El comprador de Springfield. Adiós al E3: sus mejores momentos

diciembre 16, 2023



Bienvenidos una vez más tras el puente de diciembre (acueducto en 2023) a nuestro espacio de noticias y opinión de Joróbate Flanders.

No, no hablaremos del "cambio de cromos" que Movistar+ ha hecho de Disney+ por Sky Showtime y HBO Max, ni del inminente estreno en Netflix de la esperada Berlín, sino de una noticia en torno al mundo de los videojuegos que, aunque ya intuíamos por el bajo perfil de la que fue la última edición hace ya 2 años, no ha dejado de ser impactante una vez que se ha confirmado.

Y es que la Electronic Software Association, tras anunciar en septiembre que tampoco en 2024 se celebraría el 27º E3, en diciembre confirmó en sus redes sociales la disolución definitiva del evento anual por excelencia de los videojuegos de Los Angeles. La pandemia ha ido acelerando un proceso que por otro lado resultaba inevitable en estos nuevos tiempos donde internet da una mayor inmediatez a las noticias de futuros lanzamientos.

Son muchos los grandes momentos que la feria ha dado a lo largo de casi 30 años de historia, y hoy recordaremos algunos de ellos en Joróbate Flanders.


299 dólares: cuando Sony ganó antes de empezar



Empezamos remontándonos a la primera edición en 1995, cuando todavía era en mayo y no en junio como se haría habitual con el cambio de década. Mientras Super Nintendo daba sus últimos coletazos con lanzamientos tan importantes como Killer Instinct o Donkey Kong Country 2 a la vez que se presentaba el primer gran fiasco de su historia que fue la peculiar Virtual Boy, la gran expectación estaba en el gigantesco salto tecnológico que sería la quinta generación.




Aunque todavía estaban presentes las fallidas 3DO y Atari Jaguar, otras 2 compañías eran las verdaderas protagonistas del evento a la espera del "project reality" de la Gran N. 2 consolas que (eran otros tiempos) ya llevaban un año a la venta en Japón y veían así la luz en Occidente: SEGA Saturn, y otra nueva competidora, la Playstation de Sony, una vez descartado su proyecto de periférico para la 16 bits de Nintendo.

Tras largos años de inundarse el mercado de juegos FMV sin más jugabilidad que la de darle al botón correcto para ver el resto de la película, por fin el cambio del cartucho al CD ofrecía todo lo que daba de sí. Juegos como Daytona USA y Virtua Fighter en el caso de Saturn, o Battle Arena Toshinden y Ridge Racer en la consola de Sony, así como los que habrían de ir llegando en el futuro, destacando Capcom con Street fighter la película Resident Evil, que sería multiplataforma. La barrera entre las consolas de sobremesa y los salones recreativos parecía difuminarse.

La primera conferencia fue la de SEGA, donde se anunció lo que parecía todo un golpe de efecto: el lanzamiento en EEUU inicialmente previsto para el 2 de septiembre de 1995 se adelantaba a ese mismo día 11 de mayo en unas pocas tiendas en un pack a 399 dólares que incluía Virtua Fighter, en tanto la entonces conocida como PSX estaba anunciada para el 29 de septiembre.

Sin embargo, Sony no tardaría en contraatacar, posiblemente ganando ya de facto la generación: una vez terminó su presentación, tomó la palabra el entonces jefe de desarrollo de Sony of America Steve Race (quien curiosamente había trabajado anteriormente para la compañía rival) . Su discurso de apenas 2 segundos no pudo ser más lapidario: "299". Años después, se repetiría la misma estrategia con PS4 y Xbox One, pero esa es otra historia.



Xbox entra en escena: los tatuajes de Peter Moore




Unos años después, llegó la sexta generación, y una vez más fue la Playstation 2 con su revolucionario diseño que incluía la opción de ver películas en DVD la que se llevó el gato al agua siendo hasta el día de hoy la consola más vendida de la historia. Dreamcast, pese a contar con un año de ventaja, tampoco pudo encontrar su espacio renunciando así SEGA a la fabricación de hardware, y Nintendo quedaba a su vez más relegada que nunca con su Game Cube.

La que quizá pudo haber sido un formidable rival para Sony llegó demasiado tarde para mover el tablero: tras colaborar con SEGA aportando su sistema operativo Windows CE a Dreamcast, Microsoft empezó a trabajar en su propia consola que originalmente sería lanzada en EEUU en noviembre de 2001 para llegar unos meses más tarde a Europa y Japón: Xbox. 




Con la participación de diferentes famosos en las presentaciones (en su país natal fue Dwayne Johnson "the rock" como vemos en el vídeo de arriba, mientras que por ejemplo en España fue Manu Tenorio, en pleno boom del primer Operación Triunfo en RTVE) así como el polémico primer anuncio televisivo del sistema, quedó claro que Microsoft había decidido apostar por una nueva línea publicitaria nunca antes vista.

Así, cuando en 2003 llegó la esperadísima secuela del título que le ayudó a establecerse en estos difíciles primeros tiempos (Halo) el entonces máximo responsable de la división de videojuegos, Peter Moore, lo hizo de una forma bastante llamativa: subirse la manga de la camisa mostrando un tatuaje con el logo del juego y su fecha del lanzamiento.




Una vez lanzado Halo 2, en Microsoft hicieron bueno aquello de "una retirada a tiempo es una victoria" y se decidió adelantar la nueva generación lanzando en diciembre de 2005 la esta vez sí exitosa Xbox 360, que prácticamente empató en ventas con una Playstation 3 a la que le costó más de la cuenta arrancar por su desorbitado precio de lanzamiento, mientras que Wii sería la ganadora desde su cómodo segundo plano de "comodín" de alguno de los otros 2 sistemas. 

Llegó el E3 de 2006, y Moore volvió a repetir su antiguo hito publicitario con un anuncio tan o más sensacional: mientras que la saga Grand Theft Auto había gozado en Playstation 2 de una exclusividad temporal, la cuarta entrega que habría de salir 2 años después sí podría ser disfrutada desde el día 1 por los usuarios de 360.



El regreso del viejo Link: presentación 2004 de Nintendo




Resulta paradójico ver en este artículo a Nintendo, y es que precisamente fue esta compañía la que en 2013 empezó a cambiar el paradigma de las grandes presentaciones renunciando a los paneles presenciales, que en adelante sustituyó por los Nintendo Direct. 

Aquellos primeros Directs tuvieron unos inicios de lo más estrambótico que ya de por sí merecerían artículo propio, como las marionetas con las que Shigeru Miyamoto, Reggie Fils-Aime y Satoru Iwata anunciaron un nuevo Star Fox para la incomprendida Wii U.




Hacia 2004, una Nintendo que se mantenía a flote gracias al arrollador éxito de Game Boy Advance (amenazado por el anuncio del próximo lanzamiento por parte de Sony de PSP) andaba buscando una nueva identidad. Lejos como estaban aún de usar su imagen familiar a su favor creando un nuevo público "casual" renunciando a competir en las grandes ligas tecnológicas, intentaban crear una nueva marca personal más adulta que rompiera con el pasado.

Fueron los años de la GBA SP tribal (¡con un Mario tatuado en los anuncios de prensa especializada!) de los juegos más oscuros de la franquicia Pokémon como Pokémon Colosseum o Pokémon XD o la exclusividad (que, a la postre, solo sería temporal) de Resident Evil 4. Incluso llegaron a organizar sus propios festivales de música emo donde, entre concierto y concierto, podías probar los últimos lanzamientos de GC y GBA.


Que sepamos, no hubo incidentes como en Woodstock o Festimad


Desde un punto de vista actual, posiblemente lo más importante del E3 2004 para Nintendo fue el anuncio de su cuarta (sin contar revisiones) y si cabe más exitosa portátil, Nintendo DS, en la que posiblemente ni ellos terminaban de creer del todo dejando claro que se trataba de "un tercer pilar" para sus 2 consolas en el mercado, sin atreverse en un principio a jubilar la marca Game Boy.

Y si bien las primeras imágenes del enésimo Mario Kart y de un remake de Mario 64 ya crearon cierto hype en torno a NDS, lo más aclamado de su presentación fue un lanzamiento que más bien estaba en cierto modo orientado a esa nueva línea "edgy" de la gran N. 

Sonando de fondo la banda sonora de Conan el bárbaro, veíamos a Link cabalgar sobre Epona en lo que sería el segundo The Legend of Zelda para Game Cube (aún desconocíamos que también aparecería en su sucesora, conocida por entonces como "Revolution") . 

The Legend of Zelda: Twilight Princess (todavía sin título) abandonaba el controvertido pero extraordinario diseño cel shading de Wind Waker para volver a la línea realista del mítico Ocarina of time en Nintendo 64. Los unánimes aplausos subirían aún más de intensidad cuando apareció el mismísimo Miyamoto empuñando el escudo Hylian y la Espada Maestra.




Como siempre, podéis hablar sobre estos y otros momentos importantes de la historia del E3 en los comentarios.

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