domingo, 30 de diciembre de 2018

Mis episodios navideños preferidos 2 (SPOILERS)





Seguimos analizando capítulos especiales en Joróbate Flanders para que paséis bien la resaca lo que quedan de estas fiestas:


El mejor cuento de Navidad de la historia (American Dad, tercera temporada)




Aunque no tenga tanto éxito como el de su serie "hermana" Padre de familia, American dad (o Padre made in USA, como aún hoy la llama la voz en off en la intro) a lo largo de sus 15 temporadas goza de cierto seguimiento de culto, con una brillante sátira política y un humor negrísimo que a veces roza lo "gore". Y los especiales de Navidad no iban a ser menos.

El agente de la CIA Stan Smith está desencantado con unas fiestas cada vez menos tradicionales y más mercantilistas, de lo que, en uno de sus delirios ultrarrepublicanos, culpa al activismo político de la actriz Jane Fonda, por lo que decide acabar con ello aprovechando el típico viaje en el tiempo a lo "Cuento de Navidad".

Una vez más, sin destripar demasiado, sus acciones provocan un futuro distópico en que la URSS ha dominado EEUU, lo que obliga a Stan a atacar a su mayor ídolo. Mientras tanto, en la divertida subtrama, la cinta de cassete que iba a regalar al extraterrestre Roger es encontrada por su yo del pasado, lo que le hace vivir de primera mano el auge y caida de la música disco.





La constante (Perdidos, cuarta temporada, SPOILERS a partir de aquí)



- ¿Que si me interesa el ahorro a largo plazo? ¡Sí, sí, me interesa mucho!




Dije en el anterior artículo que Smallville era una de las series que habían marcado un antes y un después en mi seriefilia. Ahora toca hablar de la primera de ellas, Perdidos (o Lost) que durante 6 temporadas (2004-10) narró las misteriosas aventuras de un grupo de sobrevivientes a un accidente aéreo que descubren no estar solos en la extraña isla del Pacífico donde se estrellaron.

Tras el increíble final de la T3, en que descubrimos que al menos el doctor Jack Shepard (Matthew Fox) y la fugitiva Kate Austen (Evangeline Lily) habían logrado volver a la civilización, la cuarta temporada se hacía algo lenta por momentos. Entonces llegó lo que siempre esperaba el fandom, un episodio protagonizado por Desmond Hume (Henry Ian Cusick) .

Como ya he mencionado, no todos llegaron a la isla en el vuelo de Oceanic. De hecho, Desmond indírectamente lo provocó al no pulsar a tiempo el botón que contenía la gigantesca concentración de electromagnetismo que provocaba tantos fenómenos paranormales. El estar expuesto durante años a esas radiaciones le provocaban saltos mentales en el tiempo (sí, hoy parece que el tema va casi más de eso) a 1996. Debía encontrar su "constante", si no moriría como le estaba pasando a los supuestos "rescatadores" del carguero de Charles Widmore (Alan Dale) .

¿Y qué tiene que ver esto con la Navidad? Pues resulta que esta "constante" es su ex-pareja Penny Widmore (Sonya Walger) a la que pide su teléfono con la condición de no llamar hasta el 24 de diciembre de 2004, tiempo en que transcurre este episodio. Ella acepta a regañadientes, y esto cura a Desmond y a ella le hace comprender por fin que él nunca había dejado de amarle y pudo encontrar poco tiempo después la isla. Quizá el mejor capítulo de una de las más grandes series.



Bojack Horseman Christmas special (Especial fuera de temporada)




Casi dudé de reservar esto para una hipotética segunda parte del artículo de meta-televisión. Para los que no tengan Netflix o simplemente no sepan de lo que hablo, Bojack Horseman es una comedia dramática animada sobre un caballo antropomórfico que no es capaz de sobreponerse al fin de su breve fama con "Retozando", una sitcom a lo Padres forzosos. En este especial (fuera del canon de la serie) su compañero Todd Chávez le intenta convencer de ver uno de los especiales de Navidad de dicha serie, algo que acepta de muy mala gana.





En este episodio, el personaje de Sabrina (interpretada por Sarah Lynn, que es algo así como la Miley Cyrus de la serie) desea por Navidad poder volver a ver a sus padres. Después de que el resto de su nueva familia intente engañarla para que se porte mal y así no reciba regalos, finalmente se inventan una carta de despedida de Papá Noel...o no.

Una curiosa parodia de las series de los 80 y sus especiales en particular que, aunque no quiera reconocerlo, acaba en parte animando a Bojack, que decide ver el resto de los episodios navideños. Destacables también las numerosas referencias a la cultura de la época, y el detalle de doblar el opening al español, algo que no suele verse a menudo hoy en día.

De nuevo, podéis proponer otros especiales en los comentarios. Joróbate Flanders les desea feliz 2019.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Buscando a Dory (SPOILERS)

Era esto o los peces que forman dibujos para reirse de Marlin




No soy de esos que creen en el "ranciofacts" de que segundas partes nunca fueron buenas. De hecho, valoro películas como Toy Story 2  o Regreso al futuro 2 por encima de sus antecesoras. Pero sería absurdo negar que, en el caso de películas con tintes cómicos, existe un mal endémico en muchos guionistas: alargar hasta el absurdo los chistes que mejor funcionaron en la anterior.

Un buen ejemplo de eso lo tuvimos en Men in black 2, que convirtió al personaje del perro parlante (que apenas salía unos minutos en la original) en casi el co-protagonista, o que El rey león no tuviese como tal adaptación a televisión como la mayoría de clásicos Disney de su tiempo (para eso habría que esperar nada menos que a 2015) sino un spin off de Timón y Pumba, que a su vez protagonizaron la pseudo precuela El rey león 3.  

De esta forma. cuando por fin en 2016 llegó la secuela de Buscando a Nemo que venía rondando desde los tiempos de la polémica Circle 7 animation, la protagonista no podía ser otra que Dory, la simpática pez cirujano doblada en la VO por Ellen DeGeneres y en castellano por Anabel Alonso.





La película empieza con un breve prólogo donde se nos cuenta como una pequeña Dory, debido a sus problemas de amnesia, se despista y pierde a sus padres con los que vivía en el instituto de vida marina de California, empezando así una larga búsqueda de años sin saber ya de qué hasta que tropieza con el pez payaso Marlin desencadenando así los eventos de la primera entrega.



Aunque lo parezca, no es el malo



Tras esta retrospectiva, la película salta un año más tarde, donde Marlin, Nemo y Dory conviven como si fuesen una familia. Debido a diferentes motivos, Dory empieza a recordar detalles de su pasado, lo que nos lleva a una aventura muy parecida a la de la primera parte, regresando algunos personajes como las tortugas, y apareciendo otros nuevos como la ballena Destiny (amiga de la infancia de Dory que explica su rudimentario conocimiento del idioma balleno) o el amargado pulpo Hank, que se niega a volver al mar por una mala experiencia en el pasado. Por último, tenemos un guiño a los peces del acuario de Sydney en forma de escena postcréditos.





Mentiría si dijese que Buscando a Dory es mi película preferida de Pixar. Pero tiene sus buenos momentos y en general resulta más entretenida que, ejem, otras secuelas

Próximamente, la segunda parte de Revisitando Marvel.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Buscando a Nemo (SPOILERS)





Cuando estrené mi primer reproductor DVD a finales de 2002, una de las primeras películas de mi incipiente colección no podía ser otra que Monstruos SA, ya que hasta el momento había tenido todo Pixar en VHS. No era muy aficionado del Disney "tradicional" (salvo clásicos como El rey león) pero aquellas producciones, animación 3D aparte, tenían algo especial que me atraían. 

Entre los extras había algo llamado "Finding Nemo", que pensé que sería un corto. Pero resultó que era un trailer. El primer teaser (cuando desconocía ese concepto) del que sería el quinto film de la productora del flexo. Y si debo ser sincero, no terminaba de llamarme la atención. Pensaba que después del creativo mundo de Monstruópolis, aquella película de peces podía ser demasiado parecida a lo que hacían sus entonces socios y ahora dueños. Así pues, no tuve ocasión de verla hasta este año en la edición blu ray de FNAC.






Y reconozco que estaba completamente equivocado. Si bien el inicio es típicamente Disney (una barracuda ataca al pez payaso Marlin y su mujer, sobreviviendo solo el primero y un huevo del que nace Nemo, con una aleta con malformaciones debido a lo sucedido) la película trata sobre todo de dejar avanzar y enfrentarse a los miedos, uno de esos mensajes tanto o más dirigidos a los adultos que al público infantil a los que nos ha ido acostumbrando Pixar y, en menor medida, también la propia Disney.

Además de esto, y de la bonita animación que representa todo tipo de fauna marina, y la primera ciudad real que vemos en el "universo Pixar" como es Sydney, encontramos a personajes de lo más carismáticos como Dory, pez cirujano azul  con una extraña amnesia que le hace olvidar continuamente a las personas que le rodean, el tiburón vegetariano Bruce o Gill, líder del acuario de un dentista del que intenta escaparse a toda costa, convirtiéndose en una segunda figura paterna para Nemo.





De esa forma, Buscando a Nemo se convirtió en otro enorme éxito de crítica y público, con más de 900 millones de recaudación, además de ser la primera película de Pixar en ganar el nuevo Oscar a mejor película de animación, que 2 años antes había perdido Monstruos SA ante Shrek. Esto llevó a réplicas de menor relevancia como El espantatiburones (Dreamworks) o la coreana Movida bajo el mar. Por su parte, tras un primer intento de secuela de Circle 7 Animation (que quedó cancelada como el resto de la producción de esta fallida filial de Disney) no fue hasta 2016 que Pixar lanzó Buscando a Dory.

Esto lo veremos en el próximo artículo.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Juegos malos (o extraños) que deberías probar (parte II)



¡Ahora con DLCs y pase de temporada!


Después de un tiempo, volvemos con la ración de Tomacco, volviendo a repasar esos juegos olvidados de la historia. Y muchas veces con razón.
Nuestros nuevos tres candidatos son:


Best of the Best: Championship Karate


Peculiar juego de pelea, de la desconocida y desaparecida compañía francesa Loriciels, más cerca de un simulador de kick boxing que a un juego de peleas clásico (salió antes de Street Fighter 2, juego que marco el camino a seguir en este género) este juego que apareció para prácticamente todas las plataformas y ordenadores de la época tenia sus claros y oscuros. 

La versión de Game Boy decidió sacrificar la música a favor de unas mejores animaciones. Algo logró

A su favor tenía que la posibilidad de entrenar a tu luchador, poder elegir los diferentes movimientos o el tipo de luchador. Además, tenía puntos originales como sustituir las barras de energía por luces que se iban apagando. Hasta podríamos decir que tenia buenas animaciones, usando un estilo similar a la rotoscopia como se pudo ver en juegos como en Prince of Persia. Incluso el actor y artista marcial Ron Yuan dijo en una entrevista en 1994 que, desde el punto de vista de las artes marciales, era el mejor juego de lucha de Super Nintendo.


Pero sin embargo era repetitivo hasta decir basta, tanto los combates como los entrenamientos, solo tenía dos escenarios y los controles tenían una curva de aprendizaje bastante elevada, aunque, si lograbas hacerte a ellos, y te gustan los juegos de simulación de combate más que los arcade, es un buen juego que hay que probar.


Como última curiosidad, la versión de Mega Drive/Genesis era compatible con el invento del demonio “Sega Activator”, pudiendo ver en las instrucciones del título lo sencillo que era un funcionamiento.


 ¿Qué puede salir mal?




Top Gun


La pantalla de título más animada de la historia



La relación entre los mundillos del cine y los videojuegos siempre ha sido, por ambas partes...complicada. En el segundo caso, prima más la prisa por llegar al estreno que la calidad, algo que podéis ver perfectamente explicado en el documental de Netflix Atari: Game Over. De esta forma, la NES se vio invadida por cientos de títulos de compañías oportunistas como LJN u Ocean que producían como churros juegos injugables, con bucles que apenas sí podían ser llamados "música", y escasa/nula fidelidad al material adaptado.



La pesadilla del Angry Video Game Nerd



Pero Top Gun (que también tuvo adaptaciones para Amstrad o Spectrum) no pertenecía a ninguna de ellas sino a nada menos que la prestigiosa Konami (que sí, hoy día tampoco vive sus mejores momentos) que programó un simulador de vuelo que resultaba ambicioso para la época. ¿Su problema?

Dejando a un lado lo inútil de la pantalla de inicio (daba igual la potencia de los misiles que eligieses, todo mataba de un disparo) y lo aburrido que resultaba no tener nada de música , las instrucciones en pantalla eran muy confusas (lo que convertía el aterrizar en el portaaviones casi en una de las 12 pruebas de Hércules) y sufría de otro mal endémico de este tipo de juegos, el suplir la escasa creatividad haciendo pocas fases (4) pero de extrema dificultad.


No, aquí tampoco oiremos Take my breathe away





Aún así, debió tener buena acogida, ya que 3 años después saldría al mercado Top Gun 2: Second mission, sensiblemente superior al primero (pero aún más desafiante si cabe) que además contaba con modo multijugador. Una interesante rareza para incondicionales de Tom Cruise.

Starshot: Space Circus Fever


Extraño juego de acción y plataformas desarrollado por Infogrames, siguiendo la estela de todos los juegos de plataforma de la época.

El argumento es simple: Nuestro circo espacial está en bancarrota y debemos encontrar espectáculos nuevos para el a través de toda la galaxia, evitando mientras tanto la competencia desleal del circo rival. Aunque la idea es simple, la idea de ir visitando los distintos planetas, todos ellos muy diferentes entre si, y que cada uno contara con sus propios objetivos, además de sus originales personajes hacían de ello un conjunto curioso. Incluso llegábamos a visitar una futurista Tierra, toda destruida y con un único superviviente.


 El único superviviente es un escritor… ¿Pérez-Reverte?

A pesar de ello, el juego contaba con bastantes problemas. La cámara era un infierno, y muchas veces el juego era muy confuso, cosa que con la no traducción del titulo en N64 acentuó el problema. 
La versión de PC, como suele ocurrir a partir de las tarjetas gráficas 3D, es bastante superior, incluso contaba con voces, una intro y estaba traducido, así que os recomendamos probar esa versión. 

Eso sí, en defensa de la versión de N64, diremos que es de los pocos juegos que soportan la resolución 16:9.

A pesar del clásico protagonista, el juego contaba con diseños bastante originales

Y hasta aquí la ración de esta semana. ¿Alguna idea o plataforma que no hayamos tocado? ¡Déjala en comentarios!

Revisitando Los Simpson: Bart el soplón

Como ya expliqué en artículos anteriores , aunque yo personalmente prefiera el alocado ritmo de gags de la 5, la T7 es considerada po...