miércoles, 19 de febrero de 2020

El comprador de Springfield: una serie desaparecida, el ¿prematuro declive? del 4K y el Direct más esperado

¿Una actualización el miércoles? This is the real life? Sí, amigos, después de mucho tiempo, vuelve a Joróbate Flanders nuestro espacio de noticias, que viene cargadito:


¿Qué pasa con El ministerio del tiempo? (SPOILERS)





Mayo de 2016. Tras un episodio con toques de House of Cards donde un Felipe II interpretado por Carlos Hipólito (la voz en off de Cuéntame como pasó) trataba (y lo consgue brevemente) de cambiar la historia tras el hundimiento de la "armada invencible" acababa la segunda temporada de El ministerio del tiempo. Si bien las audiencias no eran buenas, había un gran seguimiento en la web de RTVE y todo un movimiento fan en Twitter que nunca antes había tenido una serie española. Pero se antojaba insuficiente, sobre todo desde el punto de vista presupuestario. Aquello parecía el fin definitivo de esta gran serie, y en cierto modo aquel "Cambio de tiempo" parecía orientado a ello.

Entonces, a finales de diciembre saltó la sorpresa al confirmarse lo que venía rumoreándose desde hacía semanas: una Netflix que había iniciado su expansión en España con la producción de su propia serie de época que sustituyera a su contenido más visto en aquel momento ya finalizado (Velvet) se hacía con los derechos internacionales de "El ministerio..." y además se encargaría de rodar una tercera temporada, de nuevo emitida en el ente público.






Aquella fue una temporada, como ya dije, con altibajos. No se pudo llegar a un acuerdo económico con Rodolfo Sancho por lo que su personaje de Julián Martínez volvía a ser sustituido por Jesús Méndez "Pacino" (Hugo Silva) , y a mitad de temporada era Aura Garrido la que abandonaba su papel de la universitaria Amelia Folch, lo que supuso una "nueva" incorporación al equipo, una versión joven de la villana de temporadas anteriores Lola Mendieta (Macarena García) que se convierte en agente 10 años antes de lo que marcaba la historia tras escapar de la Francia ocupada en la II Guerra Mundial con ayuda de Ernesto Jiménez (Juan Gea) . 

Con todo, gracias al mayor presupuesto se notaba una importante mejora en la factura de la serie, con un mayor número de exteriores y algunas espectaculares escenas como la batalla de Teruel en el 3x01 o un distópico futuro con una España completamente destruida por una pandemia en el episodio final. Eso sí, la cosa tenía letra pequeña: tanto esta como las 2 temporadas anteriores desaparecerían de RTVE a la carta al cabo de unos meses pasando a estar exclusivamente en Netflix.

Ya se está rodando como todos sabemos la cuarta temporada, y después de casi 2 años, uno querría ponerse de nuevo al día haciendo un revisionado, ¿no? Pues no es tan sencillo. Resulta que a mediados del mes pasado expiraron los derechos de la plataforma de streaming, y de momento parece que tampoco va a volver a "casa". Es decir, que solo hay un método legal de ver la serie. Y ese es ni más ni menos que las temporadas en DVD y blu ray. Y es que, aunque el VoD tenga sus evidentes ventajas, el formato físico es lo único verdaderamente fiable.

¿Adiós al 4K?






Y continuamos con este debate, ya que si ya de por sí el mercado del blu ray está claramente estancado en España, no hace falta decir cual es la situación del formato destinado a sucederle o al menos complementarle, el BD UHD o 4K, siendo que por ejemplo en el artículo antes citado nos hacíamos eco de como Microsoft estaba a punto de lanzar la cuarta revisión de su tercera consola, la Xbox One S "all digital", sin lector de discos.

Desde hace años Disney ha reducido a la mínima expresión sus lanzamientos en España. Empezó primero publicando las series de ABC exclusivamente en DVD (y ni siquiera ha reeditado lo que ya había, por lo que hoy encontrar Lost a buen precio es imposible) . Luego dejaron de salir ediciones básicas de sus películas en 3D, incluyéndose hoy (si es que lo hacen) en los steelbooks, mientras que a día de hoy no ha salido ni una película en 4K, ni siquiera las de Marvel (que podrían ser un buen impulso para el formato) a excepción claro está de la saga Spiderman, editada por Sony.






Hace unas semanas se confirmó lo que muchos temíamos. En marzo salen 2 lanzamientos esperados, Terminator Destino Oscuro y Ford v Ferrari (o como se la conoce aquí, Le Mans´66), de los últimos proyectos de Fox antes de la absorción y que serán los 2 primeros distribuidos por Disney. Y parece que de momento también las películas de dicho sello se quedarán sin ver la luz en 4K en nuestro país. 

Personalmente soy muy crítico con estas y otras decisiones de Disney (como sus impersonales serigrafías azules con solo el título del film de turno) pero, si el problema es que confían poco en el número de ventas en nuestro país, desde luego la idea de un boicot, de tener éxito, no creo precisamente que fuese a ayudar. 





Nintendo Direct






¿Quien no recuerda el E3 de 2011? Tras aquella desastrosa presentación donde nadie terminó de entender qué era eso de Wii U, la "gran N", siempre a contracorriente, decidió que era el momento de reinventar también este tipo de eventos. En octubre de ese año nacía Nintendo Direct, directos trimestrales a través de Youtube en los que ir dando noticias sobre próximos juegos, DLCs de los ya existentes, etc.

Como no hay día fijo y este se anuncia con muy poca antelación siempre hay cierta impaciencia cuando se acerca el mes de ver con qué nos sorprende Nintendo esta vez. Por fin hoy hemos sabido que esta segunda cita de febrero se celebrará mañana. Oficialmente está orientado a la nueva entrega de la popular saga Animal Crossing para Nintendo Switch.

Pero hay un detalle que llama la atención y que todavía ha aumentado más la expectación, y es que (sin contar la presentación el pasado mes de Byleth, el enésimo personaje de Fire Emblem que fue el quinto del "fighter pass" de Smash Bros) han pasado nada menos que 157 días desde el último en septiembre. Desde el abandono de Wii U no había habido que esperar tanto. ¿Tendremos sorpresa de última hora o de nuevo, como a Dewey, nos decepcionarán aún sin esperar nada antes del verano?

Pase lo que pase, seguiremos informando en Joróbate Flanders.

viernes, 14 de febrero de 2020

Momentos que nos impactaron de Dragon Ball

3 meses después, una vez más toca hablar en Joróbate Flanders de uno de nuestros temas preferidos, Dragon Ball. Aunque hacia el final de la serie Goku quedó demasiado por encima del resto llegando al tercer nivel de super saiyan (4 contando la no canónica pero reivindicable GT, y no hablemos ya de Super y el ki divino), hubo antes de eso no pocos momentos en que el argumento de este manganime no siempre iba por el camino fácil. Hoy analizaremos algunos de esos episodios inesperados.


Goku vuelve a perder el torneo





Según explicaba Akira Toriyama en uno de los imprescindibles "Compendios", al principio la serie no fue tan popular en Japón como podáis imaginar, nacida a la sombra de la preferida por muchos, Doctor Slump. Siendo que las competiciones de la peculiar Villa Pingüino como el "Grand Prix" solían tener buena acogida entre los lectores, optó por hacer que Goku y un nuevo personaje (primero rival y luego gran amigo), Krilin, entrenaran a las órdenes de "Duende Tortuga" o Mutenroshi para participar en el 21º torneo de artes marciales, que decidiría quien era el más fuerte del mundo.

Este primer torneo más que otra cosa mantuvo el tono cómico de la primera parte de la serie que tanto añoraría buena parte del fandom, con contrincantes de lo más peculiar como la joven Ranfan (que usa sus encantos personales para distraer al enemigo) o Bacterian, un gigantón de más de 2 metros que además despide un olor horrible, ganándole Krilin únicamente gracias a que su compañero saiyan le recuerda que no tiene nariz. 

La gran final enfrentaría a Goku con un misterioso anciano llamado Jackie Chun, que consigue ganar forzando un doble KO, pudiendo levantarse antes. Solo Nam (que perdió contra el saiyan en semifinales) descubre la verdad que Yamcha siempre sospechó: en realidad se trata del mismísimo Roshi, que no quiere que sus pequeños discípulos abandonen su preparación.






El 22º torneo 3 años después fue muy diferente, adelantando en cierto modo el tono más dramático que en adelante marcaría la historia de Dragon Ball. Sabiendo del gran papel que los alumnos de la "escuela Tortuga" habían hecho en la edición anterior, aparece el antiguo compañero y archienemigo de Roshi, Tsuru Sen´nin, el "Duende Grulla" con sus 2 discípulos.

Uno de ellos, Ten Shin Han, le rompe una pierna a Yamcha (que había pasado a entrenar junto a Krilin, mientras que Goku viaja por el mundo sin la ayuda de su Nube Kinton) cuando ya tenía ganado el combate de cuartos. La situación solo va a peor cuando, durante la pelea entre Krilin y el gran amigo de Ten, Chaoz (cuyos poderes psíquicos quedan rotos gracias a una sencilla pregunta de matemáticas) Goku reconoce el "dodonpa", la técnica del malvado Tao Pai Pai que hubiera acabado con su vida de no ser por la bola de dragón de 4 estrellas. El asesino a sueldo resultó ser el hermano del Duende Grulla, al que Ten aspira a suceder algún día.

Esta vez Goku tiene que enfrentarse en semis al propio Krilin (que, tras hacer quizá su mejor batalla en toda la serie, cae en la trampa de su amigo, que no le explicó que había entrenado su único punto débil, la cola) mientras que "Chun" abandona ante Ten Shin Han tras intentar hacerle ver lo equivocadas de las enseñanzas de su maestro. Esta vez no se trataba de una simple final, sino de cerrar definitivamente, no solo la rivalidad entre 2 escuelas, sino la larga lucha que Goku había tenido contra el temido ejército de la Red Ribbon para el que trabajaba Tao Pai Pai. Parecía que esta vez iba a ganar.

Sin embargo, tampoco esta vez fue así. Tras un duro pero justo combate, Ten, siendo consciente que su rival es algo mejor, lanza su ataque más poderoso, el "kikoho" destruyendo por completo el tatami, aprovechando así su gran ventaja, la capacidad de volar. Goku consigue gracias al kame hame ha el impulso suficiente para dar un último golpe, pero, cuando Ten está a punto de caer antes que él, ¡es atropellado por un coche y pierde de nuevo la final! Pero al menos consiguió otro buen amigo y aliado.






Vegeta escapa


 

Aunque ya mencioné esto en el artículo anterior, merece la pena desarrollarlo a fondo. Tras ganar Goku finalmente el 23º torneo contra Piccolo (y en semifinales, al propio Ten Shin Han) Toriyama intentó por primera vez acabar la serie. Una vez que Jump no le dejó, empezó, no el episodio 154 de Dragon Ball, sino el 1 de la nueva Dragon Ball Z, en el que llega a la Tierra Raditz, quien le cuenta a su hermano (realmente llamado Kakarot) su pasado. Tras sacrificarse para acabar con él, Goku entrena duramente junto a Kaito durante un año para la llegada de los mucho más fuertes camaradas de Raditz, Nappa y el príncipe saiyan Vegeta.

Una vez que Goku vuelve a la vida, ya han caído Yamcha, Chaoz, Ten y Piccolo, por lo que nadie más podría resucitar (al menos en la Tierra...) . Tras derrotar con facilidad a Nappa, el combate contra Vegeta resulta mucho más difícil. Solo la arriesgada técnica del "Kaioken" consigue poner en apuros al arrogante príncipe, que crea una luna artificial con la que transformarse en el mono gigante "ohzaru", lo que de entrada resulta de lo más traumático ya que le hace comprender como sus amigos le habían ocultado durante muchos años que fue él mismo el "monstruo" que mató a su propio abuelo adoptivo Son Gohan (cuyo nombre dio a su hijo) cuando solo era un niño.

Cuando todo aparece perdido, aparece por sorpresa Yajirobee (que, pese a entrenar con Kamisama, al principio quería huir de la batalla) que le corta la cola a Vegeta haciéndole perder su violenta transformación, pero solo quedan junto a él Krilin y un pequeño e inexperto Gohan para hacerle frente, ya que Goku está malherido.

Lo que queda de su genkidama consigue hacer algo de daño, pero no el suficiente, y es entonces cuando es Son Gohan el que se transforma en ohzaru (manteniendo, al contrario que Goku, un limitado raciocinio por su sangre terrícola) y consigue golpear duramente a Vegeta, al que no le queda más remedio que huir, siendo acorralado por un Krilin que sujeta la espada de Yaji. Pero, para su sorpresa, Goku le exige que le deje escapar. Quiere entrenar más y ser él quien le derrote algún día, ya que esa es la naturaleza de los saiyan aunque reniegue de ello. Esto desencadenaría la siguiente y aún más oscura saga de la que hablaremos a continuación.




La leyenda del super saiyan






Antes de ser asesinado por Nappa, Piccolo descubrió que no era un demonio como pensaba, sino uno de los supervivientes del planeta Namek, que había quedado casi deshabitado por cambios climáticos. En otra conexión con Superman, uno de los habitantes, Kattatsu, había enviado a su hijo en una nave espacial para salvarle de este apocalipsis, quien se convertiría en el Dios de la Tierra que posteriormente se separó de su parte malvada, Piccolo Daimaoh.

Una vez recuperado, Vegeta parte hacia allí con el objetivo de conseguir la inmortalidad, ya que piensa que en Namek existirán también las 7 bolas de dragón, como así resulta ser. De esa forma por fin podrá rebelarse contra Freezer y ser el emperador del universo.

Pero comete un error fatal al no comprender que, al igual que espió a Raditz a través del comunicador de su scouter, el tirano galáctico podía hacer lo mismo, y se le adelanta en la búsqueda. Además, uno de los hombres de Freezer, Cui (que hasta entonces estaba más o menos igualado con Vegeta) decide aprovechar esta traición para saldar viejas cuentas.






Esta breve pelea es la respuesta al por qué, por mucho que imitasen sus formas de entrenar, los guerreros Z jamás podrían superar a Goku. Es la propia lucha y la supervivencia lo que hace a los saiyans cada vez más poderosos. Durante esta larga historia (que ocupó más de 60 episodios del anime y 8 tomos del manga) Vegeta va afrontando combates cada vez más difíciles ante Dodoria, Zarbon y la tropa de élite de Freezer, el comando Ginew. De esta forma, está convencido de que, incluso una vez que no pudo pedir el deseo, será capaz de acabar con Freezer. Cree estar transformándose en lo que el emperador del mal más teme, el guerrero legendario que aparece cada 1000 años: el super saiyan.

Aunque inicialmente parece haber conseguido igualar las 530.000 unidades de Freezer, este resulta tener la capacidad de adoptar hasta 3 transformaciones cada vez más poderosas, y al final uno de sus rayos, el "freeza beam", acaba con Vegeta. Goku, que ha entrenado con 100 veces la gravedad de la Tierra en la remodelada nave en que llegó a la Tierra siendo un bebé, tampoco es rival, y su genkidama solo consigue enfurecer más al tirano, asesinando también a Krilin e hiriendo de gravedad al resucitado Piccolo. De repente, el pelo de un Goku fuera de control cambia extrañamente de color, y una ráfaga amarilla de ki rodea su cuerpo. De esta forma consigue derrotar a Freezer, no así evitar la destrucción de Namek.






Con el tiempo, Vegeta (esta vez sí) Gohan, y hasta unos Goten y Trunks que nunca habían combatido en serio conseguirían llegar a ser super saiyans (o superguerreros según el antiguo doblaje castellano) y surgirían, como ya he dicho, nuevas variantes de la transformación. Pero la sensación de hype que en su día sentimos los espectadores al ver por vez primera este episodio 95 de Dragon Ball Z resulta inolvidable después de tantos años.

De nuevo Toriyama tuvo que alargar el manganime con nuevas sagas (Cell, Boo, o los actuales Zamas y Moro, pasando por el parásito tsufur Baby o los dragones malignos en GT) y aunque algunas son mejores que otras, ya nada sería lo mismo.

Si hay otros momentos que queráis recordar, podéis sugerirlos en los comentarios.

viernes, 7 de febrero de 2020

Revisitando Los Simpson. Bart se hace famoso





Aquí estamos por segunda vez comentando un capítulo de mi temporada preferida de Los Simpson, la quinta. Para entonces, el cabeza de familia Homer ya había quedado para siempre establecido como el personaje estrella de la serie, viéndole a lo largo de los 22 episodios dar asesoramiento sobre matrimonios, dirigir una patrulla ciudadana, desarrollar una inesperada amistad con su vecino Ned Flanders, e incluso viajar al espacio. Aún así, su hijo mayor también tendría su cuota de protagonismo, y de eso trata el comentario de hoy en Joróbate Flanders.





Tras un curioso arranque que parece establecer ya desde el principio el tono metarreferencial de la historia, vemos a un Bart que, esta vez sí, va de excursión con el colegio tras su olvido de 2 temporadas atrás. La cosa, no obstante, no es tan divertida como parece, ya que (y aparentemente no era la primera vez) el director Seymour Skinner anuncia que irán a una fábrica de cajas, algo que aburre a todos menos a él mismo y a Martin Prince. Incluso por una vez Edna Krabappel parece estar de acuerdo con Bart, viéndoles salir lentamente del autobús de Otto Mann con la misma cara de desgana mientras los 2 primeros lo hacen entusiasmados.



"¿Tienen golosinas alguna de sus cajas?" "No, aquí solo fabricamos Nintendo Labo"



Bart descubre mirando por la ventana que están al lado de los estudios de la televisión local de Springfield Channel 6, y decide escapar para ir a ver a Krusty el payaso después de haberle ayudado ya en un par de ocasiones hasta entonces. Como no podía ser de otra forma, una vez más el humorista se ha olvidado de él, pese a lo cual decide contratarle como ayudante después de robarle su desayuno a Kent Brockman, mientras que Skinner y Homer intentan encontrarle en la fábrica.




¡Ya a la venta el nuevo DLC de Super Mario Odyssey "Reino Springfield"!



Si bien no puede estar más ilusionado, pronto Bart no tarda en entender el desencanto del resto de trabajadores del programa, ya que tiene que estar disponible las 24 horas del día para todo tipo de tediosas tareas (incluyendo un aparente encubrimiento de un acto delictivo) y encima los créditos son tapados por un anuncio del informativo de Brockman (¿el karma?) provocando que su nombre aparezca demasiado pequeño, así que sus compañeros Milhouse Van Houten y Nelson Muntz no se creen que esté ahí. El hecho de que Homer le explique que está siguiendo sus pasos tampoco ayuda a animarle.





Bart decide abandonar, y es entonces cuando Krusty le pide salir en un sketch, ya que el actor secundario Mel ha enfermado al darle un sandwich de queso sin saber su intolerancia a la lactosa. Simplemente tiene que decir una frase, pero tropieza arrasando todo el escenario. El payaso está a punto de despedirle cuando, en la puerta de salida, hay multitud de fans y periodistas esperando para aclamar al hijo de Homer y Marge. El incidente, y sobre todo la frase que dijo después del mismo, "yo no he sido" le convierten de la noche a la mañana en una nueva estrella de la televisión.

Krusty no duda en explotar al máximo esta moda sacando merchandising de lo más diverso (incluyendo una supuesta biografía que en realidad habla del político Ross Perot, y un peculiar disco de rap versionando a MC Hammer) y todo Springfield repite el "yo no he sido", desde el dependiente del Badulaque Apu Nahasapeemapetilon hasta el alcalde Joe Quimby cuando su mujer (que es una parodia de Jackie Kennedy) descubre una de sus reiteradas infidelidades.








Bart al principio disfruta de su fama, pero pronto empieza a agobiarse por ello, sobre todo después de que Lisa lo califique de "moda odiosa". Decide por ello leer varios libros para poder aportar temas interesantes de conversación en el late show de Conan O´Brien, pero el ex-guionista de la serie (que se interpreta a sí mismo) solo quiere oír el "yo no he sido". Harto de todo, decide no intervenir en una gala especial hasta que Marge le intenta motivar ya que, a fin de cuentas, está haciendo feliz a la gente, argumento que, por lo que sea, parece funcionar mejor que con Homer.

Bart finalmente llega al estudio, y de nuevo repite su famosa frase. Pero esta vez nadie se ríe. De golpe y porrazo, se acabaron sus 15 minutos de popularidad cuando había aprendido a asumirla, y, cerrando de alguna forma el círculo, Krusty, antes de despedirle, da a entender que el jefe de la fábrica de cajas había sido también un personaje famoso en el pasado. Finalmente, en una última escena tan absurda como graciosa, diversos habitantes de Springfield se reúnen en el 742 de Evergreen Terrace repitiendo sus correspondientes coletillas para exasperación de Lisa.






Con el éxito de Cosas en casa, y en particular del personaje de Steve Urkel (Jaleel White) al que mencionan directamente, hubiera sido fácil limitarse a hacer un capítulo homenaje. Pero Bart se hace famoso es algo más.

Es la representación simbólica del cambio en el status quo en Los Simpson, de como el "niño malo de América" había pasado de incluso cortar el ritmo de los pocos capítulos no protagonizados por él metiendo algún gag de broma telefónica a Moe Syslack y protagonizar libros a quedarse cada vez más desplazado en favor de su padre. Más adelante la serie volvería en cierto modo a jugar con esto dentro de la misma temporada haciendo que Bart sea ignorado mientras no para de insultar a Lisa para buscar atención, pero esa es otra historia. Y ahora sí, el momento que todos estábais esperando.






Próximamente más reseñas de Los Simpson en Joróbate Flanders.

El comprador de Springfield: una serie desaparecida, el ¿prematuro declive? del 4K y el Direct más esperado

¿Una actualización el miércoles? This is the real life?  Sí, amigos, después de mucho tiempo, vuelve a Joróbate Flanders nuestro espacio de ...