miércoles, 27 de febrero de 2019

Mario Kart, el gran premio de Nintendo (2)

"Venga, vuelve a decir eso de ´Mario verde´. Ten huevos de repetirlo"



Continuamos en Joróbate Flanders con nuestro repaso a la saga Mario Kart:

Mario Kart Super Circuit (Game Boy Advance)





Con Nintendo 64 por debajo de las enormes expectativas, y a la espera de Game Cube, tocaba centrarse en el mundillo de las portátiles, esa eterna tabla de salvación en tiempos difíciles para la "gran N". Con sus 32 bits de potencia, Game Boy Advance era toda una SNES portátil, y sus primeros lanzamientos eran una declaración de intenciones en ese sentido: Super Mario Advance (remake de Super Mario Bros 2), F-Zero Maximum Reality (una especie de revisión de la primera entrega con personajes nuevos, ya que transcurría un siglo después) y el que aquí nos ocupa, Mario Kart Super Circuit (o MK Advance en Japón) . 

Aunque no tenía demasiadas novedades con respecto a sus antecesores, ya el mero hecho de verlo en una consola así resultaba todo un hito. Esta vez se contaba con 5 campeonatos, y superándolos todos con el trofeo de oro al ganador, podías desbloquear otros 5, que eran recreaciones de los originales de SNES. Además, regresaban las monedas, que esta vez eran decisivas para tener una mejor o peor calificación de como había sido tu partida, algo que iría apareciendo y desapareciendo intermitentemente en futuras ediciones.

Por último, pero no por ello menos importante, había un modo multijugador donde se podían conectar hasta 4 consolas con el cable link, y usando un solo cartucho, aunque con la limitación de que solo se podía correr con Yoshi. Aunque en su día no llegó a engancharme tanto como los anteriores (entre otras cosas por la lógica limitación de que, hasta la llegada de la SP, solo tuvimos en casa una GBA), con el paso del tiempo he sabido apreciarlo.








Mario Kart Double Dash (Game Cube)





Llegamos a la era 128 bits, a la última vez que Nintendo intentó ser, como rezaban los anuncios de N64, "tecnológicamente superior". Este cuarto título fue toda una revolución. De 8 se subía a 16 (más 4 desbloqueables) incorporándose los bebés Mario y Luigi, Daisy (la "otra" princesa de Super Mario Land) Waluigi, regresaba Koopa, etc. ¿Y como esto era posible? Por el gran punto polémico en la jugabilidad: ahora 2 pilotos manejaban los karts (que por primera vez eran seleccionables en vez de ser los mismos para todos) por lo que uno conducía y otro almacenaba objetos, pudiendo llevar 2 a la vez, así como influir en el peso del vehículo o en la forma de derrapar.

Además, cada uno contaba con uno propio exclusivo: Birdo (el villano de Super Mario Bros 2) o Yoshi lanzaban huevos de los que a su vez aparecían nuevos items, Donkey Kong y Diddy contaban con plátanos gigantes, o Bowser lanzaba su propio caparazón, que corría por todo el circuito.

Los campeonatos volvían a reducirse a 4, siendo el quinto (que había que desbloquear) la llamada "Recopa", que obligaba a disputar del tirón los 16 circuitos anteriores, mientras que en modo multijugador, al clásico modo versus (carreras de 2, 3 ó 4 jugadores) se unían 2 nuevas modalidades de batalla, y la posibilidad de jugar hasta 16 jugadores en modo LAN, aunque esto tuvo escasa acogida, ya que se necesitaban 8 consolas con sus correspondientes mini-DVDs y mandos. Posiblemente mi preferido de la franquicia, aunque fuese tan incomprendido como la propia GC.







Mario Kart Arcade GP




Aunque en España cayesen en un rápido declive a partir de la irrupción de consolas como Playstation, todavía hoy día los salones recreativos gozan de buena salud en Japón. Este es el motivo por el que solo ellos pudieron conocer esta gran rareza dentro de la saga. Para empezar, no estaba desarrollado por Nintendo, sino Namco, ya que funcionaba con la placa Triforce que estas 2 compañías habían desarrollado junto a SEGA, lo que supuso la inclusión de personajes del mítico Pacman. Por otra parte, el número de participantes subió de 8 a 11 corredores, y además la máquina incluía una cámara que fotografiaba a los jugadores durante la partida, en 6 fases diferentes, así como la inclusión de un comentarista.

Con una secuela 2 años después (el primer MK que la tenía) los rumores de una adaptación doméstica a GC eran contínuos, pero supestamente el resurgir de las viejas tensiones entre Nintendo y Namco procedentes de los tiempos de NES y SNES acabaron con toda posibilidad, por lo que a día de hoy la única forma de disfrutar de esto en Occidente es en forma de emulador. Lástima.







Próximamente, la tercera parte.


lunes, 25 de febrero de 2019

Mario Kart, el Gran Premio de Nintendo (1)

Si parpadean, se lo pierden



1988. La selección holandesa de Van Basten gana por fin en la Eurocopa de Alemania ante la URSS el título que el fútbol les debía, Sito Pons hace historia al convertirse en el primer piloto de motociclismo español en ganar la categoría intermedia de 250cc en dura pugna con su compatriota Joan Garriga, y en Japón SEGA lanza la tercera consola de su historia, Mega Drive. 

Basada en la placa SEGA System 16 que tan buen resultado les había dado en los salones recreativos, aquella era una máquina impactante para la época, siendo la primera en llegar a 16 bits (PC Engine de NEC, aunque también presumía de esto, solo lo era a medias, ya que su procesador central solo era de 8), el doble que la NES de su principal competidor, Nintendo. Aunque en principio la "gran N" siguió dominando en el país nipón, la cosa en EEUU ya no estaba tan clara, sobre todo tras el fichaje del hasta entonces CEO de Mattel Tom Kalinske y sus nuevas tácticas de publicidad agresiva donde presumían de la superioridad técnica de la allí llamada "SEGA Genesis".







Era el momento de que Nintendo diera el salto de generación, y 2 años después llegó "el cerebro de la bestia", Super Nintendo, cuyas prestaciones incluso superaban en bastantes aspectos a las de MD. Al inevitable título de la mascota (Super Mario World, aún hoy considerado uno de los mejores plataformas de todos los tiempos) se unieron 2 títulos que parecían orientados sobre todo a vender una de las grandes ventajas de esta nueva consola sobre sus competidoras, el "modo 7", que permitía hacer rotaciones, lo que creaba una cierta sensación tridimensional en escenarios 2D: El simulador de vuelo Pilotwings, y F-Zero, un juego de carreras con naves espaciales en un futuro lejano. El éxito de este último hizo que Shigeru Miyamoto sugierese una secuela que contase con modo 2 jugadores.









Pronto Tadashi Sugiyama e Hideki Konno comprendieron que aquellos circuitos tan rápidos con rectas de más de 400 kilómetros por hora eran imposibles de ser emulados en una doble pantalla, por lo que hubo que hacerlos más estrechos, con curvas, etc, siendo a su vez las naves sustituidas por karts. En una de las muchas pruebas de diseño de los mismos (había que conseguir que pudieran ser fácilmente diferenciables entre sí), pusieron a Mario, y el resultado gustó. De esta forma tan accidentada, nacía una de las franquicias más clásicas y rentables de Nintendo, que analizaremos uno por uno en esta nueva serie de Joróbate Flanders:


Super Mario Kart (SNES)






He aquí uno de los primeros juegos que probé para SNES, que se convertiría en uno de mis preferidos. Como no podía ser de otra forma tratándose de Nintendo, y de estos personajes en particular, aquello distaba mucho de ser carreras al uso. Con 3 modos crecientes de dificultad (50, 100 y 150 cc) y 3 campeonatos (más un cuarto desbloqueable) debías lanzar todo tipo de objetos para obstaculizar a tu rival mientras intentabas protegerte a su vez de los demás, como caparazones de tortuga o pieles de plátano, además de un rayo que encogía a todos los demás competidores, o la pluma voladora de Super Mario World, que te permitía atajar en algunos puntos. Por último, el champiñón rojo o la estrella te permitían aumentar la velocidad, y este último a su vez te hacía invulnerable unos segundos.

Por otro lado, algunos personajes controlados por la consola tenían habilidades únicas, de esta forma la princesa Peach y Toad plantaban por todo el circuito champiñones venenosos que te hacían encoger al igual que el rayo, Bowser lanzaba bolas de fuego, o Yoshi ponía huevos.

Todo esto intentando además evitar no caerte, ya que el rescate de Lakitu te costaba varias monedas, necesarias para aumentar la velocidad, y tener cuidado (sobre todo si te habías pedido un personaje de los "ligeros" como Toad) de no chocar con los lentos pero duros Bowser y DK Jr. Esto, unido al simpático modo multijugador, donde debías explotar 3 globos para ganar) y el modo entrenamiento donde podías competir contra tus propios records, lo volvía bastante adictivo, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos si cabe de SNES en toda su historia con más de 8 millones de copias vendidas.








Mario Kart 64 (N64)





Originalmente conocido como "Super Mario Kart R" en sus primeras fases de desarollo, esta segunda entrega venía con diferentes novedades. Para empezar, de nuevo contábamos con 8 pilotos, pero esta vez Koopa Troopa (que era posiblemente demasiado superior al resto) y DK Jr eran sustituidos por la versión adulta (que no es el de Donkey Kong de 1981 sino su nieto, por lo que le llamaron DK para abreviar...el canon de esta serie casi daría para artículo propio) y el antiguo villano y posterior antihéroe Wario.

En esta ocasión, la Copa Especial estaba disponible desde el principio, pero superando el modo 150 tenías una sorpresa: el "special mode" o espejo, donde los circuitos estaban volteados. Estos circuitos, ahora completamente tridimensionales, se volvieron todavía más desafiantes: al castillo fantasma, guarida de Bowser o Rainbow Road que se volverían ya una tradición de la saga, se unía el largo circuito de motocross de Wario (si bien podías acortarlo sensiblemente gracias a un curioso glitch), la montaña de Yoshi (con varias rutas a elegir, muchas posibilidades de caer y sin posibilidad de ver como va la carrera) o la selva de Donkey Kong, con monos lanzando cocos si te salías de la pista, por no hablar de la inclusión de un nuevo y demoledor item: el caparazón azul, que atacaba al que fuese líder, y es que otro importante cambio en cuanto a los objetos es que ahora la consola tenía que cogerlos también en lugar de tener cada personaje el suyo asignado.






El pilotaje también había cambiado. Ahora el derrape era más importante que nunca, de forma que si conseguías mantenerlo durante un rato, podías ganar algo de velocidad extra, además de la posibilidad de ponerte detrás de otro piloto y aprovechar su rebufo, aparte claro está del champiñón rojo, y el nuevo de color dorado que te permitía tener turbo durante aún más tiempo. Por otra parte, debías tener cuidado de no acelerar demasiado, ya que (sobre todo en el modo 150) corrías el peligro de sufrir un trompo que te hiciera perder ventaja, teniendo que frenar en estas situaciones. Pero por supuesto, lo más popular fue una vez más el modo multijugador, que permitía nada menos que 4 jugadores. 

El hecho de que N64 no tuviese el reconocimiento merecido por las razones que todos ya conocemos, no impidió convertir a Mario Kart 64 en otro enorme éxito de crítica y público, siendo con casi 10 millones de unidades el segundo título más vendido de la máquina, solo por detrás del legendario Super Mario 64, por lo que empezaron a salirle competidores, tanto en la propia consola como en Playstation. Aunque ambos tenían gran calidad (y posiblemente incluso fuesen mejores) no llegaron a igualar aquella enorme acogida.






Próximamente, la segunda parte.

viernes, 22 de febrero de 2019

Revisitando Marvel. Guardianes de la galaxia (SPOILERS)




Durante los 6 primeros años, Marvel había más o menos ido sobre seguro en su universo cinematográfico, más allá de algunos cambios en la continuidad (no en vano, no es la Tierra-616 del comic, sino la 19.999) como el color de piel de Nick Furia (Samuel L Jackson) o que SHIELD tuviese un oscuro secreto. Pero la fórmula corría riesgo de agotarse, por lo que en la segunda de las películas estrenadas en 2014 (que suponía la primera desde Capitán América: El primer vengador en 2011 que presentaba nuevos personajes) era el momento de reinventarse.

Guardianes de la galaxia era un comic futurista nacido en 1969 en las páginas del número 18 de Marvel Super-Heroes, para después ser reiniciado en 2008 con un nuevo equipo contemporáneo, mientras que los anteriores resultaron ser de otro multiverso, el 691, siendo una franquicia apenas sí conocida por gente muy aficionada al comic, pero no por el gran público, que es en definitiva el que "decide" si algo triunfa o no en taquilla. 

Por otra parte, una vez más sorprendía la elección del director (y co-guionista junto a Nicole Perlman) : James Gunn, ex-guionista de Troma Entertainment (gran referencia junto a Cannon Films del cine rancio de serie B ochentero) que había dirigido Super y escrito las 2 partes de Scooby Doo, mientras que el protagonista Peter Quill estaría interpretado por Chris Pratt, conocido sobre todo por su papel de Andy en Parks and Recreation. No pocos predijeron que aquel sería el primer gran patinazo de Disney-Marvel, y no podían estar más equivocados.







Tras un breve prólogo en 1988 donde la madre de Peter (Laura Haddock) fallece por una enfermedad incurable (qué raro, si dicen que las películas de Marvel solo tienen chistes) y este es posteriormente abducido por un grupo de piratas espaciales llamados los Saqueadores, la película empieza con él, ya convertido en miembro de dicho grupo, intentando robar en un planeta lejano algo llamado "el orbe" topándose por el camino con Korath el perseguidor (Djimon Hounsou) un kree que trabaja a las órdenes del extremista Ronan el acusador (Lee Pace), obsesionado con destruir el planeta Xandar, con quien su pueblo había estado en guerra en el pasado. El titán loco Thanos (Josh Brolin) le concederá esto a cambio del orbe.

Tras escapar, el conocido como Star-Lord (solo por él mismo) decide traicionar a los suyos y venderlo por su cuenta, por lo que su jefe y mentor Yondu (Michel Rooker) pone una alta recompensa por capturarle. Esto le pone en el punto de vista del cazarrecompensas Rocket (un mapache manipulado genéticamente doblado por Bradley Cooper) y su guardaespaldas Groot, que es una especie de gigantesco árbol parlante con un peculiar idioma consistente solo en la frase "Yo soy Groot" (doblado en la mayoría de idiomas por Vin Diesel) .






Tras no ser capaz Quill de vender el orbe, se crea una batalla a 3 bandas entre ellos y la hija adoptiva de Thanos, Gamora (Zoe Saldaña) una peligrosa asesina enviada por Ronan, al que traiciona al enterarse de sus planes para Xandar, siendo todos arrestados debido a sus numerosos delitos por la fuerza policial del planeta, el "Cuerpo Nova" y conducidos a la prisión espacial de Kyln, donde todos quieren vengarse de Gamora, en especial Drax el destructor (Dave Bautista) que perdió a su familia a manos de Ronan, viéndose obligados a aliarse para escapar al revelar ella la inmensa fortuna que iba a recibir por el orbe, aunque Drax solo lo hace cuando Peter le convence de que así atraerán a su enemigo.

Tras un caótico pero exitoso plan de Rocket, llegan a la corrupta Estación Sapencial, donde se encuentran con el contacto de Gamora, Taneleer Tivan, el coleccionista (Benicio del Toro) descubriendo que en realidad el orbe contiene una gema del infinito, la del poder, que arrasa todo al ser sujetada por su ayudante Carina (Ophelia Lovibond) que está harta de trabajar para él, mientras que Drax revela a Ronan donde están para poder por fin vengarse, pero solo consigue que robe la gema y se revele contra Thanos al ser consciente del poder que tiene en sus manos, mientras que Peter y sus nuevos amigos son capturados por Yondu después de que el primero tenga que salvar a Gamora de su hermana Nebula (Karen Gillan) .




Quill decide pedir ayuda a Yondu a cambio de la gema, lo cual acepta. Y esto es lo interesante de la película. Aunque los antagonistas son malos quizá demasiado estereotipados (algo tristemente habitual en las 2 primeras fases) los héroes distan mucho de serlo realmente, siendo simplemente, como dice Peter, un grupo de perdedores que se ven obligados a trabajar juntos por un bien mayor, un tipo de antihéroes habitual en determinados comics, pero que nunca hubiésemos imaginado ver en una película de Disney.

Tras una batalla espacial (donde cuentan también con la colaboración del Cuerpo Nova) donde Drax mata a Korath y Nebula escapa de Gamora, la nave de Ronan queda gravemente destruida al estrellar Rocket la de Peter y cae contra Xandar, teniendo Groot que sacrificarse para salvar al resto. Ronan también sobrevive al impacto, y está a punto de usar su martillo con la gema del poder para destruir el planeta. Quill le distrae el tiempo suficiente para que Drax lo destruya, y entonces consiguen entre todos contener su destructiva energía, desvelando el origen medio extraterrestre de "Star-Lord", lo que finalmente acaba con el kree.

Tras esto, los ahora conocidos como "guardianes de la galaxia" son absueltos de todos sus antiguos delitos y su nave reconstruida (no sin antes dar el cambiazo a Yondu, entregando la verdadera gema al Cuerpo Nova) . Peter abre más de 20 años después el último regalo de su madre, que resulta ser una cinta de exitos musicales de su época llamada "awesome mix vol.2", mientras que un nuevo Groot empieza a crecer en una maceta. Tras todo esto, parten en busca de alguna nueva aventura.





Por raro que parezca, Guardianes de la galaxia fue la primera película que vi del UMC en su estreno, y aún hoy es otra de mis preferidas, por su mezcla de ciencia ficción y comedia y, por qué no decirlo, ese toque inevitable de film ochentero de mayor presupuesto. De esta forma, además de (como siempre) el desaparecido Stan Lee, contamos con un cameo del productor de Troma Lloyd Kaufman, y una sorprendente escena postcréditos donde aparece nada más y nada menos que Howard el Pato. La mejor forma posible de calmar la espera al estreno por fin el siguiente año de la segunda entrega de Vengadores.

Eso lo veremos en el siguiente capítulo.

martes, 19 de febrero de 2019

Revisitando Marvel: El soldado de invierno (SPOILERS)

Aunque ya el primer spoiler lo hizo el poster al mencionar que aparecía cierto actor...



Tras un año de irregulares críticas para Marvel con Iron Man 3 y Thor: el mundo oscuro, llegábamos a otra fecha importante, 2014, el anterior al estreno de la esperada segunda parte de Vengadores. Un año atrás DC había contraatacado con El hombre de acero, que no era solo un reinicio más (el tercero ya) de Superman (esta vez con Henry Cavill y dirigido por Zack Snyder) sino que esta vez la Distinguida Competencia pretendía competir con Marvel estableciendo también su propio universo cinematográfico, empezando nada menos que por un viejo sueño de los aficionados al comic: Batman contra Superman.

El primero de los 2 estrenos que veríamos ese año por parte de Marvel no podía ser otro que la secuela del Capitán América (Chris Evans) que, al igual que pasase con las 2 películas anteriores, también estrenaba nuevos directores: los hermanos Joe y Anthony Russo. Aquella decisión sorprendía, ya que estaban más especializados en comedia: Tu, yo y ahora Dupree, series como Community o Arrested development, etc.






La película arranca 2 años después de la batalla de NY. Mientras que otros miembros de los Vengadores fueron cada uno por su lado, Steve Rogers, sin nada que le una a un nuevo mundo que desconoce, sigue trabajando junto a Natasha Romanoff (Scarlett Johansson) en STRIKE, un grupo paramilitar de SHIELD dirigido por el agente Brock Rumlow (Frank Grillo) . Su última misión consiste en rescatar a la tripulación de uno de sus barcos, secuestrado por el pirata Batroc (Georges St-Pierre) . Pese a la gran fuerza que tiene, el Capi consigue vencerle con cierta facilidad. 

Pero al ser incapaz de contactar con Natasha para pedirle ayuda en la pelea, descubre que la "Viuda negra" tenía una misión distinta que él desconocía: la de robar información sensible de la agencia para Nick Furia (Samuel L Jackson), lo que alimenta la desconfianza de Rogers surgida después de descubrir el uso del teresacto para fabricar armas, algo que no hace sino empeorar cuando el director le muestra el "proyecto insight", unos satélites que, conectados a 3 helitransportes, destruirían futuras amenazas de forma preventiva.

Pero Nick también empieza a cuestionarse por primera vez su misión, y, tras ser incapaz de abrir los archivos, solicita a su superior Alexander Pierce (Robert Redford) que el proyecto sea cancelado al considerar que SHIELD podría estar en peligro. Posteriormente, Rogers y él son atacados por unos falsos policías dirigidos por un misterioso mercenario conocido como "el soldado de invierno" que parece tener las mismas habilidades del suero de supersoldado, quedando Furia gravemente herido.






Tras sobrevivir a este ataque, Steve es recibido por Pierce, quien le asegura que fue Furia quien envió a los piratas. Aunque esto es cierto, Rogers sabe que no debe confiar tampoco en él, y entonces es acusado del ataque a Nick, al que se cree muerto, pudiendo escapar gracias a la ayuda de Romanoff y de su nuevo amigo, el ex-militar Sam Wilson (Anthony Mackie) que resulta ser otro superhéroe conocido como "Falcon", con unas alas mecánicas que le permiten volar. Las investigaciones de la espía les llevan nada menos que a Nueva Jersey, a la base militar donde el débil y enfermo Rogers se convirtió en el Capitán América.

Eso les lleva a descubrir el inquietante secreto de SHIELD: Cuando, tras los hechos de la primera parte, el científico suizo Arnim Zola (Toby Jones) fue arrestado, fingió colaboración con el Gobierno de EEUU, pero en realidad estaba reconstruyendo HYDRA desde dentro, desde STRIKE hasta altos cargos de la agencia como Pierce, pasando por influyentes políticos, como el senador Stern (Garry Shandling), quien intentara quitarle la armadura a Tony Stark (Robert Downey Jr) por supuestos intereses de seguridad nacional, y por supuesto, el proyecto insight, que parte del llamado "algoritmo de Zola", que pretende acabar con gente con potencial superheróico.






Pero lo peor llega cuando, tras otra batalla con el Soldado de invierno donde el agente Jasper Sitwell (Maximiliano Hernández), también de HYDRA, es asesinado, se le cae la máscara que siempre lleva, y descubre que es su gran amigo Bucky Barnes (Sebastian Stan) que había sido sometido a experimentos durante su cautiverio en la II Guerra Mundial, olvidando completamente su pasado.

Tras todo esto, Rogers, Natasha y Wilson son finalmente capturados por las tropas de Rumlow, siendo liberados por una de los pocos agentes que aún son fieles a Nick Furia: Maria Hill (Cobie Smulders) quien idea una forma de hackear los satélites para que los helitransportes se destruyan entre sí. Pero Steve decide ir más allá: hay que acabar con la misma SHIELD. De esta forma, el Capitán revela todo lo de HYDRA por megafonía, mientras que la Viuda Negra (haciéndose pasar por un miembro del Consejo Mundial) decide difundir todos los archivos secretos a través de internet, aún a riesgo de perder su identidad secreta.

Tras una intensa pelea final sobre el cielo de Washington donde Rogers casi no sobrevive, es rescatado del Río Potomac por Bucky, que poco a poco empieza a recordar. Furia mata a Pierce y decide viajar a Europa manteniendo la farsa de su muerte, Stern es detenido, Hill empieza a trabajar para Industrias Stark, y todo parece volver a la normalidad. Pero en una de las 2 escenas poscréditos se desvela que uno de los supervivientes de HYDRA, el Barón Wolfgang Von Strucker (Thomas Kretschmann, el misterioso villano "Max" de la T2 de 24) ha conseguido apoderarse del cetro de Loki (Tom Hiddleston) y prepara su contraataque.




Sin duda, El soldado de invierno es mi película preferida de la fase 2 de Marvel. Aunque Redford no termine de funcionar tan bien como el malo principal como Hugo Weaving en la anterior, la mezcla de acción y thriller político resulta de lo más entretenida, despejando cualquier duda sobre los Russo, lo que les permitiría repetir en la tercera parte.

Próximamente, Guardianes de la galaxia. Dedicado a la memoria de Garry Shandling. 

martes, 12 de febrero de 2019

Las grandes transformaciones de los videojuegos

El de los videojuegos es un mundo muy complejo. Los desarrollos se van alargando, y, por uno u otro motivo, hay títulos que terminan por no aparecer, o hacerlo de una forma diferente a la prevista. Hoy en Joróbate Flanders hablaremos de lo segundo:

Final Fight




Uno no ha sido niño en los 90 sin haberse dejado la paga semanal en cualquiera de las numerosas revisiones que tuvo la mítica recreativa de Capcom Street Fighter 2, con el deseo de que en Navidad le cayese la versión doméstica para su flamante Super Nintendo o SEGA Mega Drive. Pero no tantos recuerdan (o siquiera llegaron a conocer) la primera entrega, donde solo podías manejar a Ryu o Ken (según fueses primer o segundo jugador) .







Aunque hoy se vea un tanto simple, este primer juego tuvo un considerable éxito en EEUU, con adaptaciones para ordenadores como Amiga, Spectrum, Amstrad o sistemas MS-DOS, así como TurboGrafx 16 CD (donde, misteriosamente, pasó a llamarse Fighting Street) por lo que Capcom no tardaría en trabajar en una secuela.

Lo sorprendente es que, en un principio no iba a ser el SF2 que conocemos, sino que se fijaron en el género de moda de aquel momento, los beat´em´up de desarrollo urbano, con el título "Street Fighter´89", aunque posteriormente optaron por cambiarle el título, pasando a ser otra de sus franquicias legendarias, Final Fight. Aún tendrían tiempo de otra reconversión con aún menos conexión con el original (el extraño plataformas Street Fighter 2010 para NES) pero esa es otra historia.





Super Noah´s Ark 3D




¿Recordáis los videojuegos cristianos a los que jugaban Rod y Todd Flanders? Pues sí, aquello existía de verdad. Durante años, la compañía Wisdom Tree lanzó como churros para NES (sin preocuparse de pequeños detallitos sin importancia como tener licencia de Nintendo) todo tipo de juegos de diversos personajes de la Biblia que no eran sino copias de ínfima calidad de juegos más populares como Super Mario Bros 2 o Zelda.

Un buen día decidieron dar un salto de calidad (?) comprando los derechos de la película Hellraiser, de la que el fundador de la compañía Dan Lawton era un gran seguidor. Para esto, adquirieron a su vez a ID Software los derechos del motor gráfico de uno de los grandes éxitos del momento,  Wolfenstein 3D, el título pionero de los shooter en primera persona de John Romero.






Tras mucho tiempo de estancamiento en el desarrollo, Wisdom desistió de intentar adaptar un juego de esa envergadura en una 8 bits como NES, y dar el salto a la siguiente generación. Pero este no sería el único ni el más importante cambio, ya que empezaron a pensar que una película de terror gore no se correspondía con el modelo de mercado que habían seguido hasta entonces.

Dejaron pues pasar el tiempo a que expiraran los derechos de Hellraiser, y así nació uno de los videojuegos más peculiares de la historia: Super Noah´s Ark 3D, un clon de Wolfenstein donde, en lugar de matar a nazis en un castillo, debías dormir a ovejas en el arca de Noé. Por supuesto, tampoco esta vez tuvieron licencia de Nintendo, lo que supuso desarrollar un cartucho especial que necesitaba tener cualquier otro juego encima para poder funcionar. Una cotizada pieza de coleccionista.




Alex Kidd




Como posiblemente recuerden los fans con una cierta edad de este manganime, Dragon Ball no se prodigó tanto en consolas de SEGA como en Nintendo, posiblemente porque esta compañía no era tan fuerte en su Japón natal como en EEUU (donde no fue hasta el cambio de siglo cuando la serie de Akira Toriyama triunfó en Cartoon Network) o Europa. De esta forma, no fue hasta 1994 que, al ver el gran boom en Francia y España (países en los que MD era tan o más popular que SNES) Bandai lanzó Dragon Ball Bu Yu Retsuden (conocido aquí como "L´appel du destin") , juego de lucha que, sin llegar a alcanzar la calidad de la saga Super Butouden del "cerebro de la bestia", contaba con personajes menos usuales como Krilin o Reecom del ejercito de Ginew.





Pero no fue hasta el pasado 2018 que tuvimos una sorprendente revelación: SEGA en los 80 había adquirido los derechos para un plataformas de la serie original (aún quedaba para Z) en Master System. Pero, de pronto, perdieron dicha licencia, y optaron por reconvertirlo en la que sería su primera mascota, Alex Kidd. Esto todavía se puede ver en pequeños detalles como la ropa roja similar a la de Goku pequeño, su gran glotonería comparable a la de los saiyans, el pelear usando el juego de piedra-papel-tijera como él, o su puñetazo, que no era sino la forma de sustituir el "bastón mágico". Tras varias secuelas, sería otro personaje, el erizo Sonic, el que se convirtiese en el más duro rival de Mario.







Mary-Kate and Ashley: Get a clue!


Back in the 90s, i was in a very famous TV show... 🎼



Esto casi daría para artículo propio. Desde que, apenas recién nacidas, se turnasen para interpretar a Michelle Turner en la sitcom Padres forzosos, las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen se convirtieron prácticamente en su propia marca en EEUU, protagonizando varias películas, otra comedia que apenas pasó de una temporada (Two of a Kind, conocida en España como "Cosas de gemelas"... ah, A3 en los 90 y sus traducciones creativas) y sobre todo patrocinando todo tipo de merchandising, incluyendo videojuegos. La mayoría eran recopilaciones de minijuegos sin demasiada historia, pero entre medias apareció un plataformas en Game Boy Color (programado por la extinta Crawfish Interactive para Acclaim) que, sorprendentemente, resultó ser, no desde luego una referencia del género, pero sí un aceptable juego.






De nuevo, como ya pasara en su día con Krusty´s fun house, estábamos ante otra de las extrañas maniobras de Acclaim. Originalmente Get a clue iba a ser nada más y nada menos que un juego de South Park, tras aquellos mediocres shooters en N64 y Playstation. En otro caso similar al del antes mencionado Super Noah´s Ark 3D, los productores Trey Parker y Matt Stone dieron orden de cancelarlo al considerar que GBC era una consola demasiado infantil para albergar su serie de animación para adultos. Recientemente (al igual que otros desarrollos cancelados de la portátil como el remake del primer Resident Evil) fue publicada una rom de este juego perdido.





Como siempre, si se os ocurren otros juegos de este tipo, podéis sugerirlos en los comentarios.

jueves, 7 de febrero de 2019

Revisitando Marvel: Iron Man 3 (SPOILERS)




Con Los vengadores quedó cerrada a lo grande la llamada "primera fase" del universo cinematográfico de Marvel. Ahora empezaba una nueva etapa, la de las gemas del infinito, donde la conexión entre los diferentes personajes sería aún más estrecha. Y quien mejor para esta primera película que el personaje que lo inició todo, Tony Stark (Robert Downey Jr) .

Para esta película (inspirada en la saga Extremis) habría un cambio en la dirección. Shane Black (coguionista junto a Drew Pearce) sustituía a Jon Favreau, cuyo personaje de Happy Hogan tuvo un papel mucho más corto aquí. Por su parte, Don Cheadle volvía como el Coronel James Rhodes, pero ya no con su característica armadura Máquina de guerra, sino con el "Iron Patriot", que en el comic perteneció al villano Norman Osborn, en una posible estrategia publicitaria destinada a hacerle la competencia a The amazing Spiderman, estrenada con relativo éxito el año anterior (2012) y cuya secuela se esperaba para el siguiente. Aunque ya habrá tiempo de hablar del conflicto con los derechos del "trepamuros".


Ni siquiera mola tanto



¿Quien sería el villano? Por supuesto, estaba, dada la saga ya mencionada, la doctora Maya Hansen, interpretada por Rebecca Hall. Pero IM3 sería sobre todo lo que los fans del comic esperaban: por fin hacía su aparición el Mandarín (Ben Kingsley) líder de la organización "Los diez anillos" que secuestró a Stark y le provocó la metralla en el corazón. Sin embargo, como ya venía pasando en películas anteriores (donde Jarvis se convirtió en J.A.R.V.I.S, por ejemplo) el personaje no era exactamente lo que se creía.






Tras un pequeño prólogo ambientado en Suiza en 1999, Iron Man 3 arranca exactamente donde terminó Los vengadores. El hasta entonces arrogante Tony vivió en sus carnes hasta qué punto llegaban las dimensiones de aquellas antiguas palabras de Nick Furia (Samuel L Jackson) de que "formaba parte de algo más grande" al meterse en un agujero de gusano hacía un planeta lejano con el objetivo de acabar con la invasión Chitauri. Desde entonces, trata de huir de la ansiedad que los recuerdos de esto le provocan (así como la obsesión por la seguridad) construyendo más y más armaduras.

Su último invento es la Mark 42, que puede ser manejada a control remoto, lo que le permitiría "luchar" a distancia desde un lugar seguro. Pero, por alguna razón, resulta demasiado frágil e inestable, lo que le causa más problemas que ventajas. Algo que no hace sino empeorar cuando, tras una fuerte explosión, Hogan resulta gravemente herido y Stark amenaza en televisión al misterioso "Mandarín", que bombardea su mansión inutilizando a J.A.R.V.I.S, y por tanto, sus armaduras.



¿Qué pudo fallar en el plan de dar la dirección de su casa a unos terroristas?



Aquí surge la primera de las polémicas que dividió al fandom en esta película, lo poco que sale Iron Man. Pero es que precisamente el mensaje que transmite la película es que Tony sigue evolucionando como persona, y empieza a darse cuenta de que no necesita las armaduras para ser un héroe. Algo que trataría de transmitirle a su más aventajado discípulo años después. Pero de nuevo, ya habrá tiempo de hablar de eso.

Tras una dura lucha con varios de los hombres del Mandarín, y la ayuda del inteligente niño Harley Keener (Ty Simpkins), Stark consigue llegar a la guarida de su enemigo, que resulta no ser una cueva en Afganistán sino una lujosa mansión en Miami. Y es que resulta que "los diez anillos" no es lo que parecía. 

Aldrich Killian (Guy Pearce) es un brillante científico con una grave minusvalía, que tuvo la ocasión de encontrarse con Tony en una fiesta de fin de año en 1999 en Suiza. Aunque este aceptó quedar con él para ayudarle en su trabajo, jamás se presentó a la cita, lo que le causa deseos de venganza. En colaboración con la doctora Hansen (que pasa esa noche con Stark) desarrolla el virus Extremis, que permite regenerar partes del cuerpo perdidas, con un peligroso efecto secundario: que el cuerpo se caliente hasta 3000 grados explotando. Killian monta entonces la farsa del Mandarín para cubrirse las espaldas, en una conspiración que llega hasta altas esferas del gobierno de EEUU.

Y he aquí la otra gran controversia del film: el amenazante "Mandarín" resulta no ser sino Trevor Slattery, un actor fracasado. Entiendo que este giro pueda no ser del gusto de todo el mundo, pero pensemos una cosa: en una trilogía orientada a la ciencia ficción, ¿hubiese quedado realmente bien un personaje que lucha con anillos mágicos? Si acaso lo veo más propio de por ejemplo el Doctor Extraño.


Guste o no la peli, esto sigue siendo espectacular


Tras la intensa batalla final en una plataforma petrolífera de Stark y Rhodes contra Killian (también sometido a Extremis), que tiene secuestrados al Presidente de EEUU (William Sadler) y a la novia de Tony, Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) este finalmente decide dejar atrás con su pasado. Se somete a una delicada operación de corazón que le quita la metralla pudiendo renunciar a su vez al reactor ARK, y posteriormente destruye las armaduras. Pero este no es el fin de Iron Man, sino un nuevo comienzo.

Eso lo veremos en próximos capítulos.

domingo, 3 de febrero de 2019

The disaster artist: oh hi, Mark!




Cuantas veces habremos oído el manido tópico de "cuanto peor, mejor". Uno de los más célebres lapsus de nuestro anterior Presidente vino a costa de eso.

Pero en el cine, por alguna razón, esto no puede ser más acertado. El espectador medio seguramente no recuerde qué película ganó el Oscar hace 5 años, pero siempre recordará esa película que le pareció muy mala. A menudo porque simplemente le pareció aburrida, se durmió, etc. Pero a veces se da ese sorprendente fenómeno: de tan desastrosa que es, acaba dando la vuelta y acaba siendo una experiencia desconcertantemente divertida. 

En 1994, Tim Burton hizo una primera profundización sobre esto en la figura de Ed Wood, director de la que por muchos años ha sido considerada la peor película de la historia, Plan 9 del espacio exterior. Este biopic protagonizado (como no) por Johnny Depp fue originalmente un fracaso de taquilla, pero le valió a Martin Landau el Oscar y el Globo de Oro por su interpretación de un decadente Bela Lugosi, y se ha ido convirtiendo en film de culto.






Como suele ocurrir, ha sido Internet la que desde el cambio de siglo ha alimentado la fascinación sobre lo que podríamos llamar la "cultura del bodrio". En 2010, el crítico estadounidense Doug Walker estrenó una de las más celebradas reseñas de su serie "Nostalgia Critic": The Room, una película (2003) relativamente reciente para lo que solía comentar (al menos en esa etapa, que ahora ni espera a que estén en DVD, pero ese es otro tema) que rápidamente fue bloqueada de su web por una denuncia de su productora, algo que el propio Doug satirizó en un peculiar sketch y que todavía generó más curiosidad en una nueva demostración de otro fenómeno de nuestro tiempo, el efecto Streisand.  ¿Por qué en un programa especializado entonces en cine infantil de los 80 se reseñaba una película independiente y por qué había tanto interés en que no se hiciera?

Sin que literalmente nadie supiera su país de origen, ni de donde sacaba el dinero, un absoluto desconocido actor llamado Tommy Wiseau escribió, dirigió, produjo y protagonizó The Room, en la que implicó a su amigo Greg Sestero, joven actor y modelo que había hecho pequeñas apariciones en Gattaca o Patch Adams. Aquel fue, por decirlo suavemente, un caótico rodaje. Sencillamente no quedaba claro siquiera el argumento de la película (que bien podría ser el típico telefilm de tarde) , siendo un puñado de escenas que en la mayoría nada aportaban a la trama.

Una vez que la película se popularizó tardíamente tras su sonoro fracaso en taquilla, Sestero escribió un libro autobiográfico donde narraba todo esto (llegando a hacer un cameo en el mencionado Nostalgia Critic para promocionarlo) llamado The disaster artist, que se publicó en 2013. James Franco se interesó en esta historia, y decidió producir la película del mismo título, donde interpretaría a Wiseau, con su hermano Dave como Greg.






Esta no es una película biográfica al uso. Pero es que la historia dista mucho de ser normal. Así, The disaster artist resulta una comedia dramática donde, a ratos Tommy resulta un personaje muy desagradable, y a la vez llegamos a empatizar con él. Casi una versión en imagen real de Bojack Horseman. A eso contribuye la posiblemente mejor interpretación en la carrera de James (recomiendo encarecidamente verla en VOS), que se transforma por completo, cosa que se demuestra en los créditos, donde vemos escenas de The Room y su recreación de forma simultánea. Créditos que no hay que dejar de ver hasta el final, porque tienen una curiosa sorpresa.

Próximamente en Joróbate Flanders, retomamos el ciclo de Marvel con Iron Man 3.

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Como ya expliqué en artículos anteriores , aunque yo personalmente prefiera el alocado ritmo de gags de la 5, la T7 es considerada po...