miércoles, 31 de julio de 2019

La casa de papel: la vuelta al cole (SPOILERS)

"¡Voy a atracar el banco de España! ¡Mira qué cara de malo!"



El 2 de mayo de 2017 no fue un día de muchas noticias relevantes. PP y PNV llegaron a un acuerdo para los presupuestos de ese año, Francia se encontraba en la campaña de la segunda vuelta electoral, y en la capital de España se disputó una de las 2 semifinales de la Champions League, donde el Real Madrid derrotó al Atlético de Madrid.

 Antena 3, que tenía en aquellos momentos los derechos de la máxima competición futbolística de clubes, aprovechó el gran arrastre de audiencia que un derby podía acarrear para por fin estrenar su gran apuesta de la temporada, que llevaba meses anunciándose, un thriller aún más ambicioso que la recientemente cancelada Vis a vis (que luego retomaría Fox España, pero ese es otro tema) : La casa de papel, protagonizada por un grupo de atracadores dirigidos por el misterioso "profesor" (Álvaro Morte) , que se enamora de Raquel Murillo (Itziar Ituño) la inspectora de policía encargada de evitar su plan de robar miles de millones impresos por ellos mismos en la fábrica nacional de moneda y timbre .





Como era de esperar, la audiencia de aquel piloto se disparó hasta el 25% de share, estabilizándose después en una media cercana al 15. Pero llegó el verano, y la serie se paralizó a falta de tan solo 6 episodios. Cuando se retomó, pasó de martes a jueves, sufriendo la dura competencia de GH, llegando a caer a un 9,8% en el penúltimo episodio, si bien el final parecía cerrado por lo que al menos sus seguidores no se quedaban colgados como con, ejem, otras series. O eso creíamos.








Una vez acabó, La casa de papel pasó a Netflix. No era la primera serie española que pasaba por la plataforma: Velvet había llegado a ser lo más visto en España, y ya empezaban a impulsar sus propios proyectos. Pero la sorpresa saltó cuando el éxito que no había tenido en nuestro país lo había encontrado fuera. 

Ya fuese por su tensión continua (cercana casi, salvando las distancias, a 24) , por lo internacional de los nombres en clave de los personajes (Tokio, Berlín, Río, etc) o por la peculiar estética con esas máscaras de Dalí con las que se confunden con sus rehenes, Money Heist (que es como se la conoce internacionalmente) se convirtió en un fenómeno social que nunca antes habíamos conocido. Raro era el día que no aparecían noticias relacionadas con la serie: gente que se vestía así en manifestaciones, tifos de equipos de fútbol, polémica con los contenidos en Turquía...

Así, en 2018, La casa de papel fue la segunda producción nacional en ganar el Emmy, algo que solo había conseguido Antonio Mercero en los 70 con La cabina, y Netflix anunció que produciría en exclusiva una tercera temporada (o segunda, según se mire) lo que generó todo tipo de reacciones. Yo he de reconocer que estaba entre los escépticos. Como ya he dicho, el final ya me parecía perfecto, y no veía la forma de seguir, a no ser que hicieran un spin off con nuevos personajes. Por otra parte, me preocupaba como podrían adaptarse a la reducción de minutos de los episodios, algo que fue muy problemático en las temporadas 3 y 4 de Vis a vis. Por suerte, no podía estar más equivocado.







Han pasado 2 años del exitoso atraco, y cada uno ha ido por su lado. Tokio (Úrsula Corberó) se aburre de la apacible vida que lleva con su novio Río (Miguel Herrán) y se va a una fiesta en un pequeño pueblo. El teléfono satélite con el que contactan resulta estar controlado por las autoridades y el hacker es arrestado, siendo sometido a todo tipo de torturas por Alicia Sierra, interpretada por una Najwa Nimri que, pese a interpretar en esta ocasión a una inspectora de policía, recuerda mucho en su actuación y en los modos de su personaje a la villana Zulema Zahir de la ya mencionada Vis a vis.


No, de momento no hay reencuentro


Tokio pide ayuda al profesor, que siendo consciente de la situación en que se encuentra (puesto que la detención no ha sido anunciada pese a lo importante que resulta) decide reunir a la banda para someter al estado al chantaje definitivo: retoma para exigir su inmediata liberación el más peligroso plan original de su fallecido hermano Andrés de Fonollosa "Berlín" de robar las reservas de oro del Banco de España. De esta forma, los flashbacks explicando cada detalle justifican el regreso del actor Pedro Alonso.

El mayor presupuesto del que ahora cuenta la serie ya se palpa en el primer capítulo, desde el asalto militar para dar caza a los 2 fugitivos a la espectacular escena final en Callao donde, desde un zeppelin, sueltan como distracción miles de billetes a una población que en su mayoría apoya a "los Dalís" (haciendo un brillante uso de ruptura de cuarta pared con el simbolismo que ha generado la propia serie) y la duración de los 8 episodios (que van entre 40 minutos y una hora) permite mantener la acción intacta sin tanta escena de relleno como había antes, además de nuevos y carismáticos personajes como "Palermo" (Rodrigo de la Serna) un antiguo amigo argentino de Berlín que ocupa su lugar.

Eso sí, la ya anunciada T4 (aún sin fecha) supone un final abierto y algo abrupto. Pero no me cabe duda de que la resolución estará a la altura, por lo que merece la pena esperar. Y aquí estaremos en Joróbate Flanders para contarlo. Dedicado a la memoria de Antonio Mercero y Eduardo Gómez.

jueves, 25 de julio de 2019

El comprador de Springfield. Especial Comic-Con

La pasada semana se celebró en San Diego la tradicional Comic-Con. Lo que durante años era algo que la mayoría (al menos fuera de EEUU) solo conocíamos de las menciones en un capítulo al año de The big bang theory ahora ya es una de las fechas clave de Hollywood en tanto el cine de superhéroes es hoy el que copa las taquillas. Y de eso toca ocuparnos en este especial de nuestro noticiario de Joróbate Flanders.







En primer lugar, tras meses y meses de intensa publicidad y un reestreno con escena cartoniana de Hulk (Mark Ruffalo) como único "atractivo", vimos como Vengadores: Endgame hizo historia al superar los casi 3000 millones de recaudación que en su día hizo Avatar (que ojo, también tuvo su reestreno) siendo la película más taquillera de la historia del cine.

Por supuesto, hay muchos matices que hacer a esto, como la inflación. Sería injusto también negar el legado que dejó la película de James Cameron, guste más o menos (en mi caso, aún no la he visto) , y en el fondo, no deja de ser un mero pique publicitario entre 2 películas de la misma factoría. Dicho esto, sería hipócrita negar que yo recibí con agrado la noticia por lo que representa, la confirmación de que este ha dejado de ser un género "de frikis" para tener la misma valoración y respetabilidad que otros tipos de película.








Pero, una vez estrenada Spiderman: lejos de casa (Tom Holland) toca ya pensar en la nueva era post-Thanos (Josh Brolin) , la fase 4. No esperábamos grandes sorpresas más allá de lo ya conocido, pero vaya si la hubo: Marvel, de alguna manera, ha querido cerrar el círculo con un reinicio del personaje que supuso el primer éxito cinematográfico de su historia, Blade, que esta vez estará protagonizada por el oscarizado Mahershala Ali.

El hecho de tener a un mapache parlante como miembro destacado de los Vengadores ha demostrado que cualquier cosa es ya posible en este cada vez más grande universo cinematográfico, y no me cabe duda que una peli de terror sobre vampiros será el enésimo melocotonazo. Por otro lado, es inevitable pensar que la elección del protagonista ha terminado ya de sepultar el proyecto de universo televisivo de Netflix, ya que se da la casualidad de que Ali interpretó al mafioso Cottonmouth en la primera temporada de Luke Cage. 



¿Te rieh?




Pero por supuesto, esto no significa ni mucho menos que Marvel renuncie a la pequeña pantalla. Si algo caracterizó a este panel de la comic-con fueron todo tipo de series para la futura plataforma Disney+ de lo más variopintas, desde una comedia protagonizada por Loki (Tom Hiddleston) a los "what if?", los comics donde el Vigilante nos narraba como habrían trascurrido los acontecimientos si determinados eventos clave no hubiesen ocurrido.

Pero la que más me llama la atención es una que, al igual que Blade, no conocíamos hasta ahora. Estoy hablando de Falcon and the Winter soldier, que además de por supuesto contar con Anthony Mackie y Sebastian Stan, tendrá el por lo menos para el que esto escribe el más esperado antagonista: nada menos que Helmut Zemo (Daniel Bruhl) el ex-militar sokoviano que, sin ningún tipo de don o habilidad especial, puso más en jaque que nadie a los héroes más poderosos, aparte de ser posiblemente el único aún con vida en conocer el código que controla a Bucky, del que aparentemente está curado...¿o no?.







Y no podíamos terminar este artículo sin hablar de la serie que da nombre a este blog, que era la gran incógnita tras el decepcionante panel del E3. Como ya dije, era de esperar que Disney no iba a dejar de apostar por esa permanente gallina de los huevos de oro que son Los Simpson, y su primer movimiento en ese sentido también ha sido de lo más sorpresivo, ya que 2 años después de su cancelación han decidido retomar la colección en DVD con la decimonovena temporada, la última aún animada en 4:3 antes de pasar al HD.

La primera pregunta parece obvia: si esta vez hay por fin una continuidad, ¿publicarán una nueva edición de la T20 ya con audiocomentarios y manteniendo el estilo de las otras, o se limitarían a relanzar aquella mediocre edición aniversario que salió hace casi 10 años? Por otro, ni esa (debido a lo mucho que ya entonces tardó Antena 3 en estrenarla) ni la 18 han visto a día de hoy la luz en España. Siendo que Disney ha completado series que aquí nunca fueron demasiado populares como Once upon a time o Lost (sí, asumidlo) hay una pequeña esperanza de que cambien la política de Fox con una tan mítica como la de Matt Groening. El tiempo dirá.

Si creéis que me he dejado algo en el tintero, podéis ponerlo en la caja de comentarios. Próximamente, más noticias en Joróbate Flanders. Dedicado a la memoria de Rutger Hauer.

miércoles, 17 de julio de 2019

Grandes rarezas de la historia de los videojuegos (3)

No, de momento no hablaré de Stadia



Tras la gran acogida que tuvo el artículo anterior, aquí tenéis la tercera parte del repaso de Joróbate Flanders a consolas poco conocidas:



PSX (Sony)







Antes de que os volváis locos al leer el encabezado, dejad que lo explique. Cuando Sony empezó a trabajar en su propia consola tras romper con Nintendo, el nombre provisional era Playstation X. Aunque finalmente se acortó, durante años las revistas especializadas la siguieron llamando PSX.

En diciembre de 2003 (cuando ya se había extendido el decir PSone, que era el nombre de la revisión de tamaño reducido de la máquina) Sony de pronto, para mayor confusión, decidió recuperar la marca PSX para un lujoso reproductor-grabador de DVD, así como editor de vídeo y audio, opción de reproducción de DVD-R, compatibilidad con la futura PSP... todo un gran centro de entretenimiento multimedia que además llevaba una PS2 integrada. 

Aunque en su día el lanzamiento tuvo cierto revuelo en los medios, el hype se evaporó de inmediato ante el elevado precio de lanzamiento (79.000 yenes, unos 657 euros) que no justificaban por el hecho de tener más opciones el cambiar una consola que ya era muy buena . No pasaron ni 2 años (febrero de 2005) antes de que Sony dejara de fabricarla sin haber salido en ningún otro país, convirtiéndose junto a Pocket Station (no confundir con PSP) en su primer gran patinazo dentro del mercado de los videojuegos.






Playdia (Bandai)

Bandai, ¡qué fail!





Después de la gran lucha que mantuvieron SNES y MD por el trono de las 16 bits, muchas fueron las compañías que intentaron competir en la siguiente generación ante las mayores opciones que daba el CD. Y de nuevo encontramos a una juguetera, en este caso Bandai, tan popular en los 90 por sus licencias como Dragon Ball, Power Rangers o Los caballeros del zodiaco.

Al igual que pasara con por ejemplo WonderSwan, la mayoría de juegos (que a su vez solían ser a menudo títulos interactivos FMV, como era tristemente habitual en la mayoría de los primeros sistemas con CD) eran licencias japonesas como Sailor Moon, Ultraman, Hello Kitty o Nintama Rantaro entre otros. 

Si por algo se recuerda esta consola en la actualidad (que, de nuevo, solo duró un par de años en el mercado y fue exclusiva del país nipón) es sin duda por Dragon Ball Shin Saiyajin Zetsumetsu Keikaku (algo así como "el plan para destruir a los saiyans"), adaptación una vez más a película interactiva en 2 partes del RPG Dragon Ball Z Gaiden de Famicom que narraba una historia original (al contrario que juegos anteriores, que se limitaban a adaptar la saga del momento) donde Goku, Vegeta y compañía debían hacer frente al dr.Raichi, un científico tsufur (los nativos del planeta Vegeta) que crea clones aparentemente invencibles de los enemigos anteriores tanto del anime como de algunas películas. 

A su vez estos juegos fueron adaptados a OVA (película directa a vídeo, al contrario que las otras de la serie de Toriyama, que sí se estrenaron en cines en Japón) y posteriormente fue remakeada como extra de DB Raging Blast 2 para PS3 y Xbox360. Una gran pieza de coleccionista para incondicionales.





SEGA Pico (SEGA)






Cuando de pequeño leía el Pequeño País (valga la redundancia) me gustaba ver la publicidad que casi siempre había en contraportada de los ordenadores Vtech (¡todavía existen!), que te hacían ver como algo apetecible lo que no querríamos en nuestras consolas: juegos educativos.

Y a SEGA se le ocurrió en 1993 mezclar ambos mundos con el lanzamiento de su quizá más desconocida consola, Pico, con licencias de Disney, de diversos manganimes, y hasta algún que otro Sonic exclusivo, que se manejaban tanto con un mando como con el llamado "bolígrafo mágico".

Aunque en Occidente pasó sin pena ni gloria, en Japón si tuvo una más que digna acogida manteniéndose a la venta hasta nada menos que 2005, cuando la compañía ya hacía 4 años que había pasado a ser third party.  Esta colaboración con otras compañías supuso que Pico tenga el honor de ser a día de hoy la única consola no-Nintendo en tener juegos (educativos, claro) nada menos que de Pokemon.







Panasonic Q (Panasonic)


Falta que lo anuncie George Clooney para parecer una cafetera




Desde siempre, la política de Nintendo (aunque antes de Wii quisieran competir con la tecnología más potente) ha sido la de hacer "consolas para jugar". De esta forma, no sorprendía ya que, cuando por fin dieron el salto al formato óptico con Game Cube, lo hicieran a su manera, con los mini DVD.

Realmente, esto no se puede comparar a la controvertida elección del cartucho en N64, ya que los juegos que aprovechaban al máximo su capacidad poco o nada tenían que envidiar a los de PS2, como demuestra por ejemplo Resident Evil 4, debiéndose atribuir su fracaso en ventas más bien a lo tarde que salió, con la consola de Sony ya consolidada y a las puertas de la primera Xbox.

Pero, en definitiva, la apuesta de PS2 por el DVD había sido el empujón que permitió a dicho formato dar el relevo al VHS que el laser disc no pudo lograr. Y Nintendo decidió ceder la licencia de GC a Panasonic (la compañía que junto a IBM había colaborado con la "gran N" en su desarrollo) para lanzar en Japón Panasonic Q (más conocida simplemente como Q) que era una revisión de la consola que tenía reproductor de DVD (pasando a tener bandeja frontal de discos, en vez de la carga vertical con la que contaba la original) y otras funciones multimedia como reproducción de MP3.

Como pasó con PSX, la acogida fue muy escasa, y finalmente se canceló su lanzamiento internacional dejando de fabricarse en 2003, lo que probablemente demuestra que, aunque Game Cube hubiera tenido DVD desde el principio, Nintendo ya salió derrotada antes de empezar en la sexta generación, mientras que, salvo el injusto fiasco de Wii U, ahora sí ha vuelto a encontrar su camino gracias a apostar por nuevas formas de jugar.






Como siempre, podéis sugerir más consolas en los comentarios.

sábado, 13 de julio de 2019

Grandes rarezas de la historia de los videojuegos (2)

Seguimos analizando en Joróbate Flanders algunas de las más extrañas o desconocidas consolas que han visto la luz:



Zeebo (Tec Toy)







Si hubo una generación donde Nintendo tuvo el reinado indiscutible, esa fue la de las 8 bits. Aunque en Europa la lucha con la Master System de SEGA estaba más igualada, en Japón y especialmente EEUU la NES era casi sinónimo de decir "consola" como hoy podría serlo Sony con sus Playstation.

Lo que no mucha gente sabe es que SEGA tenía su feudo particular en el continente americano. En Brasil la juguetera Tectoy se convirtió en la distribuidora de Master System, que alcanzó tal auge que llegó a sobrevivir a las posteriores generaciones, apareciendo revisiones exclusivas de la máquina como Master System 3 y adaptaciones de franquicias tan populares como Street Fighter 2 o Duke Nukem.

Aunque aún hoy día siguen distribuyendo versiones "mini" de MS y Mega Drive, en 2009 Tectoy quiso ampliar su modelo de mercado lanzando su propia consola, Zeebo, que presumía de tener nada menos que FIFA, Tekken, Need for speed y el mismísimo Resident Evil 4. 

La decepción llegaba una vez empezabas a jugar y te encontrabas con la triste realidad: en su mayoría eran meros ports de juegos de móvil. En un contexto en que Sony y Microsoft libraban la quizá más encarnizada batalla con PS3 y Xbox 360, Zeebo solo sobrevivió 2 años y hoy es considerada la peor consola de la historia. Y es que es preferible ser cabeza de ratón que cola de león.








HyperScan (Mattel)






Si, también en la séptima generación Mattel intentó regresar al mundo de los videojuegos tras su lejana intentona en los 70-80 con Intellivision. En esta ocasión, buscaban ser una alternativa para el público infantil mezclando la experiencia jugable con el coleccionismo, con tarjetas coleccionables que suponían diferentes mejoras para los juegos, en su mayoría adaptaciones de Marvel o Cartoon Network.

Sin embargo, los juegos (en formato CD) podían literalmente tardar más de una hora en cargar, los controles eran toscos y los gráficos parecían más propios de SNES o MD. De esta forma, HyperScan tuvo una existencia aún más efímera que Zeebo desapareciendo tras solo un año y 5 juegos a la venta.





N-Gage (Nokia)





Sí, el antiguo gigante de la telefonía móvil también intentó en 2003 entrar en la competitiva industria del videojuego. 

Esta consola (que en realidad era un teléfono de la serie Symbian S-60) parecía tenerlo todo para triunfar, con una intensa campaña publicitaria y dignas adaptaciones de importantes franquicias como Tomb Raider, Tony Hawk, Rayman o Sonic, con mayor potencia gráfica que GBA. Pero cometieron el mismo error que Atari muchos años atrás con Lynx: el diseño.

La cruceta era de lo más incómoda con respecto a la de otras consolas, y jugar con el teclado numérico resultaba algo confuso. Además, había que quitar la batería cada vez que querías cambiar de juego, y tampoco era práctico para hablar por teléfono (en definitiva, su función principal) teniendo que dejar la pantalla colgando para hablar por la posición del altavoz. El elevado precio de lanzamiento (249€) tampoco ayudaba.

Apenas pasaron 6 meses para el lanzamiento de N-Gage QD, que solucionaba buena parte de estos problemas, tenía un tamaño más ligero, y bajaba el precio hasta los 199. Pero ya era tarde para remontar el vuelo. 

Con el tiempo, el resto de móviles ya irían incluyendo también juegos descargables, y hoy este experimento de Nokia puede encontrarse expuesto en un museo del fracaso en Suecia junto con otras piezas tan variopintas como una lasaña congelada marca Colgate o un juego de mesa del actual Presidente de EEUU Donald Trump.









R-Zone (Tiger)




Si Nintendo dominó con mano de hierro en los tiempos de las 8 bits, no menos fuerte ha sido (y es) su predominio de las consolas portátiles. Aparte claro está de sus grandes competidoras en los 90 que fueron SEGA Game Gear y Atari Lynx, surgieron todo tipo de alternativas más económicas, como las "consolas tetris" tan típicas de las ferias de los pueblos, los juegos-reloj...destacando especialmente (?) Tiger con sus rudimentarias adaptaciones en pantalla LCD de los juegos de moda, que incluso se anunciaban en televisión.






De nuevo, como en el caso de Tectoy, esta compañía intentó crecer. Todos hemos oído hablar de GameCom, su híbrido de consola y PDA, todo hay que decirlo, interesantemente ambiciosa para la época. Pero entre medias la "gran N" tuvo el primer gran patinazo de su historia con Virtual Boy, que le costó el puesto a Gunpei Yokoi. En Tiger creyeron que esta supuesta realidad virtual era el futuro de los videojuegos, y se lanzaron a copiarla con R-Zone.

Si bien la consola de Nintendo fracasó fundamentalmente por lo incómodo que era jugar y los mareos que causaba, tenía juegos 3D de cierta calidad, como el primer Mario Tennis o el juego de lucha futurista Teleroboxer. Tiger en cambio se limitaba a ofrecer el mismo tipo de juegos que ya lanzaba como churros en máquinas individuales, con el añadido de hacerlo en una pantalla poco agradable en lo visual, rojo y negro como en Virtual Boy.

Aunque justo es decir que al menos ellos, al contrario que Nintendo, sí cuidaron de ponerle sujeción al visor para mayor comodidad, algo es algo.





Como siempre, podéis sugerir otras consolas en los comentarios.

viernes, 5 de julio de 2019

Los "parecía que sí" de la televisión: series que fracasaron

Tras los últimos artículos sobre videojuegos, retomamos el tema televisivo en Joróbate Flanders. Si hace algún tiempo hablamos de juegos con más hype que calidad, el artículo de hoy trata sobre series que no cumplieron las expectativas en audiencia y desaparecieron con más pena que gloria. De nuevo, no hablaré de las típicas como Ellas y el sexo débil o Piratas, sino producciones que de verdad parecían tenerlo todo para triunfar pero, por lo que fuera, no lo consiguieron.


Manolo y Benito Corporeision



Lalilolaloleiro, lalilo, lalaaaaa 🎼




Aunque, como ya vimos, las obras audiovisuales basadas en comics de Ibáñez han tenido suerte dispar, otros productos, sin ser adaptaciones oficiales, sí gozaron de éxito y aceptación.

Si en este siglo hemos visto todo tipo de "homenajes" a 13 Rúe del Percebe como son la película de Álex de la Iglesia La comunidad, y posteriormente los hermanos Alberto y Laura Caballero con Aquí no hay quien viva y La que se avecina, en los 90 fueron Pepe Gotera y Otilio quienes tuvieron sus dobles televisivos, los albañiles Manolo Jumilla (Ángel de Andrés López) y Benito Lopera (Carlos Iglesias, el entrañable "Pepelu" de Esta noche cruzamos el Misissippi) cuya extrema vagancia (que atribuía a una supuesta enfermedad o dolencia a la que llamaba "lo suyo") siempre causaba el desastre en las reformas que llevaban a cabo.





 Si bien Manos a la obra sufrió en su última temporada (2001) la competencia de la segunda edición del reality Gran Hermano, fue repuesta a menudo en años posteriores, y no eran pocos los nostálgicos que pedían su vuelta, hasta que llegó el año 2006. Parecía el momento ideal. Durante esa temporada, Antena 3, con mayor o menor fortuna, había recuperado diversos formatos clásicos como La ruleta de la suerte, El precio justo o Sorpresa sorpresa, y Carlos Iglesias era más popular que nunca gracias al éxito de Un franco, 14 pesetas, película protagonizada y dirigida por él. El 25 de diciembre de 2006 (no sin polémica por una curiosa campaña teaser en la que se utilizaba un suceso real como era el del incendio que arrasó el edificio Windsor en Madrid) se estrenaba Manolo y Benito Corporeision.

Las espectaculares audiencias del piloto (casi 4 millones y medio de espectadores y 25,8% de share) parecían confirmar las expectativas. Pero en solo una semana cayó en un 7%, sufriendo altibajos el resto de la temporada hasta caer a un 13% en el duodécimo y último episodio, lo que supuso que no renovara. ¿Qué pudo fallar?

Para empezar, de Andrés, Iglesias y Carmen Rossi (Carmina, la madre de Benito) fueron los únicos actores que se reincorporaron a esta nueva etapa, perdiéndose así a secundarios tan carismáticos como Tino (Fernando Cayo) o la fontanera polaca Tania (Kim Manning) . 

Por otra parte, la serie se volvió mucho más coral, y buena parte de las tramas ya no se centraban en los 2 protagonistas, sino en la renovada "corrala" donde vivían y trabajaban. Y aquí es donde volvemos al principio, ya que da la impresión de que, tras el repentino final de ANHQV a causa de la absorción por parte de Telecinco de la productora Alba Adriática, A3 quiso usar su otra sitcom mítica para emular aquella antes de que Mediaset estrenara su ya anunciada nueva versión. En ese sentido, el sonado fichaje de Loles León podría no ser casual. Y el público no fue capaz de aceptar esos cambios.









Los 80







Hubo un momento en 2004 en que, siempre que pusieras T5, sabías que te ibas a encontrar cuando hubiera publicidad. Pero no solo ahí. En la radio no paraba de sonar una versión de Chica de ayer, y las marquesinas de los autobuses nos preguntaban "¿donde estabas en los 80?". Mediaset, que aún seguía siendo referencia en la ficción nacional antes de que los realitys y Sálvame asolaran su parrilla, quería tener su propio Cuéntame como pasó, ambientándola en un periodo clave de la historia de España como la transición, y con actores de la talla de José Coronado y Aitana Sánchez Gijón.

De nuevo, el piloto (ambientado en el fallido golpe de estado de febrero de 1981) , que fue lo más visto del día con un 25% de share, tuvo críticas muy negativas por algunos fallos garrafales de documentación, así como el grupo musical con el que buscaban mediante versiones temas de la época como el ya mencionado de Nacha Pop repetir el éxito que Fran Perea había tenido gracias a Los Serrano.

El resto de capítulos se movería en torno al 20, media aceptable aunque lejos de los records que en aquella época batían los Alcántara. Finalmente, tras el sexto (que cayó al 18%, que, en la época pre-TDT, se consideraba suspenso) T5 retiró de pronto la serie, supuestamente con la intención de hacer cambios para mejorarla. Pero, salvo Los hombres de Paco, ninguna serie sale ya de "talleres", y Los 80 no fue una excepción. Teniendo en cuenta que varios años después fue A3 quien se la pegó a su vez con Los quien, quizá esta no sea una década que nos guste tanto como la publicidad y Stranger Things nos han hecho creer. Pero divago.







El pantano




Y volvemos a A3. cuyo periodo 2001-03 casi daría para artículo propio. Como de hecho, mejores webs que esta ya lo hicieron, me centraré en El pantano, una de las primeras series de producción nacional que tocaba un género tan complejo como el del thriller, protagonizada por Natalia Verbeke, Emma Suárez y Antonio Valero, entre otros.

Aunque esta vez la crítica sí fue positiva, la competencia fue durísima. Y es que esta serie fue la primera de muchas que se estrellarían ante Los Serrano, a lo que había que sumar el fútbol de TVE1. Tras pasar al late night, fue cancelada tras 8 episodios de los 13 inicialmente previstos, sin ni siquiera poder conocer el final. 

Posteriormente fue repuesta en FDF (que en aquella época era un canal de pago de Vía Digital y acogía series de todas las cadenas) y sorprendentemente allí encontró el éxito que no tuvo en la televisión generalista, lo que obligó a reunir de nuevo a todo el reparto para improvisar un episodio final, que al menos ya fue más de lo que tuvieron otras series de su productora. Como otra anécdota, Verbeke acabaría interviniendo en las temporadas finales de...Los Serrano.







Como siempre, podéis sugerir más series en los comentarios. 

Las grandes transformaciones de los videojuegos (3)

Llega la tercera parte de una de las secciones clásicas de Joróbate Flanders: Perfect Dark Como ya hemos comentado en a...