día.





Como siempre, podéis sugerir otros periféricos en los comentarios.

Revisitando Los Simpson: segunda temporada

Seguimos con el revisionado cronológico de Los Simpson en Joróbate Flanders analizando en esta ocasión la segunda temporada. ...