viernes, 26 de febrero de 2021

Los personajes que querríamos ver en Smash Bros (3)

 



Por fin llegó lo que muchos esperábamos: un nuevo Nintendo Direct tras una ausencia incluso más prolongada que en los tiempos finales de Wii U cuando el secretismo con Switch era absoluto. 

La sensación fue de que (salvo el sorpresivo anuncio de Splatoon 3) se quedó a medio camino, y es comprensible: 

De Metroid Prime 4 ya no hemos vuelto a saber nada desde que se anunció que Retro Studios volvía a coger las riendas de la franquicia, y el único Zelda que vimos fue un remake de Skyward Sword, uno de los últimos grandes títulos que tuvo Wii en su inmenso catálogo, cuyo precio de 60€ ha hecho resurgir la controversia que ya hubo con Super Mario 3D All Stars.

Acaso incluso sorprende un poco que de pronto resuciten (¡con modo historia!) un juego casi olvidado como Mario Golf dado el poco cuidado que se ha dado a los decepcionantes últimos títulos de Mario Tennis, juego que en sus primeras versiones portátiles tenían unos interesantes toques cercanos al género RPG que podrían dar mucho juego a nivel online. 

También cabe destacar la edición física del exitoso ARPG Hades, la reedición de Legend of mana (juego de Square para PS1 que no llegó al mercado europeo) Ninja Gaiden master collection, o el free-to-play Star Wars: Hunters.





Pero esto no es lo que nos ocupa, al menos hasta cierto punto. Una de las cosas que se anunció de antemano es que habría información sobre Smash Bros, lo que solo podía significar el cuarto de los 6 personajes del Fighter pass 3. Este de nuevo fue un punto polémico por como una vez más Masahiro Sakurai parece haber hecho gala de su peculiar sentido del humor hacia ciertos sectores del fandom.

Si en artículos anteriores (links aquí y aquí) comentábamos el exceso de espadachines, toma 2 tazas: Pyra/Mythra, personajes de Fire Emblem Xenoblade Chronicles 2 que literalmente son espíritus surgidos de espadas, lo que se une a "trolleadas" anteriores como la piraña mascota de Waluigi como primer DLC (que se vende aparte de los FP tras haber sido regalado a las primeras reservas) , que uno de los skins de Luigi sea la ropa de su archienemigo, o la indumentaria mii de King K Rool en Smash Bros 3DS/Wii U (si bien con este último acabó recogiendo cable incluyéndolo ya de inicio en Ultimate) .




A la espera de saber qué nos depararán los 2 anuncios restantes, hoy retomamos en Joróbate Flanders nuestra ronda de sugerencias para los mismos. Empecemos:


Kazuma Kiryu (Yakuza)


Como siempre, internet va un paso por delante nuestro



Tras pasarse más de una década dándose palos, Sega ha decidido con el final de Yakuza 6 darle un merecido descanso al duro y carismático yakuza, dejando por cerrada su historia y dando paso a Ichiban Kasuga, así que, ¿qué mejor sitio donde descansar que en Smash Bros?


Debido a la naturaleza de los juegos, está claro cual sería el estilo de lucha de Kiryu, siendo un personaje de combate cuerpo a cuerpo, y pudiendo, al igual que en los juegos, cambiar de estilo de combate, está vez con abajo + B, entre sus 3 característicos modos, Brawler, equilibrado entre fuerza y velocidad y permitiendo contraataques, Rush, que como su nombre indica se centra en la velocidad, permitiendo esquivar y ser más veloz que los enemigos, y por último Beast, convirtiéndole en un tanque y centrándole en los lanzamientos y en recibir golpes.

 
Al igual que ocurría con Entrenador Pokémon, cada estilo tendría sus propios especiales, siendo estos los famosos “Heat Actions” aparecidos durante la saga. Como no, su escenario sería la ya clásica Kamurocho, dando esto juego a añadir un montón de cameos. Por último, su Smash final, y ya que contamos con los “Heat Actions” no podría ser otro que contar con la ayuda del Perro loco de Shimano, ¿Quién mejor que Goro Majima para ayudar a Kiryu-chaaaaan?



Cambiarán la sangre como en el smash final de Joker, pero ¿y lo que molaría?




Dixie/Kiddy Kong (Donkey Kong Country 3)






El lore de la franquicia Donkey Kong es tan amplio que bien daría para un árbol genealógico que ni  Juego de tronos o los antepasados de Peter Griffin, desde Pauline hasta el prota de DK 3 que nunca le importó a nadie pasando por la curiosa serie de animación 3D basada en la trilogía DK Country que en España pasó ni pena ni gloria por la programación infantil codificada de Canal+.




En la infravalorada tercera entrega (ya totalmente eclipsada por una Nintendo 64 que acababa de salir en Japón) Chocu Diddy Kong era secuestrado junto a su ¿padre? ¿tío? ¿alguien lo sabe? Donkey Kong pasando a ser Dixie la protagonista con la ayuda del bebé Kiddy, hermano pequeño de Chunky.

Dada la naturaleza cooperativa de estos juegos, Dixie y Kiddy serían una vuelta de tuerca a un concepto ya clásico de Smash que regresó en Switch tras las limitaciones técnicas que lastraron la doble entrega de Nintendo 3DS y Wii U: el de los hermanos Ice Climbers. 

Así, Dixie usaría sus coletas para golpear a sus enemigos o planear hacia un lugar seguro sin olvidar el clásico movimiento rodador de los otros gorilas que ya hemos visto, mientras que Kiddy puede ser usado para ser lanzado y aplastar, como hacía en DKC3 para acceder a algunas fases de bonus. 

Su smash final sería por supuesto Bird banana, el pájaro que vencía a King K Rool una vez desbloqueabas el auténtico desenlace del juego al completar el 103%.




Boo





Por supuesto, no puede faltar en nuestra lista un personaje de la franquicia de Mario, que a fin y al cabo, aunque a veces se nos olvide, este es un juego de Nintendo.

Sí, como ya hemos visto, en Smash Bros caben ya personajes tan variopintos como una planta piraña, Pacman o un periférico fracasado, ¿por qué no un clásico de los enemigos molestos que es ya todo un veterano de la saga tenística?

Boo hizo aparición por primera vez en Super Mario Bros 3, donde debías permanecer quieto para que no te atacara. Su cualidad habitual (salvo en Mario 64, donde se les puede pisar para obtener monedas azules, equivalentes a 5 normales) es la de ser casi indestructible salvo en el caso de tener estrellas o (en el caso del primer juego) el disfraz martillo.

Al igual que Canela y Aldeano, Boo podría almacenar objetos (haciendo guiño a lo que tantas amistades ha roto en Mario Kart) , la cualidad del teletransporte le haría tan escurridizo como en Mario Tennis (usando de paso la raqueta como golpe smash) y un contraataque que se valiera de la invisibilidad temporal, al estilo de Fulgore en Killer Instinct. El smash final sería Rey Boo, uno de los jefes del hoy reivindicado en Switch Super Mario Sunshine.




Coimo siempre, podéis sugerir otros personajes en los comentarios.

viernes, 19 de febrero de 2021

Auge y caída de Bongo: Los extraños argumentos de Simpsons Comics

 





Muchos de vosotros habréis visto el encabezado. Quizá incluso lo hayáis tenido en vuestra pared. Se trata de un poster con prácticamente todo personaje habido en Los Simpson a lo largo de los 90, quizá el producto más icónico del inmenso mundo de merchandising en torno a esta serie. A quien quizá no conozcáis es a su autor, Bill Morrison.

En 1993, Los Simpson estaban en su máximo auge de popularidad. La creación accidental de Matt Groening para no perder el control creativo de su tira cómica Life in hell se había convertido ya en un mito de la historia de la televisión a nivel internacional.

Aunque teóricamente estaba dirigida a un público adulto, ya entonces buena parte del merchandising estaba dirigido a un público infantil que, en el caso de España, poco menos que debía verla a escondidas gracias al VHS, debido a un horario en que debían estar ya en la cama, el de las 23:00 horas en TVE2. 

En ese sentido, el producto más popular (con decenas de reediciones que llegan hasta nuestros días) fue la "Guía para la vida", donde el hijo mayor de Homer y Marge, Bart Simpson, daba peculiares consejos para ser como él, y que estaba ilustrado por Morrison.



Nada dice más "los 90" que esto


Quizá fue el éxito de este libro (que venía precedidos de otros que recordarán con cariño los fans de cierta edad como el album familiar o los "juegos para días de sol/lluvia") el que hizo que Groening cerrara de alguna forma el círculo llevando a la familia de Springfield a compartir el mundo del que no quiso sacar a su otra creación, fundando junto a Morrison la editorial Bongo Comics, que recibía dicho nombre de uno de los protagonistas de Life in Hell, el hijo del conejo antropomórfico Binky.




Varias fueron las series que pasaron por Bongo hasta su desaparición en 2018. Futurama, Bob Esponja... inclusive un proyecto personal de Bill que duró 6 números, Roswell, ambientado en el Nuevo México de los 50. 

Por supuesto, la estrella era Los Simpson, que además de una serie principal de 245 números, contó con numerosos spin offs protagonizados entre otros por Bart, Rasca y Pica, Krusty el payaso o el superhéroe Radiactivo Man, así como, al igual que la serie televisiva, su propia saga anual de La casa árbol del terror, que a menudo contaba con artistas invitados.






La opinión del fandom sobre esta colección siempre estuvo dividida. El comic y la televisión son soportes completamente diferentes, y algunos puristas no aceptaban que desde el principio se alejaran del limitado realismo de aquella primera etapa de la serie para ofrecer unos argumentos un tanto extraños. Hoy analizaremos algunos de ellos en Joróbate Flanders:


The amazing colossal Homer




Si algo ha caracterizado a la ya longeva segunda etapa como showrunner de Al Jean (aparte de abandonar de forma abrupta interesantes tramas anteriores como Barney dejando la bebida o la relación sentimental de Seymour Skinner con Edna Krabappel) es la impresión de que muchos capítulos se escriban pensando primero en un título más o menos ingenioso para luego intentar encontrar un argumento que lo justifique.

Esto mismo es lo que encontramos en numerosas portadas de Simpsons Comics, que parodian clásicos de Marvel y DC. Así las cosas, ya en el mismísimo Nº1 podíamos ver a Homer caracterizado como el primer enemigo de la historia de los 4 fantásticos, el hombre topo.

Por primera vez hacía su aparición un personaje recurrente exclusivo del comic, el doctor Olberman, estereotipo de científico loco (¿y por qué no usar directamente a Frink?) que trabaja en un sótano de la central nuclear del multimillonario Montgomery Burns. 

Monty, preocupado por su avanzada edad tras ser incapaz de abrir una caja, le ordena a Olberman crear un rayo rejuvenecedor que primero prueba con Homer. El proyecto tiene efectos desastrosos, ya que lo único que consigue es convertirle en un gigante que podría destruir toda la ciudad. 

Cuando está a punto de llegar a la central (como es propio de él, en ningún momento es conciente de lo ocurrido y va a trabajar como un día más) el propio Olberman consigue inventar un antídoto que le devuelve a la normalidad. ¿O no?








The Homer show






Sí, aquí también tenemos la correspondiente dosis de obvias parodias cinematográficas, en este caso un clásico de los 90 por el que Jim Carrey hubiera merecido un Oscar.

Los estudios Fox (cuyos trabajadores reconocerán los fans más observadores como los tipos que vendían casettes de vocabulario en la tercera temporada) se encuentran cada vez más desbordados por cientos de cintas recibidas a diario para programas de humor de los incidentes en los que Homer se ve involucrado.

De esta forma, la cadena de Rupert Murdoch decide sobornar al alcalde Joe Quimby para que permita poner cámaras en todo Springfield con las que seguir el día a día de Homer.

Pronto, la familia empieza a notar como la gente de la ciudad actùa de forma extraña mientras reciben regalos publicitarios contínuamente, siendo Bart el primero que descubre la poco discreta furgoneta desde la cual se vigila el 742 de Evergreen Terrace y recibiendo a cambio de su silencio el cargo de productor ejecutivo.

Aunque hay referencias que se pierden fuera de EEUU (como las menciones que a lo largo de todo el ejemplar se hacen al fracaso de Millennium, procedimental de los creadores de Expediente X) este es un divertido comic cuyo final (que no spoilearé) es digno de cualquier episodio clásico de Los Simpson y en parte hace de hecho referencia a uno de ellos.




When bongos collide





En Simpsons Comics incluso tuvieron cabida los grandes eventos que empezaban a caracterizar al mundo de los superhéroes, como es el caso de esta historia que empezaba en el Nº3 de Rasca y Pica para continuar en el 5 de la serie principal (con pequeñas pistas en los anteriores de lo que iba a ocurrir) y finalizando en el tercero de Bartman, serie de 6 números en la que Bart era un justiciero con reminiscencias del Batman de Adam West.

Bart y Lisa están viendo la violenta serie animada como cualquier día cuando los extraterrestres Kang y Kodos (también grandes seguidores) tras secuestrar inicialmente a Jeremy Freedman (el adolescente pelirrojo) que hacía del gato Rasca en el parque temático Krustylandia consiguen traer desde el televisor de Los Simpson a los verdaderos personajes.





Aunque Lisa intenta explicar lo sucedido, Homer y Marge culpan de la inevitable destrucción en la casa a Bart, que se queda castigado sin poder ver un espectáculo de Krusty en la central nuclear. Durante la misma, Rasca y Pica provocan una grave explosión, y ahora el resto de habitantes de Springfield tiene superpoderes, enfrentándose unos contra otros. 






Siendo incapaz de hacer frente a esta amenaza únicamente con sus habilidades de enmascarado, un inusualmente ingenioso Bart consigue descubrir por qué está ocurriendo todo, y se infiltra en la nave rigeliana para así robar el invento causante y de esta forma atraer a Springfield a su gran héroe, Radiactivo Man. 

Con un gran dibujo y no pocas referencias al género, este crossover (que de nuevo, no revelaré su final por si alguien quiere buscarlo) resulta de lo más interesante de leer aún hoy hoy en día. Un buen punto de partida para un personaje que, además de los spin off ya mencionados, acabaría también saliendo en videojuegos.




¿Os gustaba Simpson Comics? ¿Tuvistéis estos ejemplares? Podéis hablar de ello como siempre en los comentarios.

viernes, 12 de febrero de 2021

Villanos que marcaron (SPOILERS)

Del Cabo de Gata

al de Finisterre

hay que ver la gente

como está con JR

("A JR", Pepe Da Rosa)


En un tiempo en que el terraplanismo genera a su alrededor hasta un equipo de fútbol, algo así no debería sorprender, pero aún así resulta triste pensar en ello: hay mucha gente (demasiada) que parece no distinguir ficción de realidad.

Hace unos días Amazon Prime empezó a anunciar el inminente estreno de El internado: Las Cumbres, el spin off de la popular serie adolescente de intriga de Antena 3 emitida entre 2007-10 (sí, a mi también me parece poco... qué tiempos aquellos de las 2 temporadas de series españolas al año) . Poco después de dicho trailer, el actor Daniel Retuerta denunció públicamente el acoso sufrido en redes sociales desde hace años por su interpretación de Roque, el traidor de la pandilla protagonista. 

Una vez explicado este triste suceso que por supuesto condenamos, hoy en Joróbate Flanders hablaremos de ese tipo de personajes a los que nos gusta odiar. Esos grandes villanos sin los cuales no existirían muchas de las historias que disfrutamos. Y sí, aviso desde ya como otras veces que habrá SPOILERS.


Joffrey Baratheon (Juego de tronos)




Como bien aprendieron con la controvertida octava temporada políticos de uno y otro signo que trataron de apropiarse de la figura de la Khaleesi Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) , si algo caracteriza a Juego de tronos (producción de HBO basada en la saga Canción de hielo y fuego de George RR Martin) es ser una serie con una gran escala de grises donde nadie es "bueno" o "malo". O casi.




La primera temporada planteaba un gran conflicto entre la familia Stark (que controla el norte del ficticio contintente de Westeros) y los millonarios Lannister, con gran influencia sobre la monarquía de los Siete Reinos, con Tywin Lannister (Charles Dance) a la cabeza. 

Su hija Cersei (Lena Headey) provoca que su esposo, el rey Robert Baratheon (Mark Addy) se emborrache más de la cuenta durante una cacería sufriendo un accidente mortal. Esto convierte en heredero al joven e inexperto Joffrey (Jack Gleeson) a quien cree poder controlar. 

Pronto comprende su error cuando nada más ser nombrado ordena la muerte de Ned Stark (Sean Bean) que había descubierto que tanto él como sus hermanos no eran hijos de Robert sino que habían nacido del incesto de Cersei con su hermano Jaime (Nikolaj Coster-Waldau) pese a que esta le había intentado convencer de que fuera exiliado a la Guardia de la noche.

Desde estos finales de T1 a la cuarta, Joffrey va demostrando cada vez más su naturaleza sádica, ya sea disfrutando de torturar física y mentalmente a su anterior prometida Sansa Stark (Sophie Turner) u obligando a unas prostitutas a pelearse entre ellas hasta la muerte, una actitud que su tío y consejero Tyrion (Peter Dinklage) no duda en comparar con la del temido y odiado "Rey Loco" anterior a Robert.

Tras los eventos de la Boda Roja y la derrota del legítimo heredero Stannis Baratheon (Stephen Dillard) en Aguasnegras gracias a Tywin y Tyrion (algo que su familia, que siempre le ha discriminado por su estatura, no le reconoce a este último) Joffrey, pese a haber huído de la batalla, está a punto de consolidar su poder con su matrimonio concertado con Margaery Tyrrell (Natalie Dormer) . 

Este acaba siendo su error fatal, puesto que esta familia (cuya fortuna rivaliza con la de los Lannister) con ayuda de Petyr "Meñique" Baelish (Aidan Gillen) orquesta un plan para envenenar a Joffrey e incriminar en ello a Tyrion, pudiendo así partir Sansa a su Invernalia natal, lejos de la capital Desembarco del Rey.

Pese a su estupenda interpretación, poco habíamos sabido de Gleeson desde entonces. Y es que, de nuevo, durante algunos años prefirió centrarse en sus estudios y dejar de ser actor desencantado por los insultos sufridos. Ojalá volvamos a verle pronto en otro gran papel, lo merece.





Bellatrix Lestrange (Harry Potter)




Antes de que JK Rowling fuese más noticia por sus opiniones controvertidas que por el mundo literario, la franquicia Harry Potter fue todo un fenómeno de masas comparable (si no incluso más grande) al de Juego de tronos. 

Su antagonista teóricamente principal era Tom Riddle o Lord Voldemort, mago tenebroso que a punto había estado de conquistar toda Gran Bretaña de no ser por la misteriosa forma en que Harry sobrevivió siendo un bebé a su maldición asesina "avada kedabra" dejándole a su vez en un extraño estado espectral entre la vida y la muerte hasta que, 13 años después, su espía personal Peter Pettigrew "Colagusano" consiguió devolverle su cuerpo tras asesinar al joven estudiante de la casa Hufflepuff de Hogwarts Cedric Diggory.

Aunque desde el principio se nos habla de lo peligroso y temible que es Voldemort (al que, salvo Harry y Albus Dumbledore, todos llaman "el que no debe ser nombrado" o "el señor tenebroso" en el caso de sus seguidores, los mortífagos) con el tiempo queda claro que es un personaje que, de no ser por su maldad, casi daría más lástima que otra cosa. Tampoco ayudó en esta imagen la cómica interpretación que hizo Ralph Fiennes en las películas.




¿Era Rowling consciente de que su villano no funcionaba? Quizá nunca lo sepamos, pero en el cuarto libro (Harry Potter y el cáliz de fuego) donde se narra la "resurrección" de Riddle, hace su aparición un nuevo personaje mientras el protagonista presencia recuerdos de antiguos juicios contra mortífagos en el "pensadero" de Dumbledore. 

Se trata de Bellatrix Lestrange, y ya en esta breve primera aparición se marcaron las diferencias con otros magos de su mismo bando: mientras que gente como Lucius Malfoy fingía haber sido controlada por la maldición "imperius" convirtiéndose en ciudadanos respetables gracias a delatar a antiguos compañeros y donaciones de grandes sumas de dinero al ministerio de magia, Bellatrix estaba orgullosa de ingresar en la prisión de Azkaban proclamando que algún día saldría en búsqueda de su maestro.

En el quinto libro se produce la fuga de Azkaban tras unirse sus vigilantes (los dementores) al ejército de Voldemort, y nada más aparecer por primera vez, causa una de las muertes más impactantes de la saga, la de su tío (y el padrino de Harry) Sirius Black (único de su familia en ser elegido por la casa Gryffindor y no Slytherin) que había renegado de su linaje para unirse a la Orden del fenix. Mientras se burla de Harry por ello, vemos lo demasiado que disfruta usando la cruel maldición "cruciatus".





Bellatrix fue interpretada en cines por Helena Bonham Carter, y. al contrario que otros personajes (Bill Weasley, Dobby, etc) cuyo papel fue sensiblemente reducido (o directamente desaparecían, como el poltergeist bromista Peeves) tuvo una presencia mayor a la de los libros. 

Así, si en la sexta parte únicamente aparecía al principio, en la película dirigida por David Yates interviene tanto en la batalla de la torre de astronomía (que en el libro había supuesto la aparición de nuevos enemigos, los hermanos Alecto y Amycus Carrow y el hombre lobo Fenrir Greyback) como en un ataque a la casa de la familia Weasley ("la madriguera")  que fue creada para la misma.

Aunque buena parte del fandom esperaba que Bellatrix fuese derrotada por Neville Longbottom (sus padres habían enloquecido por su culpa y la noticia de su fuga le hizo abandonar su anterior actitud miedosa convirtiéndose en uno de los más importantes magos del "ejército de Dumbledore" que crean Harry y Hermione Granger) al final Rowling optó por un personaje que era quizá su total contrapunto en cuanto a personalidad: Molly Weasley, algo tan extraño como efectivo.






JR Ewing (Dallas)






De los muchos géneros de las series televisivas, uno de los más históricos en EEUU es el de la "soap opera", cuyo origen procede de las extintas radionovelas, y que en algunos casos han llegado a durar décadas enteras. 

Aunque normalmente eran seriales diarios, hubo algunas que llegaron al prime time, y quizá la más representativa en cuanto al éxito y relevancia que tuvo en la historia televisiva fue Dallas.




Dallas contaba la historia de la millonaria familia Ewing, propietaria del rancho Southfolk con importantes negocios petrolíferos, y las disputas internas que esta sufría debido al matrimonio de Bobby Ewing (Robert Duffy) con Pamela Barnes (Victoria Principal) hermana de Cliff (Ken Kercheval) que era el empresario rival del personaje que nos ocupa, JR Ewing, interpretado por Larry Hagman.

De la miniserie de 5 episodios que originalmente CBS tenía en mente, se pasó a una temporada completa de 29 episodios, y una renovación a una T2 de 25. El episodio final de esta, "A house divided", marcó un antes y un después, siendo posiblemente el origen del cliffhanger como lo conocemos.

Al final del episodio, JR sufría un disparo de un asaltante desconocido, algo que años después homenajearían en Los Simpson. Esto no soló creó revuelo en EEUU, sino también en países como España donde esta portada de la revista TP demuestra la "simpatía" que causaba el personaje ( y la poca importancia que en ese entonces parecía darse a los spoilers) .






Gracias a este episodio, Hagman consiguió un importante nuevo contrato convirtiéndose en uno de los actores televisivos mejor pagados y la serie se prolongó durante 13 temporadas hasta 1991, años en los que la inmensa popularidad de la serie llevó incluso a que la ciudad homónima albergara una de las más desastrosas carreras de la historia de la Fórmula 1.

Aunque aparentemente el último episodio de Dallas acababa con el suicidio de JR, para entonces nadie dudaba ya que lo que daba sentido a la serie era el carisma que Hagman daba a un personaje que, sin dejar nunca de ser el "malo", ya era el verdadero protagonista, y de nuevo haría su aparición en la TV movie de 1996 JR Returns (donde se revela que disparó a su imagen en un espejo) y su secuela War of the Ewings 2 años después.




Sí bien estos hechos fueron ignorados cuando TNT retomó la serie en 2012, una vez más JR aparecía como el gran enemigo de su propio hijo John Ross III (Josh Henderson) tan astuto y maquiavélico como él.

Por desgracia, tras una primera temporada de relativo éxito (aunque sin llegar a lo que fue antes) Larry Hagman falleció a los 81 años durante el rodaje de la T2. En lugar de limitarse a hacer desaparecer su personaje, la trama de gran parte de la temporada giró, como lo hiciera en su día la serie original, a resolver su asesinato. Todo un homenaje metatelevisivo.

Como siempre, podéis sugerir otros personajes en los comentarios. Dedicado a la memoria de Larry Hagman.

jueves, 4 de febrero de 2021

El comprador de Springfield. Disney+: la revisión del cine clásico

Los personajes que nunca veremos en Kingdom Hearts


Como bien ha parodiado Padre de familia en alguna ocasión, las versiones primigenias de los cuentos infantiles eran mucho más truculentas de lo que pudiera parecer, como es el ejemplo de La bella durmiente. Tuvieron que pasar 200 años de nada para unas versiones más suaves que fueron las que Walt Disney adaptó en una de sus producciones más ambiciosas.

Resulta inevitable pensar en esto siendo que, años atrás de la película que casi acaba con el hoy imperio multimillonario dueño de prácticamente todo ocio audiovisual, Walt se embarcó en otro proyecto personal que incluso para los estándares de los 40, resultaba de lo más controvertido. 

Sin presupuesto para hacer grandes películas animadas debido a la II guerra mundial, Canción del sur era una sencilla producción ambientada al final de la guerra de secesión que mezclaba animación e imagen real inspirada en los cuentos de Uncle Remus que le gustaban cuando era un niño. Una visión demasiado idealizada de los tiempos de la esclavitud.

Si bien ya entonces hubo protestas contra el estreno, eso no impidió que Canción del sur regresara a las carteleras a lo largo de las décadas de 1950, 70 y 80, además de una atracción de Disneyworld inspirada en la misma, Splash Mountain (hoy rediseñada para retratar Tiana y el sapo) . No obstante, en 1986 la nueva Disney dirigida por Michael Eisner ya empezaba a ver las cosas de otra manera. 

Esto se tradujo en que no saliese en EEUU en VHS (sí lo hizo en España, alcanzando precios de locura entre coleccionistas) mientras que en el trailer que veremos a continuación ni siquiera aparecía el personaje interpretado por James Baskett (quien ganó un Oscar por ello) haciendo hincapìé únicamente en los segmentos animados. Hoy en día la única forma de verla es a través de internet en ripeos de baja calidad.





Tras esto, toca volver a nuestra época. Hablar de la plataforma Disney+. Como recordaréis, a nuestro país llegó en marzo del pasado año, mientras que en EEUU lo hizo en noviembre de 2019. En esos primeros días saltó la primera polémica: Dumbo, ya de por sí el "clásico Disney" de metraje más reducido (apenas 64 minutos) debido a los problemas financieros que causó Fantasía, sería todavía más corta si cabe. 

Como supongo que a estas alturas no hago spoiler, Dumbo se hace amigo de unos cuervos. Estos cuervos eran una parodia un tanto desafortunada de la comunidad afroamericana, como de nuevo satirizó Seth Mcfarlane. 

Siendo conscientes de que, a fin de cuentas, era un momento clave de la película puesto que son quienes le enseñan a volar aprovechando sus grandes orejas haciéndole creer que sus plumas le otorgan poderes mágicos, finalmente rectificaron con un mensaje avisando del contenido, como ya venía haciendo Warner en algunos de los cortos de Looney Tunes.





Por supuesto, esto no es censura como muchos han dicho. Pero hay otras películas y series que sí han sufrido recortes. El caso más famoso por su viralidad en las redes sociales es el de 1, 2, 3... Splash, comedia de 1984 bajo el sello Touchstone Pictures. Precisamente el que creó Ron Miller para poder desarrollar el cine más adulto que los grandes jefes de la factoría del Ratón Mickey no querían ni en pintura. 

Inclusive el sistema del disclaimer parece que ya se antoja insuficiente, y en estos días, con la esperada Star a punto de llegar con Deadpool y Logan completando el catálogo de los mutantes Marvel, conocíamos que tanto Dumbo como otras películas con escenas delicadas como Peter Pan o Los aristogatos pasan a tener calificación +7, y por tanto son inaccesibles para perfiles infantiles.


¡No, hombre, no!

Por supuesto que hay que combatir el racismo, más aún en estos tiempos que corren. Pero, si se puede poner un aviso a El libro de la selva, ¿no se podría poner también (o hasta rodar un documental al respecto) a Canción del sur? ¿Es equiparable Peter Pan a, por citar alguna con la que comparte calificación, Los Simpson la película? Y en definitiva, ¿no es mejor reconocer que efectivamente se han cometido errores en el pasado (y no solo Disney) que querer hacer ver que eso nunca existió como Homer en los semáforos?

Este es un debate muy difícil de responder, pero hay que tener una cosa muy clara: ni entonces ni ahora se puede hablar de un posicionamiento político en que se hicieran películas de una u otra manera. Simplemente es amoldarse a la realidad de cada momento, como demuestra el hecho de que esta nueva Disney no sea en Europa o en EEUU la misma que en Rusia o en China, algo esto último que se reflejó a la perfección en South Park. Es el mercado, amigo

Para más información, recomiendo el documental Despertando a la bella durmiente (que podéis encontrar en D+) y el vídeo Woke Disney de Lindsay Ellis. Como siempre, podéis opinar sobre este tema en los comentarios.

El comprador de Springfield. Las grandes ausencias del E3

  Vuelve una sección que tarda más que las temporadas de Rick y Morty, el espacio de noticias de Joróbate Flanders. Después de que la pandem...