sábado, 13 de julio de 2019

Grandes rarezas de la historia de los videojuegos (2)

Seguimos analizando en Joróbate Flanders algunas de las más extrañas o desconocidas consolas que han visto la luz:



Zeebo (Tec Toy)







Si hubo una generación donde Nintendo tuvo el reinado indiscutible, esa fue la de las 8 bits. Aunque en Europa la lucha con la Master System de SEGA estaba más igualada, en Japón y especialmente EEUU la NES era casi sinónimo de decir "consola" como hoy podría serlo Sony con sus Playstation.

Lo que no mucha gente sabe es que SEGA tenía su feudo particular en el continente americano. En Brasil la juguetera Tectoy se convirtió en la distribuidora de Master System, que alcanzó tal auge que llegó a sobrevivir a las posteriores generaciones, apareciendo revisiones exclusivas de la máquina como Master System 3 y adaptaciones de franquicias tan populares como Street Fighter 2 o Duke Nukem.

Aunque aún hoy día siguen distribuyendo versiones "mini" de MS y Mega Drive, en 2009 Tectoy quiso ampliar su modelo de mercado lanzando su propia consola, Zeebo, que presumía de tener nada menos que FIFA, Tekken, Need for speed y el mismísimo Resident Evil 4. 

La decepción llegaba una vez empezabas a jugar y te encontrabas con la triste realidad: en su mayoría eran meros ports de juegos de móvil. En un contexto en que Sony y Microsoft libraban la quizá más encarnizada batalla con PS3 y Xbox 360, Zeebo solo sobrevivió 2 años y hoy es considerada la peor consola de la historia. Y es que es preferible ser cabeza de ratón que cola de león.








HyperScan (Mattel)






Si, también en la séptima generación Mattel intentó regresar al mundo de los videojuegos tras su lejana intentona en los 70-80 con Intellivision. En esta ocasión, buscaban ser una alternativa para el público infantil mezclando la experiencia jugable con el coleccionismo, con tarjetas coleccionables que suponían diferentes mejoras para los juegos, en su mayoría adaptaciones de Marvel o Cartoon Network.

Sin embargo, los juegos (en formato CD) podían literalmente tardar más de una hora en cargar, los controles eran toscos y los gráficos parecían más propios de SNES o MD. De esta forma, HyperScan tuvo una existencia aún más efímera que Zeebo desapareciendo tras solo un año y 5 juegos a la venta.





N-Gage (Nokia)





Sí, el antiguo gigante de la telefonía móvil también intentó en 2003 entrar en la competitiva industria del videojuego. 

Esta consola (que en realidad era un teléfono de la serie Symbian S-60) parecía tenerlo todo para triunfar, con una intensa campaña publicitaria y dignas adaptaciones de importantes franquicias como Tomb Raider, Tony Hawk, Rayman o Sonic, con mayor potencia gráfica que GBA. Pero cometieron el mismo error que Atari muchos años atrás con Lynx: el diseño.

La cruceta era de lo más incómoda con respecto a la de otras consolas, y jugar con el teclado numérico resultaba algo confuso. Además, había que quitar la batería cada vez que querías cambiar de juego, y tampoco era práctico para hablar por teléfono (en definitiva, su función principal) teniendo que dejar la pantalla colgando para hablar por la posición del altavoz. El elevado precio de lanzamiento (249€) tampoco ayudaba.

Apenas pasaron 6 meses para el lanzamiento de N-Gage QD, que solucionaba buena parte de estos problemas, tenía un tamaño más ligero, y bajaba el precio hasta los 199. Pero ya era tarde para remontar el vuelo. 

Con el tiempo, el resto de móviles ya irían incluyendo también juegos descargables, y hoy este experimento de Nokia puede encontrarse expuesto en un museo del fracaso en Suecia junto con otras piezas tan variopintas como una lasaña congelada marca Colgate o un juego de mesa del actual Presidente de EEUU Donald Trump.









R-Zone (Tiger)




Si Nintendo dominó con mano de hierro en los tiempos de las 8 bits, no menos fuerte ha sido (y es) su predominio de las consolas portátiles. Aparte claro está de sus grandes competidoras en los 90 que fueron SEGA Game Gear y Atari Lynx, surgieron todo tipo de alternativas más económicas, como las "consolas tetris" tan típicas de las ferias de los pueblos, los juegos-reloj...destacando especialmente (?) Tiger con sus rudimentarias adaptaciones en pantalla LCD de los juegos de moda, que incluso se anunciaban en televisión.






De nuevo, como en el caso de Tectoy, esta compañía intentó crecer. Todos hemos oído hablar de GameCom, su híbrido de consola y PDA, todo hay que decirlo, interesantemente ambiciosa para la época. Pero entre medias la "gran N" tuvo el primer gran patinazo de su historia con Virtual Boy, que le costó el puesto a Gunpei Yokoi. En Tiger creyeron que esta supuesta realidad virtual era el futuro de los videojuegos, y se lanzaron a copiarla con R-Zone.

Si bien la consola de Nintendo fracasó fundamentalmente por lo incómodo que era jugar y los mareos que causaba, tenía juegos 3D de cierta calidad, como el primer Mario Tennis o el juego de lucha futurista Teleroboxer. Tiger en cambio se limitaba a ofrecer el mismo tipo de juegos que ya lanzaba como churros en máquinas individuales, con el añadido de hacerlo en una pantalla poco agradable en lo visual, rojo y negro como en Virtual Boy.

Aunque justo es decir que al menos ellos, al contrario que Nintendo, sí cuidaron de ponerle sujeción al visor para mayor comodidad, algo es algo.





Como siempre, podéis sugerir otras consolas en los comentarios.

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