viernes, 15 de marzo de 2019

Revisitando Marvel. Doctor Strange (SPOILERS)





Durante mucho tiempo, el cine de superhéroes, ya fuese más espectacular o...menos, siempre se había movido estrictamente dentro de un género: el de la ciencia ficción. Incluso lo de Thor (Chris Hemsworth) al final no dejaba de ser tecnología avanzada con un envoltorio medieval.

Pero Marvel, acostumbrada ya a triunfar en escenarios tan improbables como convertir en héroes de acción a un actor de Parks and recreation y una ardilla CGI, y con los contratos de las grandes estrellas a punto de expirar, quería seguir innovando: tras años de cambios polémicos tanto dentro como fuera del estudio como el de Juggernaut en X-Men 3 o el Mandarín en Iron Man 3 (y,  ¿soy el único que recuerda lo que le hicieron a Mr.Mxyzptlk en Smallville?) por primera vez una película de superhéroes se introducía en el territorio de la magia.






La historia arranca en Katmandú, Nepal, en el misterioso templo de Kamar-Taj. Kaecilius (interpretado por Mads Mikkelsen) un malvado hechicero que una vez perteneció al mismo, roba junto a sus seguidores unas páginas del "libro de Cagliostro". Aunque "La Anciana" (Tilda Swinton) intenta detenerle, es demasiado tarde.

Tras eso pasamos a Nueva York (como no...) donde el arrogante neurocirujano Stephen Strange (Benedict Cumberbatch, el popular Sherlock Holmes contemporáneo de BBC) logra salvar milagrosamente a un paciente al que sus compañeros (entre los que se encuentra su ex-novia Christine Palmer, interpretada por Rachel McAdams) daban por muerto. 

Tras esto parte a dar una conferencia, sufriendo un grave accidente de coche por una distracción, lo que daña irremediablemente sus manos, sometiéndose a todo tipo de operaciones inútiles que le hacen dilapidar su gran fortuna. Durante la rehabilitación oye la historia de Jonathan Pangborn (Benjamin Bratt) un parapléjico que encontró repentinamente la forma de volver a andar, lo que le lleva a Katmandú.








Aunque en principio la "hechicera suprema" se niega a adiestrarle (ya que su actitud le recuerda demasiado a Kaecilius) finalmente es convencida por su mejor discípulo, Mordo (Chiwetel Ejiofor) que ve grandes aptitudes en él. Tras unos difíciles comienzos, la dura prueba de abrir un portal dimensional en medio del Everest por fin le permite aprender poco a poco la misión que llevan a cabo los hechiceros, que es la de proteger los 3 templos conectados con Kamar-Taj que separan el universo de la "dimensión oscura" gobernada por Dormmamu (también interpretado mediante captura de movimientos por Cumberbatch) . Aunque Pangborn había sido un buen alumno, finalmente había rehusado la misión, usando la magia para poder caminar y hacer una vida normal.

Su rápido aprendizaje y curiosidad llevan a Strange a coger sin permiso una de las reliquias de Kamar-Taj, el ojo de Agamotto, que contiene en su anterior la quinta Gema del infinito, la del tiempo. De esta forma recompone las páginas robadas por Kaecillius, lo que le hace comprender que su plan es el de atraer a Dormammu para conseguir la vida eterna. 

Para entonces, ya ha destruido uno de los templos (Londres) y se dirige al de NY. Empieza una desigual lucha entre Stephen y el grupo de Kaecillius, sin más ayuda que una extraña capa. Aunque consigue matar a uno de los secuaces y enviar a otro a un portal que conecta con un desierto, Strange es apuñalado por Kaecillius, siendo salvado por la dra.Palmer, a la que guía a través de su forma astral.




Por otra parte, Kaecillius logra sembrar la discordia al haber desvelado el turbio secreto de la Anciana en torno a su inusitada longevidad: ella misma extraía energía de la dimensión oscura, magia que prohibía al resto, lo que decepciona profundamente a Mordo, el más respetuoso a las normas, motivo por el que había reprendido duramente a Strange por experimentar con el ojo de Agamotto, lo que podía poner en peligro el contínuo espacio tiempo. Esto resulta interesante, ya que mueve al personaje en una zona gris similar a la que por ejemplo tenía en los comics el profesor Charles Xavier.

Sin tiempo para discutir, el templo de NY vuelve a ser atacado. Esta vez no consiguen evitar su destrucción, y además la Anciana muere durante la pelea en la "dimensión espejo", plano paralelo donde desarrollar la magia al margen del resto de la humanidad.

Ahora solo queda un templo en Hong Kong, protegido por el biblotecario Wong (Benedict Wong) . Cuando llegan Strange y Mordo para unirse a la batalla, es demasiado tarde, y Dormammu se acerca a la Tierra. El Doctor Strange intenta de nuevo revertir los daños con la gema del tiempo, y aunque consigue así salvar a Wong, el poder creciente de Kaecilius es imposible de contener. Es entonces cuando traza una astuta argucia: viajar a la dimensión oscura y usar consigo mismo la gema del tiempo. Allí una y otra vez es asesinado por Dormammu en un infinito bucle temporal, otra de las consecuencias de las que antes le había advertido Mordo.







Al final a Dormammu no le queda más remedio que abandonar la Tierra y llevarse a Kaecillius y sus hombres con él. Pero esto solo crea aún más desencanto en Mordo, que abandona Kamar-Taj para siempre, mientras que Strange decide renunciar provisionalmente al Ojo de Agamotto hasta tener un mayor aprendizaje de su poder, y convertirse en el nuevo protector del reconstruido templo de Bleecker Street en Nueva York. Allí recibe (ya en una escena poscréditos) la visita de Thor, quien le pide ayuda para buscar al desaparecido Odín (Anthony Hopkins), cuyo trono fue suplantado por su hermanastro Loki (Tom Hiddleston) . La mayor amenaza para Asgard estaba cerca...

Por su parte, en la segunda escena, Mordo se reencuentra con su antiguo discípulo Pangborn, al que roba su magia porque "hay demasiados hechiceros", convirtiéndose así en el clásico villano de los comics.





Aunque, inevitablemente, tiene sus bajones de ritmo al ser una película de orígenes (y, en el fondo, no deja de ser otra revisión de Iron Man, como ya pasaba con Ant-Man), y el villano resulta poco carismático, Doctor Strange resulta otra buena película por su gran atractivo visual (que le valió una nominación al Oscar a los efectos especiales) y el complejo debate moral interno que Strange y Mordo afrontan de maneras tan diferentes, lejos del sambenito de "es solo chistes" que ya hemos comentado alguna vez. Y tras 2 películas sin noticias sobre el tema, por fin sabíamos más acerca de las gemas del infinito, de las cuales ya solo quedaba una por conocer. La guerra final estaba un poco más cerca.

Próximamente, Guardianes de la galaxia 2.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Grandes juegos basados en películas

Tocamos hoy en Joróbate Flanders un tema delicado: el de mezclar cine y videojuegos. Desde que en 1982 a Howard Scott Warshaw se le dieran s...