viernes, 29 de mayo de 2020

Clone Wars: un final satisfactorio (SPOILERS)






Año 2008. La Selección Española gana la Eurocopa y Lewis Hamilton inaugura su extraordinario palmarés en la Fórmula 1 mientras que las salas de cine viven un gran momento en cuanto a estrenos. 

Iron Man y Hulk habían dado el pistoletazo de salida al universo cinematográfico de Marvel, si bien era la Distinguida Competencia la que reinaría ese verano con la extraordinaria El caballero oscuro. Por su parte Disney (que aún no poseía la primera) arrasaba con el entrañable robot Wall-E y el arqueólogo Indiana Jones regresaba 20 años después con la controvertida El reino de la calavera de cristal. 

En toda esa vorágine muy pocos prestaron apenas atención a la séptima película de la otra saga de George Lucas, Star Wars: The clone wars, que esta vez contaba con una pecularidad: por primera vez no era un live action sino animación 3D. A partir de aquí empiezan los SPOILERS, así que si no queréis enteraros de nada, es mejor dejar de leer, y mientras podéis ver este divertido sketch ruso.




Aunque el trailer tenga temas de John Williams, no esperéis oír ninguno en la película. Emosido engañado



Tras una larga batalla entre el ejército clon de la república y los droides separatistas, Anakin Skywalker es enviado a Tatooine a rescatar a Rotta, el hijo de Jabba el Hutt, en manos del conde Dooku, que pretende hacerse con el acceso a las rutas del clan mafioso.

Aunque no era del todo mala (la pelea entre Anakin y un Dooku de nuevo doblado como en la trilogía de precuelas por Christopher Lee es muy emocionante, y se da un cierto desarrollo a la legión 501 del Capitán Rex) las críticas fueron muy negativas por personajes como el "huttito" (sí, así le llaman) o Ziro (tío de Jabba que al contrario que él sabe inglés) y en especial por una nueva incorporación a las filas de los jedi.

Y es que a Anakin, que apenas acaba de completar su entrenamiento, se le asigna por primera vez una aprendiz padawan, la joven togruta Ahsoka Tano, que es presentada aquí como un personaje muy infantil y repelente a la que le gusta usar apodos como "Skyguay" o "r2ito". De esta forma, fue junto con Solo el mayor fiasco en taquilla de la franquicia Star Wars, con una recaudación de menos de 70 millones.






Lo que yo al menos desconocía en aquel momento (y no lo supe hasta que Antena 3 emitió los 3 ó 4 primeros episodios en prime time como si fuese un largometraje) es que aquel era el episodio piloto de la segunda serie de Cartoon Network tras la hoy injustamente olvidada primera producción en animación tradicional de Genndy Tartakovsky. Aunque al principio inevitablemente el tono de la película seguía ahí, poco a poco TCW fue evolucionando. 

La caída de Anakin al lado oscuro iba siendo más progresiva y acertada que en las películas, destacando especialmente, como ya comenté en otro artículo, el arco de 3 episodios de la tercera temporada "La ciudadela", donde varios oficiales son liberados de una prisión separatista entre los que se encuentra el futuro gran moff imperial Wilhuff Tarkin, con quien desarrolla una relación de amistad y respeto pese a sus ideas contrarias a la orden jedi que de hecho ya entonces comparte en cierto modo Skywalker. A su vez, Ahsoka iba siendo cada vez más madura convirtiéndose en una gran jedi.

Por otro lado, se iba ampliando el lore de la saga con personajes que desconocíamos los que no estábamos familiarizados con el "universo expandido", como el sindicato criminal Sol negro o las Hermanas de la noche, secta de Dathomir dedicada a la magia negra a quien resulta pertener Asajj Ventress, asesina personal de Dooku.

Lo más impactante fue cuando, de nuevo en la T3, estas brujas le devolvían su cuerpo mutilado a Maul, el antiguo aprendiz del lord sith Darth Sidious. Un personaje que apenas tenía diálogos en La amenaza fantasma se convertiría en quizá el villano más interesante, usando a cualquier bando para su único interés, el caos.






Y, cuando mejor estaba la cosa, de pronto llegó la absorción de Lucasfilm por parte de Disney, que supuso el abrupto final de la serie en una corta T6 en que Rex empieza a ser consciente de la maligna orden 66 a la vez que Yoda asume la inevitable caída de la orden jedi. 

Aunque las 4 temporadas de Star Wars Rebels (transcurrida entre La venganza de los sith y Una nueva esperanza) fueron una dignísima alternativa (permitiéndonos ver una batalla entre Tano y su antiguo maestro ya convertido en Darth Vader) había demasiadas dudas en el aire. ¿Como sobrevivió la ex-padawan? ¿Como pudo Rex rebelarse contra la única razón de ser de los clones? Y por fin, Disney+ nos dio la respuesta con una temporada final. ¿Ha estado a la altura?

La cosa empezó bien con los asedios del borde exterior de los que tanto habíamos oído hablar a lo largo de los años. En esta batalla (que supone la caída definitiva de uno de los antagonistas recurrentes de la serie, el almirante Trench) se nos presenta a la "remesa mala" de clones, un batallón defectuoso pero activo que pese a tener todo cliché del cine bélico (o quizá precisamente por ello) resultan bastante carismáticos.







Por encima de todo, esta ha sido sin duda la temporada de Ahsoka, cuya trama de 8 episodios (la más larga de la serie) empieza cuando se nos muestra intentando ganarse la vida en los bajos fondos de Coruscant tras haber abandonado años atrás a los jedi al final de la T5, conociendo a 2 hermanas que han caído en la delincuencia tras perder a su familia en una batalla por las calles de la ciudad, de lo que culpan a los jedi. 

La opinión de una de ellas de lo que estos deberían ser (y no en lo que las guerras clon les ha convertido, si es que realmente no fueron siempre así) es lo que anima a Tano a acompañar a la mandaloriana Bo-Katan a rescatar su planeta de la tiranía de Maul, enviando Anakin a parte de la 501 (Rex entre ellos) para que le ayuden. 

Todo esto ocurre a la vez que los hechos de La venganza de los sith, lo que le da una especial tensión y emotividad a la historia, así como una sensible mejora de la animación, con Ray Park retomando el personaje de Maul para la captura de movimientos de la pelea de espadas láser. Una breve aparición final de Vader cierra (esta vez definitivamente) TCW tras 7 temporadas.





Clone Wars ha sido una serie que (sobre todo a partir de la tercera temporada) se convirtió en mi producto preferido de Star Wars junto con El imperio contraataca.  Después de que la T6 se quedara a medio camino de lo que pudo haber sido, este ha sido el mejor y más coherente final que se le podía dar. 

Y lo más importante, la consolidación definitiva dentro de la franquicia de un cada vez mejor personaje que aún puede dar mucho de sí en el futuro.

viernes, 22 de mayo de 2020

El comprador de Springfield. Snyder cut: ¿y ahora qué?





Durante mucho tiempo, las franquicias del cine de superhéroes fueron autoconclusivas entre sí. Pese a algún guiño puntual como JJ Jameson mencionando al Doctor Extraño en Spiderman 2 (ni Los Simpson, oye) personajes como el trepamuros, Superman, Batman, los X-Men... vivían en sus respectivos mundos, y nadie se planteaba siquiera la idea de un crossover como los que cada vez eran más habituales en el mundo del comic. 

Solo Fox había hecho tímidos intentos con Elektra (spin off de Daredevil protagonizado por Jennifer Garner) o la introducción de Silver Surfer (Lawrence Fishburne) en la secuela de los 4 fantásticos, pero la taquilla no respondió.

Todo cambió cuando en 2008 Robert Downey Jr protagonizó la primera parte de Iron Man. Un corto cameo de Samuel L Jackson como Nick Furia causó sensación entre el fandom de Marvel. Meses después Edward Nolton interpretó a Bruce Banner en la infravalorada El increíble Hulk, y esta vez era el millonario Tony Stark el que aparecía en una escena a modo de epílogo antes de los créditos confirmando que aquello ya no eran meros guiños como pudieran serlo los entrañables cameos de Stan Lee: había empezado una nueva forma de entender el género.







Apenas 2 años antes, el intento de DC de retomar la antigua saga de Superman bajo la dirección de Bryan Singer no había respondido a las grandes expectativas, mientras que el muy personal Batman de Christopher Nolan se había convertido en todo un fenómeno de masas.

En 2012 (mismo año que se estrenó la primera Vengadores) esta trilogía ponía punto final con La leyenda renace, mientras que en 2013 se iniciaba una nueva franquicia de Superman, esta vez dirigida por Zack Snyder (300, Watchmen) y protagonizada por Henry Cavill como Clark Kent, en una historia de origen donde debía enfrentarse al malvado general kryptoniano Zod (Michael Shannon)

La crítica y el público se dividió. Algunos no entendían el ritmo lento de la película, lo particularmente violentas que resultaban algunas escenas de acción, y la personalidad sombría de un Clark más cercano al caballero oscuro que al justiciero que todos conocíamos. 

Pero en cualquier caso, sus más de 600 millones recaudados convirtieron a El hombre de acero en una película rentable, y pronto se confirmó que la siguiente (a estrenar en 2016) no sería una secuela al uso: finalmente veríamos en la gran pantalla el enfrentamiento entre Batman y Superman, lo que obligó a Marvel a replantear como iba a ser la tercera entrega del Capitán América.






Aquella fue una producción controvertida, empezando por el casting. Aunque, dado el final de la última película, era de esperar que Christian Bale no retomaría el papel de Bruce Wayne, a muchos no les convencía que esta vez le interpretara Ben Affleck, con el recuerdo de la mencionada Daredevil aún presente. 

Para el papel del corrupto empresario Lex Luthor sonaron con fuerza nombres tan llamativos como Bryan Cranston o Joaquin Phoenix (sí...) siendo finalmente elegido Jesse Eisenberg (La red social) quien originalmente se había presentado para el papel del periodista Jimmy Olsen, compañero y amigo de Kent. 

Quizá Batman v Superman: El amanecer de la justicia no fuese tan mala película como se dijo. El problema es que Warner se había empeñado en abarcar en una única producción todo lo que Marvel había tardado un lustro en desarrollar. De esta forma, veíamos un cierto protagonismo de Gal Gadot como Wonder Woman unido a cameos de Jason Momoa (Aquaman) Ezra Miller (Flash) y Ray Fisher (Cyborg) , superhéroes a los que Luthor había estado vigilando. 

El argumento se volvió por momentos demasiado complejo e ininteligible, y tampoco ayudaba toda la tijera que se había metido en el metraje original de 4 horas. La taquilla, aún siendo buena, no respondía a lo esperado, y finalmente hubo que estrenar meses después el montaje extendido, que sería la primera película "R" de DC. 

Aún menos gustó meses después Escuadrón Suicida (David Ayer) donde se introducía al nuevo Joker interpretado por Jared Leto, y sí lo hizo ya en 2017 Wonder Woman, precuela dirigida por Patty Jenkins. Todo estaba listo para recibir en cines a La liga de la justicia.







Los problemas que hasta entonces había tenido la Distinguida Competencia no hicieron sino acrecentarse. Snyder tuvo que abandonar la producción debido al fallecimiento de su hija, y en su lugar fue designado Joss Whedon. La elección no era nada casual: Warner quería una película "segura" que garantizara la supervivencia del DCEU. Quería a sus Vengadores. 




Si bien Liga de la justicia fue una película entretenida y menos densa que sus antecesoras, se notaba demasiado lo caótico de un rodaje que había empezado de una manera para ser todo lo contrario, y una vez más se habían eliminado escenas importantes de cara a dejarla a las 2 horas de duración exigidas, siendo que en su origen se había incluso anunciado que estaría dividida en 2 partes, quedando la secuela paralizada tras la decepcionante taquilla conseguida.

La polémica saltó cuando se reveló que de hecho el trabajo de Snyder estaba mucho más avanzado de lo que se creía. De inmediato se inició en Twitter la campaña #ReleaseTheSnyderCut, a la que incluso se sumaron algunos actores, pero pasaron los años, Cavill y Affleck se desvincularon de Warner, y todo apuntaba a que jamás vería la luz.

Cuando esta semana HBO Now anunció "Zack Snyder´s Justice League" muchos creyeron que se trataría de un documental narrando esta conflictiva producción. Pero sorprendentemente, se tratará de la película que pudo haber sido, incluyendo la aparición de Darkseid. 

Personalmente tengo sentimientos encontrados con todo esto. A mi ya me gustó la película de Whedon, y aunque entiendo que algunos quisieran poder ver esto y resulta agradable comprobar de nuevo (como con el cambio de diseño de Sonic o la readmisión de James Gunn en Guardianes de la galaxia 3, si es que sale algún día) que Hollywood empieza a darse cuenta que sus verdaderos jefes son el público, puede resultar peligrosa la sensación de poder por parte de un sector tóxico del fandom introducido en este movimiento que acosó a la gente que trabajó en la película. 

Por otra parte, este parece ser un nuevo paso (como el reestreno de Vengadores Endgame) hacia un nuevo mundo en que el cine se acerque a los videojuegos, y no precisamente para bien: el no saber ya si el film que veremos será el que luego aparezca en formato físico o en plataformas de streaming. El cine con DLCs.

En Joróbate Flanders no sabemos si el "Snyder cut" gustará o no. Lo más posible es que la leyenda haya crecido tanto que sea imposible que consiga satisfacer el hype por muy buena que sea. Pero en cualquier caso, aquí estaremos para analizarlo.

viernes, 15 de mayo de 2020

Temporada de filtraciones

En Joróbate Flanders, como pudisteis comprobar en nuestra serie “Las grandes transformaciones de los videojuegos” (entregas I, II, y III) , somos grandes fans de los videojuegos que no pudieron ser, de cómo fueron estos en sus inicios o incluso proyectos cancelados mucho antes de salir a la luz.

Mucha de esta información se obtiene, más que de los cada vez más virtuales eventos , de las filtraciones realizadas por usuarios, extrabajadores o incluso hackers que obtienen esta información de las compañías, publicándola luego en internet. 

Esta semana os traemos este tema a Joróbate Flanders debido al aluvión de noticias que han llegado a los distintos foros y portales de internet, con información más que curiosa y juegos que no sabíamos que necesitamos.

Una vez más, la compañía más afectada por las filtraciones ha sido Nintendo, filtrándose por distintos foros de internet información de lo más variada, empezando por la demo de Pokémon oro y plata presentada en la Space World de 1999, mostrándonos versiones beta de Pokémons, o incluso algunos que no existieron. Tenéis toda la información en el foro Pokémon de PokeBeach.


La dignidad hecha pokémon


No queda esto aquí, también fue filtrada información de curiosidades como por qué decidieron usar los tan odiados códigos de amigo (querían simplificar la creación de los usuarios, evitando así las duplicidades), o lo más jugoso y algo que sin duda usarán los desarrolladores de emuladores, el código fuente de Wii, Nintendo 64 y Game Cube siendo de estas últimas filtrado también el SDK. Junto con el SDK, se ha filtrado también demos técnicas que se usaron en la época como “Mirror House Cornflakes”:


Al menos no es Superman 64


Los usuarios ya han aprovechado esto último para el desarrollo de un port directo, sin usar emuladores de Mario 64, aunque como siempre la comunidad está dando un paso más y está probando a aplicarle tecnologías como Ray Tracing al mismo:


Raro es que aún no se haya anunciado un remake para Switch


Y no queda aquí la cosa, la web Shinesparkers encontró en el portfolio del artista Sammy Hall artworks de un juego de Zelda desarrollado por la second-party de Nintendo, Retro Studios. Este juego iba a ser un Zelda muy distinto a los que nos tiene acostumbrados Nintendo, mucho más oscuro y en una línea temporal en la que Link no logra vencer a Ganon durante Ocarina Of Time, no mostrándose además en ningún momento a Link, sino a un ser similar a un Sheik. Lamentablemente, a raíz de que esto se filtrara en internet, ya no se pueden ver los diseños en su portfolio, aunque aún se pueden ver en distintas páginas:


No sabíamos de su existencia, y ahora lo necesitamos


Otra compañía que ha sufrido estos problemas, y siendo más problemático para la misma ya que es un juego que aún no ha salido la luz, ha sido Naughty Dog y su esperadísimo The Last of Us Part II.

Tras los vaivenes de retrasos, llegó la bomba por parte de la compañía: Este se retrasaba indefinidamente debido al coronavirus y los problemas de logística que iban a acarrearla (algo que no ha notado Nintendo y su reciente lanzamiento de Animal Crossing: New Horizons), noticia de la que incluso se hizo eco la prensa generalista.

Pues tras la noticia, solo un mes después llegaron los avisos, Twitter comenzó a llenarse de vídeos filtrados de gameplays de los propios trabajadores probando la Beta. Aunque al principio se llegó a sospechar de los mismos al encontrarse estos teletrabajando, se ha demostrado que ha sido cosa de hackers.

Poco después de conocerse la noticia, se anunció la fecha final de lanzamiento, el 19 de junio, algo que la gente no cree que sea coincidencia, aunque desde Joróbate Flanders, nos alegramos de que por fin vaya a salir a la luz.



No, no es Logan


Ahora volvamos para Europa, donde encontramos la filtración más divertida, esta vez sufrida por Ubisoft. ¿Por qué divertida? ¡Porque el video llevaba 8 años subido a YouTube y nadie lo había tenido en cuenta! A Ubisoft aún le preguntan por la saga Prince Of Persia, saga clásica caída en el olvido, resucitada por la compañía y llevándola a un gran éxito en la sexta generación de consolas. La tetralogía de Las Arenas del Tiempo fue todo un gran éxito, tanto para la critica como para los usuarios, por eso fue de extrañar para todos que no hubiera versiones posteriores de esta saga.


Prince Of Persia FT. God Of War


Este video que os mostramos, hasta hace una semana que se diera a conocer por los distintos medios ¡tenía menos de mil visitas! Incluso un trabajador de Ubisoft preguntó hace unos años por cómo había podido conseguir ese video. Ubisoft, lejos de solicitar el borrado confirmó su existencia, y comentó que se decidió por nuevas licencias ya que los derechos de Prince of Persia aún pertenecen a Jordan Mechner, su creador original, reduciendo mucho su margen de beneficios.

Por último, mostrar también (aunque esta filtración es un poco más antigua) una versión jugable del siempre aplazado y finalmente cancelado Starcraft Ghost:


Si, no es el mejor jugador del mundo.

En el video se puede ver que el proyecto estaba bastante avanzado, aunque no es sorprendente su cancelación, ya que como afirmó la propia Blizzard, cancelan hasta el 50% de sus proyectos.

¿Cuál de todas pensáis que ha sido más sorprendente? ¿Cuál de todos los juegos cancelados echáis más de menos? Como siempre, ¡comentádnoslo en los comentarios!

viernes, 8 de mayo de 2020

El debate de los exclusivos





El pasado marzo Microsoft presentó en un evento online su cuarta consola (o quinta si consideramos como una aparte One X dada su gran superioridad técnica sobre el resto de la generación) Xbox series X, con la que a priori llegan esta vez con los deberes hechos tras los problemas que tuvo en los primeros años de su predecesora.

Con Nintendo arrasando en ventas con Switch mientras que ni confirma ni desmiente los eternos rumores de una supuesta revisión más potente avivados por ciertos detalles de las últimas actualizaciones, todas las vistas se pusieron en ese momento en Sony. Hasta ahora de Playstation 5 conocemos unas especificaciones ligeramente inferiores a su rival y una limitada retrocompatibilidad pero, salvo el mando, no se han dado detalles acerca del diseño. 

En estos momentos de incógnita, los detractores de Microsoft se han centrado en un punto clave: Xbox en esta generación que acaba ha tenido pocos exclusivos que además se podían jugar en PC, algo que es poco probable que vaya a cambiar a medio plazo. Algunos han ido más allá poco menos que dando ya por ganadora a PS5 considerando a Series X una consola "prescindible".







Retrocedamos un poco, a la época de las 32 bits. ¿Que diferenciaba a Sony de tantas marcas que se la pegaron en esos años como Philips, 3DO Company o la veterana Atari? Pues, aparte de la base de trabajo que ya tenían gracias a Nintendo, supieron moverse rápido tirando de talonario.

Tener una Playstation (o PSX, como se la conocía popularmente) era la única forma de jugar a sagas tan prestigiosas como Tomb Raider, Tekken o Final Fantasy, sin olvidar por supuesto el primer Metal Gear Solid. El elevado precio de lanzamiento de SEGA Saturn y los retrasos de Nintendo 64 hicieron el resto, y Sony se convirtió en la dominadora.

En la era 128 bits, Lara Croft cayó en un rápido declive por esas prisas que nunca son buenas en el mundo del videojuego, mientras que las exclusividades del controvertido pero no por ello menos estupendo MGS 2 y de la franquicia Grand Theft Auto fueron tan solo temporales. Microsoft adquirió Rare, y tuvo extraordinarias exclusividades como Halo o KOTOR. Pese a todo, PS2 se convirtió con más de 154 millones de unidades en la consola más vendida de la historia.






En la siguiente generación, la cosa fue más allá y ya desde el principio GTA 4 apareció en Xbox 360, pero lo más sorpresivo fue el lanzamiento multiplataforma de FF XIII, que parecía casi un sueño imposible dada la mayor capacidad del blu ray de PS3 frente a una Microsoft que mantenía el DVD a la vez que apostó por el caballo perdedor en la reproducción de películas.

Mientras que en Sony destacaban exclusividades como la saga God of war, The last of us o (esta vez sí) Metal Gear Solid 4, en Xbox 360 tampoco se podían quejar con Fable 2, Halo 3 o Gears of war 2, y los multiplataformas solían brillar más en esta última debido a una mayor facilidad de programación, ya que las third parties tuvieron demasiados problemas con el famoso chip "Cell" de Sony. Esta vez la inesperada ganadora fue Nintendo con Wii, quedando PS3 y 360 en números muy igualados.

Hoy sí, la batalla de las exclusividades la ha ganado Sony. Pero, ¿de verdad se ha llevado la generación por eso? En el famoso E3 de 2013, apenas sí se vieron juegos de PS4 frente a Xbox One, pero Microsoft se pegó un tiro en el pie antes de empezar con la mala imagen que le dio la política (afortunadamente descartada) de conexión permanente a internet y la supuesta necesidad de incluir el periférico Kinect que encareció en 100€ la máquina.






Hablemos ahora de Nintendo. Con Wii y Switch les ha ido francamente bien. Con N64 y Gamecube, no tanto. Y no hablemos ya del desastre en ventas que fue la incomprendida Wii U. ¿Qué es lo que tienen en común consolas tan diferentes? Que Nintendo siempre ha sido la compañía de las exclusividades. La casa de Mario, Link y Pikachu.

Algunos ya desaparecieron como F-Zero, y el futuro de otros aún se desconoce, pero han surgido otros fenómenos como Splatoon o Animal Crossing. Juegos que en su día salieron al final de la vida útil de sus sistemas, han podido revivir gracias a las reediciones, como Majora´s Mask o Mario Kart 8.






Pero sobre todo, hoy en día el del videojuego es más que nunca un mundo donde prima la experiencia social. Hoy en día la franquicia más popular posiblemente sea Fortnite, y que los futbolistas jueguen al FIFA ha dejado de ser motivo de chiste (¿quien no recuerda a aquel Nicolás Anelka que no soltaba la Game Boy en Las noticias del guiñol?) para convertirse en todo un evento televisivo. Inclusive todavía hoy es fácil ver entre los más vendidos mes a mes un juego de hace nada menos que 7 años como es GTA 5 por su modo online. Todos ellos juegos multiplataforma. 

En Joróbate Flanders no sabemos qué consola ganará. Pero en definitiva, los exclusivos no lo son todo. Eligáis la opción que sea, ante todo hay que intentar no despreciar a las otras. Seguramente todas nos divertirán, y al final eso es lo importante.

viernes, 1 de mayo de 2020

Revisitando Los Simpson. El show de Rasca, Pica y Poochie






Para una generación como la nuestra que conoció la serie por la decepcionante película familiar protagonizada por John Goodman y Rick Moranis,  puede costar creer lo que voy a decir, pero una vez Los Picapiedra fue una serie dirigida a un público adulto que en EEUU se emitía en prime time. 

De esta forma, Pedro Picapiedra y su esposa Vilma fueron el primer matrimonio animado al que veíamos hablar en la cama, por ejemplo, así como un capítulo dedicado a la compleja adopción por parte de Pablo y Betty Mármol del bebé Bam-Bam al no poder concebir, e incluso se usó a los personajes para anunciar tabaco.

Con el tiempo, las tramas se fueron volviendo más infantiles (abandonando ese cierto "realismo" dentro de aquella imposible edad de piedra con tecnología de los años 60 donde se celebraba la Navidad antes del nacimiento de Jesús) considerándose como punto de inflexión la inclusión de Gazoo, extraterrestre al que solo veía Pedro.






Demos ahora un salto en el tiempo hasta el 9 de febrero de 1997. En aquel día donde por última vez Espanyol y FC Barcelona disputarían un derby en el mítico Sarriá , Los Simpson superarían a Los Picapiedra en número de episodios consecutivos emitidos en prime time de una serie de animación. Como ya hemos visto antes, la octava temporada se vio inevitablemente marcada por esta histórica efeméride.

Y en este aire crepuscular, de reflexión metarreferencial, la violenta parodia de la otra legendaria producción de William Hanna y Joseph Barbera se convertiría en una proyección de los propios Simpson y lo que le rodea, en un episodio escrito por David X. Cohen.






A priori, este con el que empieza la historia no parece diferente de tantos y tantos cortos donde el ratón Pica asesina de una manera cruel al gato Rasca. Pero hay una diferencia fundamental por primera vez y que de hecho ya no se volvería a repetir: no hay nadie delante del televisor del 742 de Evergreen Terrace para sorpresa de Marge Simpson. 

Un año después de que la celebración del 75 aniversario casi acabara con la serie, Rasca y Pica está en mínimos de audiencia, lo que está perjudicando al show de Krusty. El payaso, furioso por esto, recibe en su despacho al CEO de I&S Studios Roger Meyers Jr (último cameo de Alex Rocco en la serie) al que da un ultimatum: si la situación no mejora, sustituirá la serie por anime.






Días más tarde, Bart, Lisa, Milhouse Van Houten, Nelson Muntz, Ralph Wiggum y una niña random asisten a un estudio de mercado donde ven varios cortos y se les pregunta sobre posibles cambios en Rasca y Pica. Las contradictorias respuestas empiezan a desesperar a Meyers, y la siempre sensata Lisa le explica que, aunque les sigue gustando la serie, ha perdido inevitablemente el impacto que antes tenía.

El comentario de la hija mediana de Homer y Lisa es malinterpretado por el productor, que junto a Krusty y Lindsay Neagle (que hace así su debut en la serie, en este caso como representante de Channel 6) exige a los guionistas (caricaturas de Mike Scully o Ian Maxtone-Graham entre otros) la creación de un nuevo personaje: el perro Poochie, sin más leitmotiv que el de ser un producto "de los 90". Esto es, gafas de sol, rap, tabla de surf y forma de hablar "moderna".

Previamente había sido descartada la idea de que Poochie fuese impopular por ser un odioso multimillonario que explotaba a Rasca y Pica. Un personaje que, por el fragmento de guión que años después leería Cohen en el correspondiente audiocomentario de la T8 en DVD, casi recordaba a Chocu, la ácida parodia tuitera de la mascota de Choco Krispies.






La noticia, que aparece en El comprador de Springfield, es recibida con cierto desdén por Bart y sobre todo Lisa (consciente de los intereses mercantilistas que rodean a la idea) sugiriendo no obstante a Homer que se presente al casting de doblaje al considerar que tiene una voz graciosa. Esta, de nuevo, seria una escena familiar más de no ser por una "sutil" diferencia.





2 temporadas antes, se estrenó La casa árbol del terror V, posiblemente el episodio más gore de la historia de Los Simpson. En el segundo segmento (como si de un proto-Rick y Morty se tratara) Homer visita diversos universos paralelos a cual más peculiar. Al parecer, una escena eliminada habría implicado a un nuevo hijo adolescente, y este personaje se recupera aquí como Roy, un joven que de repente vive sin ningún contexto con la familia Simpson. Un personaje con un sospechoso parecido al mismo Poochie.




Tras un nuevo divertido cameo de Phil Hartman como Troy McClure (que está a punto de ser elegido) Homer hace una decepcionante audición y es rechazado por Meyers. Sin embargo, queda deslumbrado ante uno de sus típicos sarcasmos (conocidos en el guión de la serie como "voz de hada feliz") y finalmente le da el papel.




Homer y June Bellamy (actriz que dobla tanto a Rasca como a Pica, si bien hasta entonces solo se había visto en una ocasión hablar a estos personajes) son enviados a un acto de promoción en la tienda de comics de Jeff Albertson "La mazmorra del androide", donde reciben todo tipo de absurdas preguntas (con reaparición de los amigos empollones de Homer) quedando claro que el fandom tampoco iba a salir indemne de este ejercicio de autocrítica metatelevisiva.





Un gran número de ciudadanos de Springfield se reúne en casa de los Simpson para ver "El can ha llegado" el primer episodio de la nueva "Rasca, Pica y Poochie". Para decepción general, solo se nos muestra lo mucho que nos debe molar el perro rapero sin que ocurra nada más, pese a que están cerca de una fábrica de fuegos artificiales.




Aunque a Bart tampoco le gusta, defiende la serie ante un Jeff al que solo es capaz decir "Worst. Episode. Ever" ante sus acertados argumentos. La que en adelante se convertiría en la frase recurrente de Comic book guy se escribió en alt.tv.Simpsons, el más antiguo grupo de noticias de la serie (¡aún existe!) nada menos que en 1992. Este episodio era Rasca y Pica la película.




Mientras Homer intenta que sean escuchadas sus ideas para reflotar la serie (que básicamente lo que harían sería reforzar los defectos que ya tiene el personaje en primer lugar) se entera con gran enfado de que Meyers ha decidido que Poochie morirá definitivamente en el siguiente episodio y (no sin llamar despectivamente "nuevo" a Roy tras quejarse de que se rechace a Poochie por ser el nuevo) se niega a leer el guión. Tras amenazar Bellamy con dejar la serie, finalmente permite que Homer dé un emotivo discurso de disculpa a los fans.




Una vez más, la familia Simpson se disponen a ver al "nuevo Poochie". Pero resulta que en el último momento Meyers lo ha modificado haciendo que el perro viaje de vuelta a su planeta falleciendo por el camino. Rasca y Pica vuelve a la normalidad y, cerrando el círculo, Roy encuentra piso abandonando Evergreen Terrace. Con otro comentario de Lisa dirigido al espectador, "debemos estar agradecidos por tener una serie así desde hace tantos años", termina el episodio.

Aunque no soy de los que por sistema detestan los "capítulos nuevos" (coletilla que se aplica a cualquier temporada que esté doblada por Carlos Ysbert aunque los más antiguos ya tengan 19 años) Los Simpson hoy en día se ha vuelto una serie más irregular, y los cameos han pasado de establecer a personajes episódicos a sentirse como... Poochies. Pero los episodios clásicos siempre estarán ahí como la misma serie se encargó de recordarnos de forma tan genial.

Próximamente, más reseñas de Los Simpson en Joróbate Flanders.

El comprador de Springfield: Caída y resurección de Xbox. ¿La era del Game pass?

  Bienvenidos una vez más al espacio de noticias y opinión de Joróbate Flanders. Como pasa el tiempo. Estamos cada vez más cerca del fin del...