viernes, 11 de octubre de 2019

Revisitando Los Simpson. El hermano de otra serie






Como ya he dicho otras veces, me resultan algo repetitivos los debates sobre la calidad de Los Simpson. Al fin y al cabo, cada uno dejó de ver la serie en X temporada, y para él intrínsecamente esa temporada será la del declive. Pero en lo que sí podemos estar de acuerdo es en que la octava temporada marcó un punto de inflexión en la creación de Matt Groening.








En aquel año 1997 donde el diario Marca hizo una de las portadas más desafortunadas de su historia, en Escocia clonaban una oveja y Gary Kasparov era derrotado por una máquina, Los Simpson se convirtió en la serie animada con más episodios en prime time por encima de Los Picapiedra. 

El equipo entonces capitaneado por Bill Oakley y Josh Weinstein parecía estar abrumado por ello, con episodios que claramente mostraban incertidumbre por el futuro como Rasca, Pica y Poochie (el que estableció el nuevo record) o Las series secuela de Los Simpson, así como episodios experimentales que eran inimaginables en temporadas anteriores, alguno de los cuales ya vimos en Joróbate Flanders. Inclusive el polémico pasado de Seymour Skinner iba a conocerse originalmente en esta temporada.

Y en este periodo introspectivo parecía adecuado darle un final (o al menos un punto y aparte...) a un personaje nacido originalmente como un cameo de un episodio que se había vuelto cada vez más recurrente: Robert Underdunk Terwilliger, el actor secundario Bob.




Tenía que ponerlo





Después de 3 apariciones seguidas donde había parodiado El cabo del miedo, amañado unas elecciones, e incluso caer en la típica megalomanía de comic como ya hubiera hecho el otro gran villano de la serie Monty Burns poco antes, ¿qué más podía ya dar de sí el ex-payaso interpretado por Kelsey Grammer? La solución era sencilla y a la vez seguramente no se nos hubiera ocurrido: un capítulo homenaje a Frasier con cameo de David Hyde Pierce, el aún más estirado Niles Crane.






El episodio arranca con un especial de Krusty el payaso en la prisión de Springfield, donde se reencuentra con su antiguo compañero, quien una vez más enumera todos los delitos cometidos en episodios anteriores para horror de Bart Simpson, que teme que de nuevo intente vengarse de él.

Tras esto vemos que ahora Bob es un hombre religioso (¿una vaga conexión con el desarrollo de Michael Corleone en El padrino 3?) y el reverendo Timothy Lovejoy pide que le den la libertad condicional. Aunque, al contrario que 2 temporadas atrás, la gente se manifiesta en contra de ello, un emotivo discurso de Bob donde se muestra arrepentido de todo convence a todos, menos, por supuesto, a Bart.

Es aquí, tras una serie de deliciosos guiños a Frasier (desde el elegante apartamento donde pasa a vivir hasta una cortinilla de transición como las de la serie) donde conocemos a Cecil Terwilliger (Hyde Pierce) el hermano de Bob, importante ingeniero que le contrata como capataz de la construcción de una presa de agua. Pronto surgen viejas tensiones entre ellos, y es que Cecil era quien aspiraba a salir en el programa de Krusty, llevándose el puesto un Bob que le había acompañado al casting tras tirarle una tarta desvelando su estrafalario peinado que escondía tras un sombrero. Aquí vemos la ironía del personaje, resentido por algo que fue lo que en primer lugar convirtió a Bob en un psicópata 7 años atrás.







Aunque Bart no deja de buscar pruebas de que ha urdido otro de sus malvados planes (llegando a fastidiarle una cita con Edna Krabappel) poco a poco vemos que aparentemente el arrepentimiento de Bob es real, y sin embargo algo huele mal en el proyecto de Cecil, ya que el equipo que trabaja en una obra tan compleja como el de una presa de agua no son sino Cletus Spuckler y un primo suyo entre otros "rednecks" a cual más inepto.






Aunque, como tantas otras veces, Bart pide ayuda a su hermana Lisa, tampoco ella es capaz de encontrar nada que comprometa al actor secundario, y son descubiertos por este, quien, cada vez más furioso por la situación y por las deficiencias laborales, hace "lo que siempre debí hacer"... quejarse a Homer de que le espían, amenazando con represalias si volvían a hacerlo. Por supuesto, el inspector de seguridad del 7G no le da más importancia al tema, y los hermanos deciden ir al despacho de Bob, donde encuentran un maletín con 15 millones de dólares obtenidos con todo lo recortado en la obra, con materiales de muy mala calidad. ¿Finalmente Bob había vuelto a engañar a todos?



"¡A por él, Lisa!"



Pues no. Tras una breve persecución por el interior de la presa, aparece Cecil empuñando una pistola y dinamita, revelando quien fue él quien organizó la estafa, para posteriormente eliminar las pruebas volando la presa y culpar a Bob (quien había llegado a afirmar que deseaba que explotase en su desesperación por las chapuzas de Cletus y Merl) como venganza por no haber sido elegido actor secundario... pero sobre todo por el dinero. Además, deja encerrados dentro a los 3.








Esta vez, Bart y Lisa no tienen más remedio que aliarse con su antiguo enemigo para escapar de la crítica situación, y tras un nuevo guiño a Frasier (Cecil, con los ojos tapados, llama a Bart "Maris", la ex-esposa de Niles a la que jamás vimos la cara) el maletín con el dinero cae al mar para ira del ingeniero, quien tira al hijo mayor de Homer y Marge por el barranco mientras Bob intentaba desactivar la dinamita. Tras salvarse mutuamente la vida, parece que por fin se acabó la tensión entre ellos y pueden pasar página.







O eso creían. Los policías Lou y Eddie arrestan a Cecil, y en ese momento llega Clancy Wiggum, quien culpa injustamente a Bob. Pese a todas las evidencias (Lisa cuenta lo ocurrido, Cecil confiesa, etc) el actor secundario vuelve a ser detenido por sexta vez tras uno de los más brillantes diálogos de la historia de la serie, lo que hace resurgir su antiguo carácter vengativo. Aunque, de alguna forma, el estúpido y corrupto jefe de policía también resulta castigado, ya que la presa igualmente revienta por su pésima calidad provocando una riada que destruye su casa.








Quizá El hermano de otra serie no sea el mejor episodio de Bob, pero sí resulta uno de los más divertidos. El personaje de Cecil tiene carisma, hay algunos momentos de humor absurdo que funcionan bastante bien, y sobre todo, como ya he dicho, si eres fan de Frasier tienes que verlo aunque no conozcas Los Simpson.

Nunca sabremos si de verdad querían dar o no carpetazo al personaje (hoy día Grammer incluso hace cameos en capítulos no protagonizados por él) pero en cualquier caso es quizá el mejor representante junto con Más Homer será la caída y Milhouse dividido de lo que fue el desarrollo de personajes secundarios en la octava temporada.

Próximamente más reseñas en Joróbate Flanders.

viernes, 4 de octubre de 2019

Los personajes que querríamos ver en Smash Bros




Recientemente se presentó un nuevo DLC de Smash Bros Ultimate para Nintendo Switch. Entre ellos encontramos a "el héroe" de Dragon Quest (con diferentes diseños a elegir que inevitablemente evocan Dragon Ball al ser creados por Akira Toriyama) o lo que muchos esperábamos con ilusión tras aquel curioso anuncio sobre el cross-play Nintendo-Microsoft: Banjo y Kazooie, así como otros más variopintos como el pokemon Incineroar e incluso Terry Bogard de Final Fight.

Como antes o después será inevitable pasar de nuevo por caja, en Joróbate Flanders tenemos nuestras sugerencias sobre como hacer aún más atractivo este gran juego:



Young Link (Majora´s Mask)




Si todo título de The legend of Zelda es contingente, Majora´s Mask es necesario. Este giro oscuro a la saga cuando Nintendo 64 daba sus últimos coletazos resultó incomprendido en su día por la prensa especializada y buena parte de los incondicionales, pero con el tiempo fue ganando un estatus de juego de culto, y acabó recibiendo (facilitando eso sí el grabar las partidas, que podía ser algo engorroso) un remake en 3DS, algo de lo que ya hablamos en el artículo de juegos infravalorados.






¿Otro espadachín más? pensaréis. No exactamente. En este caso la idea sería, aprovechando la temática de las máscaras, darle una vuelta de tuerca a un concepto recuperado en esta quinta entrega tras desaparecer por dificultades técnicas en la versión portátil y su complemento de Wii U: el del Entrenador Pokemon. De esta forma, tendríamos a 3 personajes a la vez: el niño deku, con opción de planear y atacar en giro, el guerrero goron, con un fuerte puñetazo y giros como los de Sonic, y el guitarrista zora, que lanza aletas, da patadas acrobáticas y genera un escudo capaz de electrocutar a sus enemigos.




Dr. Ivo Robotnik/Eggman (Sonic)



¿Qué va a hacer de mi QUIEN?




En el último episodio de Smallville, un renacido Lex Luthor (Michael Rosenbaum) ya convertido en su archienemigo se reencuentra con Clark Kent (Tom Welling) en las ruinas de la mansión familiar, deseándole suerte para acabar con la amenaza para el planeta que es Darkseid, y es que "un villano es solo tan grande como su héroe".

12 años después de aquel teaser de Brawl para Wii que levantó nuestro hype, ya nos hemos acostumbrado a que Sonic sea uno más en el cada vez más gigantesco elenco de personajes de Smash Bros, siendo su smash final Super Sonic casi sinónimo de victoria si a tus rivales les quedan pocas vidas.






Y si Bowser y familia llevan tiempo aquí para hacer frente a Mario, ya va siendo hora de que el erizo azul se encuentre a su eterna nemesis, Eggman o Dr.Robotnik (llamadlo como queráis, ambas son válidas) en lo que podría ser una evolución del personaje de Baby Bowser: una nave (quizá la de Sonic Adventure 2) con todo tipo de armas y artilugios, como la clásica bola de demolición, un lanzallamas, etc, así como la posibilidad de elegir entre diferentes skins que representaran varias épocas de la franquicia de SEGA.

SMASH FINAL: Death Egg Robot.


F-Type (Stunt Race FX)


Aquí están todos listos para darse de hostias





¿Qué mejor momento para reclamar algo de Stunt Race FX que ahora que lo han incluido en los juegos de Super Nintendo de Switch? Si, ha envejecido mal, el framerate del modo dos jugadores lo hacía poco jugable... Pero ¿y lo que nos gustaba?

Los personajes derrochaban carisma, todas las melodías del juego son más que reconocibles y cualquiera de sus circuitos valdría para un buen escenario móvil, como ya ocurrió con Mario Kart y F-Zero.



Decidnos que no encajaría en Smash




Además, no es el primer caso de un vehículo en un juego de lucha. En el Fighters Megamix de Sega, aquel clásico juego de Saturn que agrupaba distintos personajes de la compañía, ya apareció como personaje secreto ¡Hornet! directamente llegado del "Player 1" de Daytona USA.



Que no coja ideas el coche de Street figher 2




SMASH FINAL: No puede ser otro que TRAILER, el gigantesco camión de las fases de bonus, y que tanta frustración nos causó ¿Saldría de él la idea de 18 Wheeler American Pro Trucker?

Como siempre, podéis sugerir más personajes en los comentarios.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Revisitando Los Simpson: $pringfield o como aprendí a amar el juego legalizado






¿Reccordáis Eurovegas? La de ríos de tinta que corrieron sobre el tema, y hasta inspiró la menos exitosa entrega de Torrente. Finalmente el faraónico proyecto de Sheldon Adelson no salió adelante, pero si alguien levantara hoy tras un coma de 7 años, pensaría todo lo contrario. Y es que, poniendo al día aquella vieja leyenda, se podría decir que una ardilla puede hoy cruzar la Península Ibérica saltando entre casas y casas de apuestas, y la mayoría de equipos de fútbol están patrocinados (ya sea o no en la camiseta) por webs de este tipo. Llega el momento de analizar en Joróbate Flanders un episodio de Los Simpson que, además de divertir (como siempre lo hacía la mítica quinta temporada) nos instruía sobre la cara B de estos tentadores negocios:








Un flashback inicia la trama. En un cine de Springfield vemos un noticiario  según el cual, mediante peculiares industrias como la del "coche acuático", este pueblo de desconocido estado vivía en los años 50 (si bien no se especifica directamente, se hace referencia a Amos`n´ Andy, sitcom de la época) el mayor auge económico de la historia hasta el punto de construir carreteras de oro, lo que escandaliza a un joven Abraham Simpson que sale del cine con su buen amigo Jasper Beardley.

De ahí pasamos a la "actualidad" (es decir, a finales de 1993 cuando se emitió el capítulo) . El escenario y los personajes son los mismos, pero de la euforia de los años del baby boom pasamos a una Springfield en absoluta decadencia. Kent Brockman atribuye el origen de esta grave crisis al cierre de una base militar, pero también podría haber influido, como pasara con Ogdenville, la reciente estafa sufrida con el monorrail.

Por consejo de Waylon Smithers, varios empleados (entre ellos, Lenny Leonard y Carl Carlsson) son despedidos de la central nuclear de Monty Burns, librándose el inepto Homer (del que, por supuesto, el malvado multimillonario tampoco se acuerda esta vez) al parecer por el aspecto que le daban las gafas que llevaba en ese momento, que no son suyas sino que le han caído en el retrete al ex-secretario de estado de EEUU Henry Kissinger, que había ido a visitar la planta.






Una vez más, asistimos a una de las muestras de la corrupción del alcalde Joe "Diamond" Quimby y la aparente ignorancia de los ciudadanos de Springfield ante ello, ya que su anuncio de huida de la ciudad (con la excusa de ser elegido allí alcalde para después traerles a todos con él) es aplaudida (con la excepción del doctor Julius Hibbert, ¿pista de su ideología política?) y hasta la siempre sensata Lisa Simpson le dona sus ahorros para ello.

Es entonces cuando el director Seymour Skinner sugiere que la salvación de la ciudad puede ser legalizar el juego, idea que es aceptada (no así lo que él pretendía, que era que parte de las ganancias fuesen a la escuela primaria) hasta por el reverendo Timothy Lovejoy (que, en una de las frases más brillantes y lapidarias de la historia de la serie, asegura que "cuando algo es aprobado por el Gobierno, pierde la condición de inmoral") y, para sorpresa de todos, Marge.








El segundo acto empieza también con un cruelmente divertido flashback de la infancia de Burns (curiosamente esta vez en color...quizá en la escena inicial buscaban con el blanco y negro crear aún más contraste entre la idílica situación del pasado, y la precaria posterior) quien ha decidido diseñar y construir su propio casino para aumentar aún más su patrimonio y poder, y Homer es contratado como croupier del blackjack. Las escenas donde le vemos ejercer uno más de sus muchos nuevos empleos resultan de lo más simpático, si bien se echa de menos la aparición de James Bond que finalmente pudimos ver en la séptima temporada, 2 después. También cabe destacar que por primera vez haría su aparición un secundario habitual en las temporadas actuales, Rich Texan o "el tejano rico", que en esa época parecía ser un político, ya que Homer le llama "senador".







La locura por el juego llega hasta el punto de que Bart monta con éxito otro casino junto con sus amigos en la casa árbol después de que le echaran cuando acababa de ganar un premio especial en una máquina tragaperras, mientras que la siempre inestable salud mental de Monty Burns parece resentirse, convirtiéndose en una caricatura de los últimos años de Howard Hughes: se recluye en su despacho del casino dejándose una barba cada vez más larga, así como las uñas de las manos y los pies, se obsesiona con su higiene, y hasta está empeñado en que la maqueta que ha construido (a la que llama "Alce Pulcro") es un avión de verdad.






Un día, Marge va a recoger a Homer. Tras una breve y absurda discusión (Homer le echa en cara que vaya al casino pese a estar en contra, algo que como ya vimos es completamente falso) ella se encuentra una moneda y de inmediato desarrolla una fuerte adicción, hasta el punto que Barney Gumble tiene que salvar a Maggie de un tigre en un momento de distracción. Como es habitual cada vez que no está, el 742 de Evergreen Terrace se convierte en un caos, y además Lisa está disgustada por la posibilidad de que su madre no vuelva a tiempo de ayudarle a coser un disfraz del estado de Florida para un concurso del colegio. Bart, ajeno a todo esto, engaña a Robert Goulet (con cameo del cantante y actor en la VO) para que actúe en su casino en lugar del de Burns.






Aunque Lisa consigue convencer a Homer (quien sigue empeñado en que su mujer está molesta por la legalización del juego) de intentar hablar con Marge, las ganancias de esta le hacen despreocuparse. Tras llegar a altas horas de la noche, se da cuenta de la situación que vive la familia, y promete dejar el juego. Pero no tarda en recaer, y llega el día del concurso, por lo que finalmente es Homer quien intenta ayudar con el disfraz, que como no podía ser de otra manera, es espantoso y ni siquiera el nombre está bien escrito.






Las lágrimas de Lisa por fin hacen reaccionar a Homer, quien empieza a gritar por todo el casino haciendo accidentalmente ganar a todo el mundo. Burns, que ve esto en las cámaras de seguridad, se asusta, y Smithers decide enviarle de nuevo a su antiguo trabajo del sector 7G. El oir hablar de la central nuclear hace a su vez despertar de su letargo a Monty y decide volver a su antiguo negocio...en su supuesto avión.







El final resulta solo agridulce, ya que, si bien Marge no volvería al casino (que fue demolido 5 temporadas después) numerosos capítulos posteriores evidenciarían que nunca llegará a estar curada del todo, lo que hace aún más duro y real el mensaje que se nos transmite. La nota humorística del final la pone el hecho de que, pese a todo, Lisa (junto a Ralph Wiggum) gane un premio por "claramente no haber sido ayudados por sus padres".




Próximamente, más episodios de Los Simpson en Joróbate Flanders. Dedicado a la memoria de Robert Goulet y Michael Mendel.

viernes, 20 de septiembre de 2019

El comprador de Springfield: un polémico cambio, una película recortada y un posible regreso esperado

Vuelve el espacio de noticias de Joróbate Flanders:


¿Un Magneto negro?





Con las grandes estrellas en su mayoría ya en otros proyectos (excepto Robert Downey Jr, que parece que va a ser el nuevo Stan Lee) y con pocas posibilidades de recuperar a Spiderman , el universo cinematográfico de Marvel ha entrado en un periodo de cierta incertidumbre, con unos personajes muy poco conocidos para el gran público. Pese a todo, sigue siendo una incógnita cual será el futuro de las otras grandes franquicias que ahora posee Disney, Los 4 fantásticos y X-Men, siendo el triste último legado de esta última uno de los grandes fiascos de taquilla del año  y que la temporada final de Legión se haya emitido en España a horas intempestivas y sin doblar. 

Una de las cosas que ha caracterizado al universo Marvel que nunca ha sabido aceptar cierto sector del fandom es la capacidad de adaptarse a un medio diferente al comic. De esta forma Peter Parker (Tom Holland) no es fotógrafo sino youtuber, por ejemplo. Y claro, en el cine no se puede aplicar (salvo que sean películas animadas) ese paso del tiempo tan lento como el de One Piece que caracteriza a la casa de las ideas. 

Erik Lensherr (Ian Mckellen en la trilogía original y Días del futuro pasado, Michael Fassbender en las precuelas) es uno de los supervillanos más trágicos. Su experencia en los campos de concentración nazis le convirtió en Magneto, para que los mutantes como él no sufrieran algo así. Una historia que por sí solo garantiza taquillazo. Pero no estamos hablando de una película rodada a finales de los 90 sino una que, en las previsiones más optimistas, saldría alrededor de 2023, así que tendríamos a unos jóvenes estudiantes luchando contra un señor de 100 años.



No, Capitana Marvel no cuenta




En este contexto, ha salido el rumor de que tanto él como Charles Xavier (Patrick Stewart/James McAvoy) serían interpretados por actores afroamericanos. Y claro, parece ser que se puede hacer una película sobre gente que nace con poderes como un siguiente paso en la evolución humana (el "homo superior") , pero que sean negros ya se carga el realismo. ¿Acaso no hubo quejas también en su día con Samuel L Jackson como Nick Furia, y hoy cuesta imaginarse a otro actor en ese papel? ¿Hemos pasado de juzgar películas por su trailer a ya directamente cuestionarlas antes de que existan? Y, como ya dije en Twitter, si X-Men hubiera sido ya en su día una adaptación 100% fiel, digamos simplemente que Peter Dinklage no habría hecho de Bolivar Trask precisamente. Ahí queda eso.



Vivimos en una sociedad: la película





Sí, de DC, que parece haber encontrado por fin su rumbo, también hay noticias. Si hay un estreno especialmente esperado este otoño ese es sin duda Terminator  Joker, la precuela que explica el origen (o al menos uno de ellos) del archienemigo de Batman dirigida por Todd Phillips. Aunque queríamos convencernos a nosotros mismos de que Joaquin Phoenix no aceptaría cualquier papel, había muchas dudas sobre este proyecto, dados los precedentes con spin offs del caballero oscuro. No obstante, está arrasando en todos los festivales, e incluso ya suena con fuerza para los Oscar.

Como no se estrenará hasta octubre, aún no podemos opinar en Joróbate Flanders al respecto más allá de darle un voto de confianza. Y desde luego, no voy a entrar a valorar lo de La Script que todos hemos visto ya. Pero parece ser que, como ocurriese en su día con el controvertido "Snyder cut" de Liga de la justicia, Warner habría vuelto a hacer de las suyas. Aunque oficialmente la película dura 2 horas y 2 minutos, parece ser que existiría un montaje de 33 minutos más. ¿Hay, como se plantea ahí, un caso de censura ante la polémica ideológica en torno al film? O puede que, después de los absurdos e innecesarios reestrenos de Endgame y Spiderman: lejos de casa, hayamos entrado en una nueva era del cine: la de sacar películas con DLCs. 



Universo cinematográfico Electronic Arts: próximamente en los mejores cines


El futuro (pasado) de Star Wars








Aunque ahora sea habitual leer "pues a mi me gustaban porque al menos eran de George Lucas" la realidad es que las precuelas de Star Wars fueron en su día vilipendiadas por crítica y público por lo aburrida que resultaba su trama política, algunas interpretaciones como la de Hayden Christensen, o personajes como Jar Jar Binks.

Uno de los pocos que se libraron de la quema fue curiosamente el villano de La amenaza fantasma, la más atizada de todas, el zabrak aprendiz de sith Darth Maul. Aunque apenas llegamos a saber de él a lo largo de la película y solo contaba con una ó 2 líneas de guión, su flipadísima espada laser de doble filo y por qué no decirlo, el carisma que siempre arrastra tras de sí Ray Park (secundario de lujo habitual del cine de acción de los 90, llegando a dar respetabilidad a un personaje como el Sapo en la primera entrega de la antes mencionada X-Men) le hicieron bastante popular. 

De esta forma, Maul se convirtió en un personaje recurrente del "universo expandido", ya fuese en todo tipo de comics, o en las series animadas The Clone Wars y SW Rebels, en las que lucha por igual contra jedis y siths. Y en 2018 saltó la sorpresa al rodar Park un cameo en Han Solo: una historia de Star Wars. El mal desempeño en taquilla de esta película que supuso la cancelación de la saga de spin offs hacía que esta escena, como dije en su día, me causara particular frustración al creer que nunca sabríamos a donde querían llegar. 

Y es aquí cuando volvemos a un tema recurrente en los últimos tiempos en este blog, la plataforma de streaming Disney+, y es que parece ser que uno de los proyectos sobre Star Wars sería una serie centrada en el mundo criminal galáctico que ahí conocimos. Siendo que, como ya dijimos, Ewan McGregor participará en una de ellas, quizá por fin tengamos el ansiado enfrentamiento final entre Obi Wan Kenobi y Maul en Tatooine. El tiempo dirá.







Próximamente, más noticias en Joróbate Flanders.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Las grandes transformaciones de los videojuegos (3)

Llega la tercera parte de una de las secciones clásicas de Joróbate Flanders:


Perfect Dark






Como ya hemos comentado en anteriores artículos, el primer gran éxito junto a Super Mario 64 en Nintendo 64 fue Goldeneye, el juego que demostró que el género del FPS podría dar mucho de sí más allá de los clones de Doom o los raíles. Como no podía ser de otra manera, la second party británica Rare empezó de inmediato a trabajar en la siguiente película de Bond (en aquel entonces interpretado por Pierce Brosnan) , El mañana nunca muere. Pero con la franquicia revalorizada tras el parón que había supuesto Licencia para matar (Timothy Dalton) , Electronic Arts tiró de talonario. Había que empezar desde cero, y quien mejor que los Stamper para ello.

La historia de Perfect Dark era posiblemente más interesante que la de cualquier producción intercambiable entre sí de 007. En el distópico futuro de 2023 existen 2 megacorporaciones en EEUU en conflicto, Instituto Carrington, y DataDyne, que aspiran a ser los primeros en establecer contacto con razas extraterrestres.

Estas a su vez mantienen una larga guerra entre sí: por los primeros, los Maian, de estereotipado aspecto de película de serie B, y por el otro los belicosos Skedar, con aspecto de lagartos, que poseen una avanzada tecnología holográfica que les permite camuflarse de humanos, o simplemente ser invisibles. Su objetivo es hacerse con el control de una nave hundida en el pacífico, para lo que necesitan la tecnología de DataDyne.








El juego arranca cuando alguien llamado "dr.Carroll" envía un mensaje a Daniel Carrington, jefe del Instituto que lleva su apellido, pidiendo ser evacuado de DataDyne. Para este rescate, es enviada la protagonista, Joanna Dark, que pese a su juventud es posiblemente la mejor agente, de ahí su nombre en clave, "Perfect Dark". 

Una vez allí, descubrimos que en realidad Carroll es la inteligencia artificial que necesitan los Skedar, lo que inicia una larga aventura que nos lleva desde la mansión de Carrington donde este es secuestrado hasta el planeta santuario de los Skedar, pasando por el Área 51 o el Air force one, así como misiones adicionales desbloqueables que sirven de precuela, un modo cooperativo con un segundo jugador, y otro donde puedes elegir a un esbirro para evitar que el otro cumpla su misión. 

Y, por supuesto, un modo multijugador aún mejor si cabe que el de Goldeneye donde los 4 jugadores pueden competir con 4 personajes de la consola, con varios niveles de dificultad y características determinadas a elegir, los llamados "simulantes". Si bien visualmente era parecido a su "predecesor", tenía detalles gráficos importantes para la época (como que los personajes a los que mataran no desaparecieran de inmediato) lo que obligaba a usar el Expansion pak para poder aprovecharlo al 100%.

Aunque la hipotética compatibilidad con la Game Boy Camera no se implantó para evitar polémicas, y se retrasó un año llegando casi al final de la vida útil de N64 (2000) Perfect Dark se convirtió en otro enorme éxito, contando con una precuela para Xbox 360 que no triunfó tanto, y un remake HD para la misma consola. También existió una versión en Game boy color (anterior a su vez a PD Zero) que contaba con función de vibración, y te permitía desbloquear trucos en N64 mediante el Transfer pak. Todo un proto DLC de la época.








Super Mario Bros 2






Thank you, Mario! But our princess in in another castle!  Con la industria del videojuego viviendo una situación incierta en EEUU por el naufragio de Atari, y los ordenadores 8 bits reinando en Europa, Japón se convertía en la gran referencia con el lanzamiento en 1983 por parte de Nintendo de Famicom (NES) .

2 años después la gran N consolidó esta posición de dominio con el lanzamiento del que durante mucho tiempo sería el juego más vendido de la historia, Super Mario Bros, desafiante y adictivo plataformas que fue el verdadero impulso de este personaje como mascota de la compañía tras Donkey Kong y el sencillo arcade original que muchos conocimos en el quizá mejor juego 2D del fontanero italiano, Super Mario Bros 3. Pero entre medias hubo un juego de lo más extraño. 

De repente no solo no había que rescatar a Peach sino que encima volaba 30 años antes de que lo hiciera la otra princesa mítica de la cultura popular para ira de los fans y hasta el odioso Toad que no paraba de enviarte a más castillos se unía a la aventura. Ya no había que pisar a los enemigos sino que había que lanzarles verduras o hacerles chocar entre ellos. Ni siquiera estaba ya Bowser. ¿Qué había ocurrido para un cambio tan radical en un título tan apreciado? Y, ¿qué era eso de "Lost Levels" que salía en SNES?








Resulta que en Japón hubo una verdadera secuela de Super Mario Bros 2 para Famicom Disk System, periférico de disquettes exclusivo del país nipón. Aunque aparentemente no parecía muy diferente del título anterior, rápidamente se mostraba como un juego aún más complicado si cabe con todo tipo de trampas: setas envenenadas, saltos casi inaccesibles, un castillo donde debías seguir una determinada ruta para que no se repitiera en bucle, y hasta un falso atajo que te mandaba de vuelta a la primera fase. Aunque hubo juegos del Disk System que llegaron a Occidente en cartucho (entre ellos, nada menos que el primer The Legend of Zelda) en Nintendo por lo que sea pensaron que SMB2 era demasiado difícil para jugadores extranjeros.

Entre medias de los 2 SMB2 (valga la redundancia) Shigeru Miyamoto desarrolló en 1987 un plataformas coproducido por Nintendo y Fuji TV (también en disquette) , Doki Doki Panic, protagonizado por una familia árabe. 

Siendo que esta japonesada también se quedó allí, lo que se hizo para lanzar un SMB2 "occidental" fue simplemente modificar a estos personajes por los del Reino Champiñón, cada uno con ciertas características: Luigi saltaba más que nadie, Peach como ya hemos dicho planeaba durante unos segundos, Toad era rápido, y Mario quedaba como el personaje digamos más equilibrado.

Aunque el desarrollo y sistema de juego sea distinto que el de los otros Marios más "canónicos", sigue siendo un estupendo plataformas, y el paso del tiempo le ha dado cierto reconocimiento, lo que le ha permitido formar parte de la selección de 30 juegos de NES Mini (inclusive en Japón donde es conocido como "Super Mario Bros USA") , y fue remakeado como juego de lanzamiento de Game Boy Advance. Por su parte, el villano Birdo apareció en un episodio de Super Mario Super Show, y se ha convertido en personaje recurrente en sagas como Mario Kart o Mario Party.







Mother 3/Earthbound 64




Estamos ante un clásico desarrollo complicado que fue dando tumbos de consola en consola.


Empezó en Super Nintendo, tras finalizar Mother 2 / Earthbound, para después ser anunciado para el periférico de Nintendo 64, 64DD (que aunque en su día en la prensa especializada se anunciara como otra cosa, era poco más que un lector de discos, con modem y una capturadora de video) . Tras el fracaso en ventas del dispositivo, se decidió pasarlo a un cartucho de Nintendo 64.




Recopilatorio de imágenes de una nueva beta descubierta recientemente



El mayor problema fue que el director Shigesato Itoi y su equipo de HAL Laboratory tenían muy poca experiencia en trabajar en 3D, lastrando el resultado y con ello la fecha de salida. Una última demo se vio en el Nintendo Space World 1999, incluso indicando la fecha de salida para el próximo año, pero poco después su director anuncio finalmente su cancelación, no sin antes barajar la opción de pasarlo a la nueva máquina de Nintendo, la Game Cube. ¡Incluso se pensó en la opción de pasarlo a una novela!

Finalmente, en Junio de 2003, se anunció por sorpresa el desarrollo de Mother 3 para Game Boy Advance, manteniendo el desarrollo en completo secreto y siendo lanzado en Abril de 2006, eso sí­, solo en Japón, incluso las reediciones para la consola virtual de Wii U no llegaron a salir del paí­s nipón (a pesar de ello, gracias a la gran comunidad que dispone la saga, tenemos traducciones no oficiales en inglés y en castellano, basada en la inglesa) .

Aunque pudiera parecer un juego nuevo, los fans rápidamente vieron que muchos personajes, canciones y escenas estaban allí, aunque con algunos cambios, por ejemplo, en 64 iba a haber 12 personajes cuando finalmente dispondremos solo de cuatro.

No sabemos si ha sido debido a todos estos problemas, pero la amplia comunidad de fans sigue reclamando un Mother 4, pero el creador anunció en 2006 que no hay mas planes para esta franquicia. Seguiremos esperando.



Hay que reconocer que el paso a 2D le sentó francamente bien




Como siempre, podéis sugerir más juegos en los comentarios.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Disney +: El debate de los maratones




Sí, seguimos a vueltas con Disney y la convulsa última edición de la D23. Por supuesto, no todo fueron las idas y venidas con Spiderman, sino que la mayor parte estuvo centrado en Disney +, la plataforma de VoD que aspira a destronar a HBO y Netflix. Se presentaron varias series de Star Wars y Marvel, con anuncios tan sensacionales como el regreso de Ewan McGregor o de Anthony Mackie y Sebastian Stan respectivamente. 

Pero, al contrario de lo que muchos parecían esperar, el modelo que seguirán no será el de la compañía de Reed Hastings sino el de la otra plataforma, que al fin y al cabo sigue siendo en EEUU una cadena lineal: no se subirán temporadas completas sino capítulos semanales.

Durante mucho tiempo, mis series preferidas fueron Lost y Heroes. Aún recuerdo los nervios que sentía para que llegara el capítulo semanal (si es que no había parón) y como elucubraba teorías loquísimas en foros o en conversaciones en el MSN Messenger. ¿Qué fan de la primera serie no recuerda aquello de que el habitante de la misteriosa escotilla se llamaba Emeka y pedía que le sacaran de ahí (vale, a lo mejor no tantos como yo creo, pero me apetecía comentarlo) o lo intrigante que resultaban el "salva a la animadora, salva al mundo" y el símbolo de la hélice?




Dato random: lo del Doctor Extraño mirando diferentes posibilidades del futuro ya salió antes aquí


Una vez que en 2010 acabaron ambas series con poco tiempo de diferencia, me fui enganchando a otras a las que hasta entonces apenas había prestado atención, como Prison Break, Sin tetas no hay paraíso o, como ya he mencionado en artículos anteriores, 24 y Smallville. Aunque eran largas (8 y 10 temporadas respectivamente) me lo fui tomando con calma, viéndolas poco a poco. Ya habría tiempo de pegarme atracones cuando las revisionara en DVD.

El 10 de abril de 2015 llegó a un Netflix que aún no tenía presencia en España la T1 de Daredevil.  Me parecía una locura que subieran de golpe 13 episodios, pero pronto supe que aquella era la política oficial de dicha empresa (esto a su vez me causó extrañez cuando veía que otras sí eran semanales, hasta que comprendí con Once upon a time que eran producciones de cadenas en abierto como ABC de las que habían adquirido los derechos internacionales, aunque ese es otro tema) . Posteriormente, Movistar, después de la emisión semanal de la T1 de la fallida Velvet Colección, adquirió el mismo modelo con sus proyectos posteriores de ficción nacional.



Serie "parecía que sí" 2012


Ahora parece que el fast food televisivo es norma. Hay que ser el primero en hacer el meme de tal personaje, el primero en opinar, incluso algún que otro gracioso que spoilea a desconocidos en Twitter solo por "trollear". A los que queríamos saborear cada capítulo, comentar lo que creemos que pueda llegar a ocurrir...solo nos queda o silenciar términos clave (entre esto y los bloqueos, mi TL a menudo parece una conversación entre espías) o sencillamente nadar siguiendo la corriente de los tiempos que corren, y ver en menos de 24 horas 8 capítulos de La casa de papel cuando lo que querría es disfrutarlos poco a poco.

Y al final, aunque no se parase de protestar de decisiones de guión que yo desconozco porque no la he visto, lo que más éxito ha vuelto a tener este año ha sido Juego de tronos, que es una serie de...HBO, así como Chernobyl, de la misma cadena. Una experiencia seriéfila de las de antes, aunque nos hayamos olvidado de ello.

Otros tendrán posturas diferentes y preferirán los maratones, por supuesto. Pero ante todo, la clave es el respeto.

martes, 27 de agosto de 2019

El comprador de Springfield. El caso Spiderman





Parece ser que el verano se ha convertido en fecha de sobresaltos para los que somos aficionados a Marvel. Si el año pasado tuvimos el cese y posterior readmisión de James Gunn , la noticia que saltó hace una semana a las puertas de la feria D23 de Disney convulsionó tanto o más: la salida de Spiderman (Tom Holland) del universo cinematográfico, regresando a Sony. No seré yo quien busque culpables, y de las discrepancias económicas que han provocado esto ya se ha hablado largo y tendido, así que hoy en Joróbate Flanders explicaremos por qué precisamente el personaje más popular no forma parte oficialmente de la Casa de las ideas.






Durante mucho tiempo, el único éxito real que había habido en el cine de superhéroes había sido el Superman de Christopher Reeve, saga que cayó en declive con el paso del tiempo. De esta forma, los derechos habían estado devaluados, mientras que hasta ese momento de Spiderman solo había habido sendas series live action en EEUU y Japón. Y ambas franquicias cayeron en las manos de Cannon Films, productora de serie B que pretendía empezar a competir en las grandes ligas del cine pese a las grandes diferencias, a menudo no solo presupuestarias.

Por supuesto, Menahem Golan y Yoram Globus tenían un absoluto desconocimiento del comic que pretendían adaptar, por lo que su idea era la de un Peter Parker científico que se transformaba en araña por un accidente. Para este papel, sonaron nombres de lo más variopinto, desde un viejo conocido de la casa como Michael Dudikoff (El guerrero americano) hasta un joven Tom Cruise. 

También se planteaba la idea de que el doctor Otto Octavius fuese su mentor antes de convertirse en el malvado Octopus, y hasta se habló del desaparecido Stan Lee como el periodista JJ Jameson. Tras diversas reescrituras y cambios de director (entre ellos ni más ni menos que Tobe Hooper) unidos a los problemas financieros de la productora agravados tras los fracasos de Superman 4 y Masters del universo, la película quedó cancelada. Aún Golan tendría tiempo de producir una desastrosa película del Capitán América, pero esa es otra historia.







    
El siguiente proyecto sería ya en los 90. Esta vez estaría escrito y dirigido por James Cameron, sonando nombres como el de Leonardo DiCaprio como Peter y Arnold Schwarzenegger como Doc Ock. Tampoco esta vez pudo llevarse a cabo por una disputa legal entre Carolco (quien ya había producido la anterior película de Cameron, una tal Terminator 2) y Cannon, que seguía reclamando los derechos como suyos. Ambas productoras acabaron quebrando y Spiderman regresó a Marvel, que, también en una grave situación económica, optó por revenderlos a Sony.

Pero el culebrón estaba lejos de acabar, y de hecho alcanzó tintes esperpénticos cuando MGM, quien se había hecho con los derechos de las películas de Cannon, reclamó por tanto los de Spiderman, lo que provocó que a su vez Sony amenazara con producir su propia serie de películas de James Bond. De esta forma, hoy lo único que queda de lo que pudo ser aquello es este guión y la serie que supuestamente iba a ser la adaptación animada.







Finalmente Sony sería la que se llevó el gato al agua, y con un nuevo director, Sam Raimi, por fin pudo estrenarse Spiderman, protagonizada por Tobey McGuire. 2 años después llegó la que para muchos fue la adaptación definitiva del personaje, Spiderman 2 (donde por fin pudimos ver en pantalla a Octopus, interpretado por Alfred Molina) . Ambas fueron taquillazos, y con sus luces y sombras, justo es decir que marcaron el inicio del momento actual. Pero en 2007 volvieron los problemas.








Raimi tenía una concepción clásica del personaje, la de los comics de Lee y Steve Ditko. De esta forma, tras el Duende Verde (Willem Dafoe) y el mencionado Doc Ock, el siguiente villano sería Flint Marko, el Hombre de arena, interpretado por Thomas Haden Church, así como un nuevo Duende, Harry Osborn (James Franco) .

Ya el primero resultaba polémico (ya que de repente dieron el extraño giro argumental de que fuese él y no el atracador al que Peter dejó escapar el asesino de su tío Ben) aunque esto quedó en un segundo plano después de que Sony respondiera a las expectativas del sector más joven del fandom, imponiendo la presencia del villano/antihéroe Eddy Brock, Venom, al que interpretó Topher Grace, muy popular en aquel momento por la sitcom That´70s show. Spiderman 3 aún tuvo mejor taquilla que sus antecesoras, pero las críticas fueron muy negativas.

Raimi empezó a trabajar en una cuerta parte, supuestamente con John Malkovich como el Buitre, y Dylan Baker, que había hecho breves cameos como Curt Connors, convirtiéndose en el lagarto, así como Anne Hattaway como Felicia Hardy, quien al parecer no sería la gata negra sino una superheroína de creación original. Tras varias reescrituras de guión, finalmente Sony canceló Spiderman 4 ante la imposibilidad de llegar a la fecha anunciada de mayo de 2011.






Ante la necesidad de sacar una película cada varios años para que el personaje no regresara a Marvel, se anunció un reinicio dirigido por Marc Webb y protagonizado por Andrew Garfield. The amazing Spiderman, película mucho más oscura que la saga de Raimi, dividió a la crítica y el público, pero de nuevo funcionó razonablemente bien, y el productor Avi Arad empezó a desarrollar en torno a ella un ambicioso proyecto: su propio universo en torno al trepamuros que compitiese con Marvel y DC. De esta forma, el final de TAS 2 en 2014 daba pie a lo que sería una película sobre los 6 siniestros. Y entonces, llegó la Comic Con.






De entre todas las cosas que allí se anunciaron, lo más impactante resultaba el regreso (puesto que su contrato ya expiraba) de Robert Downey Jr como Tony Stark en la tercera parte de Capitán América (Chris Evans) , es decir, la adaptación cinematográfica de Civil War. Y para ello resultaba capital la presencia de Peter Parker, quien fue cambiando del bando de Iron Man al de Rogers a lo largo de la saga. Así, a finales de año fue filtrada una primera negociación fallida entre Disney y Sony, anunciándose en febrero de 2015 un segundo reinicio producido por ambas compañías, en una concepción más juvenil del personaje interpretada por Tom Holland, y Jon Watts como director. Spiderman Homecoming se convirtió en la película inicial más taquillera del UMC (siendo superada en 2018 por Black Panther), mientras que Lejos de casa es ya la primera producción Sony en entrar en el club de los 1000 millones.






Pero a su vez Sony ha seguido lanzando sus propios proyectos, como la película animada Spiderman: Un nuevo universo, o un spin off sobre Venom con Tom Hardy, siendo muy exitosos, sobre todo este último. Y quizá esto también haya influido decisivamente en que quieran volver a retomar su viejo proyecto del universo arácnido con el personaje ya revalorizado. En principio Tom Holland seguirá, pero será raro ver una tercera parte donde técnicamente las 2 primeras no han existido. Aunque quizá volvamos a tener sorpresa como ocurrió con Gunn.

Y como siempre, aquí estaremos en Joróbate Flanders para informar de ello.

martes, 20 de agosto de 2019

"...Pero no es Logan"





Hacia 2005, aunque aún quedaba lejos la idea de expandir a la gran pantalla su gigantesco universo del comic, Marvel ya era la indiscutible referencia del cine de acción. X Men y Spiderman causaban gran sensación en la crítica, y aunque la recepción del filosófico Hulk de Ang Lee o el videoclipero Daredevil fue más tibia, eran rentables en taquilla.







A DC, pese a ser también la pionera en las salas, no le iban tan bien las cosas. Superman iba de un proyecto descartado tras otro después de que la saga protagonizada por el fallecido Christopher Reeve acabara abruptamente en una cuarta parte de guión caótico y efectos especiales demasiado rudimentarios producida por Cannon Films, la marca por excelencia del cine B que tanto triunfaba en los videoclubs patrios en los 80.






Su sucesor natural no era otro que Batman. Pese a las dudas iniciales que había (sí, amigos, lo de juzgar por trailers o cambios con respecto al comic no es cosa de ahora, aunque internet lo haya acrecentado) la película que en 1989 dirigió Tim Burton y protagonizó Michael Keaton se convirtió en uno de los grandes éxitos del final de década. 

Pero la secuela (donde el director de Beetlejuice o Eduardo Manostijeras y productor de Pesadilla antes de Navidad se dejó llevar demasiado por su característico estilo) no gustó tanto (en especial al público infantil, que era en definitiva el que se buscaba en aquellos tiempos) siendo sustituido por Joel Schumacher, que se basó de forma tardía y fallida en el estilo cómico-hortera-sesentero de la mítica serie de Adam West en Batman Forever (protagonizada por Val Kilmer) y Batman y Robin (George Clooney) .







Aunque funcionaron mejor en taquilla que Batman Returns, gustaron tan poco (en especial la cuarta) que finalmente Warner canceló una quinta entrega (supuestamente con Harley Quinn como villana) para la que ya habían firmado los actores.

Tras otro sonoro fracaso como fue Catwoman (extraño spin off protagonizado por Halle Berry que se alejaba completamente de la franquicia original) y continuos rumores ya entonces de un Batman VS Superman, finalmente el Caballero oscuro regresaba de la mano de Christopher Nolan (Memento) con Batman Begins, con Christian Bale como el filántropo Bruce Wayne.






Aquello rompía no solo con las películas anteriores, sino con todo lo visto anteriormente en cuanto a historias de superhéroes se tratara. Girando en torno a la siempre recurrente idea de que "es el único que podría existir en la realidad", se intentaba buscar un cierto realismo dentro de lo posible. De esta forma, el Batmóvil y demás armas eran descartes del ejército, el Joker (último papel de Heath Ledger) era simplemente un loco con maquillaje, etc. Además, el tono era mucho más oscuro y había un mayor desarrollo de personajes. No pudo ser un enfoque más acertado.

Esto creó muchos nuevos fans. Gente que no acostumbraba a leer comics y que se sentía atraída por esta nueva fórmula. Esto por supuesto no es necesariamente malo, pero el problema es que ya solo exigían eso, fuese cual fuese el personaje. 

Mentiría si dijera que El hombre de acero (reinicio de Superman producido por Nolan y dirigido por Zack Snyder con Henry Cavill como Clark Kent) o BvS (Ben Affleck como un nuevo Batman más cercano al de videojuegos como la saga Arkham) no me resultan entretenidas. Pero no reconozco a Superman ahí. Puedo entender a un Bruce Wayne que se cuestione si su lucha merece la pena, pero no a Superman. Precisamente porque es todo lo opuesto a lo que ese otro personaje representa, y esto es lo que hacía atractiva la idea de tan desigual lucha.








Y desde entonces cada película de Marvel suele ser cuestionada por esos sectores por ser "demasiado divertida" (sic) o por tener "demasiados chistes" (bueno, con Thor Ragnarok les doy parte de razón). Incluso una de las más exitosas producciones del DCEU (Wonder Woman, dirigida por Patty Jenkins y protagonizada por Gal Gadot) fue criticada por alejarse ligeramente del estilo de sus predecesoras. 

Tampoco ayuda el continuo empeño de James Mangold (Logan, protagonizada por Hugh Jackman) en darse aires de ser poco menos que el nuevo gran visionario, olvidando que su película (muy buena, sí) es más convencional de lo que él considera (ese tercer acto con el clon...) y que antes ya dirigió Lobezno inmortal, con muchos de los elementos que ahora denosta, escena postcréditos inclusive.



Algunos sí queríamos lycra amarilla...



A todos nos gustan las grandes historias. Pero no todos pueden ser Logan o Batman, ni deberían serlo. Nos guste o no tal o cual película, intentemos verlas sin prejuicios. Dedicado a la memoria de Heath Ledger.

sábado, 17 de agosto de 2019

Series que deberían estar online (SPOILERS)

Si en el anterior artículo hice recomendaciones de los diferentes contenidos de la plataforma VoD, hoy el artículo es todo lo contrario: reivindicar producciones que, por uno u otro motivo, no es posible ver salvo en DVD o alguna reposición en horarios no siempre fáciles de seguir en la TDT. Comencemos:


Smallville




El tema estrella de Joróbate Flanders es sin duda las consolas mini el cine de superhéroes y el boom que vive en la última década. No obstante, en el terreno de las series el género ha ido siendo más inestable, siendo quizá aquí la Distinguida Competencia la que ha ido gozando de cierto dominio sobre Marvel.

Aunque ya en los 90 hubo diferentes series de DC, la que marcó la diferencia fue posiblemente Smallville, donde Tom Welling interpretó durante 10 temporadas a un joven e inexperto Clark Kent que todavía no sabe volar. Acostumbrado como estaba a las a menudo muy oscuras historias de los comics de X-Men, Superman, con su absoluta perfección, nunca había sido un personaje que me entusiasmara demasiado. Pero Smallville siempre me enganchaba cuando veía un capítulo suelto en TVE2 hasta que finalmente me decidí a seguirla desde el principio.






Tras unas 2 primeras temporadas fundamentalmente procedimentales (los capítulos solían consistir en Clark teniendo que luchar con algún ciudadano de a pie que adquiere algún extraño poder por culpa de la kryptonita) la historia arranca de verdad cuando Clark conoce al millonario científico Virgil Swann (último papel del mismísimo Christopher Reeve) , miembro junto a Lionel Luthor (John Glover) entre otros de Veritas, sociedad secreta conocedora de la existencia y desaparición de Krypton. A partir de ese momento (sin abandonar del todo la estructura de "monstruo de la semana") Clark tendría que hacer frente a villanos clásicos del comic como Zod (Callum Blue), Brainiac (James Marsters) o Doomsday (Sam Witver) .

Pero si hay un actor que destaque especialmente en esta serie es Michael Rosenbaum, quien interpreta a un Lex Luthor que intenta alejarse de la malvada influencia de su padre Lionel pero su obsesión con Clark (quien le salva la vida en el piloto) hace que inevitablemente se acabe volviendo todavía peor. En definitiva, si os gustan los superhéroes pero no conocéis los personajes de DC, aquí tenéis un buen punto de partida.








Me llamo Earl




De entre las muchas series que emitió La sexta en sus primeros años de emisión, una me llamó la atención especialmente por su argumento, que no se parecía a nada de lo que hubiera visto antes, al menos en una sitcom. Earl Hickey (Jason Lee) es un delincuente de poca monta que compra un billete de lotería con el dinero que acababa de robar. Una vez es premiado, es atropellado y lo pierde, y en el hospital es engañado por su esposa Joy (Jaime Pressly) para que firme el divorcio y poder irse con su amante, el "hombre cangrejo" Darnell Turner (Eddie Steeples) camarero con un misterioso pasado que es el mejor amigo de Earl. 

Tras esto, inspirado por una entrevista que ve en la tele, Earl decide intentar junto a su algo lento hermano Randy (Ethan Suplee) arreglar sus malas acciones para tener un mejor karma, del que siempre habla como si fuese una especie de ser o deidad. Una vez soluciona la primera de ellas (ayuda a recoger basura en la ruinosa pensión en que ahora vive) vuelve a encontrar el billete de lotería, lo que le reafirma en su objetivo.

Con un humor absurdo no exento de cierta crítica a esa otra parte de EEUU tan poco conocida (salvo por estereotipos como Cletus Spuckler en Los Simpson) Me llamo Earl se mantuvo durante 4 temporadas hasta que un descenso progresivo de audiencia hizo que la serie acabara de una forma un tanto abrupta con un "continuará". Después de que Netflix haya apostado por otros regresos como Las chicas Gilmore, es el momento de al menos una temporada final que permita cerrar todas las tramas.






24







El candidato a la presidencia ha sido atacado. Mi mujer y mi hija han sido secuestradas, y gente con la que trabajo podría estar implicada en ambos casos. Soy el agente federal Jack Bauer... este será el día más largo de mi vida. Con esta voz en off de Kiefer Sutherland arrancaba la primera temporada de 24, ambientada en la ficticia agencia gubernamental CTU (Counter Terrorist Unit) de Los Ángeles. 

¿En qué se diferencia esta de tantas otras series policiacas habidas y por haber? Aparte claro está del sensible momento en que se estrenó (6 de noviembre de 2001, menos de 2 meses después del 11-S) lo que resultaba clave era el ritmo. Cada temporada (como su nombre indica) es un día en la dura vida de Jack Bauer, con 24 capítulos por cada una (salvo la última, que se quedó en 12) . Había empezado una nueva era en las series. Si dejabas de ver un solo capítulo, ya estabas perdido.

Por otra parte, estaba el protagonista. Aunque Bauer salve siempre la situación, dista mucho de ser un héroe. Al contrario, es capaz de todo tipo de crueles torturas para resolver los casos, algo que normalmente solo hacían "los malos". Especialmente llamativo y polémico resultaba en ese sentido un episodio de la cuarta temporada donde pide ser cesado de la CTU para poder ir por su cuenta a por un secuaz que había sido liberado por un abogado activista. Una vez confiesa, Jack es readmitido.







Esto, por supuesto, generó mucho debate sobre la ideología de la serie, siendo que se emitía en una cadena declaradamente conservadora como Fox. Pero en 24 nada es lo que parece, y no fueron pocas las temporadas en que los verdaderos villanos estaban dentro del propio sistema estadounidense, lo que llegó a su punto más extremo en la T5 (la preferida del fandom) cuando el culpable de todo resulta ser el mismo presidente estadounidense Charles Logan (Gregory Itzin) que además es republicano. 

De nuevo, 24 terminó con un final abierto en la novena temporada (emitida 4 años después de la anterior después de que problemas presupuestarios tumbaran un proyecto de película) y el spin off 24 Legacy, aunque recuperó a otro carismático personaje como era Tony Almeida (Carlos Bernard) , no resolvió estas dudas. Dicen que Disney mantendrá la marca Fox en determinados proyectos. Ojalá este sea uno de ellos y por fin veamos el ¿último? día de Jack Bauer.






Como siempre, podéis sugerir otras series en los comentarios. Dedicado a la memoria de Christopher Reeve.

Revisitando Los Simpson. El hermano de otra serie

Como ya he dicho otras veces, me resultan algo repetitivos los debates sobre la calidad de Los Simpson. Al fin y al cabo, cada u...