viernes, 13 de marzo de 2020

El comprador de Springfield. Auge y ¿caída? del E3






Lo creáis o no, hubo un tiempo en que no existían las grandes ferias de videojuegos de la actualidad. Lo usual era que las principales compañías presentasen sus lanzamientos en eventos de electrónica como el CES de EEUU o el hoy extinto ECTS de Londres. En aquella época, las consolas eran vistas como un mero entretenimiento infantil, por lo que se veían relegados a un segundo o tercer plano. Desde 1991, SEGA (dirigida en EEUU por Tom Kalinske) renunció a acudir al CES descontentos por el trato recibido, y en 1994 numerosas compañías se asociaron para fundar la IDSA (hoy ESA) que un año después organizaba en Los Ángeles la primera edición del Electronic Entertainment Expo.







Aquel parecía el momento ideal para impulsar una feria de videojuegos. La generación de los 16 bits había alcanzado su canto del cisne (aunque en España se nos hiciera excesivamente corta quizá por el retardo de unos 2 años cada una en los respectivos lanzamientos de Mega Drive y Super Nintendo) y tocaba dar el abismal salto a las 32. 

Vimos una SEGA Saturn que con juegos como Daytona USA hacía impactantemente corta la barrera entre el arcade y las consolas, y por primera vez conocíamos de forma física el Project Reality de la "gran N", entonces conocida como Ultra 64, que pretendía saltar una generación (aunque con el handicap del cartucho) así como su primer gran fiasco en el mundo de las portátiles, Virtual Boy, que no llegó a Europa. También la demasiado adelantada a su tiempo 3DO en sus últimos coletazos hacía acto de presencia. 

Pero fue la que parecía casi el convidado de piedra a la fiesta del duopolio Nintendo-SEGA la que se llevó el gato al agua, y no sería la última vez. Sony, "la de los walkman", presentaba lo que un día pudo ser un periférico de SNES, Playstation, cuyos juegos de lanzamiento Ridge Racer y Battle Arena Toshinden también resultaban prometedores. 2 palabras del CEO de la filial americana Steve Race, "299 dólares" (Saturn valía 100 más, ¿os suena?) terminaron de desequlibrar la balanza entre los 2 sistemas con CD, mientras que N64 llegó demasiado tarde al mercado y se quedó sin apenas "third parties" que acompañaran a sus clásicas franquicias.




Por supuesto, esta primera edición fue todo un éxito, y Japón no tardaría en tener su propia feria, Tokio Game Show, originalmente celebrada 2 veces al año (otoño y primavera) y actualmente anual. Las revistas especializadas empezaron a marcar en rojo la fecha del E3, y todos esperábamos con impaciencia el ejemplar de turno con el reportaje de los próximos lanzamientos.

Muchos han sido los momentos memorables que se han vivido en estos más de 25 años de historia, desde el tatuaje con el que Peter Moore anunció que GTA IV estaría ya desde su lanzamiento en Xbox 360 (en la anterior generación PS2 tuvo una exclusividad temporal en la saga) a la larga ovación que despertó The legend of Zelda Twilight Princess para GameCube (con Shigeru Miyamoto espada y escudo en mano) pasando por la espectacular presentación de God of War en PS4. Otros fueron más sonrojantes, como la obsesión de Microsoft en vendernos Kinect, o... lo que fuera que quiso hacer Konami en 2010.

Inevitablemente, los tiempos cambian, y hoy con internet queremos toda la información para ayer. Y una vez más, Nintendo quiso innovar también en la comunicación a sus usuarios. Tras la desastrosa presentación en 2011 de Wii U de la que ya hemos hablado en anteriores artículos, ya no volverían a dar conferencias, al menos como las conocíamos. En el contexto de la presentación de 3DS (sucesora de la portátil más vendida de la historia, Nintendo DS) nacía en octubre de 2011 Nintendo Direct, retransmitido públicamente por streaming, y esa fue la fórmula con la que llegarían un año después.

Poco importaban las noticias que en aquel año se dieron, algunas tan llamativas como la exclusividad de Bayonetta 2. Muchos se tomaron poco menos que a broma esta decisión de Nintendo, que poco a poco se fue consolidando para desesperación de los CMs de cada país, que tienen que aguantar como cada 3 meses no les paran de preguntar en Twitter "¿nos llevas a salpicamas cuando es el próximo Direct?"





A finales de 2018, fue Sony la que por primera vez renunciaba a acudir al E3, y este miércoles se confirmó el temido secreto a voces: por precaución por la pandemia del coronavirus, la edición 2020 ha sido suspendida, y de inmediato Microsoft y UbiSoft han anunciado sus propios eventos online. Lo esperable y deseable es que en 2021 todo esto esté superado y pueda volver a celebrarse con normalidad, pero ¿quizá este triste suceso ha acelerado el que era un cambio inevitable? Solo el tiempo lo dirá.

Y aquí estaremos en Joróbate Flanders para hablar de ello. Mucho ánimo desde aquí a todos los afectados por la enfermedad.

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